Proposiciones y Peleas.
Había pasado una semana, Harry estaba muy nervioso, ese día le propondría a Vely que fuera su novia, le había pedido algunos consejos a su hermana pero solo consiguió que esta le gritara frente a todo el gran comedor.
Victoria cada vez lo pensaba más, su cabeza daba vueltas, recordaba el desplante con que le había salido al ojiverde, de cualquier manera sabía que a su hermana le gustaba y que más que eso estaba loca por él, y sabía que haber hecho lo que hizo delante de todos estuvo mal, pensó en que no le gustaría que le hicieran lo mismo solo por un ataque de malcriadez, así que decidió no ser tan dura con él, salió corriendo hacia el gran comedor, tenía que hablar con Harry, debía disculparse por el ridículo que la había hecho pasar. Cuando la chica llegó al gran comedor tenía todo el cabello en la cara, se acercó a la mesa de Gryffindor y vio a Harry sentado con Ron y la desaliñada castaña.
-Harry tenemos que hablar- dijo la pelo lacio.
-Claro Victoria- dijo Harry y siguió a la chica hacia el vestíbulo algo temeroso.
-He decidido ayudarte- dijo la ojiverde un poco agitada. -De verdad- aseguró al mirar la cara de extrañeza de Harry.
-¿Y cómo me ayudarás?- dijo el pelinegro.
-Bueno no hay que ayudarte mucho creo que ella lo está esperando, solo te falta la técnica, a ella le gustan las rosas amarillas, cuando se los pidas trata de regalarle unas así la tendrás en tus manos- dijo marchándose.
En los jardines recostada en un árbol se encontraba la risueña Vely, con el presentimiento de que algo maravilloso le pasaría ese día, sentía ganas de correr, bailar, cantar pero solo se sentó a meditar en todos esas emociones encontradas, a lo lejos se veía venir un nervioso Harry, algo pensativo e indeciso, de un momento a otro se aflojó la corbata pareciendo algo incómodo, sentía que se asfixiaba y le apretaba la ropa, así que desabrochó dos de los botones de la camisa, para sentir más aire en sus pulmones.
-Hola- dijo sentándose al lado de la chica que tan embobado lo tenía desde algún tiempo.
-Hola Jamie- dijo ella sintiendo el nerviosismo del chico, y reprimiendo las ganas de saltarle encima y decirle todo lo que sentía y lo que lo quería desde hacía ya mucho tiempo. Y en ese mismo instante sintió en su corazón la inseguridad del chico, él porque estaba allí ese día, mordiéndose los labios con ganas de decirle algo que no le salía pero quería gritar, aún reprimió las ganas de preguntar que le pasaba y esperó pacientemente a que él tuviera el valor de hablar.
-Mmmm Vely yo, yo… desde hace algún tiempo he… he estado sintiendo… yo quiero…- decía el chico con voz quebradiza tratando de hacer aparecer una rosa amarilla cuando ella lo interrumpió.
- Si Harry lo sé, y aunque no puedas decirlo te lo digo yo, Si Harry, Si quiero ser tu novia- dijo la estoy ojimiel algo sonrojada mirando el piso.
Al levantar la vista vio que Harry la veía fijamente con ternura, trémulo se acercó cada vez más hacia sus labios rosas deseosos de él, fue en ese instante que sus labios se unieron dándole paso a un sinfín de sensaciones y sentimientos. Al despertar de su encantador sueño se dieron cuenta de que Ron, Hermione y Neville los rodeaban con cara de quién comete una travesura, tenían rato llamándolos para ir a clase de encantamientos, la pena y el pudor invadió a Harry y Vely, se pararon rápidamente y corrieron hacia el castillo.
Blaise estaba sentado en la cama de la habitación de Theo viendo como Draco caminaba de un lado a otro, no sabía cómo demonios encontrar el endemoniado perfume que había ofrecido, su madre le había informado que lo buscaría en su viaje a Francia pero tenía una impresión de que no lo encontraría.
-Dime con qué cara voy a ver a Valery si no encuentro ese jodido perfume- dijo Draco sentándose al lado de su amigo con aire obstinado.
-Con la que tienes siempre, me imagino- dijo Theo entrando a la habitación.
-Theo ya hablaste con tu tía, le preguntaste lo que te dije- le preguntó Draco obviando el estúpido comentario del ojiverde.
-Sí, ella dice que si te lo puede conseguir pero tomará su tiempo- dijo Theo restándole importancia y empezando a quitarse sus prendas para darse un reconfortante baño.
- Por cierto Draco- dijo Blaise – ¿Recuerdas lo que te pedí verdad?- le preguntó el ojiazul.
-Si Blaise, ¿pero como se lo vas a dar tú?- preguntó Draco alzando una de sus cejas.
-No lo sé, pero lo haré- dijo Blaise levantándose de la cama y avanzando hacia la puerta.
-Si eso es lo que deseas- dijo Draco y junto con su amigo salieron a la sala común.
Harry y Vely se encontraban sentados en el patio de transformaciones mirando las estrellas, el ojiverde le explicaba a la rizada sobre las constelaciones y algunas historias muggles, Vely se sentía enamorada, cuando estaba con él se sentía morir e ir al cielo, quería gritarle que lo quería, él se sentía enloquecer por ella cada vez que la veía, sentía un huracán de sensaciones, y su león interior se despertaba cada vez que ella se estremecía en sus brazos.
-Todavía no me creo que lo que tenemos sea real- dijo Vely soñadoramente.
-Dame un beso- dijo con dulzura el ojiverde, ella le dio un suave beso, él la cargó dándole vueltas por el aire, luego la apretó contra su pecho y la beso nuevamente. –Si es real cielo- dijo Harry con ternura, se acostaron en el pasto, él cada que quería le robaba un beso, ella lo miraba con cariño y le sonreía con ternura, lo quería se sentía enamorada, en el firmamento vislumbró una estrella fugaz.
-Pide un deseo- susurró Vely tomando la mano de Harry.
-Deseo tenerte siempre a mi lado- suspiró él sonriendo y viéndola fijamente a los ojos.
-Siempre juntos- dijo esta con voz soñadora.
Victoria se encontraba en la sala común Sly terminando un pergamino con Vely, en ese momento Draco pasó con su mirada altanera, Valery que no podía olvidar por su maldito orgullo y la discusión con el rubio referente al perfume, por lo cual hizo u pequeño comentario con el sarcasmo por delante.
-Hermana ¿y tu perfume?- preguntó Valery lo más fuerte que pudo para que el rubio escuchara, Victoria solo levantó la mirada y viendo a su hermana con reproche, se limitó a no contestar -VICKY respóndeme- dijo entre dientes.
-Tu perfume viene en camino muñeca- dijo Draco acercándose a Victoria y susurrándole en el oído, viendo a Valery de reojo se alejó de la ojiverde y dijo –No hago caso a comentarios de víboras traidoras- Valery observó al ojigris con recelo haciendo una mueca se marchó hacia los jardines refunfuñando.
-Esa estuvo buena- dijo Vicky dejando ver sus blancos dientes en una sonrisa burlona.
-Primera vez que te veo sonreír- comentó Draco sentándose a al lado de Zabini que no le quitaba la vista a la ojiverde.
Victoria continuó con lo suyo y escuchó la voz masculina de Draco que decía "Como demonios voy a poder reparar ese pedazo de chatarra".
En los jardines del colegio se encontraba el trío dorado debajo de un árbol, Harry hablaba mientras que sus amigos lo miraban con un aire de fastidio, Vely se acercó y con cara de saber que pasaba le dio un beso y se sentó a su lado.
-¿Otra vez con lo mismo James? ¿No crees que ya está como repetitivo el tema? ¡Relájate!- dijo Vely mirando las nubes.
-Sabes Vely, como tú eres de Slytherin ¿podrías espiarlo ¿no?- dijo Harry omitiendo el comentario de su novia.
-¿Qué, No te parece suficiente vigilarlo con el mapita ese como se llama, el mapa del andador?- el pelirrojo y la desaliñada castaña rieron ante el absurdo comentario.
Harry con cara frustración se limitó a decir –Merodeador, ¿cuántas veces te lo voy a repetir?-.
-Todas las que sean necesarias, amor mío ¿o te molesta? Si te molesta me lo dices- dijo haciendo puchero Vely ya que estaba un poco dolida por el comentario de Harry.
-Lo siento mi cielo- dijo Harry e insistió por la idea anterior – ¿Pero lo harás cierto?- colocando cara de Bambi y besando su mano, él sabía que ella no se resistía a ese gesto.
-Está bien, lo haré- dijo sonriendo tiernamente ante el gesto del chico que tan ilusionada la traía, ella recordaba vívidamente al pequeño y tímido niño que muchos años atrás había sido su vecino antes de mudarse a América.
Días después Vely cumplía con la promesa hecha a su novio, espiaba cada que podía al rubio pedante de cuerpo impactante, ciertamente se dio cuenta que el chico ocultaba algo muy raro, se le veía nervioso y últimamente muy solitario, pasaba mucho tiempo en la sala de menesteres, con quien lo veía hablar en ocasiones era con su hermana Vicky la cual no había querido hablar del tema por mucho que le suplicaba, llevaba días tratando de sacarle información pero esta parecía una tumba ante el tema, lo que exasperaba a Vely y hacia que odiara cada vez mas al rubio.
-Por favor!- instó la ojimiel en tono de súplica a su hermana. –No puedo creer que quieras más a ese hurón albino que a tu hermana, o es que acaso ¿te gusta?- dijo reprochando, esa fue la gota que derramó el vaso.
-Cómo demonios voy a quererlo más a él, eres mi hermana por favor no seas idiota, ese novio tuyo te tiene cegada ve la realidad deja de vivir en ese maldito mundo ficticio que te quieres crear porque solo conseguirás estrellarte contra una pared y yo estaré ahí para restregártelo en la cara, y si me gusta ¿qué?, ¿Acaso te molesta?- gritó la ojiverde dejando a toda la sala común de Slytherin en Shock incluyendo a su hermana, ella nunca llegaba a esos extremos siempre era sumisa con ella y era la primera vez que la veían pelear y la primera vez que le gritaba de esa manera lo que dejó a Valery pasmada.
-Ah no, no hermanita no quieras confundirme con tu arte retórico, tanto tú como yo sabemos que tu nuevo amiguito esconde algo, algo muy retorcido y estoy a milésimas de saberlo, si te gusta o no ya será tu problema aunque recuerda su historial, no creo que tú seas para él diferente a las demás, y cuida de mi a tu pequeño hurón albino no sea que uno de estos días lo enfrente y el muy tonto salga perdiendo- dijo Valery o más bien casi gritó, al voltearse para marcharse se dio cuenta de que Draco estaba parado tras ella con aire frío, miró a su hermana y esta la veía con una sonrisa arrogante plasmada en su gélida expresión, Vely vio a Draco con rabia en sus ojos y dándole un tropezón se marchó hacia su habitación.
Draco se acercó a Victoria la cual se había sentado en uno de los sillones, con una fría lágrima recorriendo su nívea piel, este se sentó a su lado y en un gesto de exuberante grandeza paso uno de sus brazos por encima de los hombros de la pelo lacio, ella se acurrucó llorando en el ejercitado pecho del rubio, este ni siquiera se consternó un poco ante el llanto de la que últimamente había sido su más fiel confidente.
Zabini pasó en ese momento por la sala común y viendo la escena sentió un retorcijón en sus entrañas, era la primera vez que experimentaba esa sensación, se sentía molesto por el cuadro que había visto, se sentía traicionado por aquel rubio que decía ser su amigo, nunca pensó que eso ocurriría y menos con la chica que le había gustado desde la primera vez que la vio, cuando vio esos ojos verdes que deslumbraban a cualquiera con solo una mirada, ese pelo lacio que tanto le gustaría acariciar, esa piel aporcelanada sin imperfecciones, esas manos tan delicadas, parecía una muñequita salida se un cuento, una de las que se debían cuidar porque cualquiera podía romperla, sin más el moreno caminó hacia su habitación desganado, su mejor amigo le había fallado!
Valery después de la discusión con su hermana había cambiado su humor, ya no era la chica relajada y divertida que todos conocían, se mostraba arrogante, gélida, hasta cínica, había decidido llevar hasta el final la promesa que le había hecho a Harry, tenía que lastimar a ese chico de facciones perfectas que la había hecho pelear con su hermana, y con la cual se estaba compenetrando mucho.
Un sábado al ir Draco saliendo de las mazmorras para dirigirse al séptimo piso se encontró a Valery que iba a verse con Harry, esta llevaba puesta una falda muy corta de tachones color blanco con franjas verdes y una franelilla ceñida al cuerpo la cual contrastaba con la falda, esta estaba inclinada hacia adelante atando las agujetas de uno de sus tenis verdes, se fijó en que la falda se le subía dejando ver parte de su ropa interior de encaje blanco, no pudo reprimir el pensamiento de que la chica tenía un buen trasero y una buena figura la cual le había llamado la atención el primer día que la vio, esta se dio cuenta que el chico la observaba, se enderezó con un aire de superioridad
-¿Qué, Te gusta lo que ves?- preguntó la rizada con ironía, el rubio se tensó e ignorándola olímpicamente continuó su camino dejando a la chica riendo cínicamente. Harry se dirigía rápidamente al encuentro de Vely cuando se topó con Victoria en el quinto piso la llamó, pero esta pareció no escucharlo.
-Victoria por favor necesito hablar contigo- dijo Harry tomándola suavemente por un brazo haciendo que volteara, la castaña lo miró de arriba a bajo como si fuera un bicho, al Harry darse cuenta la soltó. –Disculpa, solo quería preguntarte si sabes algo del comportamiento de tu hermana, es que esta muy extraña, y quería saber si le había pasado algo-.
-Lo siento Harry no sé, no puedo ayudarte- concluyó secamente sin darle más detalles, se dio media vuelta y se fue. Harry continuó su camino había quedado de encontrarse con la rizada en el puente colgante y al llegar allí la encontró sexymente parada contemplando el escenario natural que tenía en frente.
-Hola mi cielo- dijo este dulcemente pasando sus manos suavemente por su cintura de la ojimiel cerrándolas en una abrazo y se quedo así un rato viendo el paisaje por encima del hombro de ella y pensando en su extraña actitud, no se veía tan alegre y soñadora como antes. -¿Qué te pasa Vely últimamente estás muy extraña, tu no eres así quiero volver a ver tu hermosa sonrisa?. Concluyó pero esta siguió en silencio como si las palabras de Harry no le importaran.
-Odio a Draco Malfoy eso es lo que pasa- dijo esta finalmente. –Hace unos días discutí con Victoria, ella sabe lo que él trama pero no quiere decírmelo, odio a ese maldito, odio su egocentrismo y odio que este tan cerca de mi hermana- exclamó esta con resentimiento.
-Yo también lo odio, pero por favor no lo odies tanto mi cielo, que del odio al amor hay solo un paso, y tú solo eres para mi- dijo graciosamente tratando de sacarle una sonrisa a la chica pero no resultó.
-No seas ridículo Harry- dijo alzando un poco la voz soltándose de él. –¿No entiendes que no estoy para bromas estúpidas?-. El ojiverde se extraño ante la actitud de la chica pero sin embargo la vio con dulzura la tomó por una de sus manos y la haló hacia él.
-Lo siento pero entiende que yo solo quiero verte feliz- dijo suavemente mientras pasaba sus dedos por el cabello de la rizada, y esta lo abrazó. –¿Disculpas mi comentario absurdo?- Vely se separó de él lo vio fijamente por unos segundos esbozó un débil sonrisa y lo besó tiernamente, se apoyaron nuevamente contra el puente a contemplar el paisaje y pasaron el resto de la tarde entre besos, abrazos y temas triviales.
