Disclaimer La historia originalmente pertenece a Ravyn Wilde y pertenece a la saga de Las lunas de Zylar. Yo decidí hacer unas ligeras modificaciones y adaptarla a mi pareja frustrada favorita.

Capitulo 2

:::::::::: Mas tarde, en la Tierra :::::::::

Agotada por tanta preocupación, Hermione dormía profundamente y no noto la brillante luz ni la silenciosa presencia en su cuarto. Sintió un poco de frío y se movió un poco para acomodarse mejor bajo las cobijas. Draco estaba de pie y elevo la temperatura del cuarto mentalmente. Retiró las cobijas con el pensamiento. Quería que continuara durmiendo y no se despertara por la sensación de frío.

Al tener la primera visión completa de ella comenzó a sentir que un sentimiento cálido nacía en su pecho y se expandía. "Blaise tenía razón, es ella, mi compañera". Se conmociono cuando comenzó a sentir otro calor, en ambas muñecas y el cuello. Unos brazaletes que parecían hechas de oro aparecieron con una tenue luz, y en su cuello una cadena pequeña que sostenía una piedra color turmalina (verde un poco más oscuro que la esmeralda, intento que se adapte a los clores slytherin). Un hombre de Ravyn no estaba totalmente vivo hasta que conectaba con su compañera de vida. Incluso su sentido del olfato y tacto habían aumentado, tenía que admitir que la fragancia de ella resultaba embriagante. Volvió su vista a la mujer que aun dormía plácidamente, buscando los brazaletes y collar idénticos a los suyos, y ¿por qué no?, a disfrutar de la vista que inconscientemente ella le daba. Le llevaría algún tiempo dominar los enlaces y atar a su compañera completamente.

Hermione se agito en sueños, sentía un poco de calor en las manos y ligeramente en el área del cuello. Sintió una caricia en la mejilla que lentamente bajaba a su cuello y… ¿se iba bajando más? Incrédula, en sueños pensó que tal vez tenía demasiado tiempo sin un amante y su inconsciente se lo hacía notar. "No importa, es un sueño. Y se siente bien." Gimió quedamente y se movió hacia ese suave tacto.

Draco miro fijamente a su compañera. Se veía pequeña y suave, una sonrisa satisfecha comenzó a extenderse por si rostro "Blaise se preocupa innecesariamente, seguro será sencillo". Conocía a Blaise de toda la vida, y este a menudo tendía a actuar como su hermano mayor. No, ella no dará ningún problema.

Ella se volvió a mover como para recargarse más en el sutil roce de su mano. ¿Había pensado que era poco atractiva? Su piel aunque pálida tenía un tono saludablemente bronceado, lo que contrastaba con la piel pálida de él, ya la deseaba. En la oscuridad apenas podía apreciar el color de su cabello, en surcos que descuidadamente enmarcaban su rostro. Su cuerpo era simplemente era algo que lo llamaba de forma primitiva, estaba dolorosamente atraído y excitado. Tenía 4 nons, 28 días de la tierra, para reclamarla y asegurarse que ella le aceptaba incondicionalmente, ya estaba ansioso e impaciente por comenzar su entrenamiento. Con los enlaces en su lugar era hora de llevarla a su hogar, a Ravyn; el hogar de ella también, de ahora en adelante.

::::::::::::::: Ravyn ::::::::::::::::::

Hermione se estiro lentamente. Se sentía bien aunque un poco extraña, como si cada terminación nerviosa hubiera sido despertada, en pocas palabras se sentía un poco excitada. Tal vez realmente necesitaba, urgentemente; una cita. Movió su mano para meterla bajo la almohada y volver a acomodarse un rato, total no tenía trabajo y no tenía necesidad de levantarse temprano; noto un brazalete dorado en su muñeca, cuando hizo el ademan de tocarlo noto un segundo brazalete en su otra muñeca.

Se incorporo de golpe, abriendo los ojos confundida.

-¡Qué diablos! - exclamo. Al mirarlos mas de cerca noto que tenían un tipo de escritura cuneiforme, parecida a jeroglíficos pero sin serlo, a su conocimiento. "¿Era eso una lombriz o una serpiente?" examinando de cerca los brazaletes. – ¿Cómo llego esto aquí – dijo irritada tratando de quitarlo, pero no había ninguna abertura y no podía simplemente sacarlo, parecía que era parte de su piel o como si llevara ahí mucho tiempo. – Oh no, esto es un sueno- deseando seriamente que lo fuera, aun cuando parecía muy real. Cuando se movió sintió un balanceo en su cuello y al fijarse noto el collar con la piedra verde. "Bien, bien, piensa Hermione, o es un sueño, o ayer saliste de fiesta a emborracharte" El problema radicaba en que recordaba haberse acostado. "Aguarda un momento" pensó, dirigió la vista a su cuerpo. ¿¡Estaba sin ropa!?. "Esto es malo". Desesperada comenzó a tratar de quitarse el collar pero no encontrada el broche, y no tenía la longitud suficiente para pasarlo por la cabeza.

- Esto no es real – dijo aun jalando el collar.

- Esos son tus Enlaces de Compañera – dijo una profunda y solemne voz que arrastraba ligeramente las palabras.

Los ojos de Hermione se abrieron aun más por la sorpresa. Tuvo una fugaz visión de un hombre al que nunca había visto antes, un cuarto que nunca había visto antes, fijándose nuevamente donde estaba acostada cobijas que nunca había visto antes, cada vez se sentía más alterada y con la respiración agitada hizo todo lo que una persona racional haría, se escondió bajo las cobijas.
"Oh, que inteligente Hermione" Pensó "Ahora no puedes verlo y no sabes lo que está haciendo, y pareces estúpidamente infantil escondida bajo la cobija, es un hombre no el coco". Aun sin destaparse y encogida, se puso a escuchar atentamente.

Al sentir un movimiento del lado izquierdo de la cama, chillo y salió de debajo de las cobijas y se movió al lado contrario muy rápido, tan rápido que termino cayendo aparatosamente de la cama aun medio enredada en la cobija. Repentinamente unos brazos la levantaron y la colocaron nuevamente en la cama, lo resintió un poco, era agradable la sensación de esos brazos a su alrededor. Hermione dirigió la mirada a donde, ahora sabía, estaba el hombre. Un hombre alto, cabello rubio, ligeramente musculoso, sexy en su opinión personal; piel pálida, aunque no podía ver su rostro, pero podía sentir el calor de su mirada, y la miraba fijamente, la hacía sentirse atractiva. Cuando se aparto ligeramente de las sombras, la luz cayó sobre su cara. Tenía una nariz recta y unos rasgos afilados pero muy atractivos, una boca… muy, pero muy atrayente "Olvida eso". Sus ojos brillaban y tenían un color gris plateado. Cabello hacia atrás de un rubio casi platino, brillante acomodado hacia atrás. Parecía intimidante, atractivamente intimidante. Su movimiento de acercarse a la cama hizo retroceder a Hermione.

-¿Quién demonios eres?- Consiguió decir Hermione -¿Y dónde estoy?- El hombre movió su mano hacia ella. – ¡No me toques! ¡No te me acerques! – grito, el se detuvo. Frunció el ceno y entonces apareció una mirada de satisfacción masculina en esos grises ojos.

- Solo intentaba calmarte. Estas molesta – murmuro.

- ¡si me tocas, veras lo que es estar molesta! Mantén tu distancia. ¿Qué quieres de mi? – No pudo detener un estremecimiento. Estaba desnuda, con joyas que no eran suyas, ni sabia como habían llegado allí; probablmente en la cama de un sexy… de un malvado secuestrador ¿Qué podría querer? "¿!En serio te lo preguntas!?".

- Muy bien, contestare a tus preguntas, a todas. Me llamo Draco, descendiente de la línea Malfoy. Estas en mi hogar, en la dimensión Ravyn. En cuanto a lo que quiero de ti – hizo una pausa y comenzó a hablar más lentamente. Aunque con los enlaces debería ser capaz de entender el idioma, llevaría un tiempo el que ella se adaptara a los patrones del lenguaje. – Es bastante simple. Lo que quiero es hacerte feliz y construir una vida para nosotros dos, ya que tú eres mi compañera.

Ella lo miro detenidamente. Luego se movio la cabeza rápidamente de un lado a otro, negando enérgicamente y se pellizco la mano derecha.

-¿Dimension? ¿Ravyn? ¡Estas bromeando! ¿Estas borracho o drogado?

Draco extendió una sonrisa letal, que le paralizo el corazón de puro miedo.

-Estas en la dimensión Ravyn. Eres mi compañera de vida. Mi pareja. He estado buscando durante mucho tiempo, ciclos como los llamamos aquí. – mientras hablaba, se movia lenta y ágilmente hacia lo que parecía una ventana. Agito su mano y esta se volvió incolora, permitiendo ver ¿el exterior?.

La escena, para Hermione, parecía tan irreal, como parte de un sueno o pesadilla. No fuera horrible lo que veía, pero no era la Tierra, no era su hogar; eso seguro.

-Bien, estoy alucinando. Resulta que lo que cene anoche estaba ligeramente vencido y me provoco alucinaciones y estoy teniendo un mal viaje—refunfuno Hermione mientras miraba atónita a travez de la ventana un lago de color purpura, rodeado por pasto azul, tierra negra, arboles con tronco rosa y hojas verde-azules y dos soles.

-S-Son dos soles…-

-Si – contesto el – y al caer la noche, tenemos tres hermosas lunas.

-Tres lunas… - murmuro ella- ¡Quiero irme a casa! Esto debe de ser una alucinación, es completamente irracional, es una broma y una muy mala. No creo nada de esto. Quitame los brazaletes y el collar. – se estaba alterando de nuevo - ¡NO! Mejor déjalos donde están, no te me acerques, no me toques. Déjame ir a casa ¡AHORA! –

- No puedes volver, ni hoy ni nunca. Este será tu hogar ahora, tu cuerpo acepto los enlaces y no se pueden quitar, los tendrás toda tu vida. Si hubieras nacido aquí, hubieran estado contigo todo el tiempo y solo serian visibles cuando encontraras a tu compañero. Son la señal de que estas unida a tu compañero – Explico Draco.

Claro, no le menciono que tenía que aceptarlo en 4 nons delante del Consejo de Ravyn para que su unión fuera completa.
-Enlaces de compañera. ¿Qué demonios son los enlaces? ¿y que quieres decir con que no se pueden quitar? ¿! Acaso estas drogado?! ¡Yo no pedí nada de esto, así que llévame a casa ahora! – definitivamente se sentía histérica. Le dirigió una de esas miradas asesinas marca diablo, o al menos eso intento por que no surtió ningún efecto en ese enorme… hombre. – ¡Oh dios!.

Draco sonrió.

Sean amables, es ,mi primer fic.

Saludos