-Buenos días colega-
-mmm, buenos días?…mmm aún no es de día Ron-
-Ooooh, pobre Harrycito, acaso necesitas más horas de sueño?-
-Acaso necesitas mas horas de trabajo?-
-Uy! Ya veo que no estamos de buen humor esta mañana-
-Por lo que más quieras Ron, dime lo que me tengas que decir y déjame dormir 15 horas más-
-Está bien, está bien … sólo llamaba para decirte que mamá ha convocado una reunión familiar, y que nos quiere a todos allí para comer-
Fue entonces cuando Harry terminó de despertarse.
-Mmm, de acuerdo, dile que allí estaremos, no sé que puede ser tan importante como para preparar una comida familiar para el mismo día …-
-Mientras no vaya a tener otro hijo …-
-Si estupenda visión la que se me queda ahora grabada, hasta el mediodía Ron-
-hasta luego hermano-
´Harry colgó el teléfono y fijó su mirada en el techo d su habitación. Toda la noche había soñado con Hermione, hacía meses que soñaba con ella y el sueño era siempre el mismo; Hermione le hablaba pero él no podía oirla, ella gritaba y gritaba, lo podía notar en su cara pero aún así él no podía oirla. Se había calmado a si mismo pensando que sólo era la inquietud de no haberla visto en tres meses; pero Ginny decía que ella estaba bien, que tenía mucho trabajo y ginny debía saberlo a ciencia cierta porque de vez en cuando la veía en san mungo.
Aquella noche había soñado lo mismo, y cuando Ron le había dicho lo de la comida, automáticamente pensó que allí la vería, puesto que para Molly, Hermione era una más de la familia.
A una distancia considerable de la casa de harry, Hermione dormía la borrachera de la noche anterior.
El sonido familiar del picoteo sobre el cristal fue lo que la hizo despertarse, como siempre de un sobresalto.
Hermione había decidido no poner teléfono en su casa, a pesar de lo mucho que Harry y Ron habían insistido en un principio.
Se levantó como pudo y se acercó a la ventana, recogiendo el mensaje que traía la lechuza. Le ofreció el agua y las golosinas que tenía para las lechuzas con un gesto de la mano y se dispuso a sentarse en la cama para leer la carta.
"Querida Hermione:
Hace mucho que no se de ti querida, y me gustaría que hoy nos acompañases en una comida familiar muy importante para mi, y que no sería lo mismo sin ti. Te agradecería que pudieras venir, ya que sabes que para Arthur y para mi eres una hija más.
No te molesto mas querida, espero verte hoy al mediodía en la Madriguera.
Un abrazo. Arthur y Molly Weasley."
Hermione suspiró, desde luego Molly aún sabía que teclas pulsar para hacerle sentir a uno culpable, incluso antes de ser culpable. A pesar de que no le apetecía nada ver las caras de felicidad de todo el mundo, decidió que podía arreglarlo todo para acudir al evento y mandar un recado de que después de comer la avisaran de algo urgente para así poder irse cuanto antes de allí sin parecer descortés.
Se levantó pensando en la poción que se iba a tomar para el dolor de cabeza y en las cosas que tendría que hacer antes de dirigirse a la Madriguera.
Cuando ya estaba lista para salir de casa, Hermione se miro en el espejo y la imagen que allí se reflejaba le parecía la de una extraña.
-Harry estará allí-dijo en un suspiro. Se pasó las manos por la cara, deseando volverse hermosa, hermosa para él.
-que tontería … aunque fuera la mujer más hermosa del planeta, Harry jamás tendría ojos para mi- decidió que lo que se había puesto estaba bien, la camisa negra y el pantalón de traje negro, unas botas el pelo recogido, una imagen discreta, pensó Hermione.
Pero para los ojos de los demás, la ropa negra acentuaba su delgadez, la camisa ajustada lo aseguraba y el pelo recogido en un moño acentuaba las facciones algo esqueléticas de su rostro.
La Madriguera era al mediodía un revuelo de cabezas pelirrojas. Todos estaban allí. Percy con Penélope, Charlie, con Rosaline, Bill con Fleur, Fred con Angelina, George con Linda, Ron con Luna y Ginny con Harry.
Cuando Hermione llegó a la casa todos estaban entrando y saliendo del jardín preparando la mesa para comer.
Hermione se plantó en el medio del salón, y mientras se quitaba los resto de la ceniza que la chimenea le había dejado. En el mismo momento que ella levantaba la cabeza, de la cocina salía Molly con una bandeja de comida y por la puerta del jardín entraban Luna y Ron.
-Quién demoni … Hermione?- preguntó un asombrado Arthur
-La misma-contesto ella girándose para mirar al matrimonio
-Hermione querida , estás muy, ehm … delgada-
Ron y Luna aún no creían lo que veían.
-bueno, molly, tu siempre nos encuentras a todos muy delgados-dijo Luna intentando aminorar la impresión que les había dado a todos el aspecto de Hermione
-Ron, Luna, encantada de veros-
Nadie parecía poder moverse, de pronto por la puerta del jardín comenzó a entrar el resto de la familia.
-Ey! Como es que la comida no está ya en la mesa mamá?- preguntaba uno de los gemelos
Pero todos, uno por uno comenzaron a estancarse en medio del salón intentado asimilar la visión de la que era su amiga. La señora Weasley logró reaccionar cuando ya toda la familia miraba a Hermione y el rostro de ella parecía llenarse de dolor e ira.
-Bueno, chicos bueno, ahora que ya estamos todos creo que podemos comenzar, ala no os quedeis ahí parados, luego tendreis tiempo de saludaros todos, pero ahora debemos comer- dijo mientras los empujaba hacia el jardín.
Los últimos en quedarse fueron Ron y Harry que aún seguían mirando a Hermione como si fuera lo más raro que hubieran visto en su vida.
-En fin, creo que deberíamos salir a comer- dijo Hermione asomando una sonrisa bastante forzada
-Pero, qué, quiero decir cómo-tartamudeó Ron
-Veo que sigues tan elocuente como siempre Ron-
-Estás muy cambiada Herms-se atrevió a decir Harry.
Harry no se podía creer lo que veía¿quién era aquella mujer que se parecía a Hermione¿por qué tenía ella ese aspecto de ir a derrumbarse de un momento para otro allí mismo?¿Qué demonios había pasado?
-Si Harry?,de verdad piensas que he cambiado? Porque yo me veo exactamente igual que hace un mes, o dos, o tres-dijo ella sonriendo mordazmente
-Que quieres decir Herms?- preguntó Ron
-Nada Ron, por supuesto, ahora si no os importa voy a salir al jardín a seguir conmocionando al resto de la familia-
Cuando pasaba a la altura a la que Harry seguía parado, este la agarró del brazo notando la delgadez del cuerpo de su amiga.
-Pero qué te ha pasado Hermione?-dijo mirándola con furia
Ella se desasió del agarre de Harry y mirándolo duramente le dijo
-Nada, Harry, nada que deba preocuparos, no?-
Cuando Hermione salió al jardín Ron y Harry se quedaron de pie en medio del salón vacio y en silencio. Se miraron sorprendidos y apenados, sin saber que había pasado. Sólo una cosa les había quedado clara, de su Hermione ya casi no quedaba nada, ni su mirada, ni su cuerpo, ni su sonrisa, ahora lo que atenazaba el corazón de los dos chicos, era saber si se podía recuperar a su amiga y hasta que punto ellos tenían la culpa.
Al principio de la comida todo el mundo estaba tenso por la aparición de Hermione, sobretodo Ginny, pero gracias a los gemelos y sus bromas la reunión fue mejorando.
Todo iba mejorando hasta que alguien preguntó por el empleo de Hermione, la cual , hasta entonces había estado callada, respondiendo sólo con monosílabos.
-Mi trabajo? Pues no sabría que decirte …- le comenzó a responder a Bill
-Debe ser muy interesante, tratar con tantas razas diferentes, aunque me imagino que también estresante-
-Si , estresante … -de pronto Hermione perdió el hilo de la conversación y se quedó mirando al vacio
Todos los comensales de la mesa se miraron entre ellos esperando a que algo sucediera pero Hermione seguía mirando al vacio.
-Y que has estado haciendo ultimamente?-preguntó Charlie intentando que Hermione saliera de su trance.
-Qué? Ah si! Pues nada del otro mundo en realidad, llevo casi tres meses en conversaciones con los esperpentos-
Toda la mesa se sobrecogió al escuchar aquello, todo el mundo sabía que además de los dementotes, los esperpentos eran de las razas más temibles que existían. ´
-Qué dices? No es posible! Para acercarse al bosque de los esperpentos hay que lleva protección de aurores y desde luego, yo recordaría ver una petición así sobre mi mesa con tu nombre en ella Hermione-dijo Harry empezando a estar muy enfadado
-Bueno posiblemente no la viste porque no se cursó esa petición, los esperpentos dejaron claro desde el principio que no querían a los aurores por los alrdedores si se iban a iniciar las conversaciones, así que hice lo que era necesario hacer-
-Pero tu estás loca?!-preguntó Harry gritando
-Hermione los esperpentos pueden hacerte ver cosas terribles, provocar que ese miedo se quede para siempre dentro de tu cabeza e incluso se han dado casos de muerte súbita por infarto al corazón-
-Lo sé-dijo ella perdiendo de nuevo la mirada en el vacio, como latigazos, como rayos disparados a su cabeza, las últimas imágenes implantadas por los esperpentos surgieron en su cabeza, provocando que el poco color de su cara se desvaneciera del todo
-Hermione querida, estás bien?- preguntó Molly mientras se levantaba. Cuando ya estaba a putno de tocarla Hermione se levantó de su asiento en un salto
-Si!-dijo con la voz crispada-si, estoy bien, disculpadme un segundo- dijo mientras se retiraba de la mesa
Subió corriendo las escaleras y se encerró en el cuarto de baño. Con su varita volvió a su tamaño real lo que llevaba en un pequeño monedero en el bolsillo del pantalón. Cogió dos pildoras y se las tragó, pasándolas con un trago a una licorera que llevaba encogida también en el monedero. Espero unos segundos, se lavó la cara y se dipusó a bajar concentrada en pensar que dentro de poco le mandarían el aviso falso y podría salir de aquella casa.
En el jardín todo el mundo se preguntaba que era lo que había ocurrido.
-Qué está pasando?-se preguntó en voz alta Harry
-oh, bueno realmente creo que ella ha estado trabajando mucho-Harry miró a ginny duramente
-De verdad crees que todo esto es sólo por trabajar demasiadas horas?, esto no es de trabajar Ginny y cualquiera podria verlo, desde hace cuanto que está así?, hace cuanto que tiene esa pinta?-
-bueno, realmente, no sabria que decirte- comenzó a hablar con nerviosismo Ginny
-Creo que no es tan difícil la respuesta ginny-dijo su hermano ron con dureza
-La verdad es que, yo no …-
-Tu no que Ginny?-
-Yo en realidad no la he visto todo este tiempo, sólo un compañero del hospital me decía de vez en cuando que ella había ido por alli y …-
-Que tu qué? Me mentiste Ginny, me dijiste que tu la habías visto, y eso fue lo que le dije yo a Ron y por eso ninguno de nosotros la molestabamos, porque pensabamos que estaba trabajando duro, te das cuenta de lo que has hecho Ginny?-
-No hace falta que me grites Harry, yo lo hice porque estaba harta de tener que tenerla en cuenta para todos nuestros planes, siempre saliamos en pareja, y estabamos todos bien, pero cuando ella venia, todos teniamos que comedirnos con lo que haciamos o deciamos porque ella estaba sola, realemente creo que ella dejo de venir porque se dio cuenta de que no encajaba más en el grupo, como aquí hoy!! No se que hace aquí! Ella no es de la familia!-
-Ginebra Weasley, no me puedo creer lo que acabo de oir, es lo más asqueroso que he oido en toda mi vida, no se como has podido pensar eso Ginny, pero parte de la culpa que recae sobre nosotros, también recae en ti ahora- dijo ron
-Realmente Ginny, no me esperaba esto hija-dijo Arthur
-Si? Pues sabeis que? Yo no pienso seguirle el juego mas, estoy harta de ella, y de que siempre alla que tenerle un ojo encima, qu si hay que llamarla que si hay que invitarla, que si es inteligente que si es la chica del trio de oro, ella ya no forma mas parte de esta familia, antes estaba con Ron pero ahora su sitio lo ocupa Luna, no le debemos nada-dijo Ginny roja de la cólera mientras el resto de su familia no podia creer lo que estaba oyendo.
Al otro lado de la puerta del jardín Hermione oia toda la conversación. Esa era la excusa perfecta para marcharse, para deshacerse de aquel dolor que le mordía el corazón, estaba segura de que Harry la perdonaría, al fin y al cabo ella era el amor de su vida no?, y el resto eran su familia, asi que no habria mas que hablar, el tiempo lo curaria; y ella podria seguir su vida, sin mas explicaciones, sin más dolor. Suspiró fuerte y salió al jardín.
-Bueno, por una vez, creo que debo de darle la razón a Ginny-dijo Hermione mientras sonreia y recogia su bolso
-Hermione, espera … no te vayas-dijo Harry poniendose en pie
-No Harry, me temo que ya no queda mas que decir, acabo de recibir un aviso y me tengo que marchar, de todas formas, creo que por aquí todo esta dicho. Señores Weasley, les agradezco la invitación de hoy, asi como todas las anteriores, lamento no quedarme a saber el motivo de la celebración pero espero que la disfruten … en familia-
Se dio media vuelta y camino hasta el salón de la casa para marcharse por la chimenea, Harry corrio detrás de ella
-Hermione espera! Por favor no te vayas asi, sabes que los demas no pensamos lo mismo, eres de la familia Hermione, eres mi familia, eso deberias saberlo, no se que ha ocurrido pero sabes que estoy aquí para lo que necesites-
-Si Harry?me temo que estas equivocado, no no lo sé-
-Pero estoy aquí ahora, no puedes irte asi-
-Te recuperarás Harry, realmente esto es lo mejor para todos- Hermione se apoyo en la chimenea y bajando la cabeza para que Harry no viera sus lagrimas le dijo
-Realmente Harry te hecharé de menos-y echando los polvos a la chimenea desapareció
-No!!! … , Hermione … , yo también te hechare de menos-
