Paraguas
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Alzó la mirada al cielo, y con el ceño fruncido, observó a lo lejos un cúmulo de nubarrones lechosos que poco a poco iban atiborrándose hasta coger un matiz casi antinatural. Los relámpagos azotaban detrás de las montañas, y desde allí, Zero alcanzaba a contemplar el aguacero avecinándose sin prisa. Chasqueó la lengua, y restándole importancia a los ventarrones que azotaban en su contra, siguió caminando, pretendiendo que no pasaba nada cuando la lluvia lo golpeó con fuerza, empapándolo de la cabeza a los pies.
Zero metió las manos dentro de la gruesa gabardina que se hacía más pesada conforme se humedecía más, continuó marchando sin detenerse por la amplia calle, y al cruzar la esquina, se detuvo en seco. Tenía la sorpresa dibujada en el rostro.
Las frías gotas habían dejado de caer sobre él.
Enseguida dio una mirada molesta a la persona de pie frente a él. El extraño traía puesta una gabardina larga de color negro y un paraguas en mano, el cual le tendía por encima de la cabeza; la lluvia no tardó en humedecerle los cabellos y la ropa.
—¡Tú! —Apretó los dientes— ¿Qué haces aquí? —entrecerró los ojos con sospecha.
Kaname inclinó la cabeza hacia un lado, mostrando una expresión inocente en su faz.
—Iba a llover. Saliste sin paraguas, así que me tomé la libertad de venir a traerte uno —sonrió como un niño que busca alguna retribución por la buena acción del día.
Zero Kiryû arqueó una ceja, cruzando los brazos sobre el pecho, negándose a dejar pasar la molestia burbujeante en sus ojos.
—Qué casualidad —cuestionó en tono acusador—. Esta mañana cuando salí de casa, no había ningún paraguas a la vista. Y ahora te apareces, de la nada, con uno.
—Cosas así suceden —dijo sin borrar esa empalagosa mueca inocente de su cara.
Zero gruñó, y pasó por el lado de Kaname, haciéndolo a un lado bruscamente. El sangrepura lo siguió, maniobrando a grandes pasos para que el cazador no se mojara más bajo la lluvia. Zero chasqueó la lengua y dio media vuelta, enfrentando a su acompañante con mucho enojo.
—¿No tienes nada mejor que hacer, Kuran?
—La verdad… no.
—¡Deja de seguirme!
—Pero te mojarás en la lluvia.
—Deja de acosarme.
—No sé de qué me hablas.
El más joven hizo un sonido desesperante, cubriéndose el rostro con ambas manos; Kaname sonrió y besó con cariño la cabeza plateada. Zero abrió desmesuradamente los ojos, y un tenue sonrojo apareció iluminándole las mejillas. Alzó la cabeza, mirando desencajado al vampiro. Pronto las facciones de su rostro se suavizaron un poco.
—No tienes remedio.
—¿Puedo acompañarte a casa?
Zero suspiró, y sonrió.
—No tengo de otra, de todos modos, me seguirías acechando.
Kaname lo miró feliz.
—No te emociones tanto, lo que haces es escalofriante.
—Estás exagerando.
—En serio, todos ustedes los sangrepuras tienen manías raras.
—Sólo te cuido —dijo sonriente.
—Oh, cállate.
—Te quiero, Zero.
—Sí, sí, lo que digas —dijo mirando hacia un lado como quien no quiere la cosa, evitando que el vampiro notara el rubor en las mejillas, por supuesto, como si Kaname no se hubiera dado cuenta desde un principio.
N/A: Este escrito está basado en un extra del manga que está protagonizado por Juuri y Haruka, el cual siempre me ha parecido una monada y una vez llegué a imaginar a estos dos en ese plan.
RESPUESTAS DE LOS COMENTARIOS:
Sapphir Kyuubi: Hola, Sapphir-san, me alegro que te haya gustado, espero que te sigan gustando las viñetas a continuación.
Shion: Muchas gracias por tomarte un tiempito para leer. :)
Erza S: Jamás me iré para siempre, aunque lo diga, creo que siempre caeré en el mismo lugar y tropezaré con la misma piedra, no puedo evitarlo, este par son hermosos juntos, y teniendo en cuenta lo nuevo que ha sacado Matsuri, me es imposible decirle un adiós definitivo a Vampire Knight. Kaname es uno de los personajes que aprendí a amar, y ciertamente, hay una oscuridad en la dulzura encantadora que nos muestra. Gracias por pasarte un momentito y leer. Un enorme beso y abrazo.
Naomi KuranKiryuu: Naomi-san, muchas gracias por pasarte por acá, ojalá te sigan gustando el resto de las viñetas, un gran abrazo para ti.
