Mientras Luffy caía solo podía pensar en lo delicioso que hubiera sido el pájaro de haber tenido una oportunidad de hincarle el diente. Pero ahora ya era demasiado tarde.
No sabía dónde estaba el pájaro, pero sí que se moría de hambre. De ahí que hubiera intentado cazarlo (aunque hubiera sido el pájaro el que finalmente le cazó a él, llevándoselo consigo).
El golpe no le hizo ningún daño, y la bala que había interceptado al ave tampoco, aunque seguía teniendo hambre. Y además ahora había perdido a Zoro. ¿Podría encontrarlo? A fin de cuentas le acaba de confesar que se había perdido de regreso a su casa, ¿quién se puede perder buscando su casa? Y hablando de perderse, ¿dónde estaba él?
Está en medio de una calle, con tres tipos con aspecto bastante gracioso y una chica pelirroja que al mirarle le sonríe y le dice:
-¡Oh, "jefe"! Gracias a Dios… ¡Gracias por venir a rescatarme!
¿Jefe? Él solo tenía un compañero de momento. La cara le era familiar, pero no sabía exactamente de qué. Le hubiera preguntado, pero la chica ya había salido corriendo calle abajo como si le persiguiera el diablo, así que ya daba igual.
Le hubiera seguido, pero un puñetazo le interrumpió el hilo de sus pensamientos.
-¡Ese mapa es del Capitán Buggy!- dijo el hombre que lo había golpeado. Parecía enfadado y preocupado.
Pero eso poco le siguió importando cuando vio como el sombrero de Shanks se alejaba de él debido al impacto. Bueno, el puñetazo gratuito pase, ¿pero quitarle su sombrero? Eso ya no tenía gracia.
-No vuelvas a tocar mi sombrero.- le dijo enfadado, pegándole de vuelta y mirándolo furioso.
Una corta pelea más tarde, los tres muchachos habían sido derrotados y él estaba más tranquilo. Aunque ahora tenía más hambre aún y Zoro todavía seguía en paradero desconocido. Ace se reiría de él al saber que había perdido a su único camarada en cuestión de un día.
-¡Guau! – Dijo una voz femenina a sus espaldas - ¡Eres muy fuerte! Vas desarmado y les has vencido. - de nuevo, la chica de antes hacía su aparición.
-¿Eh? ¿Y tú quién eres?
-¡Soy una ladrona! ¡Robo a los piratas! – Explicó la chica entusiasmada – Me llamo Nami, ¿quieres que seamos camaradas?
A Luffy se le pasearon mil preguntas por la cabeza, pero al final se decantó por preguntarle si solo robaba a los piratas. Él no tenía nada, pero no le gustaría que intentara robarle.
-¡Sí! Soy una ladrona que roba tesoros a los piratas. Si trabajas conmigo conseguirás muchos tesoros.
No. Él no se iba a unir a nadie, él quería ser el Capitán. Ya había discutido esto con sus hermanos y él seguía en sus trece: él sería el Rey de los Piratas, y para eso se le tenían que unir a él, no al revés.
-No, ¡nunca me uniría a ti! – y comienza a caminar por la calle preguntándose dónde la está la gente y si alguien le daría de comer. Apenas presta atención a las súplicas de Nami por llamar su atención.
-¿Qué pasa con tu sombrero? Vi lo que pasó antes con esos tíos, ¿es muy valioso? – pregunta señalándolo con el dedo. A Luffy le dan ganas de rodearlo con los brazos para protegerlo.
- Es mi tesoro. – responde escuetamente.
-¡¿Tesoro?! ¿Tiene alguna joya o diamante dentro? ¿Un mapa del tesoro quizás?
'¡Qué pesada!' piensa Luffy.
-¡Déjame, tengo prisa!
Al final, no sabe cómo, se deja convencer por Nami, quién promete darle de comer a cambio de su protección. Por lo visto, que sea ladrona no significa que sepa defenderse muy bien. No le ha pedido disculpas por intentar usarlo de señuelo, pero no le importa demasiado porque le ha dejado de preguntar por su sombrero de paja. Por lo visto el valor emocional que él le tiene no es el valor que ella busca.
Después de comer ella le explica que un tal Capitán Buggy ha aterrorizado al pueblo y por eso no hay nadie. Que ella solo está ahí para robarles a los piratas (e insiste en decir que no roba a la gente normal, solo a ellos).
Sinceramente, un ladrón es un ladrón. No entiende por qué solo a unos y no a todos, no debería haber tanta diferencia. Total, no hay héroes entre los ladrones, ¿verdad?
A no ser que la chica tenga algo de conciencia.
-Tengo que conseguir 100 millones de beris como sea. Los necesito para comprar un pueblo. – Le explica – Tengo un plan. Acabo de robar un mapa del Grand Line. Primero, me llevaré el tesoro de Buggy, y después iré hacia el Grand Line. Allí robaré a piratas más famosos. – Sentencia muy decidida y le mira expectante – Así que… ¿quieres unirte a mí? Eres fuerte, podemos compartir el tesoro.
Realmente, Luffy no ha escuchado gran cosa. Solo 'mapa a Grand Line' y 'piratas famosos'. Ella parece insistente en que trabajen juntos. Tal vez si ella se uniera a él…
-Pareces lista. ¿Sabes navegar?
Luffy recuerda que necesitan a alguien para navegar ya que ni él ni Zoro saben nada sobre el tema. Además tiene experiencia robando tesoros, y eso es lo que hacen los piratas, aparte de vivir aventuras y beber ron.
-¿Bromeas? ¡Pues claro! Soy la mejor navegante porque me encanta el mar.
¡Oh! ¡Qué coincidencia tan fantástica! Esta chica es perfecta para el puesto. Sabe navegar, le gusta el mar, tiene cierta experiencia y no parece demasiado cruel. Parece buena persona en el fondo.
Podría haber saqueado todas las casas de la ciudad sin ningún problema, pero prefiere jugarse la vida y robarle el tesoro a un pirata en vez de a la pobre gente asustada. Le cae bien.
Es ambiciosa porque 100 millones es una barbaridad de dinero, pero cada uno tiene sus metas personales. Él no puede decir nada sobre el tema.
-¿De verdad? ¡Es genial! Porque estábamos pensado en ir hacia el Grand Line. –Nami parece contenta al oírlo - ¿Por qué no vienes con nosotros como nuestra navegante? ¡Seremos los mejores piratas del mundo!
Está completamente seguro de que Nami y Zoro se harán amigos en seguida, y los tres podrán llegar al Grand Line en un santiamén. Aunque Nami no sepa defenderse, seguro que ellos pueden enseñarle lo suficiente para que no se meta en problemas (o sepa salir de ellos ella sola).
Pero al parecer, ella tiene otros planes. Primero se sorprende y luego, furiosa le grita que ni hablar.
-¿Así que eres un pirata? Olvida todo lo que dije antes. No quiero trabajar contigo.
¡Ah! Cierto, ella parece tener una cuestión personal con ellos. ¿Debería ayudarla a superarlo?
-¡Lo que más odio son los piratas! ¡Solo quieren dinero!
Luffy podría señalar que ella parece querer eso solo también, pero se traga como puede las palabras. No solo hay desprecio y odio en ellas, también puede entrever algo de dolor. Esto no ayuda a descartarla exactamente.
-¡Únete a mí!- le exige, porque sabe que acabará por decirle que sí.
Le mira por unos instantes, sopesando algo en la cabeza.
-Parece que tienes problemas, puedo reconsiderar mi decisión, pero con una condición.
-Si, estoy en problemas. ¿Cuál es tu condición?
-Que vengas conmigo a ver Buggy. Eso es todo.
A Luffy no le gusta la cara que le pone, pero se deja guiar por su instinto y confia en ella.
Mientras navegan Luffy ve como Nami mira atentamente las estrellas en el cielo y le explica a Zoro la ruta que deben seguir si quieren llegar a una isla dentro de poco y abastecerse.
Aunque ha habido momentos en los que confiar en ella ha sido difícil, por no decir imposible, al final todo ha acabado bien.
Tiene que confesar que se sintió un poco nervioso cuando el cañón le estaba apuntando a la cara metido en esa jaula, pero se sorprendió gratamente al descubrir que Nami realmente no quería matarlo.
Aún así, faltaba algo. Era más parte del barco que de la tripulación. Como si solo les estuviera haciendo un favor.
Le hubiera gustado hablarlo con Zoro, pero después de la aventura que habían tenido, creía que había quedado bastante claro que Nami no quería causarles ningún daño, y que las apariencias con aquella chica engañaban bastante.
Así que simplemente seguiría confiando en su instinto y por extensión, en ella. Ya tendrían tiempo suficiente para limar asperezas y para convencerla de que no todos los piratas eran igual de malos.
Ellos tres juntos podían ser de los buenos.
Acaban de pasar dos semanas justas en Narnia.
Lo prometo.
Lo siento xD
