Saben, realmente no creí que ya hayan pasado dos años desde que subí apenas el fic ...creo que el tiempo corre diferente para mí que para el resto, puesto que no sentí que fuera tanto tiempo, realmente lo lamento, pero hace poco me ha dado la chispa de la creatividad y me he puesto a escribir como loca. Así que quizá publique más seguido en estos días, ya tengo casi terminado el otro capítulo, pero mientras les dejaré con este. Lamento la demora y por favor que alguien me avise si ah pasado más de uno año D: de verdad, no tengo bien puesto el concepto de tiempo.
Sin más que decir, Yuru Yuri no me pertenece ni sus personajes, solo los uso para mis loqueras e ideas raras XD
–Yui. –dijo de repente, yo voltee la cara para verla. –Lo lamento. –se disculpó de la nada.
– ¿Qué lamentas, Kyoko? -pregunte confundida.
–Es solo que en la tarde cuando dije sobre disolver el Club de Entretenimiento te pusiste muy mal no sabía lo importante que era para ti. –dijo con voz neutra.
–Ah, eso… no pasa nada ya quedo en el pasado y hay que dejarlo en él. –le sonreí mientras me rascaba una mejilla. –El club seguirá como siempre.
–Es que ese es el problema. –dijo ella nuevamente, sentí mi corazón latir más rápido. –Creí que me comprenderías.- suspiro. –Se deben seguir las normas de la escuela y está mal que lo ocupemos, Yui…le trae problemas a Ayano-chan y al consejo. –termino seria.
Yo ya no supe que contestar. Este plan realmente no había funcionado Kyoko seguía como antes, yo quería a mi amiga de vuelta.
Llegamos a mi departamento y las cosas se pusieron aún más incomodas entre las dos.
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A penas entramos en el departamento Kyoko espero a que yo pasará primero, ya dentro todo era muy silencioso. Sólo han pasado unas horas desde que Kyoko cayó por las escaleras y ya la extraño.
Ambas estábamos paradas en la sala, se sentía tan raro ya que apenas entrabamos aquí Kyoko se lanzaba al sofá, invadía mi cuarto, mi refrigerador o se ponía con los vídeos juegos pero no, estaba parada esperando algo.
– Siéntate Kyoko, ¿quieres qué te prepare algo de comer? –hable para entablar una conversación.
–No tengo hambre, gracias. –negó con la cabeza mientras tomaba asiento en uno de los muebles.
–Esto… –me quedé callada un momento. – ¿Quieres jugar un poco? –le pregunté mientras apuntaba hacia la consola que estaba conectada al televisor. Ella volvió a negar con la cabeza.
–Yui ¿podemos hacer los deberes? –pregunto mientras tomaba su mochila y la ponía en sus rodillas.
–Es viernes Kyoko, regularmente haces la tarea el domingo por la noche o lunes por la mañana, anda vamos hacer otra cosa. –insistí pero solo hubo silencio, suspire. –Está bien haremos los deberes pero recuerda que mañana temprano te llevaré al hospital. –asintió de nuevo.
Me puse a lado del otro mueble y también saque mis cuadernos, estuvimos en silencio trabajando o bueno yo lo intentaba ya que no podía evitar perderme un poco en mis pensamientos.
–Yui. Yui. Yui. –escuchaba que alguien me llamaba. Cuando abrí los ojos me di cuenta que me había quedado dormida en la mesa y Kyoko era la que me había despertado. –Vamos Yui si te duermes allí te enfermarás.
Me levante torpemente con su ayuda, no voy a negarlo verla preocupada por mí me agradaba mucho.
Buscando en mi habitación encontré el pijama que ella siempre deja aquí y se lo pase, ella fue a cambiarse al baño y yo me cambie rápidamente en mi cuarto.
Cuando volvió vi que iba a salir de la habitación.
– ¿A dónde vas Kyoko? –pregunte tomándole del brazo.
– ¿No es obvio? –respondió ella y yo negué con la cabeza. –Al sofá Yui, no quiero incomodarte. –y sonrió un poco.
–Espera, te has golpeado la cabeza muy fuerte hoy Kyoko, es mejor que duermas aquí conmigo para poderte vigilar. –la conduje a mi cama y ambas nos acostamos.
Después de unos minutos note como la respiración de ella era lenta y pausada, seguramente ya estaba dormida. De verdad no puedo creer la locura de este día, Kyoko siempre me abraza al dormir pero hoy me da la espalda. Se siente extraño, jamás llegue a pensar que en tan solo unas horas extrañaría tanto la manera alocada de ser de mi mejor amiga. Espero que mañana en el hospital sepan cómo devolver a mi amiga a la normalidad.
Me quede contemplándola por un tiempo hasta que me quede dormida.
Cuando me levante fue al sentir unos rayos de la luz del sol que se filtraban por mi ventana, al voltear al otro lado de la cama note que Kyoko no estaba y me levante como un resorte.
– ¿Kyoko? –dije su nombre mientras salía de mi habitación pero solo obtuve silencio.
Note que sus cosas no estaban pero en la mesita había una nota, el cual ponía.
"Yui desperté antes que tú, y como dijiste que íbamos a ir al hospital temprano fui a cambiarme de ropa y dejar mis cosas, no te preocupes nos vemos a las 10:00 am en la estación del bus".
Vi mi reloj y apenas marcaban las ocho en punto, le envié un mensaje diciendo que allí estaría, y me metí a bañar.
Después de eso hice el desayuno, por si las dudas preparé un bento por si Kyoko no hubiera comido nada en su casa. Cuando llegue a la estación del bus eran las nueve cuarenta y cinco, y para mi sorpresa Kyoko también ya estaba ahí.
–Buen día, Yui. –saludo brindándome una sonrisa cordial.
–Buenos días, Kyoko ¿cómo te sientes hoy? –respondí sentándome a su lado esperando el bus.
–Me siento bien y la verdad no creo que sea necesario que vayamos con el doctor. –hablo y se hizo una breve pausa mientras yo me le quedaba mirando fijamente. –Es decir, no me he sentido mal y ya has hecho mucho por mí, no deberías preocuparte de más.
–Es necesario Kyoko, es decir, te caíste por las escaleras y luego te golpeamos en la cabeza eso puede ser peligroso y eres mi amiga por supuesto que me preocupare todo lo que quiera. –resople un poco molesta acercándome a ella.
Note como sus mejillas tomaron un color rojizo mientras volteaba un poco la cara para no verme directamente.
–Está bien, pero verás que no es nada. –contesto alejándose un poco.
El bus pasó unos minutos después y ambas subimos. Llegamos a nuestro destino y sacamos cita con el doctor.
–Adelante. –se escuchó por el otro lado de la puerta cuando la tocamos para entrar al consultorio. –Con permiso. –dijimos al mismo tiempo ambas.
–Funami-san ¿qué te trae por aquí? –me pregunto el médico ya que era el médico cabecera de mi familia y además de eso un buen amigo de mis padres.
–Bueno yo estoy bien pero espero puedas revisar a mi amiga, ayer cayó por unas escaleras y se golpeó muy fuerte en la cabeza y ha estado actuando un poco raro.
–Claro, pasa por aquí. –señalo el camino a Kyoko y le indico que tomara asiento en una camilla y a mí en una de las sillas cerca del escritorio. –Veamos. –tomo una ficha y una pluma. –Nombre completo, edad, estatura, peso y si eres alérgica a algo o algún medicamento.
–Me llamo Toshino Kyoko, tengo dieciséis años, mido 1,56 y peso 55 kilos, y soy alérgica a los frutos secos y de medicamentos no he tenido ningún inconveniente con los que tomando.
–Ya veo. –el doctor asentía. – ¿Alguna molestia en la cabeza? ¿Cómo algún dolor o punzada?
–Quizá solo las primeras horas después del accidente pero no, no he sentido ninguna molestia.
– ¿Perdió el conocimiento al momento del accidente? –seguía preguntando el doctor mientras miraba que tomaba anotaciones.
–Sí, desperté en la enfermería de la escuela después de creo una o dos horas. –comento Kyoko, tratando de hacer un poco de memoria sobre el tiempo que perdió el conocimiento.
–Mmm, mmm. –asentía él mientras seguía con los apuntes.
– Pues no miro ningún problema, debió ser solo el impacto, parece ser consiente de todo. –hablo luego de un pequeño silencio.
–Debe de hacerle un estudio o algo, los golpes a la cabeza no deben dejarse a la ligera. –respondí yo levantándome de mi asiento algo alterada ya que no podía decir que Kyoko estaba bien cuando claramente no lo estaba.
–Tranquila Funami-san, su amiga se ve en buena condición. .-trato de calmarme, en eso Kyoko también se levantaba.
–Ves Yui, todo estaba bien. –sonrió para igual tranquilizarme. Suspiré.
–Doctor, ¿cree que podamos hablar a solas? –le pregunté en tono bajo para que ella no escuchara. El doctor asintió. –Kyoko serías muy amable de esperar afuera. –le dije ya más tranquila.
–Por supuesto, Yui. –y salió del consultorio.
– ¿Qué es lo que te preocupa Funami-san? –me pregunto ya en confianza.
–Verá Ayame-san, ¿se acuerda de la chica que me gusta y le platico siempre? –respondí con otra pregunta llamando por su apellido al doctor pues también era como un tío para mí. Incluso había hecho mucho más por mí que mi padre, el asintió. –Bueno, es ella la chica. –suspire.
– ¿En serio? –respondió incrédulo. –Me la imaginaba más energética y espontánea. –medito. –Es por eso que le digo que algo le paso al caerse, ella no es así, ella no es muy cordial, es algo inmadura, creativa, espontánea, divertida y muy platicadora, pero ahora es muy reservada y callada, sé que algo malo le paso con la caída. –deje soltar toda mi exasperación y frustración. Hubo un momento de silencio.
–Está bien. –suspiro el médico. –Autorizare una resonancia, un TAC y le mandaré a sacar rayos X para descartar cualquier cosa, ¿de acuerdo?
–Muchas gracias Ayame-san. –y lo abrace. –Ahora ve con tu amiga, te avisaré la cita de estos, ¿de acuerdo?
–Sí, está bien. –asentí y salí para encontrarme con Kyoko.
– Listo, ¿qué quieres hacer Kyoko? –le pregunté apenas salí de ahí.
–La verdad pensaba ir a casa y estudiar un rato, y ver si no hay debes que hacer. –respondió tímida.
–Los deberes pueden esperar además aun no me siento cómoda que te quedes sola después de lo que ha pasado. –frote mi cuello, no quería dejarla sola, no ahora, todos menos ahora.
–Escuchaste al doctor, Yui, estoy bien no debes preocuparte por eso. –tomo mis manos y me sonrió.
–Haremos esto para que yo esté más tranquila, vamos a tu casa un rato, tomas ropa para unos días y te vas conmigo hasta que tus padres regresen ¿te parece? –ella parecía meditarlo. –Además debemos volver en unos días para unos estudios. –añadí ella parpadeo y asintió.
Nuevamente el silencio reinaba entre nosotras en el trayecto a su casa. De repente su celular sonó y ella contesto.
–Ah, madre, si, si estoy bien, si no debes preocuparte, ¿cómo? Ah no, no, no llames a mi padre, además Yui está conmigo, si, si, de hecho me dijo que me acompañaría mientras regresan, si, si, bueno si, ya te contacto con ella, si madre, me cuidaré, yo entiendo es trabajo, si, ya te paso a Yui. –escuche que respondía apropiadamente a su madre.
–Bueno. –hable algo nerviosa. –Hola Señora Toshino. –respondí.
–Yui, lamento las molestias pero hace poco recibí el recado sobre que Kyoko se había accidentado y llame apenas me enteré. –hablaba preocupada su mamá.
–No se preocupe señora yo cuidaré de ella en lo que regresan. –conteste para despreocuparla aunque yo estuviera muy preocupada.
–Gracias, cariño, de verdad que agradezco lo que haces por mi pequeña. –sonaba un poco más calmada apenas iba a responderle pero ella añadió. –pero me tiene algo consternada la manera en la que me contesto, no parecía muy ella. –suspiro. –quizá sea por el shock del golpe o sea yo. –suspiro.
–No, no es usted, si ha estado algo diferente, pero la he llevado al doctor, en unos días le harán unos estudios para descartar cualquier cosa.
– ¿En serio? Deja te mando nuestro número de seguro social y dinero, ya en la tarde estarán depositados en el banco.
–Está bien Sra. Toshino, yo le avisaré sobre todo para que ustedes hagan bien su trabajo y no se preocupen.
–De acuerdo, confío en ti Yui, no la dejes sola, por favor, llegaré lo más pronto posible, por ahora pásamela de nuevo.
–Claro. –conteste mientras le pasaba el celular a su dueña. –Toma Kyoko tu mamá quiere hablar nuevamente contigo. –ella lo tomo y me sonrió.
–Sí, madre, entiendo, sí, sí, claro, me quedaré con Yui hasta que regresen, estaré llamándote después de clases, si, está bien, nos vemos, cuídate mucho, si, saludos a papá. –y colgó.
Seguimos caminando hasta llegar a su casa pero antes de abrir.
–Sabes Yui, creo que se están preocupando de más, no creo que sea necesario incomodarte en tu casa, puedo estar sola.
–Lo siento Kyoko pero has escuchado a tu madre. –ella asintió y entramos a su casa.
Quizá si este exagerando, quizá es un castigo por pensar si quiera que mi amiga cambiara, porque ahora que ha cambiado, quiero que sea igual que antes, maldición.
Al menos estoy por ahora solo yo con ella, no quisiera que las demás le dijeran que esa forma de ser estaba bien, tal vez con otras pero no para ella, la alegre y original Kyoko.
Bueno hasta aquí el segundo capítulo, si, es algo tedioso pero esto es como relleno, lo bueno se viene más adelante, porqué ... ¿habrá sido solo el golpe? ¿habrá algo más? ¿será permanente? ¿o solo temporal? ¿Yui podrá hacer que Kyoko recuerde su viejo yo? ¿dónde están las demás chicas? ¿será solo romance o también tendrá angst o drama? :v aun no sé todo se esta formando de poco x) pero sigan pendientes haha
Los amodoro chicos, a la siguiente responderé sus hermosos reviews *-*
