Clave: Rosa negra

Disclaimer: YGO pertenece a su creador, yo solo lo tomo prestado para mis locuras

2) El encuentro y la propuesta

15 de Noviembre. Había pasado año y medio desde aquel fatídico día en que Yugi conoció la traición de Yami. Sus anteriores amigos apenas si hablaron del asunto, y nadie se extrañó cuando llegó la noticia que Yugi había cambiado de escuela, ya que era un secreto a voces la relación del rubio con Yami.

Ese día, como principio de curso, los jóvenes se reunieron en el salón de actos para escuchar el discurso del rector.

-Jóvenes- Comenzó el anciano señor- Me complace mucho daros la bienvenida a un nuevo año escolar. Este año, nuestra respetable institución va a ser la sede de la JONU, la Joven Organización de las Naciones Unidas. Por ello, los países participantes han enviado a sus representantes. Déjenme presentarles a sus nuevos compañeros...-Unos chicos subieron al escenario, despertando al instantes murmullos, ya que todos eran sumamente guapos.

Estos son los jóvenes: Loge Ragnarok- El director señaló al primer chico que había subido, tenía unos intensos ojos verdes, muy penetrantes, su cabello era rojo como el cielo en la puesta del sol, el cual traía recogido en una coleta baja que le llegaba a los hombros, y su piel era muy clara. Era un poco más alto que Yami, y tenía una expresión de ferocidad que arrancó más de un suspiro – Viene de Noruega. Ven y dinos un poco más de ti.

-Mucho gusto-El chico comenzó a hablar con una voz muy bella, suave como la seda.- Vengo de Noruega y voy en último año de preparatoria. Me gustan los deportes, en especial el básquet y las artes marciales, en especial el kung fu.

-Muy bien-El rector recuperó el micrófono-Este de aquí, es Shasta Shiva- El chico en cuestión era muy distinto del anterior. Sus cabellos eran negro medianoche, con destellos morados o índigo según se moviera. Su piel era más morena que la del anterior, con la tonalidad del cobre pulido, y sus ojos de un verde claro, con la intensa mirada de las serpientes.

-Hola-Dijo el chico, con una curiosa voz grave, pero silbante al mismo tiempo, lo que le daba un toque místico- Provengo de India y me gustan las artes marciales, soy profesional en Bukti, y me gusta el diseño gráfico.

-Yo-Comenzó otro chico, esta vez de cabellos azul oscuro, con unos hermosos ojos dorados que te taladraban el alma. Su piel también era pálida, mucha más que la del prime chico, y en su cuello lucía una exquisita cruz de plata.- Me llamo Antón Mikos, Vengo de Grecia y me mi deporte favorito es atletismo, además soy escritor.

-Yo me llamo Virudhaka- Dijo uno de los últimos dos chicos. Ambos tenían el pelo negro, pero Virudhaka tenía los ojos verdes, y Virudpaka, azules.- Y él es mi hermano Virudpaka. Venimos de los Himalayas y nos gustan las artes marciales, además yo soy pintor y él es cantante.

-Un gusto conocerlos chicos.- El rector les hizo sentarse, para después proseguir con su discurso.- Todos ellos irán a último año. Sin nada más que decir, espero que les guste su primer día de vuelta.

Los jóvenes se fueron a sus respectivas aulas, Los ex-amigos quedaron en la misma sección, mientras que los chicos nuevos y Yugi quedaron en la otra, dos salones más allá.

Toda la semana pasó bastante aburrida, los salones no tenían contacto entre sí, pero los chicos nuevos se habían hecho un club de fans en esos cinco días. Además, habían llegado rumores de que un chico traía loca a toda la facultad, por ser tan endemoniadamente guapo.

A las dos semanas las cosas se habían medio estabilizado. Yami estaba observando por la ventana las canchas de básquet, ya que estaban en hora de historia universal y estaban viendo Egipto. El otro salón estaba allí, jugando un partido 3 a 3. Los gemelos y el tal Ragnarok estaban en un equipo, mientras que Mikos y Shiva, junto con otro chico estaban haciéndole la pelea. Iban muy parejos, canasta para uno era canasta para el otro. El profesor entonces cambió al que estaba con el peliazul y el pelinegro, para meter a la criatura mas bella que hubiese visto. Tenía unos reflejos amarillos en la parte delantera de la cara, y el largo pelo negro le llegaba hasta donde la espalda pierde su nombre. Unos ojos violeta muy bonitos, y un cuerpo de infarto. Se quedó admirándolo lo que quedaba del juego, se movía con la gracia y agilidad de una pantera negra. Sólo hasta que vio su sonrisa salió de su transe. Era una sonrisa amable, como dando gracias por el fabuloso juego, y ésa sonrisa sólo se la había visto a una persona.

-¡no puede ser¡¿Yugi!?-

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-Owwww- Jounoichi se quejaba a la salida de la clase- Me duele el cerebro, esa clase estuvo peor que uno de los discursos de la amistad de Yugi.

-Tienes razón, hermano. Además nosotros ya nos sabemos todo eso. ¿no Yami?

-Mjjjj- Yami bufó algo ininteligible por respuesta

-Oye Yami, no te entendí- Su rubio novio le increpó

-¿A, que?- Yami estaba en las nebulosas.

-Olvídalo.-Jounoichi se fue dejando a los tres Yamis solo.

-Parece que alguien flechó a nuestro faraoncito- Le dijo Malik, burlón

-No digas estupideces-El ex faraón le dirigió una mirada ácida

-Entonces amigo, lo que necesitas es salir de la rutina. Conocemos un lugar muy bueno para eso.- Dijo Bakura guiñándole un ojo.

-Y vendrán ustedes con sus Hikaris¿no?

-De hecho, los Hikaris se quedan y nosotros nos vamos de Juerga.

-Nos vemos el viernes a las 10 de la noche, entonces.

Lo que ellos no sabían, era que un par de ojos rojos lo habían visto todo.

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-¿Estás seguro que fue eso lo que dijeron?-Le preguntó el pelinegro a la criatura que tenía delante.

-Completamente, todo eso fue textual y sin agregados- Le respondió el zorro demoniaco, mientras se asomaban en su hocico los caninos y las colas se agitaban en un claro signo de desagrado.

-Bien Hanashi, puedes irte- Le despidió el pelinegro, más el zorro se quedó allí, y preguntó:

-Señor mío¿por qué no terminamos el trabajo de una vez y desenmascaramos a esos humanos como las ratas que son?

-Hay Hanashi, se ve que no entiendes las sutilezas- El chico tomó la copa de vino de su lado.- ¿Si los descubriéramos, tu crees que aprenderían la lección de forma fácil?

-No- El kyuubi, al entender por fin el actuar de su amo, comenzó a rezongar- ¡Malditos humanos, escoria del mundo, peste...!

-Venga Hana, recuerda que antes yo también era humano-Le recriminó el pelilargo con gracia, poniéndose de pie.

-Puede que su esencia sea la humana, mi señor, pero ahora es un Shoyin- Le respondió el kyuubi, hundiéndose en las sombras.

El chico sonrió de medio lado. Era cierto, hacía poco menos de un año que se había vuelto un hijo de la noche, un Shoyin.

-¿Te arrepientes?-Le preguntó otro muchacho al primero, desde el marco de la puerta.

-Sabes que no, siempre que me ves preguntas lo mismo-Dijo el chico, mirando por la ventana el atardecer.

-Ya varios lo han hecho, no tendrías que avergonzarte de nada-Le respondió otro, desde las sombras.

-Por milmillonésima vez, no me he arrepentido, y si me arrepintiera no se podría hacer nada.

-La verdad, como aún no has dado el último paso, podemos revertir el proceso-Un tercer muchacho hizo su aparición, apoyado en la chimenea.

-Sin embargo, perderías todos los recuerdos de tu vida-Dijo el cuarto, al lado del anterior.

-Gracias por aclarármelo, pero aún así no cambiaré mi opinión. No estoy haciendo esto por venganza-Dijo, dándole la cara al quinto chico que apareció, adelantándose a su pregunta- Lo hago porque no quiero que nadie más sufra.

-Entonces te quedarás con nosotros, para bien y para mal, estás conciente de ello-Dijo el sexto chico

-Completamente-El primer chico dirigió la mirada al horizonte, justo al desaparecer el sol, dejando apreciar la hermosa luna llena que tenían esa noche

-Si te quieres arrepentir, este es el momento para ello-Di el séptimo chico entrando en la habitación, esperando la respuesta de su próximo hermano.

-No me arrepiento-Dijo el chico posicionándose en el centro del círculo que habían hecho los demás, dejando que los rayos de la luna lo bañaran completamente

Sólo con sangre puedo entrar,

Y sólo mi sangre me podrá apartar

Las voces de los ocho muchachos sonaban lejanas, como si se susurraran desde tiempos inmemoriales, antiguos amigos que ahora regresasen y temieran entrometerse en algo demasiado íntimo.

Firmo este pacto ante los ojos de mi madre,

Y sin embargo, la espalda a mi padre no le puedo dar

El muchacho en el centro se hirió, dejando que su sangre manara libre. Unas cuantas gotas cayeron en la copa, haciendo que el vino se volviese negro, para luego, pasar del color dorado que tenía, al tinto más oscuro posible.

Ahora me reúno con ésta, mi verdadera familia

A la que siempre perteneceré, en todas mis vidas

Poco a poco, se habían unido otras voces. Y ya no estaban en la habitación de una casa, sino en el claro de un bosque, rodeados de una multitud de guerreros fantasma, observando al nuevo elegido, dándole sus bendiciones.

Hijo de Luna blanca

Heredero del rojo Sol

El bosque se fue poblando de las criaturas más variopintas, al reconocer la energía del próximo Hijo del Mundo, los lobos aullaron dándole la bienvenida al lado de la noche, mientras que los leones rugían convidándole el poder de la luz

Señor de la Oscuridad

Duque de la Luz,

El joven llevó la copa a sus labios, bebiendo únicamente un sorbo, saboreando el nuevo poder que se entregaba, y con él, la responsabilidad de la vida

Hermano del Agua

Protegido del Fuego

Auxilio de la Tierra

Amigo del Viento

Se adelantaron seis guerreros, sus vidas pasadas, y le pasaron todo el conocimiento que tenían: El manejo de la espada, el conocimiento de la tierra, la sabiduría, todo ellos.

Cuando se separaron, ya era otro. No había muerto, se había transformado

Dadme esta oportunidad,

No os defraudaré

Pues la vida del mundo

Yo la salvaré

Hubo gritos enloquecidos cuando el chico dijo el último verso, aceptando así la responsabilidad de ser el Hijo del Mundo, el último salvador.

Cuando todo se calmó, lo único que quedaba en evidencia que había habido un ritual en ese lugar sagrado; era una copa de vino, rota en el suelo, todavía con el líquido sangriento en su interior.

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El viernes, como lo prometido es deuda, Malik y Bakura llevaron a Yami al centro comercial para que saliera de esa rutina, mientras el rubio se quedaba feliz en su casa, ignorando lo sucedido.

-Buenas noches, Shirai- Decía Malik al encargado, mientras Yami miraba alrededor el local. Era la primera fase de un prostíbulo exclusivo, tu venías y elegías a tu chico, luego ibas a una casa a hacer lo que quisieras, y luego regresabas a pagar al día siguiente. Y si no pagabas, pues te metías en un BUEN lío con Azuma, el dueño, quien podía hacerte la vida miserable sólo con un par de palabras.

- ¡Señor Malik, que sorpresa tan agradable!-El hombre parecía sinceramente complacido de tenerlo allí.-¿Quiere algo exclusivo?

-Sí, tenemos a un nuevo bastante más exigente que nosotros.

Yami no les prestaba atención. Había descubierto algo mucho más interesante. El chico que había visto en la práctica de básquet estaba con uno de los nuevos. Al parecer, se estaban despidiendo, ya que el otro se fue y el pelinegro (¿Shiva?) se quedó comprando unas cosas.

-Tienes buen gusto, faraón- Le dijo Bakura quien había estado viendo toda la escena desde la espalda del tricolor.-Deja te hago el enganche, pero conste que después me lo tienes que mandar.

Bakura bajó las escaleras y se dirigió al frente de la tienda donde estaba el pelinegro, quien justo acababa de salir de la tienda donde estaba comprando.

-Hola dulzura- Bakura dijo en tono de seductor-Déjame que te ayude con esas bolsas-Dicho y hecho, el albino tomó un par de bolsas antes que el pelinegro pudiese contestarle.

-Gracias, pero yo puedo solo-Dijo el otro chico arrebatándole nuevamente las bolsas.

-Venga, no seas testarudo. Me llamo Bakura¿y vos?-Dijo tomando las bolsas de nuevo.

-Mmmmm...Shasta.-Dijo el chico, que había decidido que ese tipo parecía de fiar.

-Ya veo. Sabes, eres un chico muy lindo. Un amigo mío está buscando parejo, así que si quieres te hago una cita con él

-Muchas gracias, per...-El albino le tapó la boca con la mano antes de que pudiese decir nada.

-Muy bien, entonces nos veremos mañana¿dónde queda tu casa?

-E-en las afueras de la ciudad

-Perfecto, nos veremos allí. Y para que veas que no soy mala persona, lleva a un amigo contigo, mi amigo irá solo, así que tendrás ventaja.- Ambos chicos llegaron a la parada. –Te dejo, pero recuerda que te iremos a buscar a medio día.

El chico dejó que el albino se alejara

-Fue demasiado fácil-Se dijo sonriendo

Mil años mas tarde vengo a actualizar. Me quiero disculpar por que la verdad es que he tenido demasiado trabajo en el colegio por la cosa de semana santa, así que como les explico.

He subido unas imágenes para que vean mas o menos como son los OCC, el link está en mi perfil, y allí también están las respuestas a los reviews. Gracias a todos los que leen mis fics, arigatou!!