Disclaimer: Estos personajes en su mayoría no son míos por lo tanto soy pobre aun, sol escribo por diversión y sin fines de lucro...bla bla bla bla...
"Los Black nunca mueren"
By: Ginna Isabella Ryddle
Cap. 2 "Bienvenida a mi familia"
-¡De prisa! Pero que tarde es ¡Merlín! ¿Qué pensara de nosotros? - Por la estación King Cross una embarazada pelirroja corría echa una tromba arrastrando tras de sí a un pequeño niño de cabellos rebeldes.
-Mami tranquilízate faltan tres minutos para que llegue el tren- Pidió el niño disculpándose con una viejita que se interpuso en el camino de su madre y salió empujada.
-No, no, no menuda primera impresión- Repetía Ginny consternada, en ese momento les alcanzo un hombre muy parecido al pequeño que colgaba de su mano.
-Ginny hazle caso a James y cálmate, piensa en el bebe- Exclamo Harry tomando a su hijo en brazos, el pobre no parecía poder seguir el paso de su madre mucho tiempo más.
Fue así como la familia Potter-Weasley arribo el King Cross para recibir a la última Black. Desde que Harry informo a su familia que alojarían a la recién descubierta sobrina nieta de Sirius, su pelirroja favorita no dejaba de remodelar la casa una y otra vez por más que su esposo e hijo le dijeran que se quedara quieta de una vez. Molly decía que era por el embarazo "...Las ultimas habitaciones de la madriguera fueron cuando esperaba a los gemelos..." solía decir entre lagrimas, lo de Fred aun dolía.
Ya más tranquilos atravesaron el andén 9 ¾ a esperar la llegada del Hogwarts Express.
Cuando una estela de vapor llego al lugar y ante sus ojos se materializo el legendario tren Escarlata James empezó a dar saltitos de emoción y Ginny a peinarse de manera frenética, mientras Harry les pedía a ambos que se contuvieran un poco y buscaba a la que sería su nueva huésped y protegida. Alrededor de su familia los curiosos se arremolinaban, pero solo alguno que otro se acercaba directamente a pedir un autógrafo, ya fuera a Harry por sus hazañas de siempre, o a Ginny, aun le quedaba algunos fans de cuando jugó para las Arpías de Holyhead, después del alboroto habitual Harry logro encontrar a Regina y levito su baúl guiándolos hasta su familia.
-Bien-Exclamo Harry ofreciéndole su mano- Familia ella es Regina Black Sallas- Indico Harry sintiéndose raro al pronunciar los dos apellidos- Regina ellos son Ginevra Molly Potter y James Sirius Potter, mi esposa e hijo mayor - Dijo con orgullo.
-Ginny, Mucho gusto-Corrigió la pelirroja al tiempo que le estrechaba la mano.- Ginevra solo me dicen los temerarios que quieren sufrir mi hechizo mocomurcielago…- Bromeo mirando amenazante a su marido, logrando que los presentes rieran.
-Un placer Sra. Potter- Respondió la chica mientras le respondía el saludo.
-Será un honor tenerte en casa- Dijo James al tiempo que se adueñaba de su mano y la besaba con una galantería extraña en un niño de nueve años, causando que su padre lo tomara del hombro para hacerlo retroceder y que su madre entornara los ojos, de seguro era obra de Teddy.
-Gracias-Contesto Regina desconcertada al tiempo que se sonrojaba.
-¡Merlín! Ahora pereces una hermana de mamá- Exclamo emocionado James-Mira madre es como Teddy- Insistió mientras veía fascinado el cabello de la chica.
-Si cariño pero no marees a Regina- Intervino salvadora Ginny dedicándole una sonrisa de disculpa
.-Bien, pues nos iremos en Traslador si no les importa- Explico el patriarca Potter mientras apuntaba a una lata que estaba en el suelo.
-A Harry no se le da muy bien la Red flu- Explico Ginny de forma confidente.
-Te escuche Ginevra- exclamo ofendido Harry mientras James y Regina se reían.
Ya pasado el momento de formalidad, tomaron la lata y aparecieron en el Valle de Godric donde Harry le había dado vida nueva a la antigua casa de sus padres.
La última semana en la casa Potter se les paso volando a sus habitantes y sin darse cuenta ya en unos minutos partirían rumbo a la madriguera donde la familia y amigos esperaban ansioso al último eslabón de la cadena Black.
-Bien, ahora todos a la de tres- Indico Harry al tiempo que convertía un calcetín en traslador y Ginny, James y Regina lo rodeaban. Todos sintieron un jalón en el ombligo y al dejar de girar se encontraban en un paraje cubierto de nieve.
-Y ahora Regina si vuelves la cabeza tendrás una vista de la madriguera-comento Ginny con una gran sonrisa.
-Wow- fue lo único que pudo expresar en ese momento la joven cuyo cabello era blanco, fácilmente podría pasar por una veela en ese instante, Ginny miró orgullosa su casa de infancia y juntos emprendieron el camino.
-¡Marchaos!- Indico Harry divertido ante la cara de entusiasmo de la chica que ahora lucia una melena con toques verdes y rojos. Después de sacudir sus ropas de nieve, James reto a Regina a una carrera hasta la casa y la chica acepto gustosa dejando a los dos mayores observándolos divertidos.
-Sabes Harry, así, creo que sintió mi madre cando llegaste a nuestra vida- Musito Ginny mirándolo con dulzura.
-Lo sé , creo que hicimos lo correcto, solo espero que ella no tenga que pasar lo que yo- Respondió el hombre con semblante preocupado. En la semana que Regina Black había estado en su casa, pudo reconocer muchas cosas de él en ella, de vez en cuando la atrapaba mirando un punto indefinido con cara de miedo, y él conocía perfectamente ese sentimiento, el tener temor a uno mismo.
-Pues si tiene un desenlace como el tuyo no es tan malo ¿no?- Cuestiono su esposa intentando animarlo.
-Es que yo tuve suerte- Contesto risueño deteniendo un rato la marcha para besarla dulcemente. Sin duda esta sería una linda y calmada Navidad.
Que equivocados estaban.
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:O
