Disclaimer: Los personajes pertenecen a JK. Rowling, yo solo los utilizo a mi antojo y los hago victimas de mis locuras xD
t's like a work of art
That never gets to see the light
Keep you beneath the stars
Won't let you touch the sky
"Eres una cualquiera Ginebra…", "¿No crees que cambias muy rapido de novio?", "Nos dijeron que sales con 5 chicos a la vez." Cada palabra que retumbaba en su cabeza le hacían sentir miserable. Ese tipo de frases hacían que Ginebra Weasley odiara ser como era, tan débil como para ponerle un alto a los rumores que corrían. Habían transcurrido semanas desde que había escuchado esas palabras pero sabía que a sus espaldas, muchos las repetían.
Ginny se encontraba recostada en el sillόn que estaba frente a la chimenea apagada de la Sala Común de Griffyndor con Dean Thomas a su lado. Llevaba varios meses saliendo con él, pero apesar de que sentía mucho cariño hacia él, no sentía amor. Ambos jovenes tenían la mirada perdida en la nada, Dean soñando con un mundo, en el que la pelirroja que se encontraba a su lado era su Sol y Ginny pensando sobre sus acciones y errores. El joven de piel achocolatada miraba tiernamente a su doncella, la pelirroja leyό lo que los ojos de su amado pedían a gritos: un beso. Ginny acortό la poca distancia que quedaba entre ambos y junto sus delicados labios con los de él. Cualquier chica en la posiciόn de Ginny cerraría sus ojos para hacer del momento uno mágico, Ginny en cambio, los mantenía abiertos, otra chica en su lugar movería sus labios al compás de los labios de su compañero, Ginny mantenía sus labios inmόviles, otra chica en su lugar, rogaría porque el momento durara para siempre, Ginny en cambio, rogaba que el tiempo pasara volando para poder terminar con ese beso que le recordaba lo miserable y poca mujer que era. Dean se separό lentamente y sonriό con nostalgia. Ginny tan solo bajό su mirada al suelo. Dean levantό la barbilla de la pelirroja y la mirό dulcemente, sus ojos derretían hasta la más fría de las almas, excepto la de Ginny.
-Te amo Ginebra…-pronunciό el chico con ternura. Ginny no sabía que decir, ¿ser sincera y decirle lo que en realidad le ocurría? o ¿mentir?. Para acabar de complicar la situaciόn, acababa de entrar cierto chico que le arrancaba suspiros a la pelirroja y era el verdadero amor de ésta.-¿Gin? ¿Qué piensas sobre el hecho de que te amo?- preguntό Dean con desesperaciόn. Ginny mirό disimuladamente a Harry, que en ese preciso instante, pasaba cerca del sillόn donde ella se encontraba sentada. Por unos segundos, los ojos chocolates de la chica se encontraron con los verdes del chico. Harry al darse cuenta de que su amada pelirroja lo había pescado infraganti, mirό hacia otro lado, acto que Ginny interpreto como un rechazo de parte de él.
-Yo tambien…-dijo Ginny a Dean.
-Claro que tambien me amas preciosa.- Ginny sonriό sin ganas y se levantό del sillόn.- Hey, ¿para dόnde vas?-
-Voy al dormitorio… no me siento muy bien que digamos.- el chico asintiό.
-Bien, en ese caso sube.-Ginny se girό y se dirigiό a subir las escaleras en forma de caracol.
Ginny cerrό la puerta de golpe y corriό hacia su cama. La chica undiό su rostro en la almohada y rompiό a llorar. Ella se sentía mal por no amar a Dean, se sentía mal porque ella sabía que él sí la quería y ella quería otro.
-¿Por quién lloras Weasley?- la pelirroja levantό su rostro y se encontrό con la fría mirada de Romilda Vaine en el marco de la puerta del baño.- ¿Por quién es esta vez? ¿Dean Thomas?, ¿Michael Corner?, ¿Neville Longbotton?, ¿Colin Creevey? O talvez… ¿Harry Potter?- Ginny mirό con odio a su compañera de cuarto.
-Dejame en paz Vaine.-escupiό con desprecio la pelirroja.
-Sabes que digo la verdad. Eres una cualquiera que un día está con uno y al otro día estas con otro. ¿Sabes que dicen de tí? Dicen que te revuelcas en las camas de todo el equipo de Quidditch. Eres una ramera Weasley…- Ginny mirό con incredulidad a la chica.- Pero, ¿sabes qué es lo peor de todo? Nadie te quiere en realidad, acepta que ellos están contigo por tener cara linda y buen cuerpo.-
-¡Todo lo que dices son mentiras Vaine!- Ginny tomό su varita y apuntό a su atacante.- Más te vale que te largues en este instante, porque si no lo haces, no respondo.- Vaine sonriό burlonamente y se acercό a la salida.
-Tras de ramera, loca. Eres increible Weasley…-
-¡Fuera!-gritό la pequeña Weasley lanzando un feroz hechizo de Mocomuerciélago a su compañera de cuarto. Romilda esquivό el hechizo y bajό corriendo las escaleras. Ginny se tirό a su cama y gritό a su almohada con furia y enojo.
La reputaciόn de la pelirroja se encontraba en el suelo en esos precisos momentos. Una reputaciόn que ella no había causado. Hermione le decía que no escuchara los rumores y viviera su vida, Ginny lo intentaba, pero ya la situaciόn se estaba saliendo de control. Ginny se levantό de su cama y se dirigiό al baño. La chica se parό frente al espejo, las palabras de Vaine retumbaban en su cabeza: "¿Por quién lloras Weasley?, ¿Por quién es esta vez? ¿Dean Thomas?, ¿Michael Corner?, ¿Neville Longbotton?, ¿Colin Creevey? O talvez… ¿Harry Potter?, eres una cualquiera, dicen que te revuelcas en las camas de todo el equipo de Quidditch. Eres una ramera Weasley…, pero, ¿sabes qué es lo peor de todo? Nadie te quiere en realidad, acepta que ellos están contigo por tener cara linda y buen cuerpo."
-Romilda tiene razόn, tan solo soy cara bonita y bonito cuerpo, soy una ramera por conocer a otros chicos y estar con Dean, mientras que pienso en Harry…-
-Eso no te hace una ramera, tan solo estas confundida.- Ginny abriό sus ojos como plato al ver lo que se encontraba frente a ella.
-¿Qué demonios? ¿Quién eres y qué haces ahí atrapado?-preguntό Ginny al espejo.
-En primer lugar, ¿qué lenguaje es ese para tan hermosa doncella? En segundo lugar, soy Reginald: "El espejo mágico", Regi para los cuates y en tercer lugar, estoy aquí atrapado por niñatas como tú que no ven claramente la realidad.- Ginny negό.
-¿De qué realidad hablas?-preguntό la Pelirroja.
-No tengo permitido decirte, tú sola lo tienes que descubrir.-
-No se de que hablas…-Reginald suspirό con pesadez.
-En ese caso, hay que empezar por identificar tu problema.- Ginny enarcό una ceja confundida.- A ver, ¿qué te ocurriό?-Ginny negό. Reginald no era tonto, sabía que la chica no sería fácil de convencer.- Sé que no confías en mi, pero ten en cuenta que puede que yo sea la única persona en estos momentos que no te va a juzgar.-
-Tan pronto como te diga mi problema me vas a juzgar.- Reginald negό incrédulo.
-¿Qué te hace pensar eso?- Ginny pareciό dudar pero no hablό.- Aunque no lo creas, yo fuy juzgado severamente hace unos años atrás.-
-¿Cόmo pueden juzgar a un espejo como tú? Tan solo eres… un espejo.- Reginald suspirό con pesadez, de pronto, su radiante sonrísa desapareciό y en su lugar dejό una sombría mirada cargada de dolor.
-Si, como bien dices, soy un espejo, pero años atrás era un humano de carne y hueso como tú.- la pelirroja mirό incrédula al espejo. - Hace varios años, más de los que te puedas imaginar, yo era un hombre muy sabio y muchas decían que atractivo. Esas dos características, me hacían un hechizero llamativo y muy conocido. Había una chica que estaba enamorada de mí, pero yo estaba concentrado en seguir creciendo en el mundo mágico, no tenía tiempo para relaciones ni chicas.-
-¿Cero vida amorosa?-preguntό Ginny enarcando su ceja. Reginald asintiό.
-No necesitaba tener a una mujer berrinchuda a mi lado, era joven, tenía metas y sueños que cumplir. Bien como te decía, esa chica se obsesionό conmigo, me rogaba que estuviera con ella, yo no le decía nada, pero a lo largo del tiempo, me cansé de su actitud. Hablé con ella y de la manera más suave y sutil le dejé saber lo que pensaba y sentía.-
-¿Cόmo se lo tomό ella?-preguntό con curiosidad la pelirroja.
-Digamos que no muy bien. En venganza por lo que le había hecho, comenzό a decir que yo la había usado, que la había utilizado como un juguete y que luego le había dicho que no servía para nada.- Ginny lo mirό sorprendida.- Cada vez las mentiras seguían creciendo y un día, la madre de la chica, me hechizό y me dejό encerrado en este espejo por el resto de la eternidad.-
-¿Porqué no te defendiste Reginald?-
-Lo intente… Pero nadie me creyό. La verdad es que yo de por sí tenía una apariencia vanidosa, pero la verdad no era así. El punto es que nadie me creyό, me insultaron y luego me encerraron en este espejo.- la expresiόn de Reginald estaba llena de dolor. Ginny mirό apenada al espejo frente a ella y tocό delicadamente el cristal que los separaba.
-Lo siento tanto Reginald…-
-No sientas pena por mi jovencita, estoy cansado de que sientan pena por algo que no vale la pena. A lo largo del tiempo, me he acostumbrado a vivir en este espejo y me siento mejor luego de haber llegado a Hogwarts.- Ginny estaba algo consternada. Reginald estaba en Hogwarts, ¿porqué no le brindaban la ayuda que el necesitaba?
-Reginald, ¿le has pedido ayuda a Dumbledore?- Reginald negό.
-No hizo falta que le pidiera ayuda a Dumbledore, el me la brindό desde el primer momento en que pisό este castillo, no como director, no como profesor, el me brindό su ayuda cuando era un simple joven de 15 años. En ese momento, Dumbledore necesitaba a alguien que lo escuchara y yo lo ayudé. El ofreciό sacarme de este espejo, pero gracias a él, descubrí mi verdadera vocaciόn en esta vida y decidí quedarme en el espejo.-
-¿Cuál es tu vocaciόn en esta vida Reginald?-preguntό Ginny con curiosidad.
-Ayudar a las personas en cualquier aspecto.- Reginald sonriό ampliamente.- Por esta razόn, es que quiero que me cuentes, ¿qué te está ocurriendo para que te consideres algo que no eres?- Ginny suspirό pesadamente, ella sabía que Reginald la podia ayudar.
- Soy una ramera Reginald.- el espejo enarcό una ceja.-No me mires así, es la verdad.-
-Aja, ¿porqué es la verdad?-
-Porque todo el mundo lo dice.- Reginald comenzό a reir.
-Esto es increible. Ginny, ¿tú te consideras una ramera? ¿Tus actos son de una ramera?- la pelirroja negό.-Entonces, ¿qué importa lo que digan los demás?-
-Importa porque tienen razόn. Soy una mala persona por…-
-¿Por haber estado con Michael Corner y luego irte con Dean Thomas? ¿O por besarte con Dean Thomas mientras piensas en Harry Potter?- Ginny mirό incrédula al espejo.
-¿Cόmo sabes eso?-
-Los rumores corren…- Ginny hizo un puchero de frustraciόn y enojo.
-¿Ves a lo que me refiero?-
-¿Ahora vez a lo que me refiero yo? Yo en ningún momento he creído eso.- Ginny negό frustrada.- Mira, tienes que aceptar una cosa, eres joven y tus hormonas son nargles con torsopolos cerca de un ramillete de muérdago.-
-¿Conoces a Luna?-
-Sí y deberías escuchar más a menudo lo que esa chica dice, es facinante.-Ginny abriό su boca para continuar hablando sobre Luna pero Reginald la detuvo.- No me cambies el tema Ginny. Como decía, eres joven, estas explorando nuevas cosas. Lo de Michael Corner, no es gran cosa, lo más seguro fue una ilusiόn.-Ginny asintiό.- Lo de Dean y Harry no es nada malo. Es natural que a tu edad te sientas confundida. Ahora, no estas engañando a Dean con Harry, ¿cierto?-
-Cierto. Creo que Harry no sabe que es mi amor platόnico desde pequeña.-
-En ese caso, no hay motivo porque preocuparse por los rumores de las personas. Ellos lo que quieren es aprovecharse de las debilidades de otros para tomar ventaja sobre ellos. Eres una maravillosa persona Ginny, ellos solo tienen envidia.-
-¿Tu crees?-Reginald asintiό.- Pero, ¿qué puedo hacer con Dean?-
-¿Sientes algo por él?-Ginny pareciό dudar varios segundos.
-Lo quiero, siento cariño hacia él.-
-Pero lo que sientes por Harry es…-
-Más fuerte, siento hadas en mi estόmago cada vez que el pasa por mi lado, siento que mi mundo gira en torno a él… es algo mágico.- Reginald sonriό satisfecho.
-¿Para qué me preguntas si ya sabes la respuesta? Lo que te recomiendo es que hables con Dean, le digas lo que sientes y aclares las cosas con él. Luego de eso, lucha por conseguir a tu verdadero amor.-
-Pero, ¿y si me rechaza?- Reginald comenzό a reir.
-Si te rechaza, cosa que dudo, es un tonto…-
-¿Porqué crees eso Reginald?- Reginald sonriό con complicidad. La verdad era que Eleonora, el espejo de los chicos, le había comentado sobre los sentimientos de Harry Potter por Ginny Weasley.
-Digamos que es el instinto de espejo jovencita…- Ginny lo mirό extrañada.- Anda Ginny, dime, entendiste lo que debes hacer?- la chica asintiό.
-Ignorar los comentarios y rumores que otras personas digan y hablar de mis sentimientos con Dean.-
-¡Esa es mi chica! Ahora vete, el deber me llama.- Ginny sonriό ampliamente.
-Gracias por todo Reginald.-
-No hay de que jovencita… cuando necesites que alguien te escuche y te aconseje, solo dí mi nombre frente a cualquier espejo y ahí estaré.- Ginny asintiό y Reginald sonriό ampliamente.
-No lo dudaré ni un segundo. Adiόs Reginald.- el reflejo de Reginald desapareciό.
Ginny saliό tranquilamente del baño y bajό hacia la Sala Común. Dean no estaba en ella así que la chica se dirigiό a la salida. Romilda, quien estaba sentada en uno de los sillones, al verla tan felíz decidiό arruinarle el momento.
-¿Con quién te vas a revolcar ahora Weasley?- Ginny respirό para sofocar la furia que crecía en su interior.
-Con nadie que te importe Vaine. ¿Sabes algo? Lo que tu u otras personas piensen y digan de mi, me tienen sin cuidado. Yo estoy segura de quien soy y yo sé que no soy una cualquiera como tú me has estado tratado de hacer creer. Deja de envidiarme y no me molestes más. ¿Claro con eso?- Romilda se quedό de una sola pieza. Ginny sonriό y siguiό su camino.
Nada ni nadie le iban a decir lo que ella era, ni mucho menos, se iba a preocupar por lo que los demás pensaran de ella.
Holaa!
Disculpen la tardanza... tenia muchos trabajos de la escuela y se me hacia dificil poder escribir. Gracias a los que comentaron en el capitulo pasado! Se les agradecede todo corazon :DD
Espero que este capitulo haya sido de su agrado!
-Debbie!
