Naruto y personajes pertenecen a M. Kishimoto

Solo la trama de esta historia es de mi autoría.

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Run baby Run

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El

12:00 pm.

Observó con el ceño fruncido el nuevo mensaje de Karin. ¿Acaso esa mujer no se cansaba de molestarlo?, estaba harto de que le recordara el dichoso baile de su colegio. No era necesario, ya lo había convencido de acompañarla, ¿para qué seguirlo importunando?, y mas, cuando estaba en la universidad, en una de sus mas importantes clases.

Sasuke Uchiha, joven de 20 años, muy bien vividos y gozados. Alto, su piel pálida pedía a gritos un buen bronceado, cabello oscuro, con extraños reflejos azulados, los cuales agradecía a su herencia materna, algo largo y rebelde, según él, lo hacían ver más atractivo. Ojos negros, llamativos y poderosos, aunque eran pequeños y rasgados, lo harían ver imponente ante cualquiera. Su figura, delgada pero armonizada, no se desvivía en construirse músculos, le bastaba con tener una condición de atleta y cada cosa en su lugar. Personalidad: un maldito ególatra arrogante, según los que solo lo juzgaban por su exterior, porque en el fondo, él era amable, buen mozo, cariñoso y hasta gracioso, eso opinaba su madre, quien todavía tenía de él, la imagen de un niño de 7 años. La verdad es que su carácter si era un poco difícil, sobretodo cuando las cosas no salían como le gustaban, ósea, perfectas. No se enamoraba con facilidad, mejor dicho, no se enamoraba, ¿para qué?, eso era para los ridículos que creían que en este mundo la vida es color de rosa. Eso si, por supuesto que le gustaban las mujeres, aunque recientemente, su última conquista, lo tenía al borde de un ataque.

Llevaban cerca de 2 semanas saliendo, a mala hora esa chica peliroja lo atrajo. Cuando la vio en aquella plaza, creyó que se trataba de una persona interesante y atractiva, oh gran desilusión, no volvería a dejarse llevar por una mujer que solo por usar lentes aparente inteligencia. Después de una charla de 2 minutos, se percató de lo hueca y superficial que era, estaba bien que era menor que él por 2 años, pero su inmadurez iba mas allá de la edad. Cuando quiso desechar la idea de salir con ella, ya no pudo, Karin se ilusionó tanto con él, que por caridad no la mando al demonio. Pero su paciencia ya estaba al límite, después de esta noche y del dichoso baile, terminaría definitivamente con ella, y a dedicarse a su carrera y a sus amigos, no más mujeres, y menos adolescentes.

Apagó el celular, no necesitaba más interrupciones, se concentró en escuchar al catedrático, y se olvidó de la peliroja.

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3:00 pm.

¡De vuelta molestándolo!, ¿qué aquella colegiala no tenía otra cosa que hacer?, amigas que molestar, chicos a los cuales coquetearles, o porras sin sentido que inventar. Suigetsu lo miró con burla desde el otro lado de la mesa. Habían ido a un pequeño restaurant a comer, después de la universidad. Sin duda su amigo disfrutaba verlo enojado, porque se reía de él de una forma descarada.

-¿Qué quieres Karin? –contestó molesto.

-Solo quería escuchar tu voz Sasuke-kun –respondió melosa.

-Ahora estoy muy ocupado, mejor hablamos después –quiso deshacerse de ella de inmediato.

Su hora de comida era sagrada, y más, si se trataba de su preciosa ensalada con tomates, ¿cómo venía esta loca desquiciada a arruinarle tal momento?, contenía la respiración para no gritarle que se fuera al mismísimo infierno, de donde seguramente había salido.

-Pero, Sasuke-kun, es que…estoy muy molesta, una mocosa de la escuela me hizo pasar un mal rato, quería que me consolaras –lloriqueó con hipocresía.

-Hmp, ya me lo contaras todo esta noche, ahora no puedo, adiós –colgó sin darle oportunidad de volverse a quejar.

Su rostro se relajó mientras de nuevo, apagaba el celular, cada vez contaba mas los segundos para librarse de aquella pesadilla.

-Ne, Sasuke, ¿tu novia la obsesiva de nuevo? –preguntó divertido un chico de ojos violetas.

-Hmp –fue su si.

-Deberías de decirle que eres gay, eso siempre funciona, dile que te cansaste de fingir y que por fin saldrás del closet, veras que no te vuelve a molestar –aconsejó mofándose.

-No sería mala idea, con tal de que me deje, soy capaz de eso y más –admitió sincero.

El otro chico solo rio de nuevo y se concentró en comer. Sasuke a su vez hizo lo mismo, aprovechando los momentos de paz después de la tormenta.

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6:00 pm.

Contemplaba con nulo interés su gran armario, ¿Qué se pondría?, sin duda cualquier cosa, total con todo se veía extremadamente bien, seguro aunque escogiera el mas sencillo de sus conjuntos, sería la gran estrella de la noche. Tomó pues una camisa negra y un pantalón a juego, esperaba que no fuera de esos bailecitos, donde tuviera que asistir con esmoquin o algo peor, o mejor si, así no lo dejarían entrar y se podría regresar a su casa de lo más quitado de la pena. Cogió su toalla, y con pasos desinteresados se dirigió a su baño.

Adoraba vivir solo, sus padres hacía buen tiempo se habían mudado a una ciudad mas tranquila e interesante, y sus hermanos cada uno con su vida; Itachi el mayor de todos, viviendo en el extremo de la ciudad con su preciosa familia, y Sai, compartiendo departamento con su novia de hacía años. En fin, él solo y su alma disfrutando del enorme terreno proporcionado por sus generosos abuelos.

Cuando salió de su relajante ducha, misma que le llevó 45 minutos de su tiempo (vaya que quería evitar a toda costa asistir a ese lugar), se recostó en su cama, no tenía mucha prisa en arreglarse. El teléfono comenzó a sonar, no lo contestó, ¿para qué?, ya sabía de quien se trataba. La contestadora lo hizo por él, y registró el molesto mensaje.

-Sasuke-kun, amor, seguro estas en la ducha, bueno, solo quería comentarte que paso por ti en 30 minutos, es importante ir a otro lugar antes de dirigirnos al baile. Estoy impaciente por verte, seguro tu también –rio infantilmente- en fin, chaito, nos vemos después, besos –se cortó la llamada.

-Tsk –se levantó perezoso. "Solo un poco mas", se consoló, definitivamente, después de terminar con Karin, se daría un buen respiro del sexo femenino, no mas novias por lo menos en un año.

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8:00pm.

Su rostro no lo reflejaba, pero estaba mas que molesto, ¿para eso habían pasado por él mas temprano?. Estaba con Karin y con las amiguitas superficiales de la peliroja, frente a la casa de la presunta enemiga de su próxima exnovia. ¿A él qué diablos le interesaba la venganza que tenían en contra de aquella desconocida?, Karin solo empezó a comentarle que en el baile la arruinarían, cosa que a él le pareció muy inmadura, pero como estaba a punto de terminar con ella, tampoco le dio mucha importancia. Se mantuvo pues ajeno a lo que pasaba, solo con su vista clavada en la acera. De pronto las chicas parecieron sorprenderse, haciendo que él también posara su atención en lo mismo que ellas.

-Maldita, se ve muy bien, no cabe duda que la gente bañada cambia mucho –comentó tratando de bromear la rubia que se llamaba Ino, o algo así había entendido cuando Karin se la presentó.

-Si, Sakura se ve muy bien –habló otra de ellas, una que apenas y se escuchaba, por lo bajo y tímido de su voz.

-Estúpida, aunque la mona se vista de seda, mona se queda –escupió Karin con odio.

"Whoo, así que esa es la archienemiga de Karin", la contempló embelesado. Era una chica preciosa, traía puesto un vestido blanco que la hacía ver inocente, resaltaba cada parte de su cuerpo, en especial su cadera y su firme trasero. El cabello hermosamente rizado, de un color ¿rosa?, vaya que la chica era excéntrica, pero ni así perdió el interés.

-Miren, esta tocando la puerta de al lado, ¿no me digan qué ira con pareja?, ¡desgraciada! –se escuchó otra de las que se hallaban en la limusina, una chica bajita de cabello castaño, sin mucho atractivo ni gracia.

-No puede ser, hahahaha, ¿ese es su acompañante?, vaya que Sakura nos hará el trabajo fácil, así ni como no burlarnos de ella –se carcajeó Karin.

Sasuke frunció el ceño, ¿una chica tan bonita como aquella, de pareja con un tipo como aquel? , no es que él fuera un criticón, pero esa reina de belleza para nada encajaba con el gordito bonachón que le abría la puerta del auto. No, esa pelirosa encajaba mejor con alguien con cabello negro, delgado, de hermosos ojos negros, así como él, digo, por decir algo.

Empezaron a seguirlos, las urracas que llevaba al lado iban planeando toda clase de insultos y cosas con que arruinar a "Sakura", él ni se preocupaba por opinar, se centraba en pensar, ¿Cómo sería verdaderamente aquella mujer?, seguro mucho mas madura que Karin.

El auto donde se transportaban la pelirosa y su pareja, se detuvo 2 cuadras antes del salón, eso descolocó a las jóvenes y a él mismo. Observaron como la chica bajaba y continuaba a pie, mientras el gordito desaparecía en su vehículo, dando vuelta en la próxima esquina.

-¡Hahahaha, así que ni siquiera es su pareja, llegara sola, vaya perdedora! –continuaban burlándose.

El azabache quería bajarse ahí mismo, estaba por mandar de una vez al diablo a su supuesta novia, a punto de hablar, la chica en la acera caminaba mas despacio cada vez.

-Parece que se esta arrepintiendo, Karin, ¿y si no va? –preguntó preocupada la rubia.

-No, eso no puede ser, tiene que ir, sino como nos burlaremos de ella –se enojaba la peliroja.- Sasuke-kun, amor, ayúdanos –se le ocurrió.

Sasuke se extrañó ante tal petición, ¿ayudarlas?, ¿a qué diantres?, pocos segundos antes él iba de salida de ese auto.

-Coquetéale, convéncela de que te atrajo y llévala al baile, convéncela de ir –lo sorprendió la de lentes.

-Hmp, esta bien –aceptó más rápido de lo que esperaban.

Todavía no acababan de decirle el plan, cuando él ya había bajado y cerrado la puerta de la limousine. ¿Por qué no?, iría hasta aquella bella mujer, tal vez conocerla era su destino, sin duda prefería tratarla a ella, que seguir escuchando a aquellas disque populares chicas. Se acercó con pasos veloces, la pelirosa había parado de caminar, de repente la escuchó hablarle al viento, eso lo hizo sonreír.

-Hmp, buen plan, o podrías invitarme a mi, y bailar toda la noche conmigo –contestó galante a las palabras antes dichas por la mujer.

Ella pareció asustarse, porque se tensó enseguida. Ya le parecía verla salir corriendo, o sacar un gas pimienta de la bolsa. No quería que eso pasara, ella estaba petrificada, en parte agradeció eso, tenía una vista perfecta de su retaguardia.

-No te asustes, soy inofensivo, al menos…por el momento –coqueteó con su voz, atreviéndose a posar en ella, una mano en su hombro.

Ella contempló a la gente pasar, como tomando valor para enfrentarlo, eso le fascinó, estaba por voltear a verlo. Y así pasó, la pelirosa se giró completamente, quedando de frente a él. Su expresión pasó del miedo al deseo, lo distinguió en sus preciosos ojos jades. Esa descarada mujer se lo comía con los ojos, lo devoraba con lujuria, así que él no pensaba quedarse atrás e hizo lo mismo.

Nada mal, que decir mal, todo bien, esa mujer era perfecta, rostro de ángel, como de porcelana, tan frágil y exquisito que se le antojaba oprimirlo con sus grandes manos. Cuello largo y elegante, que desembocaba en sus pechos, los cuales no eran exagerados o voluptuosos, pero ansiaba degustarlos y estrujarlos. Su pequeña cintura lista para ser apresada con sus fuertes brazos, y esas caderas anchas que armonizaban perfectamente con el resto de su anatomía. Oh, gracias al cielo que se había topado con Karin, si no fuera por ella nunca hubiera visto a una mujer como la que estaba viendo en estos momentos.

-Yo… ¿escuché mal?, ¿o acaso te ofreciste a acompañarme? –le preguntó incrédula.

Le pareció tierna, se veía tímida, cosa que le gustó, a pesar de ser una belleza, se notaba que no era una de esas mujeres fáciles y coquetas que solo de verlo se le lanzaban encima.

-No, no oíste mal, tu hablabas sobre un baile, así que pensé, hn, me gustan los bailes, ¿por qué no la acompaño? –hizo la mejor de sus muecas, una sonrisa torcida que a todo mundo derretía.

-Si claro, como no -¿eso fue sarcasmo?, oh por Dios, se estaba enamorando de esa mujer.

Algo que apreciaba era que las chicas tuvieran el suficiente ingenio como para usar sarcasmos.

-Es enserio, te vi, me gustaste, quiero conocerte, ¿qué mas necesitas? –decidió aventurarse y acercarse a su rostro.

Sabía que sonaba algo arrogante, pero él siempre era así de directo, además quería convencerla. No por complacer a Karin, sino porque realmente quería pasar tiempo con ella. Por un momento pensó en llevarla a otro lado, para evitarle las molestias que su todavía novia y sus amigas, tenían preparadas para ella. Pero decidió que quería ir a ese baile y terminar con Karin lo antes posible, asimismo protegería a Sakura.

-Bien, pues andando –aceptó por fin la chica. Aunque parecía que ella todavía no se lo creía del todo. En fin no le dio importancia y la tomó de la mano a la vez que le contestaba.

-Andando.

-Por cierto me llamo Sakura –le reveló por fin su nombre.

"Ya lo sé", pensó correspondiéndole una sonrisa.

-Mucho gusto Sakura, me llamo Sasuke, Uchiha Sasuke –fue su turno de presentarse.

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11:00pm.

Gloriosa, magnifica velada estaba pasando con esa mujer. Hacía años que no se sentía tan a gusto al lado de alguien del sexo femenino. Sakura era divertida, espontanea y muy inteligente. Tenía 17 años, pero estaba a punto de cumplir los 18, así que tampoco era un crimen si la convencía para volver a salir con él. Bailaban y bailaban quitados de la pena. Todos los presentes los miraban, por primera vez en su vida, supo que esas miradas no las provocaba él, sino su acompañante, que dejó a todos los adolescentes varones de ese lugar, con la boca abierta. Por eso en señal de demostrar su superioridad, atrajo a la pelirosa mas a su cuerpo, ella estaba con él, no podía ser mirada así por esos mocosos.

-Bailas muy bien para no gustarte los bailes –se decidió a dar el siguiente paso.

La llevó a un lugar algo apartado de la pista, tomó 2 vasos de ponche, la necesitaba bien hidratada. No aguantaba mas, quería probar sus labios ya.

-Si bueno, tengo una fuerte motivación…no me gustaría dejarte en ridículo –sonrió coqueta mientras tomaba el vaso que él le ofreció.

-Sakura quiero besarte –comentó tranquilo, sabía que ella también lo quería, así que para que mas preámbulos.

-¿Me estas pidiendo permiso? –preguntó sonrojándose, y empezó a juguetear con sus manos.

El deseo aumento el doble en él, ya no resistía mas.

-No, te lo estoy informando –se aventuró a posar su mano en el mentón de la de ojos jades y lo levantó haciendo que lo mirara.

Tal vez la tomó desprevenida, pero era lo que quería, sus labios se conectaron a los de ella de una forma única. De repente la pelirosa lo abrazó, haciendo que perdiera el control, usando la experiencia que le sobraba y logrando colarse dentro de su boca, a la vez que ella le acariciaba el cabello, eso se sentía tan bien, que la conciencia se le nubló y solo pensaba en seguir besándola.

Ella le correspondía de una forma tan entregada, que sintió que se conocían desde siempre, bien parecerían la pareja perfecta ante los ojos de los demás.

Para su mala suerte, el beso se rompió, la dulce pelirosa al parecer se había quedado sin aire, y tubo que alejarse de él. En el momento que la sintió separarse, un aplauso llamó su atención, todos los estudiantes que ahí se encontraban, miraban fijamente hacia ellos, pero lo malo y el colmo, era que su próxima ex novia, Karin, se acercaba peligrosamente, acompañada de sus amigas.

-Vaya Sakura, ¿acaso no dijiste que no asistirías al baile?escuchó decir a la peliroja.

Esperaba que no montara un espectáculo desagradable para Sakura, estaban tan a gusto, que por momentos había olvidado que aun tenía que resolver ese problema.

-Uhm, Karin, hola saludó extrañamente tranquila la de ojos jades, ¿pues que no eran enemigas?, pensaba que apenas se vieran se lanzarían insultos- pues ya ves, es lo bueno de la adolescencia, uno nunca sabe lo que quiere. Mira, él es Sasukelo presentó Sakura como queriendo librarse rápidamente del acoso de Karin.

"Diablos", se quedó quieto, ¿por qué rayos no terminó con Karin cuando entró al salón?, solo esperaba que su ahora acompañante no se molestara por lo que le confesaría cuando estuvieran a solas, y que aquella peliroja tampoco dijera nada.

-Oh, no, no hacen falta las presentaciones. Yo conozco a Sasuke, y demasiado bien, él, es mi novio comunicó con una sonrisa maliciosa su futura ex.

"Maldita", nunca ofendía a las mujeres, pero esa inmadura le acababa de arruinar todo, de eso se percató al ver la reacción de la pelirosa. A la vez que el resto de chismosos que se hallaban atentos a la conversación, empezaron a murmurar.

-¿Qué…tu novio?, ¿qué broma es esta?lo miró con sus jades sorprendidos.

No hallaba si decirle todo de una vez, o esperar a salir de ahí, tampoco quería dar mas espectáculo del que Karin ya estaba dando, se planteó nervioso el pelinegro. Sakura se crearía una pésima impresión de él, y la verdad no era para menos.

-Pues es claro que una broma preparada para ti, hahaha, y yo que pensé que eras más inteligente siguió arremetiendo la estúpida de Karin.

-Sasuke… -susurró muy bajito su nombre, pero él pudo escucharla.

Nunca en su vida se había quedado tan petrificado, ni siquiera cuando le quebró a Itachi sus duendecillos coleccionables, su reacción estaba siendo demasiado lenta, pero en parte quería acumular motivos para dejar a aquella malvada peliroja sin darle explicaciones, si esa víbora que había tenido por novia seguía soltando tanto veneno, él ya no se sentiría tan culpable de botarla ahí, y menos se conmovería si le imploraba y le lloraba, como de seguro haría.

-Sabes, tu mami fue muy fácil de convencer, le dijimos que queríamos que asistieras hoy, que nos ayudara a persuadirte, y al parecer lo hizo.

Así que por eso Sakura había decidido ir a ese baile, con razón, ya decía él que la pelirosa no era de andar metida en esas cosas, lo cual agradecía enormemente, no es que no le gustara bailar, pero prefería tenerla para él solo y disfrutarla de otro modo mas tranquilo. La chica de ojos verdes seguía sin decir nada, a él empezaba a remorderle la conciencia, tenía que sacar a Sakura de ese lugar y pronto. Mientras se le ocurría algo, la peliroja dio el golpe final.

-Bueno, ya sabes la verdad, no es necesario que te sigas haciendo la princesa de cuento. Si mi novio, se acercó a ti, fue por ordenes mías, no porque realmente le hayas gustado, pero es que mírate, ¿Cómo crees que alguien como mi Sasuke, que es hermoso, se fijaría en alguien tan poca cosa?, que digo poca cosa, tu no eres nada, no te comparas con alguien como yo. Asume tu realidad y lárgate Haruno, aquí no queremos fracasados –su voz desprendiendo odio en cada silaba.

Se llenó de coraje, ¿cómo pudo salir con esa mujer tan horrorosa?, era una desgraciada, lo peor es que le acababa de decir a Sakura que no era nada para él, siendo todo lo contrario, no se acercó a ella por las supuestas ordenes de esa mocosa, se acercó a ella porque le encantó desde que la vio salir de su casa. Él no era un hombre de palabras, pero si era para defender a esa hermosa pelirosa, estaba preparado para soltar el discurso de su vida. Abrió su boca pero fue silenciado por la misma oji jade.

-Pues…solo me queda darles las gracias. Tienes razón Karin, alguien tan poca cosa como yo, nunca hubiera conseguido llegar con alguien como él, así que, de nuevo gracias, por cierto, besa muy bien. –comentó haciéndolo sonrojar, "tu también besas muy bien, que digo bien, maravillosamente", pensó concentrándose en las palabras que la pelirosa seguía diciendo.- Y en cuanto a compararme contigo, jamás lo he hecho ni lo haré, perdería, me falta la perversidad que a ti te sobra. Me voy, los dejo porque enserio no quiero arruinarles su baile con mi aura de fracasada, que se diviertan, y ya saben, aprovechen cada segundo de estos momentos, porque creo que es lo único que recordaran cuando descubran que su vida es una mierda "pero que mujer", se enorgulleció, él ya presentía que se soltaría llorando, menos mal no fue así, agradeció, no porque no soportara que fuera una chillona, sino porque le tranquilizaba ver lo fuerte que era- por cierto, Sasuke, un placer haberte conocido, adiós ¿Qué?, un momento, ¿Por qué se despedía de él?, él quería irse con ella, no podía dejarlo ahí, la vio apresurarse a la salida.

-Sasuke-kun lo hiciste bastante bien amor –los brazos de la peliroja se cerraron en su cuello.

Sintió nauseas, esa tipa lo único que despertaba en él, era repulsión, tomó cada uno de sus brazos y la separó con un leve empujón.

-Terminamos, no quiero volver a verte –le expresó con tono serio.

-¡Qué!, no Sasuke-kun, tu no puedes dejarme, pero… ¿Por qué? –su rostro era de incredulidad.

-Hmp, claro que puedo, adiós Karin, tengo que ir por Sakura –fue lo ultimo que le oyeron decir.

Escuchó como las risas de burla se presentaban nuevamente, aunque ahora eran para la pobre chica popular, que acababa de ser botada por su novio, mientras dicho chico, corría tras otra a la vez que gritaba su nombre.

Cuando salió no la vio por ningún lado, era imposible que se hubiera desaparecido tan rápido. ¿A dónde demonios había corrido?, se desesperó, y mas por no poder ir a buscarla, recordaba que Karin fue la que pasó por él. Sacó rápido su celular y decidió pedirle ayuda a su hermano Sai, ya que era el que probablemente no estaría tan atareado.

-Sai, necesito que vengas por mi le comentó molesto, odiaba depender de los demás.

-¿Sasuke? –preguntó algo sorprendido el otro.- Ahora no puedo, estoy terminando unos bocetos que-…

-Tsk, me importa un carajo que estés ocupado, necesito un auto, el mio esta en casa. Salí con Karin y terminé en un maldito baile de preparatorianos… -se apresuró a convencerlo, era su hermano, tenía que ayudarlo.

-Ya veo, seguro pelearon cierto, mn esta bien voy para allá –accedió derrotado.

-Si, espero, pero no te tardes, necesito localizar una persona…

-¿Una persona?, bah, después me explicas. ¿Dónde estas?

-Hmp, es un salón que se encuentra en la 5ta Avenida, ¡apúrate! cortó la llamada guardando nuevamente su celular.

En lo que su hermano Sai arribaba, se le ocurrió recorrer los alrededores por si veía a la pelirosa. Caminó a una de las esquinas y volteó para todos lados, pero nada, al parecer si se había ido, ¿ahora como haría para encontrarla?, sin duda tendría que presentarse en el colegio de Sakura para volver a hablar con ella. Giró sobre sus talones sorprendiéndose. Una chica con vestido blanco, con bastantes manchas de lodo, y el cabello alborotado, caminaba de puntitas dándole la espalda, dirigiéndose rápidamente lejos de él.

-¡Sakura! –gritó contento.

A la chica pareció no gustarle, ya que enseguida salió corriendo como si la persiguiera la muerte, él corrió tras ella, no la dejaría escapar, tenía que aclararle todo. Vio como una de sus zapatillas se quedó en el camino, a la vez que uno de sus tacones también, vaya que la chica era asombrosa, corría como una maratonista profesional, ¡y en esas condiciones!, se agachó recogiendo el zapato, probablemente ella lo necesitaría. La vio doblar la esquina y se apresuró, ¿Cómo era posible que una chiquilla tuviera mejor condición que él?, "corre Sasuke, o la perderás nuevamente de vista", se infundió ánimos. Cuando dobló por donde ella lo hizo, la vio subirse a un taxi, genial, ahora si a darla por perdida. Aunque él era ingenioso, así que rápidamente sacó su celular y registró los datos del taxi, el numero, el sitio y hasta las placas, "no tardaré en encontrarte", sonrió astuto.

Sai llego 15 minutos después, se levantó de la acera donde se encontraba sentado y se montó al vehículo rápidamente.

-¿Y bien, qué pasó? –preguntó el también pelinegro.

-Vamos al sitio de taxis que esta a 5 cuadras al norte –le ordenó sin responder su pregunta.

-Oh claro amo, y después que mas desea –sonrió hipócritamente el mayor.- ¿Qué es eso? –señaló la zapatilla que el oji negro traía en la mano.

-Sai no tengo tiempo para explicarte, ¡acelera! –espetó furioso.

Al otro chico no le quedó de otra más que obedecer, de todos los Uchiha el que se gastaba el peor carácter, era Sasuke, así que prefería no provocarlo.

-Espérame aquí –bajó apurado, llegando al sitio de taxis.- Señorita, me urge contactar al taxista que conduce el auto con el numero 5567 –expresó a una mujer de ojos cafés que se hallaba en el lugar.

-Mn, disculpe pero… ¿para qué lo necesita? –preguntó la joven que tenía un auricular portátil.

-Tsk, es urgente, usted solo comuníqueme con él, le sabré recompensar –sacó su cartera y colocó varios billetes frente a ella.

-Por supuesto, enseguida lo comunico –tomó el dinero y marcó rápidamente.- Mn, señor Shitoshi, un joven quiere hablar con usted, no cuelgue por favor –comentó pasándole el auricular al pelinegro.

-Hmp, disculpe, necesito preguntarle algo importante, sé que no me conoce, pero la información que me dé será bien recompensada, le prometo que le dejaré una buena paga con… -afinó su vista leyendo en un gafete, el nombre de la señorita frente a él- Mika, solo coopere y se ganara un dinero fácilmente –finalizó esperando la respuesta del taxista.

-¿Ehh?…la verdad no entendí mucho, pero hable… -lo oyó decir.

-Hace algunos minutos usted subió a una chica pelirosa a su taxi, necesito saber en que ubicación la dejó, me urge, es de vida o muerte –exageró para convencer a aquel hombre.

-Oh, si, la pelirosa, pobre, se veía muy triste, mn, la dejé en el puente Hatori, a las afueras de la ciudad, aunque ahora que lo pienso, tal vez no debí, que tal si fue allá para suicidarse –comentó el hombre algo preocupado.

El azabache abrió sus ojos aterrado, ¡lanzarse de un puente!, esperaba que no, tenía que encontrarla y rápido.

-Gracias por la información, su paga lo estará esperando –aventó el auricular a la mujer, junto con otro fajo de dinero, y corrió nuevamente al auto de Sai.

-¡Sal! –ordenó abriendo la puerta del piloto.

-¿Qué? –se removió el otro, estaba de lo mas tranquilo cuando de repente Sasuke llegaba y le ordenaba bajar.

-Que salgas, necesito el auto –lo tomó del brazo y lo sacó.

-Pero… ¡es mi auto! –exclamó al ver como su hermano se acomodaba.

-Lo necesito, mañana te lo doy, total, puedes irte en un taxi –cerró la puerta y encendió el vehículo, acelerando en el proceso.

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Tiempo actual

Llegó hasta aquel puente, se estacionó a unos metros de el, en seguida la encontró, lucía decaída, observó como arrancó un pedazo de tela que colgaba del vestido, eso lo encendió, enserio era un pervertido, ella triste y él mirándole las piernas, era un insensible, menos mal ella no lo sabría. Contempló como arrojó la tela al vacío, para después recargarse sobre el pretil, y mirar hacia abajo.

-No vas a lanzarte ¿o si?, sería un problema para mi, tendría que saltar tras de ti comentó llegando hasta ella.

-¿Qué haces aquí? le preguntó sin siquiera mirarlo.

¿Tan molesta estaba que no le dedicaría ni una mirada?, esperaba que no.

-Corriste, tu zapatilla se quedó en el camino, vine a traerla se acomodó a su lado mostrándole el zapato.

-No te preocupes, no soy cenicienta, no la necesito –sintió que intentó bromear, una preocupación menos, al parecer no estaba tan mal, pensó algo mas aliviado.

-Lo que Karin hizo… -empezó su explicación, pero ella lo interrumpió.

-No me interesa, yo fui la más beneficiadaasí que lo veía como un beneficio, "genial", se alegró.

-Terminécon ella, mi intención no era-… -aun así necesitaba que las cosas quedaran claras, pero nuevamente no lo dejó terminar.

-No digas mas, no tengo nada contra ti, después de todo me la pasé biensonaba bastante sincera.

¿Entonces no lo culparía a él?, "uff, ahora si podré invitarla a salir", aunque de repente recordó al otro chico que la había llevado al baile, bueno, el que la dejó a 2 calles, ¿sería algo de ella, o solo su vecino?, tenía que saberlo.

-El gordito… ¿es tu novio? –preguntó interesado, "espero que no, aunque obvio no es competencia", pensó arrogante.

-¡Ja!, Chouji, no, ni él esta disponible para mi, al parecer merezco morirsola y amargada.

"Perfecto", ahora si, la pelirosa sería su próxima novia.

-En serio terminé con Karin –le reiteró para llamar su atención.

-Bien por ti, mereces algo mejor ¿Qué, eso fue todo?, ¿no iba a lanzarse a sus brazos, o a emocionarse por tenerlo soltero y a su entera disposición?, se desesperó Sasuke.

-Tsk, demonios, ¿acaso no te intereso?, ¿no te gusto como tu a mi? la giró para que lo mirara, lo había logrado sacar de sus casillas, aunque eso no era muy difícil que digamos.

El enfurecido, y ella miándolo con… ¿lujuria?, la descubrió entreabriendo los labios.

-Mn, si me gustas, pero no estoy muy segura de demostrártelo, créeme no funcionaríamos, somos de mundos diferentes, yo soy de fracasilandia y tu de exitolandia. No, para nada compatibles.

Se explicó la bella mujer. Así que eso era, ella se creía inferior, pero que equivocada estaba, era la primera chica que lo atraía en su vida, y tenía que demostrárselo, que le creyera era lo que esperaba.

-¿Crees que soy un mocoso idiota que se preocupa por esas estupideces?. Lo que menos me interesa es que tan popular o impopular seas, me encanta tu ingenio, me fascinó tu personalidad, y por supuesto, me excita tu bellezano pudo evitar recorrerla con los ojos, es que le encantaba, esa niña lo convertiría en un pervertido, él no era así de desvergonzado, la culpó por ser tan malditamente sensual, a la vez que recuperaba el control.- Sakura, tengo 20 años, mis metas están muy lejos de querer salir con la reina del baile o la porrista, estudio medicina, y nunca una chica me había llamado tanto la atención como lo has hecho tu –se sinceró poniéndose formal.

¡Por fin pareció tomarlo enserio!, su rostro lo demostró, Sakura estaba algo perpleja, parecía no creerle mucho, pero aun así la vio sonreír, así que se animó a ir mas allá todavía.

-Sakura, ¿te gustaría salir conmigo?tomó valor para acariciar su mejilla, su piel era tan tersa.

-Sasuke…espero que cuando despierte, recuerde tu rostro ok, no entendió muy bien ese comentario, pero lo que importó, fue que esa hermosa mujer se le fue directo a los labios y comenzó a devorarlo.

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Días después

Que divina la vida, y mas ahora con su novia pelirosa. ¿Qué si él había dicho que no volvería a salir con chicas hasta dentro de un año?, mn, no, la verdad no recuerda haber dicho o pensado algo así. De lo que si es consciente, es de que adora a esa mujer, ama cada detalle de su personalidad y de su ser, ya que ella con las cosas mas simples es feliz, como justo ahora, que estaban en su casa, recostados en su cama, viendo simplemente una serie de televisión, su Sakura estaba feliz, y él también, porque no necesitaba otra cosa mas que a ella. Lo mejor de todo, era que sabía que la tenía solo para él, pues Saku seguía comportándose como siempre en el colegio, recordaba como una vez que la recogió, la desconoció por completo, la oji jade ocultaba cada parte hermosa de si misma, pero mentalmente lo agradeció, ¿para qué quería que los demás descubrieran lo que esa chica valía?, ¿para que se la quitaran?, no es como si pudieran, pero aun así, era mejor prevenir que lamentar.

Salió de sus ideas, y se concentró en ella, pasó su brazo por debajo de su cuello y la atrajo hacia él, le encantaba abrazarla y besarla, justo como en este momento, además de acariciar su fino rostro y su bello cuerpo. Sí, se había enamorado, ¿y qué?, después de todo la vida si era color de rosa, bueno, no la vida, pero si el cabello de su amada, que en resumidas cuentas, terminaba siendo su vida, pensó y sonrió el azabache.

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Fin

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Insisto, con este fic me fui al borde de la rareza, pero no sé, aun así me gustó.

En fin, gracias a los que lo lean, con esta parte de la versión de Sasuke, el cual paso varias cosas para obtener a la pelirosa ;), concluye este Two-shot, espero que les haya gustado.

Cualquier cosa que gusten aportar, como siempre, estoy a su disposición.

DULCECITO311: Gracias por leer y por dejar tu comentario =), y creo saber cual es la canción que me dices, cherry lips o mas conocida como Go baby go, hahaha, la verdad no lo había pensado, pero si tienes razón, el titulo es similar!

Aby-chan: Hola!, como siempre tu dejando tus agradables comentarios, que bueno que te pareció linda la historia, aquí tienes ya la continuación.

En cuanto a mis otras historias espero no se desesperen, no se preocupen, ya están en periodo de producción, al menos en mi cabeza, así que traeré pronto cada actualización.

Cuídense mucho, les mando un abrazo, nos seguimos leyendo!