CAPITULO 2
Las cosas marchaban a las mil maravillas, la directiva del Barcelona se porto de forma excelente y rápidamente llegaron a un acuerdo en relación al contrato y a las engorrosas cuestiones del dinero, además de brindarle todas las facilidades para mudarse de ciudad, mientras arreglaban su departamento se quedaría con sus amigos además quería comprobar los rumores sobre el excelente sazón de Sanae y no aguantaba para jugarle algunas bromas a su amigo al verlo en el entorno familiar.
"Bienvenido a Barcelona amigo" expreso Tsubasa al momento que le daba un efusivo abrazo a Genzo
"Gracias amigos por recibirme en su hogar y a ver donde esta ese pequeñín" posó su mano sobre el vientre de su amiga donde un incipiente bulto comenzaba a formarse "verdad que eres un pequeño Tsubasa? Que son inventos de tu Mami eso de que eres una niña, es mas miren, son dos! Así formaremos mas rápido el equipo de fútbol"
Una cara de espanto tenía la futura mamá mientras Tsubasa no podía contener la risa ante las ocurrencias de su amigo.
Su primera oportunidad en el campo fue casi inmediata, el portero titular se lesiono en un encuentro ínter escuadras que tenían previo al encuentro de la copa del Rey, oportunidad que Genzo no desaprovecho para mostrar todas sus cualidades y hacerse de una vez por todas del puesto titular; impuso un nuevo record en la liga, 754 minutos sin recibir gol, su hazaña le dio la vuelta al mundo, todos hablaban del nuevo Barcelona que liderado por las jóvenes promesas japonesas levantaban la mano por el fútbol asiático y le enviaban un mensaje a los llamados gigantes sobre todo a Brasil, que su hegemonía no permanecería por mas tiempo.
Fue de esa forma que Kuno Wakabayashi se entero que su único hijo varón llevaba casi tres meses en España, se molestó ante la indiferencia que su hijo mostraba para con el, aunque reconocía que gran parte era su culpa, los abandono a el y a su madre después de una aventura con la que antes fuera su secretaria y ahora era su esposa; tatuada en su mente tenia la escena cuando le comunico a su hijo sobre su decisión, los dejaba a ellos dos por la mujer a quien había embarazado, las palabras de su hijo lo atormentaban casi a diario, le había dicho que tenia que cumplir su responsabilidad con su hijo por nacer y fue entonces que Genzo le respondió "Y que soy yo, acaso soy menos hijo tuyo o porque lo prefieres a el sobre mi" desde ese día la relación entre los dos se fracturo para siempre, su nuevo matrimonio no fue lo que esperaba la adrenalina, la pasión, todo murió a los pocos meses del nacimiento de su primera hija, su esposa no se dedicaba mas que a comprar y fastidiarle la vida, descuidaba su hogar y a sus hijas pero el nunca quiso divorciarse nuevamente, no quería cometer con sus hijas el error que cometió con Genzo, además de tomarlo todo como una especie de castigo por los injusticias cometidas contra su primogénito. Claro que eso jamás lo aceptaría ante su hijo.
Por su parte Genzo se encontraba disfrutando de su nuevo hogar en el que apenas y había pasado tiempo, todo debido a la intensa agenda del equipo que además de jugar en la Liga Española también participaba en la Copa del Rey y la Champions League, el sonido del timbre lo hizo levantarse de su sofá donde tranquilamente veía una película.
Nunca espero llevarse tamaña sorpresa, creía que todo había terminado, pero ahora estaba ahí frente a el, su pasado lo estaba reclamando
"Angela? Que estas haciendo aquí?"
"Puedo pasar?"
Solo asintió y le indico el camino hacia la sala, no salía de su asombro, su ex esposa estaba ahí en España, después de un año de su separación, pero lo que en realidad lo tenia así era el bultito rosa que llevaba en sus brazos.
"No esperaba verte, hace tanto tiempo... como has estado?"
"Embarazada"
"Esa bebe es tu hija, como se llama?"
"Matilda, tiene tres meses y medio de edad"
Entonces el mundo le cayo encima, las matemáticas no fallaban, esa niña muy probablemente era su hija, eso tenia que ser una broma, ella no podía haberlo ocultado tanto tiempo, no después de saber todo lo que podía quitarle en un asunto como este, en tal caso que hacia ahí, porque ahora.
"Tres meses y medio? No querrás decir que esa niña... es mía?"
"Puedes hacerle todas las pruebas que quieras, no hay ningún problema, todas corroboraran tu paternidad"
"Y porque hasta ahora me entero? Yo tenia derecho a saber de su existencia desde el principio!"
"Después de cómo terminamos no esperabas que corriera a tu lado a informarte que estaba embarazada! Recuerda como me trataste! Te merecías este castigo"
"Como siempre, solo piensas en ti, pero que cambio como para que ahora vengas a presentarme a la bebe"
"Simple, ya me canse de ser madre, yo no nací para esto, quiero retomar mi carrera de modelo y no puedo hacerlo con una niña en mis brazos, pensaba darla en adopción pero porque desaprovechar la oportunidad de obtener algo a cambio, después de todo tuve que cargar con ella durante nueve meses en mi vientre y cuidarla por otros tres mas"
"Que quieres?"
"Quiero diez millones de euros por darte su custodia y un millón al año hasta que cumpla su mayoría de edad"
"Eres una maldita!"
"Como quieras cariño, pero apresúrate con tu decisión, sabes que no soy muy paciente y en cualquier momento puedo desaparecer junto con tu hija y no volverás a saber de nosotras; cuando tengas tu decisión búscame en el hotel que esta frente a la alcaldía"
Sabia que algún día iba a pagar caro el error que cometió al casarse con esa mujer pero ahora que haría? Estaba de por medio el bienestar de una inocente, pero el no tenia ni idea de cómo cuidar de un bebe, con trabajos y cuidaba de si mismo, fue entonces que recordó a su padre, y la forma en que se separaron, eso basto para decidirlo, su hija no pagaría por sus errores, ella no viviría lo mismo que el vivió.
Tomó el teléfono y cito a Tsubasa y Sanae en su departamento así como a un abogado especializado en asuntos familiares tendría que hacerlo todo de tal forma que ella no volviera a aparecerse en su vida.
"Que tu que?" pregunto un incrédulo Tsubasa al escuchar la confesión de su amigo
"Hace un año me case en Las Vegas y producto de esa relación tengo una hija"
"No lo puedo creer, es en serio?"
"Tan serio como un ataque al corazón"
"Vaya, no me lo esperaba"
"Créemelo, yo tampoco, me acabo de enterar por eso los llame y también al abogado que no tarda en llegar, esta mujer quiere venderme a mi propia hija"
"Y que piensas hacer Genzo?" intervino Sanae
"Si compruebo que la niña es mía voy a pelear por ella, por eso necesito al abogado"
En eso estaban cuando nuevamente suena el timbre, rápidamente Genzo fue a abrir, ni tenia tiempo que perder, sabia que Angela cumpliría su amenaza de desaparecer si percibía que no obtendría lo que quería.
Pusieron en antecedentes al abogado, no le oculto ningún detalle sobre su relación previa ni de los términos en que se llevo su matrimonio ni la pesadilla que se convirtió la separación.
"Dígame señor Wakabayashi, usted cree que su ex esposa cumpla sus amenazas?"
"Así es abogado, por eso lo llame"
"En todo caso tendremos que ceder a sus demandas, cuenta usted con los recursos para cumplir con lo que pide?"
"Por dinero no se detenga"
"En todo caso le haremos una contraoferta, mañana a primera hora contactare con ella para agendar las pruebas de ADN y comenzare con la redacción de los papeles para obtener la custodia de su hija"
"Le repito, a cualquier costo quiero a mi hija, no se detenga por nada"
"Así será señor a primera hora tendrá noticias mías"
Se quedo un poco mas tranquilo después de charlar con el abogado, pero de quedarse con su hija aun tendría muchos mas problemas que resolver y no tenia ni idea de cómo. Sus amigos notaron su preocupación por eso lo abrazaron y le expresaron su apoyo incondicional.
"Sabes que cuentas con nosotros para cualquier cosa" dijo Tsubasa
"Tsubasa y yo te ayudaremos a cuidar de ella, veras como juntos salimos adelante, mis hijos son afortunados, ya tienen una prima que los espera"
"Hijos?" pregunto Genzo
"Con todo esto no te había dicho que fuimos a un ultrasonido, parece que eres vidente, dos varones son los que vienen en camino" respondió un orgulloso Tsubasa
"Quizás algún día nuestros hijos se casen" bromeo Sanae
"Ay Dios mío que pronto estoy pagando por todo!"
Ninguno evito reírse ante lo dicho por Genzo, se dieron cuenta que estaban unidos y así juntos saldrían adelante sin importar lo que se interpusiera en su camino.
