Notas del capítulo: Nuevo capitulo de este fanfic, espero que lo disfruten y finalmente pude encontrar imagen alusiva a este capítulo.
CAPÍTULO DOS
Eren se quedó esperando a su nueva pareja en la cima de la montaña hasta que anocheció y cayó dormido. No sintió cuando era cargado por alguien ni mucho menos cuando llegó a un gran palacio. Tampoco sintió las caricias por su rostro y cuerpo dadas por un desconocido, realmente estaba cansado física y emocionalmente. Al día siguiente despertó en una cómoda cama rodeada de doseles blancos y muchos cojines en una enorme habitación con vista a un frondoso bosque.
Totalmente confundido se dispuso a curiosear alrededor de la habitación, encontrándose con un baño detrás de una puerta, un armario con ropa que algunas eran para él y muchos muebles. Absorto a todo esto, se sobresaltó al escuchar abrir la puerta y girándose a ver quien era, se dio cuenta de que era una joven de cabellos rubios y ojos azules, más pequeña en estatura comparada con él; y justo cuando iba a preguntar quien era, ella habló:
-Ohh!..Buenos días joven amo. ¿Cómo amaneció hoy?-
-…-
Al ver que éste no respondía continuó hablando:
-Veo que está un poco confundido. Esta bien, le explicaré lo que sucede. Usted es el nuevo dueño de este palacio, todo esto le pertenece, al igual que su esposo, dueño también de este lugar. Mi nombre es Historia y estoy a su disposición. Adelante, puede preguntarme lo que quiera.-
-Amm… No logro entender nada…¿mi esposo? No recuerdo haberme casado. Lo último que recuerdo es que estaba esperando a un ser horrible y casarme con él, pero caí dormido y de repente aparecí aquí.-
Ella amablemente respondió:
-Bueno, el señor de este palacio lo trajo ayer en la noche, dijo que usted era su nuevo esposo y que a partir de ahora le obedecería.-
Eren replicó:
-Pe-pero yo tenía que esperar a una criatura mounstrosa. Y si llegó y no me encontró?... Ahora me buscará para matarme por haber huido.
-Bueno, el señor, técnicamente es un mounstro. Seguramente es él a quien usted esperaba en esa montaña.
-Si es así, ¿por qué no está aquí?
-Él me dijo que no lo verá en el transcurso del día y que yo no puedo decirle cómo es él. Él llegará en la noche, cerca de la madrugada.
Eren se quedó un poco sorprendido por las indicaciones de "su esposo" que no pudo evitar sentir curiosidad. Tan absorto estaba que no dijo nada hasta que la rubia habló:
-Por favor, sígame, su desayuno está preparado.
Eren, sin decir nada, siguió a la rubia hasta un gran salón con una enorme mesa con mucha fruta, pan y queso. La rubia le indicó que podía comer lo que sea y que le pueda pedir lo que desee. Eren, con un poco de miedo se dispuso a comer. Luego de eso le preguntó a Historia si podía conocer el palacio. Historia le dijo que sí podía menos la habitación mas grande de la zona norte.
-¿Por qué no puedo? Se supone que todo esto es mío.-
-Esa fue una orden estricta del señor. Nadie ni siquiera yo puedo entrar en esa habitación.-
Eren decidió no meterse en problemas y procuró alejarse de esa habitación. Pasó todo el día viendo las otras y encontró que en ellas había muchas joyas y piedras preciosas nunca antes vistas. Quedó sorprendido de la elegancia y grandeza del lugar que al anochecer quedó rendido y se acostó temprano.
No había pasado mucho tiempo desde entonces hasta que Eren sintó a alguien a su lado, se asustó mucho y quiso encender una vela, pero una mano se lo impidió. Luego escuchó una voz ronca que le dijo:
-No.-
Eren, asustado contestó:
-¿Quién es usted y que está haciendo aquí?-
-Yo soy tu esposo y he venido a demostrarte mi amor por ti.-
-¿Es usted el dueño de este palacio?-
-Así es, y desde ahora en adelante tú tambien eres dueño.-
-¿Por qué no puedo verlo? Quiero conocerlo y expresarle mi actitud al recibirme.-
-No puedes, es peligroso para ambos, especialmente para ti. Así que no insistas y déjame amarte, mi jade.-
Eren se resistió un poco, pues le daba un poco de miedo, pero al sentir caricias en todo su cuerpo y besos húmedos en su cuello y labios, terminó cediendo ante su amante desconocido.
Entre besos sintió que su cuerpo empezó a calentarse y a respirar rapidamente, mientras que su amante hacía lo mismo. Eren empezó a abrazarlo por sus hombros y sintió que su cuerpo era parecido al de un humano. "Quizá su físico es horrible, pero no puedo negar me gusta esto que está haciendo" pensaba.
Una nueva sensación sintió cuando su amante tocó su parte baja y ésta empezó a reaccionar, del mismo modo que sintió la dureza en él.
-¿Te... gusta esto?- Preguntó el desconocido.
Eren no pudo responder, pero con los gemidos fue suficiente para el desconocido.
Luego de muchas caricias, el mayor comenzó a restregarse contra el cuerpo de Eren y ante los gemidos de éste último, decidió a prepararlo en su entrada con dos dedos ya humedecidos. Eren al sentir la intromisión, se asustó pero con los besos de su amante se tranquilizó. Sintió el miembro del mayor entrando en su interior, con las caricias y besos al mismo tiempo, que rápido olvidó el dolor. Luego de unos minutos, el desconocido empezó a moverse gradualmente hasta llegar a unas fuertes y certeras embestidas contra el interior del chico. Los gemidos de Eren aumentaban con cada embestida, hasta que sintío un escalofrío en su espalda y empezó a moverse contra el miembro del mayor, terminando por venirse en el vientre de ambos seguido por el mayor dentro de él.
Luego de unos minutos, hasta que sus respiraciones se normalizaran, el mayor habló:
-Eren, quédate conmigo para siempre. Prometo que no te faltará nada y te haré muy feliz.-
-Podré verte algún día?.-
-Lo haré si me demuestras fidelidad y me amas como yo lo hago desde que te vi.-
-¿Dónde mi viste?-
-Algo me hizo moverme hasta la montaña y desde allí vi a la joya más hermosa de todas.-
-Enserio quiero verte durante el día.-
-Estaré contigo en la noche, y de amaré hasta el atardecer.-
Eren ante esto se pegó más al cuerpo de su amante y rápidamente cayó dormido.
A la mañana siguiente se despertó sólo en la cama, con su cuerpo lleno de marcas y una sensación agridulce en su pecho, pues en unas horas, se había enamorado de su amante por las tiernas palabras que le dijo.
Continuará….
Notas finales: Espero que les haya gustado, y disculpen las faltas de ortografía que encuentren.
Nos leemos pronto
