Capítulo 2. "Recordando"

Ken seguía caminando sin rumbo fijo, pero después de darse cuenta de lo que pasaba se paró y se sentó en un banco de la calle. Removió sus cabellos con desesperación. Era la primera vez que se sentía como un completo desgraciado.

- Y todo por una maldita broma - murmuró enfadado consigo mismo.

No sabía qué hacer, qué pensar. Era un imbécil, eso era lo único que entendía. No sabía donde podrían estar su mejor amigo y su chica, así que lo siguiente que se le pasó por la cabeza fue llamarlos al móvil. Primero al de Kojiro, marcó y esperó un par de segundos hasta que le salió una voz diciendo que el móvil estaba apagado o fuera de cobertura. Luego lo intentó con el de Aly pero lo mismo había ocurrido. Su desesperación era infinita, sabía que esa noche no podría dormir sin antes hablar y poder arreglarlo. Allí siguió, sentado mientras los minutos transcurrían sin darse cuenta.

Aly y Kojiro seguían en las mismas. No hablaban. Una por no molestarlo, y el otro porque no sabía qué decir. Ambos estaban como pensativos, mirando cada uno hacia un lado; Aly lo miró y con toda la delicadeza que le caracterizaba le puso una mano en la espalda de su amigo.

- Kojiro, sabes que puedes contar conmigo. No es que los vaya a defender pero son tus amigos y sólo quieren lo mejor para ti, si supiesen lo tuyo seguro que no dirían nada, no era su intención dañarte - paró de hablar y acarició lentamente su espalda; lo quería muchísimo y nunca le haría nada que le lastimase.

Al rato, el moreno por fin habló:

- No tenías que molestarte acompañándome, pero me alegra que estés aquí, siempre lo has estado cuando más lo he necesitado - agradeció tomando su mano entrelazando con la suya. - Tú eres la única que conoce esa triste parte de mi vida, e hice bien en confiar en ti, sé que jamás traicionarás esa confianza. Y por favor, no digas nada a los chicos, cuando vea el momento yo mismo se los diré.

- Claro que sí, de mí no sabrán ni media palabra.

Él le sonrió. Se quedó en silencio recordando cuando había conocido a aquella persona por la cual se sentía así.

--------------- Flash-Back ---------------

Corría el mes de septiembre, hacía un par de días que habían comenzado las clases. Kojiro y Aly se despedían de Ken quien cogería otro camino para ir a su casa, era la hora de la salida de la escuela y todos se iban para sus casas.

Por la calle, ambos compañeros iban hablando muy animadamente, cuando un sonido melódico los hizo girarse hacia el lugar de donde provenía. A unos pasos se fijaron en una escuela de música, donde los alumnos practicaban tocando diversos tipos de instrumentos musicales (de viento, cuerda, percusión…). Kojiro se vio como hechizado por aquella música que entraba por sus oídos de forma harmoniosa; Aly se fijó en él, estaba como embobado y encantado… Se sonrió viendo su expresión, y lo siguió acercándose más a la escuela; cuando el moreno se detuvo frente a la puerta principal, ésta se abrió de pronto dejando salir a una chica que iba muy apresurada ya que se le hacía tarde para llegar a su casa. Ambos tropezaron y la muchacha perdió el equilibrio cayendo ocasionando que lo que llevaba en sus manos se dispersase por el suelo. Él la ayudó como pudo disculpándose, aunque ella sólo había sonreído y se había marchado sin decir nada. Kojiro la vio salir corriendo de allí cuando por fin la perdió de vista. Cuando se iba acercar a su amiga para retomar el camino a casa, se fijó en un papel que había tirado en el suelo. Pensó que debía ser de aquella muchacha, así que lo cogió y se dijo que se lo devolvería cuando pasase de nuevo por allí al día siguiente.

--------------- Flash-Back ---------------

- ¿Estás pensando en ella? - pronunció Aly, sacando a su amigo de sus pensamientos.

- Me conoces bien - y volviendo a pensar dijo: - Aunque esto es muy extraño - decía agitando lo que llevaba en sus manos.

- ¿Qué cosa? ¿Qué es eso Kojiro?

- Pues no lo sé…pero no quisiera ser un curioso - hablaba, aunque sí estaba intrigado por saber qué podía ser aquello. - Esta tarde, cuando tropecé con la chica de la que hablaban los muchachos, ha sido como volver a vivir aquella vez en que conocí a Yuriko.

- Pues sí es raro… ¿y la chica se parecía físicamente a Yuriko?

- No, ésta era de cabello rizado, morenita, de ojos oscuros...

- Pues vaya que de verdad sí se fijó mucho en ella - sonrió pensativamente.

- ...y Yuriko tenía el cabello castaño claro, corto y de ojos verdes y de piel más blanca - y de nuevo volvió a recordar.

--------------- Flash-Back ---------------

Kojiro se había comportado demasiado raro durante todo el día…sólo pensaba en aquella chica que había visto el día anterior. Deseaba que fuese la hora para volver a casa y poder volver a verla y devolverle aquel papel que según él era suyo, y su deseo no se hizo esperar mucho; el timbre había sonado: ¡ya era hora!

- ¡¡Hasta mañana muchachos!! - se despedía de sus amigos mientras metía en su mochila atropelladamente las cosas mientras que con la mano que le sobraba tomó la mano de su amiga. - Vámonos…

Afuera de la escuela, Aly le pedía que fuese más despacio, ya que no podía continuar por mucho tiempo con su mismo ritmo; estaba agotada… Así que moderaron el paso y en 10 minutos llegaron a la escuela de música del día anterior. Aly podía sentir su nerviosismo y escuchar latir su corazón a mucha velocidad. Él se quedó apoyado contra la pared del edificio junto a la puerta, esperando, mientras ella esperaba sentada en la orilla de la calzada.

Los minutos pasaban y ambos ya sentían hambre, y estaban cansados de estar esperando…cuando Kojiro se acercó a su amiga para decirle que era mejor irse, que regresarían otro día, escuchó la puerta cerrarse y se giró en dirección a ella. Allí estaba la muchacha del día anterior, y le sonreía. Él se acercó a su lado y le preguntó:

- ¿Has estado esperando por mí? - decía incrédula.

- Sí, es que el otro día se te calló esto - dijo mostrándole lo que llevaba en sus manos.

- Lo siento, esto no es mío; todo lo tengo en mi carpeta, no me falta nada - sonrió.

- Pero, lo encontré cuando te fuiste corriendo.

- ¿Y qué es? - cuestionó la joven.

- No lo sé, no soy curioso; mira a ver si es tuyo - la chica lo miró pero efectivamente aquella hoja no le pertenecía, así que le negó con la cabeza.

Desde aquel día, aquella joven entró en la vida del moreno. Extrañamente se veían todos los días, en cualquier lado, pero aquellos encuentros le gustaban cada vez más al muchacho.

Así pasaron los meses, tenían una tierna relación, primero como amigos y después como pareja… Kojiro aún no había presentado la chica a sus amigos pero un día lo haría y se lo dijo. Ya era mayo, y se acercaba el cumpleaños de Yuriko que así se llamaba ella.

Erróneo a lo que él pensaba, Yuki, como él la llamaba de cariño, se sentía baja de ánimos y no era la misma de siempre, no sonreía como acostumbraba y aunque se seguían viendo diariamente, sus salidas juntos no eran lo mismo. Él estaba realmente preocupado por ella, pero por mucho que la quiso ayudar y hablar de lo que le pasaba no pudo hacer nada, se sentía impotente de verla mal día atrás día.

Pero a partir de un día cualquiera, no supo más de ella durante días…no la encontraba en casa, ni en clases de música, ni en sus lugares que solían frecuentar… Llegó a pensar que quizás se había ido del país, y por eso estaba tan mal aquellos días; pero sus pensamientos estaban muy lejos de lo que en verdad había ocurrido.

- Kojiro, deja que te acompañe - era Aly, que caminaba a su lado, a la salida de clases.

Él no dijo nada. Caminaron en silencio un buen rato hasta que de nuevo, como todos los días, llegaron a la altura de la escuela de música. Kojiro no tenía ninguna gana de mirar hacia allí, aún la extrañaba y estar de nuevo allí no le hacía bien. Pero Aly sí se acercó y miró un cartel que tenían pegado en la puerta, llamó a su amigo y así ambos leerían por si sabrían algo de Yuriko.

Aquella tarde la escuela cerraba con motivo de un funeral de una de sus alumnas…y la sorpresa que se llevaron fue infinita cuando vieron el nombre de Yuriko Hayata escrito en aquel cartel.

Kojiro se quedó de piedra, jamás creyó que la chica que amaba hubiese muerto, ¿pero qué le había pasado para que hubiese desaparecido y fallecido? Aquella pregunta por fin obtuvo su respuesta días después. Le había contado su profesora de música que la chica padecía del corazón desde muy pequeña y el día de su fallecimiento, su corazón no pudo aguantar la operación tan delicada que requería.

Así él supo el porqué de que no la había vuelto a ver, estaba hospitalizada…¿pero porqué jamás le había contado nada? Ahora él estaba desecho por dentro, con un corazón demasiado débil para volver a amar, aunque sólo fuese un adolescente pero la noticia le había herido demasiado hondo.

--------------- FIN Flash-Back ---------------

- Ya han pasado 3 meses - murmuró cabizbajo.

- Todo va a estar bien, ya lo verás - pronunció cariñosamente su amiga.

Ken caminaba muy cerca de donde se encontraban los dos; seguía pensando pero no encontraba otra manera de hablar con ellos, a no ser que al día siguiente fuese a sus casas, muy temprano. Sin esperarlo, los vio a lo lejos sentados en la gran fuente…aceleró su paso, pero cuando estuvo a unos metros de ellos, vio como su amigo y la chica que amaba se abrazaban con mucho sentimiento. Los celos siempre son traicioneros, y por la cabeza del chico pasaban cualquier tipo de pensamientos. Para él era imposible que ellos lo estuviesen engañando y de la peor manera.

CONTINUARÁ…

-------------------------------------------

Gracias a mi amiga Elieth por ayudarme a escoger un nombre para la chica de la que estaba enamorado Kojiro.

Como se nota que a veces me paso con mi querido Kojiro U.U como me dice una amiga, ¡soy una bruja!

¡¡¡Espero que vaya gustando!!! n.n