.

DISCALIMER
Los personajes son de S. M y la historia pertenece a Beautifulyes, yo sólo la traduzco con su respectivo consentimiento.


.

Capítulo 2
'Revelaciones e invitaciones'

.

.

BELLA POV.:

La cabeza me daba vueltas por lo que me dejé deslizar por el tronco del árbol hasta que quedé sentada en la hierba.

¿Sangre? Tal vez por eso Edward se fue tan rápidamente. Él dijo que no podía soportar la vista de ello, y por la forma en que lo había visto actuar antes, pensé que le daba náuseas.

Eso significaba que aún cuando Edward regresara, yo tendría que hacerme mis propios primeros auxilios. Me puse la chaqueta alrededor del cuello, pero parecía que la sangre ya estaba seca. Me sorprendió ver que el corte hubiera cicatrizado tan rápido, pero cuando busqué en mi cuello con los dedos, todavía podía sentir la forma inconfundible de la costra: dos media lunas a menos de una pulgada de distancia.

Marcas de mordidas. Edward había mordido a través de mi piel ¿No debería haberme hecho más daño?

Más al punto ¿Por qué Edward quien siempre era tan suave, amable y atento me mordería tan fuerte como para sacarme sangre por toda su chaqueta? Créanme, yo sabía que allí afuera había un montón de fanáticos y sádicos en el mundo, pero también sabía que en tres meses de noviazgo él nunca había hecho nada para sugerir que podría ser uno de ellos.

Hasta ahora.

Extendí una mano para frotar en mi costra y… ¿Qué? Mi estómago se volteó cuando sentí como mis dedos trazaron la piel intacta por encima de mi clavícula, donde antes hubiera estado aquella marca. Imposible, se desvaneció. Algo así como Edward.

Edward, que siempre estaba frío. Cuyos ojos cambiaron del color verde hasta casi el rojo. Quién ha cargado todos los muebles de mi habitación por sí mismo sin siquiera romper a sudar. Que podía leer mis expresiones faciales, incluso en la oscuridad…

No es humano, pensé aturdida.

Estaba claro que me había vuelto loca.

Pero yo no tenía miedo de mis ilusiones, como en realidad debería ser. En todo caso, me sentí mucho más tranquila que hasta hacía un rato. Todo encajaba ahora. Todas las pequeñas cosas que había estado tratando de ignorar que me deberían de haber hecho preguntarme si de hecho Edward era, algo más.

Tenía que verlo. Ver si era real. Todavía estaba un poco mareada cuando me levanté, pero no estaba muy lejos del parque de la casa de Edward.

Cuando llegué allí la puerta principal estaba abierta, y alguien estaba gritando dentro. Yo estaba en la puerta, no estoy segura de si debo llamar o no.

—¿Qué pensabas que iba a suceder Edward —ése era Carslile—. Nunca hay un momento adecuado para decirle a alguien que eres un monstruo ¿Verdad? ¿Tú sinceramente creíste que una chica como Bella podría amarte una vez que se enterara de lo que eres? ¿De lo que querías hacer con ella?

—Que te jodan Carslile —la angustia en la voz de Edward hizo que mi pecho se apretara. Por supuesto aún lo amo, pero ¿Qué quería hacerme?

—Vamos Edward ¿Qué ibas a hacer? ¿Ponerlo en una nota? Las rosas son rojas, las violetas son azules, ¿y yo soy un maldito vampiro?

Vampiro.

Esta palabra hizo eco en el espacio en blanco de mi mente.

Se suponía que los vampiros eran malos. Se suponía que eran peligrosos asesinos. Se suponía que eran imaginarios.

Edward sin embargo no era ninguna de esas cosas. Pero las palabras tuvieron igual sentido, consolidando las piezas en mi rompecabezas.

—Vampiro —me susurré a mí misma.

Entonces me di cuenta del silencio proveniente de la cocina.

—¿Bella? —la voz de Edward era incierta.

Entré y lo encontré en la cocina, mirándome desde el otro lado de la isla con la miseria en sus ojos y una mancha de sangre en la mejilla. Nervioso se pasó una mano por el cabello despeinado.

—Uh, hola Carslile —yo estaba aún al lado de la puerta de la cocina como una idiota, trazando los azulejos con los dedos cuando Carslile asintió con su cabeza hacia mí y con mucho tacto salió de la escena. Me aclaré la garganta.

—Has vuelto —dijo con asombro en su voz suave. Su incredulidad fragante picándolo un poco.

—Por supuesto que sí. Pero ¿Es verdad? —yo necesitaba escucharlo decirlo.

—Sí —su voz estaba llena de lágrimas—. Bella, lo siento mucho.

—Tú eres… Eres, eh, te gusta la sangre.

Él exhaló lentamente

—Me gustaría que eso fuera todo.

—Cuéntame.

—Es algo más que gustarme Bella. La necesito. No es para vivir, pero tengo estas ganas de probar a veces… Puede ser difícil de controlar —él volvió la cara—. Y yo soy diferente de otras formas. Supongo que has visto que soy más rápido que la gente común y tal vez algunos de mis sentidos sean mejores—. Dudó. —Eso es todo lo que necesitas saber, de verdad.

Una idea se me ocurrió y tuve que cortarle.

—¿Voy a ser como tú ahora?

—No. NO, nada de eso.

—¿Qué parte de las historias que cuenta la gente son ciertas? ¿Por ejemplo, le temes a los crucifijos?

—No —hizo un tipo raro de voz, no podría decir si era de risa o llanto ya que su cara aún estaba lejos. Sentía una desesperada necesidad de aligerar el ambiente.

—¿El ajo?

—No.

—¿La vida eterna?

—No, gracias a Dios.

—¿Súper fuerza?

—No, yo no lo creo.

—Súper velocidad, ¿pero no súper fuerza? ¿Qué pasa?

—Um... Yo nunca lo había pensado —él me miró por debajo de sus pestañas—. Todavía estás aquí.

—¿Qué quieres decir con que aún estoy aquí?

—Pensé que, una vez que supieras...

—¿Pensaste que iba a dejarte? te amo, Edward... ¿No sabes lo que eso significa? Si esto es lo que eres, entonces está bien, vamos a tratar con esto. Solo hubiera deseado que me dijeras —dije.

—Bella —miró hacia arriba, finalmente, y sus ojos rojizos encontraron con los míos—. Eres tan... Yo no te merezco —me miró de nuevo.

Se veía tan vulnerable y hermoso que no podría ayudarme a mí misma. Me incliné sobre el mostrador para limpiar la mancha de sangre de la mejilla, pero él se estremeció como si hubiera tratado de pegarle.

—Hay una cosa más.

Esperé.

—¿Por qué no te he besado o... Nada? Cuando estoy cerca de ti, cuando estoy bien, despierto —formó la palabra con dificultad—, es como si el monstruo despertara dentro de mí y quiero, tengo la necesidad de probar tu sangre. Y es peor. Me... violento, supongo. Me siento como que tengo que ejercer mi poder sobre ti. Como que me siento... obligado a hacerte cosas, sólo para asegurarme de que tú realmente eres mía —su voz se hizo agreste y serena al hablar—. Para marcarte, para doblarte a mi voluntad, para hacerte gritar mi nombre en el dolor o el placer, no importa. Yo te haría daño, yo te lo haría a la fuerza, me gustaría verte rogar, y yo disfrutaría cada puto segundo de ello —su voz ahora era casi un gruñido.

Él negó con la cabeza ligeramente como para aclarar sus pensamientos, y escupió sus palabras con disgusto.

—Entiende que nunca te lesionaría seriamente, me siento muy posesivo de ti como para eso. Pero aún no estoy seguro de qué otra cosa iba a hacer —tomó una respiración profunda—. Entiendo si quieres irte ahora.

Por un momento, permaneció inmóvil, olvidándose incluso de respirar. Imágenes oscuras llenan mi cabeza de Edward, gruñendo clavándome en la cama. Empujándome más o menos contra una pared. Obligándome a arrodillarme ante él y gimiendo cuando él cogiera mi boca. Degustando mi sangre, extendiendo la sensación de tensión, la dulzura del pulso de mi corazón a mi alcance. Lamiendo mis jugos de color rojo brillante de sus labios pálidos, perfecto. Cuanto más lo pensaba, más parecía gustarle la idea a mi cuerpo .

Y... ¿se supone que esta es la mala noticia?

—¿Bella? —habló vacilante— ¿Estás bien?

Yo había estado con Edward desde hace meses, y el acto melancólico misterioso se estaba agotando. Ya era hora de cumplir con el verdadero Edward y el supuesto 'monstruo' que había estado escondiendo. Le levanté la barbilla para que me mire a los ojos, con la esperanza de que mi sonrisa le comunica lo muy 'bien' que estaba.

Yo estaba cansada de esperar y de dudar.

—Muéstrame.


3/7/14

Subo el cap 2 para que les llegue a los q lo tienen en alert, ok? Como ya tengo hasta el 12 seguramente suba un cap por día.

Besos y cuídense

¿ ¿ ¿ REVIEWS ? ? ?