RENACIMIENTO
Dicen que los gatos tienen siete vidas. No sé si tal cosa será cierta, pero yo tengo al menos dos.
Sí… Una, la que me dio mi señora madre. Y la segunda, la que me dio el chico.
Fue cuando vi unas manos enormes acercándoseme. Cerniéndose sobre mí, apretándome la garganta, impidiéndome respirar…
Hasta que el grito del chico lo detuvo. Luego sentí un empujón y caímos los tres, rodando por el suelo.
Afortunadamente, solo perdí un par de plumas.
