Nota: El USA&UK trae amor a mi vida. Gracias a los que se pasan a leer. Ah~, ¿sabian que Paint it White (Película de Hetalia) al parecer, tendrá un momento de la pareja? No-puedo-esperar.


Holding Out for a Hero


Segundo Refrán. —Qué suerte que era tan temprano en la mañana, así Inglaterra podría reacomodar toda su agenda, reemplazando las importantes reuniones de antes con un "Pasar todo el día en cama con el idiota de América". Fluff ? Crack! ? One-Shoot.


~.

"A quien madruga, Dios lo ayuda."

Soltó un bostezo, largo y ruidoso justo contra el oído del mayor de forma completamente irrespectuosa y poco educada. Podía sentir la refinada tela con la cual estaban hechas las mantas de la cama de Arthur rodearle todo el cuerpo; pero más que nada, podía sentir el cuerpo tibio que estaba a su lado. Bostezó una segunda vez, ahora añadiéndole un molesto ruidito que sonó como un "Ahhh~" y además llenó de aire caliente los tímpanos del Inglés.

— ¡Bloody Hell, Alfred! —escuchó que gritaban a lo lejos; se encontraba demasiado adormitado como para escuchar claramente. ¿Qué horas debían ser? Sus parpados, reacios a abrirse, hicieron una pequeña abertura para que sus ojos apreciaran que aún no había luz día dentro de la refinada habitación. ¿Qué demonios le sucedía a Arthur? ¡Ni tan siquiera había amanecido!—. Eres un mocoso sin modales —agregó la voz, en tono molesto.

Abrazó mas fuerte aquel cuerpo acompañante, como si de un oso de felpa se tratase, ganándose como respuesta un manotazo pocos segundos después.

—Mhm~…—protestó, sin mucho ánimo, al sentir que dos brazos lo empujaban para que aflojara el agarre.

—Suéltame América —replicó el rubio, tratando de soltarse de los brazos de su ex colonia; trabajo nada sencillo teniendo en cuenta la fuerza que poseía Alfred—. Agh, tengo cosas que hacer…no pienso quedarme todo el día tirado en la cama, you idiot.

Aquellas palabras fueron suficiente despertador para que el héroe empezara a abrir los ojos perezosamente, atrayendo de nuevo al Ingles contra sí. Escuchó a Arthur quejarse con un "¡H-Hey!" lo cual le provocó soltar una ruidosa e infantil carcajada.

Good morning Iggy, ¿alguna razón para estar gritando tan temprano en la mañana? Los héroes deben dormir al menos diez horas diarias para poder sobrellevar la carga del día a día.

Inglaterra entrecerró los ojos, mirando al menor con muy poca gracia.

—No estaba gritando, idiota, además…no es temprano.

Alfred alzó la cabeza, viendo que el inglés se encontraba ya sentado en la mullida y cómoda cama. ¿No es temprano? Por Dios, si no entraba ni un miserable haz de luz por ese remedo de cortina que tenía Arthur en la ventana de su cuarto (según él, de lo más propio para decorar una habitación), debía ser temprano. Sacó una mano de alrededor de la cintura de Arthur, tanteando hacia la mesa de noche —tirando unas cuantas cosas en dicha misión— hasta toparse con un reloj.

— ¡Ten más cuidado con lo que tiras al suelo! —reclamó Arthur ofendido, al oír como su decoración empezaba estamparse contra el piso de madera.

América decidió no buscar sus lentes, según recordaba habían volado lejos cuando se había deshecho de su camisa la noche pasada —en algún punto de las escaleras, cuando intentaba deshacerse del incomodo suéter de Arthur mientras lo alzaba para hacer más simple el recorrido hacia la habitación— y no tenía intención de salir de allí a buscarlas. No saldría ni por error de aquella cama. Y tampoco dejaría que Arthur lo hiciera.

—No puedo creerlo —el de ojos azules miró incrédulo la hora en el reloj antiguo—. ¡Ni siquiera son las seis de la mañana Iggy! —refunfuñó en tono infantil, tirando el reloj hacia atrás sin mucho cuidado—. Vamos a seguir durmiendo~ —insistió, jalándolo para que bajase a su altura y se acostase completamente en la cama.

Inglaterra intentó ignorar el rubor que subía hacia su rostro mientras América lo jaloneaba para hacerlo acostar de nuevo.

— ¿Pero que te has creído, enano emancipado? —rechistó al ver como Alfred tiraba sin contemplación alguna el artefacto en el cual había visto la hora—. ¡Ese reloj es muy antiguo y muy costoso! Me lo regaló la reina~…—antes de seguir insistiendo el menor consiguió finalmente jalarlo con suficiente fuerza como para arrastrarlo a su lado. El sonrojo creció de forma directamente proporcional con su molestia y vergüenza.

—Si es tan viejo como dices, he hecho un favor al dañártelo Iggy —murmuró en tono somnoliento—. Puedes agradecer al héroe y~…—Alfred abrió los ojos—. ¿Me has llamado enano? ¡Hahaha~! —rió con buena gana, mientras su ex mentor lo miraba cada vez más y más enfadado. Alfred simplemente no sabía cuando callar—. Creo que deberías reconsiderar tú estatura antes de llamarme de esa forma Iggy.

— ¡NO TE DARÉ LAS GRACIAS POR NADA, Y NO ME LLAMES DE ESE MODO, FUCKING BASTARD! —exclamó, demasiado enfadado en sí. Alfred siempre debía ponerlo de malas los Domingos en las mañanas, que costumbre más hartante. ¿Acaso no podía ser el dulce niño que no le causaba dolores de jaquecas ni se alimentaba de pura y asquerosa comida chatarra?

—Hey, ¿por qué tan enfadado? —preguntó América un tanto extrañado. Si bien el inglés solía pelearle por cualquier cosa, no solía hacerlo tan rápidamente—. ¿Fue por lo de haber bostezado en tu oído? —preguntó, acerándose peligrosamente al rostro del mayor, antes de sonreír de forma un tanto perversa y soplar suavemente contra su oído—. Creí que te agradaba~….

Una corriente eléctrica atravesó sin piedad alguna la columna vertebral del mayor, temblando contra su voluntad en brazos de Alfred. Este rió una vez más, abrazándolo de nuevo, para ahora recorrer su cuello y clavícula con la punta de su nariz. La calidez se instó una vez más sobre Arthur, que hiciera eso contando el hecho de que solo vestían la ropa interior no ayudaba en nada.

—Anda, Iggy~ —insistió, estrechándolo contra sí mismo, sin rendirse—. Vamos a dormir un poco más…solo un poco…

'Solo un poco'.

Arthur frunció el ceño, empujando a Alfred lejos de él con un golpe seco. El menor parpadeó, un tanto extrañado, se encogió de hombros e intentó hacerlo contra sí de nuevo. El resultado fue un colérico Inglaterra sin razón aparente alguna. Lo haría de nuevo, ¿verdad? Siempre hacía lo mismo, visitarlo para después irse. Porque América siempre se iba; desde aquel lejano 4 de Julio, se le había hecho costumbre alejarse cuando estaba a su lado.

— ¡Déjame en paz, imbécil!

Un golpe. Firme y contundente contra el rostro americano. Alfred paró instantáneamente al sentir el golpe, congelándose en su lugar. La intención del Ingles nunca fue lastimarlo, aunque claramente no debía haberlo herido físicamente, pero~…Arthur le miró un tanto aturdido, con el puño cerrado aún cerca del mentón de su compañero. Alfred parpadeó y el verdes orbes sintió como empezaba a retirar los brazos de alrededor de su cuerpo, llevándose una mano contra el mentón levemente enrojecido. Estaba seguro de no haber hecho algo tan malo como para que Inglaterra estuviese tan enojado desde que había despertado.

¿En qué momento el forcejeo había terminado en un golpe? Una sensación pesada y asfixiante se instaló en su pecho. Oh no~, no ese sentimiento. No la maldita culpa. ¡É-Él nunca quiso golpearlo! Fue…fue un…'Un error', pensó, mirando al menor con altos niveles de remordimiento. Alfred tragó en seco, intentando sonreír de alguna forma.

—Wow —susurró, aun con la mano en el mentón—. Nunca creí que te desagradara tanto, Arthur.

¡Oh no~! ¡Claro que no! ¡Por supuesto que no!

Arthur bufó, frunciendo el ceño tanto que sus cejas se juntaron. Su rostro ardió una vez más al saber lo que haría. ¡Ese…montón de campesinos revoltosos! ¡No dejaría que~! Rechinó los dientes, mirando a Estados Unidos fijamente. ¡No dejaría que América pensara semejante estupidez!

— ¡Cállate Alfred! —ordenó, antes de rodearlo por la cintura con sus propios brazos, enterrando el rostro en su cuello. Este le miró asombrado, sintiéndose abrazado por el mayor. Estaba atónito. Inglaterra no solía tener ese tipo de demostraciones espontaneas de cariño. Continuó mirándole impactado, mientras pasaba sus brazos alrededor del cuerpo ajeno para así regresar el abrazo. Pasaron unos cuantos minutos de silencio, en los cuales Arthur mantenía el rostro oculto y Alfred simplemente le respondía el brazo. Podía sentir las mejillas del mayor arder contra su cuello. Lo había abrazado repentinamente y lo había llamado 'Alfred' y no 'América', cosa que sucedía en contadas ocasiones. Sonrió, abrazándolo algo mas fuerte mientras depositaba los labios sobre su frente.

— ¿Qué sucedió Iggy? ¿Realmente soy tan patoso en las mañanas como para que desees golpearme?

El rubio supo que no estaba nada enfadado al oír su tono y reconocer el ya común sobrenombre. Decidió no elevar la cabeza aún. Era más complicado hablar con él y justamente con él, si estaba avergonzado y mirándolo a los ojos.

—Eres igual de patoso en cualquier momento del día.

Alfred rió, pasando una mano por el cabello de su ex tutor.

—Pero no suelo recibir puños por ello —Arthur bufó, enterrando un poco las uñas contra la espalda de América, indicándole que no lo dijera más. En verdad lo sentía.

—Yo~…—murmuró, contra el cuello de América. Un nuevo y largo silencio los invadió, mientras Arthur trataba de encontrar las palabras adecuadas para decirlo. Tragó en seco, sintiendo el cálido subir y bajar del pecho ajeno—. ¿Vas a irte, verdad? —preguntó, en un tono que sugería estar intentado desinterés.

Alfred alzó una ceja, observándolo. ¿Irse?

— ¿Irme? —cuestionó extrañado, mirando hacia el de ojos verdes.

Arthur carraspeó, incorporándose un poco para mirar en otra dirección.

—Tu jefe llamó —murmuró, entre dientes. Se estiró hacia la mesa de noche, tomando el celular de Alfred para extendérselo. Había estado llamando toda la maldita mañana, sabía que debía ser. Necesitaban al héroe. Siempre lo necesitaban, y él siempre salía corriendo, creyéndose un salvador extraordinario. Siempre decidía marcharse así él también lo necesitara, aunque nunca se lo dijera.

— ¿Boss? —América tomó el celular que Arthur le extendía, mirando el gran número de llamadas perdidas. Sesenta y cinco. Debía ser algo muy importante, aunque conociendo a su jefe~…Miró el celular fijamente, al tiempo que Inglaterra continuaba mirando en otra dirección. Sonrió, de medio lado. No importaba cuando intentara fingir Iggy, lo conocía. Lo siguiente que el inglés escuchó fue el sonido de una lata crujiendo. Una mano se posó en su mentón, obligándolo a alzar la vista. Alfred le sonreía tranquilamente, con el celular hecho una masa deforme en su puño cerrado. Parpadeó, sin dejar de observarlo.

Entonces… ¿no pensaba irse?

—E-Eres…un… ¡i-imbécil! ¡Ahora cómo voy a llamarte para las reuniones y las cumbres entre países! —exclamó, intentando encontrar alguna forma de bajar esas molestas mariposas revoloteando en su estómago. América soltó una carcajada, atrayéndolo del rostro. El beso fue cálido y pausado. Ambos labios masculinos se juntaron en búsqueda del sabor del otro; no pasó mucho tiempo antes de que la lengua de Alfred buscara más contacto, abriéndose paso entre los labios de Arthur.

Al separarse se miraron unos segundos. América se acomodó, atrayéndolo contra su pecho. Arthur decidió no quejarse por esa vez. No pensaba reconocerlo, pero que mandara todo al demonio para estar con él era un lindo detalle de su parte. Alfred podía ser muy tierno cuando se lo proponía, y le gustaba saberse el único con derecho de ver ese lado 'tierno' de América.

—Bien~, ahora si podremos quedarnos todo el día metidos en cama, ¡haha~! —celebró el menor, abrazándolo más fuerte.

— ¿Ehh? ¿Bromeas verdad? Que te vayas a quedar no significa que nos quedaremos aquí todo el día, tengo una apretada agenda que cumplir.

— ¡Ni lo pienses Arthur! ¡Así que vuelve aquí!

—S-Suéltame, mocoso libertador, ¡hay mucho por hacer en casa!

Come here, Iggy~…

— ¿D-Donde crees que estás tocado, niñato?

—Hoy has estado más sonrojado que de costumbre, ¡Hahahaha~!

Qué suerte que era tan temprano en la mañana, así Inglaterra podría reacomodar toda su agenda, reemplazando las importantes reuniones de antes con un "Pasar todo el día en cama con el idiota de América".


Notas: ¿Y que ha tenido esto que ver con el refrán? No. Yo tampoco tengo idea.

¿Review?