EL COMIENZO DE TODOS MIS PROBLEMAS.

La guerra es un infierno.

Mi pueblo, mi país, la cuna que me arrullo en mi infancia. Siempre en guerra.

Dicen que pronto venceremos, aún no se cual es el plan, y eso que soy de las primeras que se enteran, no por chismosa, mas bien por mi lugar en todo esto, así es, soy una princesa.

De seguro el plan implica el precio de más vidas y más sangre derramada. Siempre es igual…. O tal vez no….

-princesa, su padre le llama- dijo un guardia de seguridad con una pequeña reverencia, sacándome de mis cavilaciones.

-enseguida voy-conteste.

Cuando llegue a donde mi padre, el rey charles, me sorprendí con lo que mis ojos admiraron, mi padre, madre y hermano reunidos.

Por desgracia mi hermanita querida, Renesmee, no estaba en el castillo, debido a un viaje de cumpleaños que le regalo mi padre. Por suerte la vería este viernes, en el reino de la Push. ¿a que vamos? La verdad… aun no lo se, pero al parecer estoy por descubrirlo.

-hola padre, madre. ¡que bueno verte Emmett!

-igualmente hermanita. Contesto mi hermano oso desde la esquina de la habitación.

-hija, quería decirte que el viaje a la Push, será adelantado para mañana-dijo al fin mi padre.

-¿tan pronto? No me dará tiempo de empacar mis co….

-deja que las sirvientas se encarguen de eso- me interrumpió mi madre.

- esta bien,-dije con un suspiro(me gustaba empacar mis cosas para saber que llevaba, no es que no confíe de las sirvientas, solamente es que así me gusta-si me permiten, quisiera retirarme…

-¿sin saber el motivo del viaje?-me interrumpió mi padre.

-de acuerdo. ¿Cuál es?-dije con nerviosismo de su respuesta.

-como recordaras, la uniones una forma de dos jóvenes príncipes es una unión muy fuerte ya que no solo implica el alma de los jóvenes, sino también la unión de sus creimos que la unión de tu hermano con la princesa de Phoenix, Rosalie hale, fue en vano, ya que los resultados en la guerra fueron casi nulos.

-¿y que tengo que ver yo en todo este embrollo con la esposa de Emmett?

-¿me dejas continuar?

Asentí

-bueno, como decía, esta vez estamos planeando una unión con un país tan fuerte como Volterra, y ahí es donde entras tu Isabella, en dos semanas te casaras con el príncipe Jacob Black, para así formar la unión mas fuerte de toda la historia, y con ello derrotar a Volterra será un simple juego de niños.

-¡¿Qué? Padre, ni siquiera se como es el tal Jacob, ¿Cómo quieres que me case con el si ni lo conozco?

-¿pues que crees que harás estas dos semanas niña?, ¿jugar cartas?

-padre por favor, no lo hagas- suplique al borde de las lagrimas

-al menos dale otra semana, tu sabes, para conocerse aun mejor-propuso Emmett.

-de acuerdo- dijo un muy enojado Charlie.

-hijos, nos dejan a su padre y a mi hablar a solas-Emmett y yo solo asentimos cabizbajos.

Saliendo de la habitación, le pedí a Emmett que me acompañara al comedor (la verdad es que hace rato que tenia hambre). Al llegar no aguante mas y rompí el incomodo silencio.

-sinceramente no me parece justo. Cuando tu y Rosalie se iban a casar les dio tres meses, ¿Cómo puede darme solo dos seman….

-tres-corrigio sin ninguna expresión en su rostro.

-y lo peor es que esa razón desata otras mas que me hacen odiar este compromiso.

-¿Cuáles?

-pues por que no me avisaron con tiempo, apenas cumpliré 16 en cuatro días, pero sobretodo por que no lo amo, ni lo conozco, ni si quiera había oído habar de el.

-solo te pido que recuerdes una cosa bella- dijo con el diminutivo que le inventamos a mi nombre.

-¿Cuál?

-si te llega a hacer un solo rasguño…avísame para que pueda matarlo- dijo con una mirada fría y amenazante.

-gracias Emmett- lo abrasé con el corazón en mis palabras.

…...

Después de un rato (y de un delicioso pastel de chocolate), decidi que era lo suficientemente tarde como para irme a dormir.

Tras haberme duchado y cambiado, me encontraba en mi cama viendo la luz de la luna colarse por mi ventana hacia mi cuarto mientras yo pensaba como seria mi vida a partir de mañana, lejos del castillo, de mi hermano e incluso lejos de mi padre,(aun siendo una persona fría sus cuarenta y tantos de edad, no cambiaba el hacho de que el es mi padre).

Ni en mis sueños dejaba de pensar ya que me encontré contemplando los distintos tipos de escenarios que podría tener mi vida en un futuro, pero de repente ante mi apareció una hermosa cara con lo ojos mas bellos del mundo de un color esmeralda que te quita el aliento, unos labios bien definidos de un delicioso color rosa, la nariz era simple y sencillamente perfecta, sus pómulos eran altos, sus pestañas eran larguísimas y ondeadas, mientras su cabello era de un divino color cobrizo que le daba un toque de majestuosidad. El era el ser mas hermoso que hallan contemplado mis ojos, como un ángel, pero se veía triste, me dieron unas tremendas ganas de mover sus labios de tal forma que mostraran una sonrisa.

Seria el mejor sueño de mi vida, de no ser que el ángel estaba triste.


Hola! Que tal?

Horita no hay muchas cosas interesantes pero ya verán como en un par de capis ya comienza lo interesante, y es que si no lo pongo todo estaría muy confuso en el futuro.

By: Annie'