Capítulo 2: Sophie.


James pasó todo el día allí. Por la tarde, le había enviado una lechuza a Scorpius, explicandole que se había escapado de casa y que no era su culpa. Scorpius le había respondido a las pocas horas, escribiéndole la dirección de la casa de sus padres en Londres, diciéndole que allí sería bienvenido si aún no quería volver a casa. James, tan sólo tenía 12 años, a punto de cumplir los 13 en pocas semanas, pensó que aún era muy pequeño para hacer este tipo de cosas, pero decidió que sería bastante interesante darle un susto así a sus padres. A la mañana siguiente, después de desayunar, subió al lavabo, cogió unos pantalones tejanos con una camisa blanca manga larga y cuello V de su tío Ron, a los que tía Hermione les había lanzado un hechizo y se los puso. Se despidió de ellos, y salió en dirección a casa de los Malfoy. Estaba nervioso, porque no les conocía, pero iba a ir. Él pensaba que sería una casa pequeña y acogedora, pero estaba totalmente equivocado. Era una mansión gigante, con un jardín muy verde y muchas flores/plantas. Se acercó a la puerta y picó al timbre. Una voz bastante masculina levantó el interfono desde dentro de la casa, susurró un: "pasa" y abrió la puerta. James, mucho más nervioso que antes, entró y pasó al salón, donde se encontraba un Draco sentado en el sofá.

-Hola, James. -Susurró Draco.

-Buenos días, señor Malfoy... Perdón que me presente aquí sin conocerle pero...

-Gracias por haber defendido a Scorpius, he oído que has sido expulsado por eso mismo.

-Sí, señor Malfoy. Se estaban metiendo con él y...

-Me lo ha explicado todo Scorpius. Gracias, otra vez por haberle defendido. También, en la carta que me ha enviado, me ha dicho que necesitas un lugar donde pasar unos días.

-Así es, señor.

-No crees que es mala idea? No me molesta tenerte aquí, pero, y tus padres?

-Puedo pasar al menos una noche?

"Se lo debes, Draco." pensó. Tendría al hijo de su "enemigo" numero 1 durante su adolescencia durmiendo en su casa. Pero, se lo debía. James, hijo de Harry Potter, había defendido a su pequeño Scorpius en la escuela y había sido expulsado de Hogwarts gracias a eso.

-Está bien. Pero mañana, déjame llevarte a casa, al menos. Tus padres deben estar preocupados. Y la verdad, es que me gustaría hablar con Harry.

-Claro, señor Malfoy. Muchas gracias. Sé que esto es de locos, pero...

-Te entiendo, James. Yo lo hice una vez cuando era pequeño. Mis padres casi me matan luego. Siempre puedes utilizar Obliviate con ellos. -Seguido de esto, Draco rió.- Pero no lo hagas con los tuyos. Hermione se encargaría de que se enterasen. Y no me llames señor Malfoy. Llámame Draco.

-oooo-oooo-

Mientras tanto, en la casa de los Potter, Ginny gritaba a Harry como nunca lo había hecho. Lily Luna estaba escondida detrás del sofá, muerta de miedo.

-Tu hijo se ha escapado, Harry Potter! Y te da igual!

-No me da igual, Ginevra Weasley. Solo que sé que volverá! Ya verás como mañana por la mañana esta aquí.

-Mañana? Harry, puede haber pasado la noche en la calle! Y a ti te da igual!

-Oh, vamos, Ginny. Sabes que James es de los que se buscan la vida.

Ginny le miraba con rabia, Lily salió del sofá y su madre aprovechó la oportunidad. Cogió a su hija de la mano y salieron de la casa dando un buen portazo. Harry se quedó de pie en el salón, solo. Ginny tenía razón, su hijo podía haber pasado la noche en la calle. Y él no había hecho nada para encontrarle. Llamó a Ron, quién le dijo que había pasado la noche en su casa, con Hugo, pero que él le había prometido volver a la mañana siguiente. Es más, había salido pronto, porque había dicho que quería desayunar con su madre.

-oooo-oooo-

James seguía en casa de Draco y tenía ganas de conocer a Astoria, la madre de Scorpius, pero no había ni rastro de ella.

-Sabes? -Le preguntó Draco sin esperar una respuesta.- Scorpius está muy agradecido contigo, James.

-No hay nada que agradecer, la verdad. Era mi obligación como amigo de su hijo.

-Cariño? Ya estoy en casa! -Gritó una mujer, entrando en la casa.

-Por aquí, Astoria! En el despacho. -Gritó Draco también. James le sonrió.

-Hola cariño. -Astoria entró al despacho, y le dió un abrazo. -Hola, James.

-Buenos días, señora Malfoy.

-Llámame Astoria. -Dijo ella, sonriendo.-Muchas gracias por haber defendido a Scorpius.

-De nada! -Exclamó James.

Le había caido muy bien Astoria. En realidad, los Malfoy en sí. Draco comenzó a revolver un poco uno de sus cajones, y sacó un pequeño libro. Se lo entregó a James y éste lo miró detenidamente.

-No sé si tu padre te ha explicado la historia del "príncipe-mestizo", pero este libro era suyo.

-De mi padre, o del príncipe? -Preguntó James, bastante extrañado.

-Del príncipe. Tu padre lo usó en nuestro sexto año en clase de Pociones. Estoy seguro de que le gustará la idea de tenerlo.

-Gracias, Draco. Pero... mañana, cuando me vayas a dejar, por qué no se lo das tú?

-Me parece una buena idea. -Dijo el padre de Scorpius, sonriendo.

Draco comenzaba a preguntarse si era buena idea de que James se quedara en su casa aquella noche. No es que no le quisiera allí, pero si fuese Scorpius el que se hubiese escapado de casa y hubiese ido a parar a casa de Harry, le gustaría saberlo. Se levantó del sofá, mientras Astoria hablaba animadamente con James, buscó un pergamino pequeño y le escribió una carta a Harry diciéndole que James estaba con él. Probablemente James se enfandaría con él, pero a Draco no le importaba. Sabía que probablemente los Potter no querrían saber nada de él, pero él le mandó la carta igualmente.

-oooo-oooo-

Harry estaba sentado en el sofá. Eran las 2 de la tarde, y Ginny aún no había vuelto a casa con Lily. De pronto, vió a una lechuza blanca con ojos verdes muy grande. Si Lily hubiese estado allí, lo más probable es que se hubiese quedado mirandola porque era igual a la de Scorpius, pero la de Scorpius era mucho más pequeña. Harry se levantó, abrió la ventana y cogió la carta. El sobre era verde, con letras platas, pensó en los Malfoy, pero no, no podía ser.

Potter:

James ha venido esta mañana. Le había enviado ayer una lechuza a Scorpius, preguntándole si podía pasar la noche aquí. No sabe que te estoy escribiendo esto, así que te agradecería que no te presentaras en mi casa, picando a la puerta.

Te envío esto, porque si fuese Scorpius quien se hubiese escapado de casa, me gustaría saber donde está, al menos. Y para que ni Ginny ni tú estéis más preocupados de lo que ya debéis estar.

Mañana por la mañana, pasaré a dejarlo por tu casa. Si te parece bien, claro.

Draco Malfoy.

Harry se quedó de piedra. Buscó su teléfono muggle, y marcó el número de Ginny. Gracias a Merlín ella tenía uno, le dijo que tenía noticias de James y que volviera a casa, porque no le gustaba estar sin ella. Media hora después, Ginny y Lily volvían a casa, con muchas bolsas de ropa, zapatos, etc. "Siempre lo hacen, claro, luego mi tarjeta es la que sufre", pensó Harry. Pues era verdad, siempre cuando Ginny estaba enfadada con Harry, se llevaba a Lily de compras.

-Así que esto lo ha enviado el padre de Scorpius? -Preguntó Lily sonriendo.

-Sí, me parece raro... -Exclamó Harry.

-Vamos, Harry, no le des más vueltas al asunto. Agradece que se ha tomado el tiempo para escribirte la carta y decirnos que al menos, James está en buenas manos.

-Hablas enserio? Buenas manos?

-Sí, Harry. Buenas manos!

-Le odias? -Preguntó Lily con tristesa.

-No cariño. Claro que no. -Le respondió Harry.

-Le has contestado? -Preguntó su mujer, otra vez.

-No.

-Eres más tonto, a veces. -Dijo ella buscando un trozo de pergamino para responderle. Menos mal que la lechuza de Draco aún no se había ido.

Comenzó a escribir la carta, y cuando acabó, sin que Harry la leyera, se la dió a la lechuza y le dijo "Dásela a Draco, procura que James no te vea". Así, la lechuza se fué, mientras Ginny le contaba a Harry como había sufrido su tarjeta de crédito aquel día. Lily, subió al despacho de su padre para robarle un trozo de pergamino y poder responderle la carta a Scorpius. Cuando encontró un trozo "presentable" fué a su habitación, guardó su nueva ropa en el armario y se entretuvo un rato escribiendole a Scorpius.

-oooo-oooo-

James volvió a casa con Draco al día siguiente. Tomaron el té todos juntos, y Draco y Harry se hicieron muy buenos amigos. Scorpius y Lily, al principio, se enviaban al menos dos cartas por semana, pero hacía ya unas cuantas que Lily no recibía nada. Había preferido no ser pesada y no enviarle nada, al menos de que él se lo enviara primero. Ya estaban a Diciembre y aquel día, los estudiantes de Hogwarts, volvían a sus casas por una semana, para las vacaciones de invierno. Lily y sus padres estaban de camino a Kings Cross, y estaba muy nerviosa. Probablemente vería a Scorpius, y estaba nerviosa y al mismo tiempo triste, porque se había olvidado de ella. Cuando llegaron al andén 9 y ¾, se encontraron con los Malfoy y los Weasley. Más nervios aún. Ahora sí que vería a Scorpius. Nervios. Faltaban cinco minutos para que llegara el expreso. La pobre Lily sentía que el corazón le iba a mil. Ya llegaba. "Ya está aquí", pensó. Los alumnos bajaron del Expreso y ahora sí, que sí, Lily estaba que se moría. Vió a su hermanos James y Albus, a su prima Rose, y a Scorpius. Éste venía con una chica un poco más bajita que él, con pelo marrón y ojos verdes. Lily Luna tragó saliva.

-Mamá! Papá! -Gritó el pequeño Malfoy.

-Hola cariño! -Exclamó Astoria, alegremente. Se sentía bien al tener a su pequeño junto a ella, otra vez.

-Os presento a mi novia, Sophie. -Scorpius no se había ni enteraro de que Lily estaba allí. La pequeña Potter, quién le había dado la espalda a Scorpius cuando había llegado, sintió que ahora el corazón se le paraba. Derramó una lágrima, y Hugo se dió cuenta. Se acercó a ella, la cogió de la mano y salieron de allí.

-Qué pasa, Lils?

-Nada, Hugo... -Hugo la miró, y Lily sabía que no podía esconderle nada a su primo.- No sé, creo que... me gusta Scorpius.

-Lo conoces?

-Nos conocimos en Septiembre. Te acuerdas aquel día, cuando vinimos aquí, y yo salí corriendo, y luego tu me comenzaste a buscar y nos chocamos? -Balbuceaba la pequeña.

-Sí. Os conocisteis aquel día?

-Sí. Y bueno, nos enviábamos cartas a escondidas de nuestros padres, dos por semana o más. Pero hace semanas que no me envia nada y... -No pudo seguir, porque un nudo se le había formado en la garganta.

-Es un estúpido. -A Hugo le rompía el corazón ver a su prima así.- Lily, enserio...

-Gracias, Hugo. - Su primo la miró, le sonrió y la volvió a tomar de la mano.

-Volvemos? -Le preguntó él.

-Podemos esperarnos un rato más?

-De acuerdo. -Ella le sonrió, y le abrazó. Abrazar a Hugo era una de las pocas cosas que la hacían feliz.

Esta vez no podrían estar más que cinco minutos "escondidos". Lily estaba nerviosa, no quería volver, por miedo a que Scorpius estuviera allí aún, pero sabía que tenía a Hugo a su lado. Así que, volvieron, y para su suerte, los Malfoy ya no estaban.

-Lily! -Gritaron sus hermanos. -Dónde te habías metido?

-Hola. -Dijo ella, secamente. James y Albus se miraron, confusos.

-Qué le hemos hecho? -Le susurró Albus a James.

-Nada, que yo sepa. -Susurró el hermano mayor.

-Eh! Harry, queréis venir a casa un rato? -Preguntó Ron.

-Mamá, no me encuentro bien... -Le dijo Lily a Ginny, porque no tenía ganas de ir.

-Por qué no venís vosotros a la nuestra, mejor? -Preguntó Ginny.

-Qué te pasa, Lils? -Le preguntó su prima mayor, Rose.- Estás pálida.

-No me encuentro bien. -Fué lo único que dijo la pequeña Potter.

-De acuerdo! Os seguimos con el coche, entonces. -Anunció Hermione.

-Mamá, puedo ir con ellos en el coche? -Preguntó Albus a Ginny.

-Pero si no tienen espacio!- Exclamó Harry.

-Está bien, yo me puedo cambiar. -Dijo Hugo. Lily suspiró, ahora tranquila.

Salieron del andén 9 y ¾, y cada una familia se subió en su coche. Lily iba entre James y Hugo, pero a los diez minutos se arrepintió de no haber sido ella quien se hubiese cambiado de coche, porque James no paraba de hablar de Hogwarts, Scorpius y su novia, Quidditch y blablabla. Hugo la miraba atentamente. Después de unos pocos minutos, llegaron a la casa de los Potter. Ni bien Harry abrió la puerta, Lily subió corriendo a su habitación. Antes de que Ginny, Harry o Hugo pudiesen reaccionar, James ya había ido tras ella. Harry se extrañó bastante, normalmente a la pequeña Lily tenían que meterla a rastas a casa.

-Lils, qué pasa? -Preguntó James entrando en su habitación, no lloraba aún, pero estaba a punto.

-Nada, James. -Le respondió ella.

James, que también tenía su lado serio y comprensible, se sentó a su lado y sin hacerle más preguntas la abrazó. La abrazó hasta que la pequeña se calmó y se quedó dormida. James derramó una lágrima. Odiaba que su hermana pequeña, que normalmente era tan alegre, juguetona y simpática, llorara. Le daba igual si lloraba por un juguete roto o por si se había muerto su hamster. A él se le rompía el alma igualmente. La dejó con cuidado en la cama, y salió de su habitación sin hacer ningún ruido. Cuando bajó al salón, todos los que estaban allí, dejaron de reir.

-Se ha quedado dormida, no hagáis mucho ruido. Por favor. -Pidió él y se sentó en el sofá.

-Han llamado los Malfoy. -Le explicó su madre, saliendo de la cocina. - Vendrán a pasar la Navidad con nosotros, te parece bien, Harry? -Hugo, que bebía agua, la escupió toda.

-Me parece perfecto! -Respondió Harry, sonriendo.

-Lo siento, tío Harry! -Exclamó Hugo, mientras iba corriendo a la cocina a buscar un trapo para poder limpiar lo que había ensuciado.

-oooo-oooo-

En la mansión de los Malfoy, Scorpius estaba con su novia, Sophie y Draco. Astoria salía de la cocina con unos cuantos aperitivos.

-He llamado a Ginny, y nos ha ofrecido pasar la Navidad con ellos, qué opináis? -Les preguntó.

-A mi me parece muy bien. -Respondió Draco.

-Lo que sea. -Le dijo Scorpius y Draco le fulminó con la mirada.

Desde que Scorpius había conocido a Sophie, una Ravenclaw, parecía que se había olvidado de que Lily existía.

-oooo-oooo-

Lily se había despertado y decidió bajar al salón con su familia y olvidarse de chicos idiotas. Así que eso hizo, bajó al salón y se sentó entre Hugo y James. James le sonrió, le dió un beso en la frente y la abrazó. Ella le dió las gracias y se unió al tema de conversación. Hablaban del primer año de Albus, hasta que este sacó el tema de Scorpius y su novia. Hugo la tomó de la mano, y ella se armó de valor para escuchar toda la historia.

-Scorpius tiene una manía, que es irse a dormir a las cuatro de la mañana y al día siguiente despertarse tarde. Siempre lo hace. Así que un día, al llegar a clase de Defensa contra las Artes Oscuras, le tocó sentarse con ella. Armó una buena, porque no quería sentarse a su lado. Claro, como había tardado tanto, yo ya había encontrado compañero. Y bueno, ella es una Ravenclaw, pero no es muy inteligente que digamos, la pobre. Es muy mandona, y a mi no me gusta nada. Siempre está detrás de él, es muy pesada y bueno...

-Eh! Esa historia me suena! -Exclamó Ginny, mirando a Hermione y a Ron.

-Lavender, Lavender! -Gritó Harry y todos rieron.

-Cállate, Harry. Por favor. -Le pidio Ron, sin dejar de reir.

-Y tú, Albus? Has encontrado alguna chica? -Le preguntó Hermione.

-No. Yo estoy más atento del equipo de Quidditch que de las chicas.

-Equipo de Quidditch? -Preguntaron todos al mismo tiempo.

-Ah! Que no os lo he explicado! -Exclamó Albus sonriendo.- Este año hemos entrado dos de primero al equipo. Ya sé que no es lo más normal, peeeero...

-Tú y quién más? -Le preguntó su madre.

-Scorpius. Él es buscador y yo soy cazador.

-Está muy bien, Albus! -Exclamó su padre, orgulloso.- Felicidades!

-Sí, y yo no existo, no? Yo también entré al equipo en mi primer año, sabéis? Y aún sigo jugando. Y a mi, ni caso. -Dijo James, un poco dolido.

-James, no te comportes como un niño pequeño. -Le pidió su madre.

-No me comporto como un niño pequeño, mamá. Pero eh, que el favoritismo hacia Albus se nota mucho, demasiado, diría yo.

-James... -Fué lo único que Harry pudo decir. "Es verdad", pensó. "Siempre ha sido Al."

-Yo solo decía. -Anunció James, mientras se levantaba para ir a la cocina a buscar algo para comer.

-En fin. -Dijo Hermione.

-Os quedáis a comer? -Le preguntó Ginny mientras veía como James, Lily y Hugo subían a la habitación del mayor de los Potter, y Rose se levantaba del sofá para ayudar a su tía en la cocina con su madre.

-Sí! Te ayudo a preparar la comida. -Le dijo Hermione también levantándose del sofá.

Se metieron las tres en la cocina, dejando a Albus, Harry y Ron en el salón, hablando de Quidditch, y prepararon pollo al horno con patatas y ensalada. De pronto, cuando estaban a punto de acabar, Ginny se sentó en la mesa y miró a Hermione.

-Tú crees lo mismo que James, Mione? -Le preguntó, un poco avergonzada. - Rose?

-Yo... -Balbucearon las dos.

-Me he de tomar eso como un sí, verdad? -Volvió a preguntar, mientras Rose asentía.

-Mamá, papá y tío Ron preguntan si le falta mucho a la comida. -Le dijo Albus entrando en la cocina.

-Dile a tu tío que deje de preguntar por la comida! -Exclamó Hermione.- Ya falta poco.

Cuando la comida estuvo acabada, Rose subió a buscar a James, Lily y Hugo. La mayor de las Weasley se sintió bastante fuera de lugar cuando les vió riendo y hablando sobre las travesuras del mayor de los Potter en Hogwarts.

-Hora de comer. -Anunció la pelirroja, y bajó corriendo.

James, Hugo y Lily se miraron y bajaron tras ella, Harry miró a James sin decirle nada y todos se sentaron a la mesa. Comieron, hablaron, rieron, jugaron, y así se les pasó toda la tarde. Eran las 6 de la tarde, y los Weasley estaban a punto de marchar, cuando picaron a la puerta.

-Yo abro! -Exclamó Lily acercándose a la puerta, la abrió y vió a los Malfoy, con Scorpius y su "novia".

-Buenas tardes, Lily. -Le saludaron Draco y Astoria.

-Buenas tardes, señor Malfoy, señora Malfoy. -Respondió ella sin mirar a Scorpius, porque él tampoco no

le había hecho caso. Hugo salió a su lado, la abrazó y les pidió que pasaran.

-Draco! -Gritó Harry, parecía un poquito borracho, pero en verdad, no lo estaba.

-Hey! -Exclamó Draco.

Lily subió a su habitación, y se sentó en la cama, sacando todas las cartas que Scorpius le había enviado cuando aún se escribían. James entró en la habitación, y ella intentó guardar las cartas, pero era demasiado tarde, su hermano mayor as había visto. Se cercó a ella, se sentó a su lado, Lily suspiró y antes de que James dijera nada, ella ya le había dado la última carta que Scorpius le había escrito. El mayor de los Potter estuvo a punto de empezar a leer en voz alta, pero ella le dijo que por favor no lo hiciera. Pocos segundos después, la miró sorprendido.

-Y esto? -Le preguntó.

-Nos conocimos en Septiembre...

-Es idiota. No vale la pena que te enamores de él.

-No, no estoy enamorada de él, James, por Merlin! Tengo 9 años! Me siento "atraída" por él, si esa es la palabra.

-Bueno, me has entendido, pequeña. -Dijo él.

La abrazó, y se quedó un rato hablando con ella, hasta que después de un rato, decidió que era mejor que bajara, así que él bajó y Lily se quedó en su habitación. Buscó a su padre con la mirada y lo llamó. No quería hablar con él enfrente de los Malfoy y los Weasley. Salieron al jardín y James cerró la puerta.

-James, sobre lo de antes...

-No papá, no quiero hablar contigo de eso. Los Malfoy no pueden pasar la Navidad con nosotros. -Le dijo interrumpiéndole y Harry se quedó de piedra. Por qué James no querría pasar la Navidad con ellos?

-James... Por qué no quieres pasar la Navidad con ellos? -Le preguntó.

-Porque no, papá. Mientras menos tiempo pasen aquí, mejor.

-Te has peleado con Scorpius? O algo parecido? Has oído algo...?

-No. No me he peleado con Scorpius. Tampoco he oído algo. Simplemente, no quiero que pasen la Navidad aquí.

-No se puede, James. Lo siento.

-Entonces, puedo pasar la Navidad con los abuelos? Tal vez, Lily y yo podamos pasar la Navidad allí. Ella está de acuerdo. -Mintió él.

-No lo sé, James. Pero si deberías estar feliz porque vamos a pasar la Navidad con Scorpius! Te expulsaron del colegio por que le defendiste!

-Lo sé! -Gritó él, y se giró y su madre estaba fuera también.- Por favor, papá.

-Habla con tu madre. -Le respondió Harry, se dió media vuelta y se fué.

-Qué pasa, Jamie? -Le preguntó su madre, un poco preocupada.

-No quiero pasar la Navidad con los Malfoy. Puedo pasarla en casa de los abuelos? Lily piensa lo mismo que yo.

-Por qué? Pensaba que te llevabas bien con...

-Sí mamá, me llevo "bien" con él, simplemente no tengo ganas de pasar la Navidad ni con él, ni con su familia. -Le interrumpió James.

-Se los preguntaré. Pero aún no sé el porqué. Albus no opina igual?

-No se lo he preguntado porque sé la respuesta, querrá quedarse aquí y pasar la Navidad con su mejor amigo, bueno, sería lo más normal.

-Qué sería lo más normal? -Dijo riendo Scorpius mientras salía al jardín.

-Nada. -"Tan simpático como siempre, James", pensó su madre, después de decir eso, su hijo dio media vuelta y se fué.

-Qué le pasa? -Le preguntó Scorpius a Ginny.

-Nada, Scorpius, está un poco estresado, creo...

Scorpius le sonrió y los dos volvieron dentro. Lily bajó, pero fué invisible para Scorpius. En verdad, él estaba concentrado en su "novia". James y Hugo le miraban con rabia, mientras Lily hablaba con Rose sobre Gryffnindor .

-Debería irme ya... -Anunció Sophie.

-Sí, deberías. -Dijeron James y Hugo al mismo tiempo. Todos lo escucharon, pero no hicieron preguntas.

-Deja que te llevemos, Sophie. -Le dijo Draco.

-Está bien, señor Malfoy. Vivo a dos calles de aquí, puedo ir sola.

-No, Sophie. Deja que al menos Scorpius y James te acompañen. -Le dijo Harry.

-Qué? -Preguntó James, bastante indignado.

-Vamos James, acompaña a Sophie y luego vuelves con Scorpius.

James se levantó del sofá, buscó su abrigo, su bufanda y su iPod y salió de allí dando un portazo. Scorpius cogió su abrigo rápidamente y salieron junto con Sophie corriendo de allí para poder intentar alcanzar a James. Scorpius iba hablando con Sophie y James iba bastante distraído con la música. Cinco minutos después, ya habían llegado a casa de la Ravenclaw, Scorpius le dio un beso en la mejilla y prometió llamarla. "Y qué? Luego te olvidarás de ella como con mi hermana?", pensó James. De vuelta a casa, Scorpius intentó mantener una conversación con James, pero éste pasaba completamente de él. No le hacía caso, y no tenía planeado hacerlo. Scorpius se sentía incómodo porque no sabía que era lo que le pasaba a James, y "teóricamente" eran amigos. Le tiró de los auriculares, para que el mayor de los Potter le hiciera caso.

-Qué pasa contigo? -Gritó James, enfadado.

-No, James. Qué pasa CONTIGO! -Le volvió a gritar Scorpius. -Qué te pasa? Te he hecho algo, acaso?

-Cállate, Hyperion. -Le dijo.

-No quiero! -Gritó el menor de los Malfoy.- Qué te pasa conmigo? -Volvió a gritar, ya habían llegado a la casa de los Potter, pero no se habían dado ni cuenta. Los gritos se escucharon tanto, que Draco y Harry habían salido al jardín.

-Que te calles! -Gritó el mayor de los Potter, rojo como un tomate.

-Eres un idiota! -Seguido de esto, Scorpius le empujó y todo pasó muy rápido. James dándole un puñetazo a Scorpius, él devolviéndolo, los dos en el suelo, Harry y Draco interponiéndose entre los dos...

-Pero que pasa con vosotros dos? -Preguntó Albus Severus, saliendo al jardín también.

James no quería responder preguntas, así que hizo lo que pudo para zafarse de su padre y subió a su habitación. Ginny, Astoria y Hermione estaban de piedra, mientras que Hugo y Lily solo se miraban. Scorpius entró a casa, no se había hecho sangre, pero le dolía el ojo. "Once años, y ya se pelea", pensó Draco. "No quiero ni saber como estará cuando tenga 17". Lily le miró con asco, y Scorpius, por primera vez, se fijó en ella. Intentó abrir la boca para decirle algo, pero ella y Rose ya se encontraban subiendo las escaleras para entrar en la habitación del castaño. Entraron sin ni siquiera picar a la puerta y encontraron a James con el labio un poco roto y sangrando.

-Maldita serpiente. -Dijo él mientras veía como Rose bajaba y dos segundos después volvía con un paño húmedo para limpiarle el labio.

-James, a qué ha venido eso? -Preguntó la Weasley.- Pensé que te caía bien.

-James, responde. -Dijo Lily.

-A nada. Simplemente que me da rabia. -Dijo mirando a Lily, esperando que ella le entendiese.

-Por qué? Porque él tiene novia y tu no? -Le preguntó Rose, graciosa.

-Eres más tonta cuando quieres. -Dijo él, serio.

-James... -Fué lo único que pudo decir Lily.

-Eres un estúpido, James. -Le dijo Rose, levantándose, tirandole el paño en la cara y saliendo de la habitación.

-James, le has pegado por... las cartas?

-Sí. Es un imbécil.

-James, no tenías porque hacerlo...

-Y mamá quiere que pasemos la Navidad con ellos? Lo lleva claro.

-Qué? Mamá quiere qué? -Preguntó la pequeña sorprendida.

-Lo que escuchas. Que pasemos la Navidad con los Malfoy, pero le he dicho que yo me voy con los abuelos.

-Yo voy contigo! -Anunció ella.

-Sabía que dirías eso. -Le dijo él, guiñándole un ojo.

-Se puede saber que ha sido eso, James? -Le preguntó Ginny entrando en la habitación.

-Nada, mamá.

Ginny prefería no insistir cuando James se ponía de aquella forma. Sabía que era bastante cabezota y no le culpaba, su padre era igual. Simplemente no tenía ni idea de porqué su hijo lo había hecho. Así como entró en la habitación, salió. No dejaba de pensar en su hijo. James nunca había sido un niño tranquilo. Siempre le gustaba estar moviéndose, y hacer travesuras. Como a Fred y George y esa era la razón por la que Harry no era ni tan liberal, ni tan comprensible con él. No le gustaba que se metiera en líos, y bueno, por ley, menos aún en peleas.

-Se habrán ido ya? -Preguntó Lily a su hermano mayor.

-No lo sé. -Le respondió James.

Lily salió de la habitación y decidió bajar, esperando que los Malfoy ya no estuviesen allí. "Mala suerte, Lily", pensó cuando vió a Astoria, Draco y a su único hijo, Scorpius. Lily se metió en la cocina, a buscar un vaso con agua para su hermano mayor, y Scorpius entró detrás de ella.

-Lily... -Fué lo único que pudo decir Scorpius. Lily se armó de valor, se giró, le miró...

-Si? -Le preguntó ella.

Aunque tuviera solo nueve años, Lily era muy inteligente y madura.

-Yo... Yo... -Balbuceaba el pequeño Malfoy.

-Tu...?

-Cómo está James?

-Te ha pegado y me preguntas como está, Hyperion? -Lily le miraba con rabia. Y Scorpius se preguntó como es que ella sabía su segundo nombre.

-Sí...bueno...esque...

Lily esperaba, por decirlo de alguna manera, algo más... "interesante", esperó unos segundos más para ver si el Malfoy le decía algo más.

-Disculpa, Scorpius. -Dijo ella, dándose la vuelta y volviendo a la habitación de James.

-Qué ha pasado allí abajo, Lils? -Le preguntó su hermano al ver a su hermana roja como un tomate.

-Los Malfoy aún no se han ido y... -No puedo seguir porque su hermano le interrumpió.

-Y Scorpius ha hablado contigo...

-Bueno, yo no diría hablado. Lo ha intentado. -Dijo su hermana pequeña, riendo.- Ahora, bebe esto. -Estiró la mano y le dió el vaso.

Lily decidió pasar un rato más con James, ya eran casi las 9 y media de la noche cuando escuchó que los Malfoy y los Weasley se despedían. Salió de su habitación y se dirigió a la suya. Amaba a tía Hermione y a tío Ron. Para las Navidades, les habían regalado un pequeño portátil a cada ella y a sus hermanos. Al principio, Ginny y Harry se habían enfadado un poco porque no les gustaba la idea de que sus hijos se pasaran todo el día en el ordenador, pero Hermione se las arregló para convencerles. Así que ni bien entró en su habitación, sacó el portátil, lo encendió y se metió en una página, que era como una especie de Chat que James había creado un día en el que solo tenía acceso la familia, al entrar, miró quien había conectado y vió que Albus estaba hablando con Scorpius.

Scorpius: Por qué tus hermanos me odian tanto?

Albus S: No lo sé, Scorpius.

Scorpius: Es porque soy un Malfoy?

Lily Luna: Pensaba que esto era solo para la familia, Albus.

Albus: Tan simpática como siempre. Anda, baja, que vamos a cenar.

Lily ni siquiera dijo adiós, cerró el ordenador y bajó al comedor. Allí ya estaba James, se sentaron todos y antes de empezar..

-James, Lily, hemos hablado con los abuelos y...

-James y Lily? Y yo? -Preguntó Albus.

-No creo que quieras pasar la Navidad con los abuelos, en lugar de pasarla con tu mejor amigo, Albus. -Le dijo James.

-Ah... Bueno...

-Pues, hemos hablado con vuestros abuelos y bueno, al principio estaban extrañados porque normalmente hay que llevaros a rastas hacia allí, pero estarán felices de que paséis la Navidad con ellos.

-Si! -Gritaron James y Lily y chocaron las manos.

Cenaron, y al acabar todos se fueron a sus respectivas habitaciones, menos Harry que quería hablar con James sobre lo que había pasado antes en el jardín, pero James no le hacía caso.

-Mañana vamos a hacer las compras navideñas, James. No lo olvides. -Le dijo Harry antes de darse media vuelta e irse a su habitación.

-De acuerdo. -Le respondió James, pero su padre no le llegó a oir.

James subió a su habitación, buscó el iPod y se metió en su mundo. Echaba de menos Hogwarts, tenía ganas de volver, normalmente no pensaba así, pero estas vacaciones serían muy largas.


Y aquí os dejo el segundo capítulo. No me matéis, ni me odiéis XD. Espero que os guste, he hecho lo mejor que he podido. Necesitaba un poco de drama, la verdad.

(PD. Me he cambiado el Pen Name y ahora es PurpleGoblet206, mi nombre de usuario en Pottermore, así que si estáis dentro, agregadme! Y si no, pasadme los vuestros y yo os agrego!

"Anonymous 8/24 ch1
Me encanta! Y tu otra historia también! :D" Muchísimas gracias! :)

"LettersOcean 8/24 ch1
Sinceramente, me pareció espectacular. Es bueno ver que hay más gente a la que les gusta el Lily/Scorpius, sobre todo siendo tan buenos escritores como vos. Espectacular tu forma de escribir. La pareja es simplemente maravillosa, no creo que sea mi preferida, pero me gustan casi tanto como James/Lily. Déjame decirte que escribes perfecto, la historia me re atrapó y, sobre todo, ya la agrego a Favoritos para ver cuando actualizas. Ojalá sea pronto. Besos! :)" Muchas gracias, LetterOcean! A mi, Lily/Scorpius me encanta, la verdad es que no sé porque, pero... En cuanto a como escribo, muchísimas gracias otra vez! Y espero que este capítulo no te deje insatisfecha! Me encantaría verte en el próximo! :)

"Lizze213 8/21 ch1

Buenas!

me parece que empieza siendo una historia muy dulce :)

La seguiré de cerca, seguro, tengo ganas de imaginar más a la tercera generación!

Un saludo!" Muchas gracias, Lizze213! Me alegro de que el primero te haya gustado y espero que este tambien! Un saludO!

"Bonnie McCullough 8/24 ch1

Me a encantado! Adoro a Lily y James... bueno este Harry esta demasiado a nivel padre y es raro porque la verdad esque no es para tanto y Harry estaria orgulloso de como JAmes a protegido a alguien... que ganas de leer el siguiente capitulo." Muchas gracias, Bonnie McCullough! Sí, estoy de acuerdo contigo en lo de que Harry está demasiado a nivel padre, bueno, mas que todo es porque James siempre está haciendo travesuras y Harry está harto de verle siempre metido en líos y, más aún que le expulsen. Gracias, otra vez y espero que este capítulo te guste.

"Malfoy 8/25 ch1
Nueva lectora ! Debo felicitarte, me encanta tu fic, Scorpius me parece muy dulce con Lily :)

Además me encanta James ! Es como una mezcla de su abuelo y de Sirius juntos y se nota que es un Gryffindor, aunque Harry con esta actitud tan paternal me sorprende o.o

Albus cómo no, es un amor jaja

Espero que la continúes pronto :3 !

Saludooos !" Muchas gracias, Malfoy! Como le he dicho a Bonnie, el problema es que siempre James está haciendo travesuras y a Harry no le gusta la idea de verle siempre metido en líos y menos aún de que le expulsen, pero esto ya irá cambiando! Espero que te guste, como he dicho, necesitaba un poco de drama, pero la cosa ya irá mejorando!

"Marian 8/27 ch1
Meee parecioo muuuuy tiernooo escribes tan bien perfecto . ojala continues prontito" Muchas gracias, Marian! Espero que te guste esta capítulo también!

"TodoCanon 8/28 ch1
Lo amé! te quedó perfecto y escribes maravilloso, ojalá lo continúes pronto." Muchas gracias, TodoCanon! Espero que te guste este capítulo!