Capítulo 2
Al día siguiente, con las primeras luces de la mañana, Ryo despertó algo confundido. Creyó que todo el tema del ángel había sido un sueño, pero se tragó sus pensamientos cuando vio en su cambiado dormitorio, lujosos muebles y un sin fin de trofeos y medallas colocados en las paredes y sobre algunas repisas.
-Pero qué es esto... –murmuró estupefacto
-Buenos días campeón –saludó su madre entrando por la puerta- Cómo amaneciste
-Este...buenos días mamá –respondió Ryo tratando de aparentar normalidad
-Tu desayuno está listo en la mesa –anunció la señora Ishizaki, corriendo las cortinas del dormitorio- Por cierto, Tsubasa está abajo esperándote
-¿Tsubasa está aquí? –se sorprendió su hijo- ¿Cuándo regresó de Brasil?
-¿Brasil? –se extrañó su madre, volteando a verlo- ¿De qué hablas?
-Tsubasa juega en Brasil, en el Sao Paulo –le recordó Ryo, creyendo que se le había olvidado
-Jajaja, qué bromista eres hijo, además de ser noble con tus amigos –rió su madre
Ryo se vistió rápidamente para ir a ver a su amigo. Una vez que entró en el comedor vio a Tsubasa, que desayunaba también en aquella casa. Cuando vio a su amigo al invitado le brillaron los ojos y se puso de pie, tropezando en el intento con una silla vecina.
-Ho...hola Ryo –saludó Tsubasa con una gran sonrisa
-¡Tsubasa! –exclamó Ryo contento, abrazando a su amigo- ¡Cuándo llegaste!
-Hace como diez minutos –se extrañó Ozora
-¿Cómo te fue en Brasil?
-¿En Brasil? –se intrigó Tsubasa
-Ahá, cómo está todo por allá
-No lo sé, dímelo tú ¿no? –preguntó su amigo
-¿Yo?
-Deja de hacerte el gracioso hijo –lo regañó su madre- ¿U olvidas que hace dos días llegaste de Sao Paulo para incorporarte en la selección?
-¿Yo en Sao Paulo? –se sorprendió Ryo- ¿Hablas en serio?
-Ahá, sino dime quién trajo todos estos recuerdos y fotografías –añadió la mujer, señalándole varios adornos brasileños y fotografías de Ryo en el país sudamericano
-Eres una gran estrella –soltó Tsubasa- Ya quisiera yo jugar como tú
Ante tal afirmación Ryo se dio cuenta que verdaderamente el ángel le había cumplido su deseo, y no quería pecar de vanidoso, pero que Tsubasa le dijera algo así no era para no sentir orgullo.
Minutos después ambos muchachos se despidieron de la señora Ishizaki y se dirigieron a la concentración de la selección.
-Oye Tsubasa, ¿puedo preguntarte algo? –dijo Ryo confundido, aunque tratando de no parecer loco- Claro que te lo pregunto porque perdí la cuenta...
-Dime
-¿Desde hace cuánto juego en Brasil?
-Cerca de dos años –respondió Tsubasa sonriente- Roberto Hongo te llevó allá con él al notar tus grandes cualidades futbolísticas
-Con que Roberto... -murmuró Ryo
-Así es
-¿Y contra quiénes jugamos ahora? Digo, por la selección
-Pues nos estamos preparando para el sub-20 de Qatar –respondió Tsubasa, algo extrañado- ¿Estás bien? No te golpeaste la cabeza ni nada por el estilo ¿o sí?
-Naaa, sólo cosas mías –lo despreocupó su amigo, dándole unas palmaditas en el hombro
Cuando llegaron al campo donde ya estaba el resto del equipo, Ryo notó que más de medio equipo se acercaba sonriente a saludarlo efusivamente.
-¡Qué bueno que viniste Ryo! Ya nos estábamos preocupando –le dijo Hajime complacido
-La selección no sería igual sin ti –confirmó Kisugi
-Este...gracias muchachos –contestó Ishizaki algo apenado
-Bienvenido Ishizaki –le dijo Jun Misugi
-Hasta que el capitán al fin llega –comentó Kojiro con una leve sonrisa- Cómo estás Ishizaki
-Misugi...Hyuga... –murmuró Ryo, esta vez sobrecogido de que los mejores de aquél equipo se dignaran reparar en su presencia
-Deja esa cara de susto Ishizaki –añadió Genzo, acercándose- No te vamos a morder, aunque mínimamente merecías un golpe en la cabeza por tenernos en ascuas
-Felizmente tu equipo te dejó ir –comentó Taro sonriente
Al ver a Misaki, Ryo se aproximó y comenzó a palparle la espalda XD, dejando a todos muy extrañados.
-¿Qué haces Ryo? –preguntó Taro curioso
-Je, nada –se excusó él soltándolo, notando que no era Mitsu- Buenos músculos, se nota que te ejercitaste bastante Taro... (ya sé que hay por ahí alguna chilena que hubiera querido hacer lo que Ryo XD)
-Gracias... –murmuró el aludido algo confundido
Cuando se pusieron a practicar Ryo notó que su técnica era impecable. Hacía regates y dribleos cual Tsubasa en sus mejores tiempos, destacando además su velocidad y habilidad en el marcaje, ganándose los elogios del propio Hikaru Matsuyama. Sin embargo hubo algo que también lo contrarió: ver jugar a Tsubasa era realmente penoso. El pobre muchacho apenas sí lograba mantener el balón consigo, ganándose los regaños de Hyuga.
-¡Si no te esfuerzas más, nunca serás titular Tsubasa! –exclamó Hyuga bastante molesto
Ishizaki sintió algo de pena por su amigo y decidió ir a consolarlo con unas cuantas palabras de aliento, notando que el decaído ánimo de Tsubasa mejoraba un poco. De repente se percató que él había hecho por su amigo lo mismo que él solía hacer con él, notando entonces que quizá él estaba ocupando sus lugar y virtudes.
Después de finalizado el entrenamiento fue hacia los vestuarios, notando recién que un montón de periodistas se agolpaban para poder lograr una entrevista con él. Al inicio para Ryo todo fue nuevamente confuso, pero poco a poco fue acostumbrándose a ser el centro de atención. Cuando los reporteros acabaron se percató que tímidamente, un poco alejada de allí, se encontraba Yukari.
-¿Yukari? –murmuró él sin querer, sonrojando a la muchacha
-Ho...hola Ryo –saludó ella acercándose lentamente
-¿Qué haces aquí? –preguntó sintiéndose taquicárdico
-Vine a...verlos –contestó ella evadiendo su mirada- ¿Cómo estás? ¿cómo te fue en Brasil?
-Bien...supongo
-¿Perdón?
-Digo que bien y que supongo que tú ya lo sospechabas –corrigió el japonés
-Pues sí y no sabes cuánto me alegra por ti –alegó Yukari con una dulce sonrisa- ¿Sabes? Yo quería decirte que...
-Ishizaki –se escuchó decir gravemente, interrumpiendo su amena charla
-¿Sí entrenador? –preguntó Ryo extrañado
-Dime qué significa esto –le dijo Gamo, tomándolo del brazo y llevándoselo un poco más allá, mientras el resto de sus amigos se aproximaban
-¿Qué?
Entonces el entrenador Gamo le mostró a Ryo un periódico deportivo de Brasil, donde él salía en primera plana acusado de ser consumidor de drogas y de gozar de una vida de libertinaje descontrolada. Para confirmarlo había una foto del japonés en un antro en Sao Paulo, rodeado de mujeres de dudosa reputación y algunos conocidos narcotraficantes.
-No puedo creerlo, creí que eras una estrella legítima, sin mancha –se lamentó el entrenador viéndolo con desaprobación
Cuando los reporteros notaron el alboroto se acercaron y Gamo no pudo ocultar el periódico aquél, de manera que al enterarse del evento todos quisieron lograr una exclusiva. Ryo estaba pasmado, no entendía nada de nada: veía a su entrenador mirándolo con reproche, a sus amigos mirándolo con tristeza y decepción pintada en los ojos, pero lo peor fue cuando reparó en Yukari, quien no pudo evitar derramar unas lágrimas al descubrir la horrenda foto. Ishizaki no soportó más y echó a correr, hasta que se detuvo en uno de los pasillos del estadio donde estaba.
-Ay no... –murmuró entristecido, sintiendo que la tierra se lo tragaba
Y la tierra sí se lo estaba tragando XD, porque después de sentir una especie de mareo y ver todo borroso (ja! Ni qué traslador XD) se encontró nuevamente en su habitación, con Mitsu parado frente a él.
---------------------------------
El traslador es cualquier objeto que a simple vista no llame la atención de ningún ser no mago, que figura desde el cuarto libro de Harry Potter.
La sub-20 de Qatar, ahhhhhhhhh...cuántos recuerdos nn
Esto más que fic, parece la Dimensión Desconocida XDDD
