CAPITULO II

Después de toda esa incomoda y confusa escena, la vida de Kagome se volvió más complicada.

"Me gusta Inuyasha, pero…" pensó la chica mientras caminaba por los pasillos de la escuela, siempre que recordaba al peliplata llegaban a su mente imágenes de cierto moreno – No, no, no Kagome – se regañó.

Caminó furiosa con ella misma y subió a la azotea encontrándose con Inuyasha y una chica besándose.

-Oh, hola Kagome – saludó muy natural el chico.

-¿Q-que es esto? – dijo la azabache.

Él miro a la joven entre sus brazos y la soltó delicadamente – Es solo una amiga – dicho esto la muchacha se paro furiosa y salió muy enojada.

Cuando se encontraron solos, Kagome lo miro molesta – Si es solo una amiga, también deberías tener el mismo comportamiento conmigo ¿o no somos amigos? – preguntó irónica.

El chico sonrió arrogantemente y la arrinconó contra la pared – Esta bien – ella se estremeció por la cercanía -, no te pongas nerviosa solo es un juego ¿verdad?

La azabache cerró los ojo asustada, no podía retractarse pero tenía mucho miedo "¿Qué hago?" se preguntó en su interior y decidió solo esperar pero el beso nunca llego por lo que abrió los ojos y se encontró con unos divertidos ojos ámbares que la miraban fijamente - ¿Qué?

-Espero a que me digas que no puedes – habló tranquilo el chico -, no eres como las demás, no te hare nada – le dio una suave caricia en la cabeza -. Además, sería complicado para mi estar con una virgen.

Kagome tapó su rostro enrojecido "Por dios, que vergüenza"

-De todos modos, será mejor que seas mas cariñosa con Bankotsu que conmigo – se alejó el peliplata y volteó a ver como la puerta de la azotea era derribada de una patada.

-¿Qué están haciendo ustedes dos? – preguntó Bankotsu molesto.

-No mucho – respondió Inuyasha con simpleza - ¿Qué hay de ti, necesitas algo, Bank?

"Bankotsu se ve enojado" pensó la chica mientras los observaba aun apoyada en la pared.

-Yo solo pasaba por aquí – dijo fríamente el moreno.

Inuyasha sonrió – Si, claro, bueno diviértanse – se despidió con la mano y bajó las escaleras.

-Idiota – escupió el Bankotsu y giró a ver a la azabache -. Estabas hablando de mí con ese estúpido ¿verdad?

-Bueno… - dudó si contarle.

-Solo dilo de una vez – exigió sin paciencia.

-E-el dijo que debo ser mas cariñosa contigo – contó ella roja como un tomate.

El chico tomó su frente - ¿El dijo eso? – ella solo asintió -. Solo ignóralo, para él esto es un juego.

Las palabras del chico fueron como dagas directo al corazón – Lo sé, hasta yo me incluyo en eso – Habló deprimida -. Será mejor que vuelva.

Bankotsu notó su pena y la tomó de la mano, arrastrándola con él escalera abajo – Es una horrible cara la que acabas de poner, vendrás conmigo un rato.

-Pero el tiempo de almuerzo ya se acabo – se quejó ella mientras daba torpes pasos para bajar sin caer.

El moreno la miro de medio lado y sonrió malvadamente – Solo sígueme.

Ella hizo caso y bajaron a la primera planta de la escuela pero salieron por la puerta de atrás – Bankotsu, ¿dónde vamos? – le susurró asustada de que pudieran ser atrapados, ella nunca se saltaba las clases.

-Deja de quejarte – ordenó el chico mientras abría silenciosamente la reja y salía con ella de la mano, la guió hasta un callejón y saco unas llaves de su bolsillo.

La azabache levantó el rostro al ya sentirse a salvó y se detuvo de golpe – Ni lo sueñes – declaró al instante.

-Vamos, no pasa nada – aseguró el mientras se subía a su moto y tomaba uno de los casco -, además, ¿cómo volverás adentro si yo no te llevo? – le ofreció el casco extra que llevaba siempre.

Kagome miró asustada el vehículo y luego volteó a ver el camino que antes recorrió – S-solo unos minutos.

-Sí, sí, solo vamos – exigió el apresurándola.

La morena se puso la protección y subió tras él – No vayas tan rápido – pidió temblorosa y tomó con suavidad la chaqueta del chico.

Bankotsu observó el débil agarre y sonrió con soberbia, dándole contacto a la motocicleta para ponerla en marcha y arrancar a toda máquina de un tirón.

-¡Kyaaaaaaa! – gritó Kagome por la velocidad que tomaron y se abrazó con fuerza a la trabajada espalda.

Mientras daban su paseo, la chica cada vez sentía más libertad, la velocidad y el aire fresco la estaban relajando.

Su mente viajó por lo sucedido las últimas semanas y tomó un gran bocado de aire - ¡Te amo, Inuyasha! – gritó sin pensarlo y sintió alivio al dejar salir sus sentimientos - ¡Te amo, Inuyasha! – repitió.

Bankotsu detuvo la motocicleta y levantó el cristal de su casco – Te quieres callar – exigió enojado.

-¡Oye, Bank! – escucharon una voz desconocida y ambos jóvenes voltearon, encontrándose con un grupo de seis chicos de apariencia peligrosa - Tiempo sin verte, hermano – se acercó un joven de pelo castaño, atado en un femenino moño -, ¿estás en una cita? – preguntó meloso abrazando al moreno y mirando a la chica.

-Claro que no, no sea estúpido – se deshizo del contacto bruscamente y se sacó el casco.

Kagome se quitó el casco y bajo de la motocicleta – H-hola – se acercó al afeminado chico -, soy Kagoem Higurashi.

Él se acercó a ella y la abrazó – Hola querida, soy Jackotsu Hikushi, antiguo amigo de Bank, es un gusto conocer por fin a su novia.

"¿Novia?" se cuestionó internamente la chica y miró al moreno – No es mi novia – aseguró este molesto.

Jackotsu frunció el ceño – Pero si es alguien importante, recuerdo que nunca dejaste a nadie subir a tu moto – lo miró con malicia -, ni siquiera yo lo tenía permitido – miró ahora a la chica que se ruborizo de inmediato.

El moreno le dio una mirada asesina a su amigo – Ya cállate – regañó -. Ponte el casco y sube, nos vamos.

La azabache obedeció al instante y se despidió del chico – Adiós.

-Adios, Kagome querida, cuida de Bank por mi – se carcajeó y el moreno avanzó a toda marcha nuevamente.

El regreso a la escuela fue en total silencio, la azabache iba reflexionando en lo que dijo Jackotsu "Todo fue un malentendido, Bankotsu no demuestra ese tipo de interés por mi" se convencía internamente.

-Llegamos – anunció el moreno y sin notarlo ya estaban de vuelta -. Déjame ayudarte – ofreció el acercando sus manos a la correa del casco de la chica.

-Puedo hacerlo yo misma - respondió ella con nerviosismo.

El moreno frunció el ceño – No eres nada linda, debería haber subido a otra chica a mi moto – acarició el volante del vehículo con una sonrisa burlona.

"Idiota" se quejó ella en su mente – Lo mismo va para mí, yo preferiría haberme subido con Inuyasha – se bajó y lo encaró.

-Mmph – se burló el removiendo su flequillo -, solo puedes hablar de lo que sientes cuando no está él cerca de ti – apoyó ambos codos en el volante -, la confesión de antes fue patética.

-Bueno, es lo único que puedo hacer – se quejó ella.

-Si vas a hacer las cosas, hazlas bien – le recriminó él.

Kagome arrugó su falda con fuerza – N-no estoy segura de poder hacerlo – dijo temerosa.

Bankotsu la observó unos segundo y dejo salir el aire frustrado – Aquí – extendió su puño hacia ella.

La chica por instinto chocó su puño con el ya extendido del chico - ¿Qué significa esto?

Él dejó ver sus relucientes dientes que contrastaban perfectamente con su morena piel – Te estoy apoyando – le sonrió con honestidad.

"¿Qué pasa con él?, ¿es posible que pueda poner ese tipo de expresión?" se ruborizó por lo atractivo que le pareció el chico en esos momentos.

-Aunque… - el bajó su puño y cruzó los brazos tras su cabeza -, apuesto a que de todos modos el va a rechazarte.

-¿Qué? – respondió ofendida la azabache y el moreno se carcajeo.

Mientras los chicos estaba riendo en la calle, desde una de las ventanas cercanas de la escuela, Inuyasha los observaba con atención.

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A la hora de la salida kagome tomó el valor de hanlar con el peliplata.

-Dijiste que querías hablar conmigo? – preguntó el chico observada con una sonrisa a la chica.

La morena estaba muy nerviosa pero decidida – S-si – respondió con dificultad "No puedo creer que vaya a hacer esto" se dijo internamente.

-¡Inuyasha! – fueron interrumpidos por una chica alta de cabello corto.

-Lo siento, ¿puedes esperara un poco? – le dijo a la azabache y sin esperar la respuesta fue donde la joven que lo llamaba.

Kagome observó triste la situación, la chica se pegaba sugerentemente a Inuyasha y su confianza disminuía.

Luego de unos minutos el chico se despidió de la pelicorta – Disculpa por hacerte esperar – se acercó a ella parando de frente - ¿Qué querías decirme?

La chica bajo la mirada – Bueno… - dudo "No puedo hacerlo" pensó desanimada.

El chico observó como una gota cayó en su hombro y miró el cielo - Creo que comenzara a llover, ¿quieres dejar la conversación para otro momento?

-Ah… si claro – dijo ella nerviosa y observó su mano "Yo estoy dudando de nuevo" a su mente llegó el rostro del moreno - ¡Espera! – le habló al chico que ya comenzaba a marcharse pero volteó -. Me gustas Inuyasha, por favor… s-sal conmigo – pidió ella cerrando los ojos.

Él la miro serio…

-o-

Dentro de la escuela, Bankotsu caminaba hasta la salida cuando se cruzó con Kagome que caminaba con la cabeza gacha.

-Oye, tú blusa esta mojada – le habló tocándole el hombro ya que ella no notó que él estaba hablándole.

La chica levanto el rostro – Bankotsu…

El moreno se sorprendió al ver el rostro triste y sonrojado de ella - ¿Paso algo? – preguntó.

-No pasa nada – respondió ella volviendo a bajar la mirada.

El la tomó por los hombros y ella lo miró con los ojos inundados de lagrimas y los recuerdos de su confesión llegaron a su mente "Déjalo, solo eres una molestia" las crueles palabras del peliplata se repetían en su mente.

-Tsk – chaqueó el chico y la abrazo -. ¿vas a llorar o no? – preguntó el ocultando el rostro de la chica de los curiosos que pasaban junto a ellos.

Kagome respondió el abrazo y se refugió en el pecho del chico – Voy a llorar.

-o-

Luego de dejar parcialmente calmada a la azabache, Bankotsu subió a la azotea, donde sabia encontraría a su primo – Tu la hiciste llorar ¿verdad? – el moreno se paro junto al peliplata que se encontraba sentado con la espalda recargada en la pared cercana a la puerta.

-¿La consolaste apropiadamente? – preguntó sarcástico y Bankotsu lo miró con mirada furiosas -. No me mires así, de todos modos tu ya sabias que esto pasaría, yo aun quiero seguir jugando, Kagome debió enamorarse de ti, no de mi.

El moreno tomó al peliplata por el cuello de su camisa y lo levantó – Tus estúpidas palabras no coinciden con tu deplorable cara – analizó la triste cara de su primo con ira.

-o-

-Kag – llamó Sango - ¿Qué ocurre?, tus ojos están hinchados.

La chica había vuelto a su salón por sus cosas – Nada en realidad – mintió.

En ese momento una chicas pasaba por el pasillo – Quizás deberíamos avisarle a algún profesor – dijo una.

-Pobre Inuyasha, pelear con un tipo tan violento y en la azotea, eso es muy peligroso – acotó la otra.

Al escuchar estoy Kagome corrió a toda velocidad hasta llegar a la azotea encontrándose con una escena que no le gusto.

-¡Vamos, pelea conmigo! – gritaba Bankotsu, aun sosteniendo a Inuyasha por el cuello.

La chica jadeo con miedo - ¿Qu…?

-No lo hare – habló con calma el peliplata -, ya sabes que odio pelear contigo, además ni siquiera me importa realmente Kagome

-Eso es mentira, estas interesado en ella – afirmó el moreno -, acéptalo, también te enamoraste de Kagome.

Kagome miró la rabia que expresaba el moreno "Bankotsu"

-¿Por qué demonios no la consideras? – preguntó el moreno cabreado.

Inuyasha lo miró serio – Si tan preocupado esta por ella ¿por qué no te la llevas?, también estas enamorado de ella ¿verdad?

"¿Qué, eso no es posible" pensó la chica sorprendida y confundida.

-Entonces hare precisamente eso – el moreno soltó al peliplata y estaba a punto de golpearlo.

-¡Espera Bankotsu! – Kagome salió hacia donde ellos.

El moreno detuvo su ataque y caminó hasta donde ella - ¿Lo escuchaste verdad?, puedo alejarte de él – habló serio y se acercó a la chica dispuesto a besarla pero fue empujado con fuerza por Inuyasha.

-Tsk – sin pensarlo el peliplata abrazó a la azabache y la soltó en el mismo segundo.

-Eres patético – dijo ásperamente Bankotsu -. No hay forma de que le hiciera algo – miró a la chica sonriéndole y se marchó.

La azabache lo siguió con la mirada sintiendo un fuerte dolor en su corazón "Algo está mal conmigo, Inuyasha está justo frente a mi pero…" estaba a punto de seguir al chico cuando la mano del peliplata la tomo del brazo.

-Kagome, ¿dónde vas? – preguntó y la besó sin aviso previo.

Bankotsu dio la última mirada a la "feliz" escena y se marchó.

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Bueno el penúltimo capitulo de esta historia, es cortita pero creo que les está gustando =)

Agradezco mucho sus comentarios y apoyo.

rogue85: me gusto la idea de que estos rivales fueran parientes, creo que sus caracteres son similares pero no abandono mi devoción por el moreno jajajaja.

Daiisevani: Ya ves que si le importaba a Inuyasha, aun que Banky está sufriendo pero como buen mercenario lo oculta, me odio por eso T-T

minidraculaura3: Trate de no tardar tanto, gracias por tu apoyo =)

Vivi neko: jamás abandonaría una historia no te preocupes, a veces cuesta que la inspiración acompañe pero llega, no te preocupes que siempre doy el aviso en nuestro querido Circulo mercenario, puedes agregarme a face no tengo problema con eso =)

Anixz: Siempre me alegra cuando veo tus comentarios, no solo en esta historia, si no que en mis otros proyectos también te lo agradezco un montón, gracias por tu apoyo.

Angeel O: Sabes que eres la mejor para mí y que me digas que te gusta la historia me deja por paga. No sé si Banky se muestre más arrogante que esto, pero de que Kag sufrirá, sufrirá =/

Yuli: Gracias por el apoyo =)

A todas estas personas les agradezco por sus comentarios, muchas veces la gente lee pero no deja nada y no se imaginan cuanto motivan sus palabras por muy corto que sea el mensaje, llena de entusiasmo el saber que te leen y te apoyan.

Bueno, espero sigan apoyando y dejando comentarios y a los nuevos los invito a hacerlo.

Besos, Fran.