CAPÍTULO 2

AUDICIONES

Aquella mañana me desperté pronto, como el resto de los días y me preparé para salir a correr un rato. Sentir el aire en mi cara, sentir la paz de ésas horas tempranas en que no había nadie por las calles, y liberar toda ésa tensión, sobre todo del día de hoy, ya que tenía la audición, era sin lugar a dudas uno de mis momentos preferidos. Con mis shorts rosas, una camiseta de tirantes blanca y mi lista de canciones de Barbara Streisand en mi ipod, tenía todo lo que necesitaba para mi recorrido matutino. Me calcé y salí a la calle.

Desde luego ésta ciudad era mágica, y en cierto modo era todo lo que siempre había buscado, estaba segura que aquí encontraría lo que necesitaba, y estaba segura de que iba a conseguirlo. Podría acostumbrarme a vivir aquí, de eso estaba segura, el clima era como el de New York, siempre hacía sol, y la verdad es que hacen el café bastante bien. No puedo quejarme, siento que le puedo coger cariño a éste lugar. Lo bueno de ahora es que aún no me reconocían, sé que lo harían, pronto, y tenía que disfrutar de aquella tranquilidad de ir corriendo sin que los paparazzi estuvieran detrás para ver cómo me dedicaba a canturrear "funny girl" mientras esperaba a que los semáforos se pusieran en verde. Tenía que disfrutar de la vida de anonimato lo máximo posible, ya que aquí no era la diva de Broadway, y con Rachel Berry, todo cambiaría.

…Rachel Berry…, cada vez que pensaba en aquél nombre se me escapaba un suspiro, tenía que conseguirlo y en unas horas sería mi oportunidad, en unas horas serían las audiciones, en unas horas les enseñaría a los productores lo que era Rachel Berry, en unas horas conocerían a Lea Michele, me conocerían.

En realidad, estaba realmente nerviosa, no podía parar de pensar que pasaría si no me diesen ése papel, sentiría que todo por lo que he luchado no habría sido para nada, habría fracasado en el hogar de las estrellas, dónde toda la magia sucede, dónde todo es posible; tendría que volver a New York, por supuesto, pero volvería como la chica que no pudo conseguir el papel, y en vez de con vítores, me recibirían abrazos de compasión, y desde luego, eso no era lo que quería, es decir, soy Lea Michele, soy capaz de ello, estoy segura.

Sin darme cuenta, había vuelto a mi hotel, eran las 7:30 a.m. y tenía todo el día por delante, hoy era mi día hoy era EL día, no cabía en mí de emoción. Lo primero que hice nada más entrar a mi habitación fue desnudarme e ir directa a la bañera, un buen remojón en agua fría me daría el empujón que necesitaba, no sé cuánto tiempo estuve ahí, pero casi segura estoy de que fueron más de veinte minutos, porque pude cantar "On my own" como ocho veces. No me cansaba de repetir una y otra vez ésa canción, además, me tenía que quedar perfecta, tenía que ser estelar, tenía que hacerlos llorar.

Salí de la ducha, lista ya para poder vestirme e ir a la audición.

No sabía que ponerme, estuve como tres cuartos de hora probándome vestidos de todos los colores, jeans largos, piratas, shorts, camisas, tops… en realidad vacié todo mi equipaje. La habitación había quedado hecha un desastre, penas lograba intuirse dónde se encontraba la cama, el suelo no se veía y, debido a la rapidez con que lo había tirado todo por ahí, un sujetador se había quedado colgando de la lámpara del techo. Desde luego eso no era habitual en mí, si por casualidad algún día hubiera llegado a mi casa y me la hubiera encontrado en ésas condiciones creo que ni habría llamado a la policía, no porque no quisiese, sino porque me habría dado un infarto nada más ver aquél desastre.

Mi corazón se aceleró cuando, al coger mi móvil, vi la hora, tan sólo faltaba una hora y media para la audición, y quería estar allí lo más pronto posible. Miré entre todo la montaña de ropa esparcida por doquier y me hice con una falda negra vaporosa y una camiseta de tirantes blanca con un bulldog que llevaba una corona; no habría sido mi primera opción, pero me estaba quedando sin tiempo y, dentro de lo que cabía no iba tan mal, no era ni informal, ni muy arreglada, tampoco iba de santa, ni de niña virginal, estaba bien así. Me cepillé el pelo y me lo dejé suelto, me pinte un poco, cogí mis gafas de sol, el bolso, el móvil y el guión y salí a la calle.

-"Taxi! "- grité como una desesperada, al parecer todos los taxis en L.A. brillaban por su ausencia o estaban ocupados, decidí que éste no se me escapaba. Puede que el conductor fuera demasiado rápido o puede que mi grito hubiera sonado amenazador, pero aquél hombre frenó de tal manera que creí reventaba los neumáticos.

-A los estudios de la Fox- Dije muy seria- Y dese prisa, por favor.

El conductor asintió y arrancó enseguida, incluso con el cinturón puesto, permanecer en el sitio resultaba francamente difícil, se había tomado en serio lo de ir deprisa, desde luego. Agarré mi bolso y el guión entre mis brazos con fuerza, con miedo a que en algún stop, frenara como antes y todas mis cosas se desparramaran por el coche. Sinceramente, ya tenía suficiente con todo lo que iba a tener que recoger al volver al hotel, no quería tener que hacerlo también allí.

En un abrir y cerrar de ojos estábamos frente a la puerta, pagué al taxista, le di las gracias (aunque casi por obligación ya que casi me mata con esa conducción temeraria) y bajé del coche. No podía parar de mirar a la entrada como quien mira un sueño hecho realidad, como un niño en la mañana de navidad al levantarse y ver todos los regalos bajo el árbol.

Decidida ya, tomé aire y entre en los estudios, llegué a la recepción y pregunté por el casting de "Glee":

-Estudio 6, todo recto a la derecha, que tenga mucha suerte, buenos días. –Dijo la recepcionista, muy seria, con una risa forzada y prácticamente robotizada. Le habría dicho que así no es manera de tratar a una estrella de Broadway, pero claro, allí en L.A. era una desconocida, además tampoco quería llegar tarde.

Apreté el paso y fui camino del estudio, aquello era enorme, mucho más grande de lo que habría pensado; lo bueno de los teatros es que era mucho más difícil perderse, ya que era considerablemente bastante más pequeño y a decir verdad, mejor señalizado. Merodeé por ahí como diez minutos cuando me quise dar cuenta, y sin saber cómo, había llegado, delante de mí, un gran cartel de letras negras citaba : "Estudio 6, hoy audiciones para "Glee". Por fin había llegado, era mi momento de brillar como una estrella.

Entré decidida, era la única en la sala, aparte de una secretaria tras un sobrio mostrador, un par de sillones y una puerta azul al fondo de la estancia. Me esperaba algo más espectacular, a decir verdad, fui hacia ella y le di mi nombre. Me miró y me dijo:

-La están esperando señorita Sarfati, es la última para la audición para "Rachel Berry", siéntese-señaló a los sillones de piel blancos- enseguida la llamaran.

Sin decir nada hice lo que me dijo, aunque no sirvió para mucho, ya que nada más sentarme, me llamaron. Nerviosa, agarré mis cosas, respiré profundamente y, ya tranquila, entré por aquella puerta, detrás de la cual, estaban todos mis y cada uno de mis sueños.

Aquella sala era algo más grande que la anterior, tenía una gran mesa de cristal en la que estaban los co-productores y Ryan Murphy, un piano con su respectivo pianista, lo sé suena repetitivo, y una cámara que, al parecer, estaba en funcionamiento.

-Buenos días, me llamo Lea Michele, y audicionaré para el papel de Rachel Berry- de mi bolso saqué un carpeta negra con mi curriculum y se lo entregué a Ryan Murphy, quien cuando lo vi, me dio la sensación de transpirar divismo por los poros. Les estreché la mano a los tres y entregué la partitura al pianista- Voy a cantar "On my own" de "Les Miserables" .

Con un gesto de aprobación de los tres, los acordes empezaron a sonar y, decidida, comencé a cantar:

-"On my own, pretendin' he's beside me…"- Algo terrible pasó entonces, el pianista se equivocó de estrofa! No podía creerlo, debía ser una pesadilla, así que me dirigí a él:

- Perdona, pero vamos a tener que volver al principio- Sentencié duramente, y las risas comenzaron a estallar en la sala, creí que iba a morir. Miré a los presentes y les dije ya enfadada:

-Esto no tiene gracia, parad de reir, es importante para mí, voy a hacerlo otra vez y ahora quiero veros llorar- las risas volvieron a estallar, quería que la tierra me tragase.

Las notas volvieron a comenzar a sonar y volví a comenzar a cantar:

-"on my own,

Pretendin' he's beside me,

All alone,

I walk with him 'till morning…" –Ésta vez era perfecto, pero lo mejor me esperaba al salir.


Era mi audición para "Glee" y ya estaba en la puerta del estudio, la recepcionista me había hecho esperar, al parecer otra chica acababa de entrar, cuando entonces, la escuché:

-"…with out him,

I feel his around me,

And when I lose my way I close my eyes

And he has found me…"

No pude siquiera sentarme, aquella voz era celestial, mágica, excitante…la más bella que jamás había escuchado. Me hipnotizaba, no podía parar de avanzar hacia ella, hasta que quedé prácticamente, pegada a la puerta de dónde salía aquella maravillosa e imponente voz.

-"…I love him

But every day I'm learning,

All my life

I've only been pretending

With out me

His world would go on turning…"

Mi piel se erizaba al escucharla, era simplemente perfecta, incluso daba gracias por poder escuchar algo así, y me sorprendí cuando al llegar el final de la canción, dos lágrimas recorrían mi rostro.

-"… I love him

I love him

I love him,

But only on my own."

Lo malo fue, que olvidé estar pegada a la puerta cuando de repente…


La audición no había salido como yo quería, había sido un completo desastre, creí que jamás me darían el papel, me dijeron que me llamarían, les di la mano otra vez, y fui a salir de allí cuando, al abrir la puerta ¡una chica rubia calló sobre mí! Estaba totalmente alucinada.

-¿Estás bien?- le dije ayudándola a ponerse en pie, con lo rápido que había pasado todo casi ni me había dado tiempo a reaccionar, pero cuando se levantó y la tuve frente a mi… era preciosa, y me miraba directamente con esos ojos que podían hechizarte sin mucho esfuerzo, no podía quitar mis ojos de los suyos, no podía, simplemente, quedé helada.

-Si, tranquila, estoy bien…Sólo que… que vergüenza, es decir…-estaba totalmente nerviosa, Dianna tranquilizáte, no ha sido para tanto, me decía a mí misma- … que cuando llegué aquí comenzaste a cantar y…no sé simplemente me pareció precioso, y sin darme cuenta estaba pegada a la puerta… escuchándote…y…-Madre mía, es preciosa, no puedo creer lo que tengo delante, esa voz es magnífica y encima, ella es…madre mía como me mira, que vergüenza, seguro que estará pensando que estoy loca o algo asi-… y bueno que, perdona, sólo no pude evitarlo- Dios, Dianna Elise Agron, quieres callarte por un momento, la vas a asustar.

-jajajaja, no hay nada que perdonar mujer, es todo un halago… espera, ¿seguro que estás bien, no te has hecho daño? Estas llorando…

-No, no, tranquila, me emocio…-cállate Di, la vas a asustar aún más-…es sólo un poco de alergia, nada grave.-Mucho mejor Charlie.

-¿Estás aquí por la audición?

-Sí, vengo por el papel de Quinn, la verdad es que me hace mucha ilusión, nada más leí el guión supe que quería formar parte de esto.-¿Porqué no para de mirarme?...es preciosa…

-"Dianna Agron, por favor pase a la audición"

-Vaya, parece ser que te llaman, que tengas mucha suerte- Me acerqué y le puse mi mano sobre el hombro, a lo que ella reaccionó con una sonrisa y sonrojándose un poco.- Oye, ¿hacemos una cosa? Me voy a quedar aquí, dándote mi apoyo y de paso te escucho cantar, que tú no has perdido el tiempo, eh, jajaja- La pobre se sonrojó aún más si cabe.

-jajaja, claro, está bien, me vendrá bien tu apoyo, aunque, después de oírte cantar…impones mucho, la verdad-Dianna, que estás diciendo, la vas a fastidiar.

-"Dianna Agron, por favor pase a la audición"-repitieron.

-va, vete ya, que se van a enfadar, ah, por cierto, soy Lea, Lea Michele, encantada de conocerte.

-Dianna Agron, pero puedes llamarme Charlie. –sinceramente, sonreí como una tonta.

-Venga Charlie, aquí te espero.-le guiñé el ojo, ¿eso era una sonrisa, me está sonriendo?

Pasaron apenas un par de minutos y entonces, empecé a escucharla…:

-"Dance into the moon…"

No tenía una gran voz de Broadway como la mía, pero si una muy dulce, encantadora. ¿De verdad estaba sonriéndome, o habían sido imaginaciones mías?


Muchas gracias por los comentario, aquí ya aparece Di, en el próximo capítulo comenzarán ya a tener un poco más de interacción entre ellas.

Espero que os haya gustado, gracias por leerme!

Ninguno de los personajes que aquí aparecen me pertecen, asi como tampoco me pertenece Glee ni ninguno de los integrantes de su reparto o canciones.

MsHyatia.