BELLA POV
-Victoria se levanto, está con Esme y con Sandi en la cocina, están preparando desayuno.- dijo Edward entrando al cuarto.
Nessi también se había levantado y quería ver a Jacob.
-Ya vamos Nessie.- le dijo sonriendole, aún no me acostumbrara a que mi hija estuviera enamorada de mi mejor amigo.
Anoche habíamos pasado la noche en la biblioteca mientras Jacob y Emmeet se ponían a inspeccionar la casa. Leah se había metido a su cuarto enojada aún con su hermano.
¿Si el era feliz cual era su problema? Tal vez aún le dolía lo que le había hecho Sam, peor las cosas habían cambiado, ella debía seguir adelante. Espero que aquí encuentre alguien, para que no le cause tantos problemas a los demás con su mal humor.
-Alice leyó un libro de adivinación.- dijo Edward mientras bajamos las escaleras.
-¿Que decía?- pregunte realmente curiosa.
-Le daba consejos acerca de como poder concentrarse, Alice esta practicando a ver su puede ver incluso con los lobos y tanta magia interfiriendo. Por lo que leí la adivinación no es un arte muy fácil de manejar.- dijo Edward sorprendido.
-Muchas cosas de este mundo son interesantes.- dijo Carlisle uniéndose a nosotros por el pasillos.
-Hay cosas que no sabíamos que podían existir, incluso están conscientes de nuestra existencia. Están muy bien informados. Son un especie digna de temer.- dijo Jasper emocionado.
-Tienen colegios, universidades, convenios. Es solo sorprendente.- dijo Carlisle, aún estaba tratando de procesar tanta información. Tenía el mismo brillo en los ojos que Edward tratando de saber un poco más.
-Me perecen personas muy interesantes. Pero no tienen sentido de la moda.- dijo Alice, estaba con Rosalie y traían unas revistas.
-Usan túnicas.- dijo Rosalie algo asustada por la idea.
Abajo se escucho la voz de Leah, peleando con Seth.
-Leah esta enojada, con Seth, se quedo hablando con Victoria hasta muy noche y se quedo dormida con ella.- dijo Edward torciendo los ojos.
-Ella me sorprende.- dijo algo enojada.
-Es una entrometida.- añadió Rosalie, le irritaba el temperamento de Leah, al igual que muchos.
Unos gritos nos sacaron de nuestra pequeña conversación.
-MALDITOS TRAIDORES A LA SANGRE! ¡IMPUROS! ¡LARGO DE ESTA CASA! ¡CHUPA SANGRES! ¡CRIATURAS INFERIORES! ¡ERES UNA TRAIDORA A LA SANGRE IGUAL QUE TU PADRE! ¡SON UN DESHONRA PARA LA PURA FAMILIA BLACK!- dijo la voz, nosotros nos apresuramos a ver que sucedía.
En cuanto llegamos mi boca callo al suelo. Era un retrato de una señora mayor, que pareciera que quería salir del retrato. Frente a él estaban los rostros atónitos de Leah y Seth, que a causa de la sorpresa habían dejado de discutir.
-¡Cállate abuela!- dijo Victoria saliendo de la una puerta de la cocina. Detrás Esme tenía el mismo rostro de sorpresas que nosotros, Jacob se asomo también curioso por el ruido junto con Emmett.
-¡TRAIDORA! ¡LARGO DE LA CASA! ¡Y USTEDES TAMBIÉN ESCORIA INMUNDA!- seguía gritando la mujer.
-Ayúdenme.- dijo Victoria mientras jalaba unas cortinas.
Seth pareció salir de su sorpresa y ayudo a Victoria a cerrar las cortinas.
Entre ambos la cerraron y la mujer se callo.
-Les dije que no discutieran en los pasillo. He tapado algunos retratos por temor a que esto sucediera. En el mundo mágico, las personas retratadas se pueden mover si tienen otro retrato en otra casa. Si queremos estar escondidos, procuren no dejar que un retrato los delate.- dijo mirando a Leah y a Seth seriamente.
Luego volvió a entrar en la cocina.
-Leah, ya por favor, deja el tema, no puedo hacer nada la respecto.- dijo Seth duramente mirando a su hermana, luego entro por el mismo lugar que había entrado.
Nosotros entramos a la cocina.
-¿Quien es esa mujer grosera?- dijo Rosalie sentándose y abriendo la revista que traía.
-Es mi abuela, la mamá de Sirius.- dijo Victoria poniendo los platos en la mesa.
Jacob se atraganto con el agua que estaba tomando.
Edward y yo reímos.
-Ya sabemos de donde vienes perro.- dijo Rosalie con una sonrisa de medio lado mostrando altanería.
-Ella no era un ramo de rosas cuando estaba con vida.- dijo con amargura Victoria.
-¿Qué te sucedió en la mano querida?- pregunto Esme tomando su mano izquierda.
Todos levantamos la mirado, nadie se había percatado de ese detalle.
En la parte de arriba de sus manos, debajo de sus nudillos, había una inscripción, es su propia piel, 'No debo decir mentiras'. Arrugue el rostro debía de haber sido doloroso.
Seth se quedo observando la herida, sus rostro mostraba signos de enojo.
Los ojos de Victoria pasaron de ser unos ojos bellos grises a ser de un rojo, como los de un neófito.
-Fue el año pasado, era la manera de la profesora de castigarnos. Pero solo Harry y yo lográbamos que nos castigará tanto para que eso quedará marcado.- dijo viendo su mano.
-¿Los profesor tienen autoridad para hacer eso?- dijo Esme espantada. Victoria negó con la cabeza y comenzó a explicar.
-En nuestro quinto año en Hogwarts, el ministerio de magia se negaba aceptar que el señor tenebroso había regresado y por temor a que el profesor Dombuldore pudiera utilizar a sus estudiantes para formar un ejercito.- dijo Victoria torciendo los ojos ante la idea. -Mando a una nueva profesora de Defensa Contra Las Artes Oscuras, Dolores Umbridge, es la persona más odiosa y fea que jamás hemos tenido. Los estudiantes le solíamos decir 'Sapo rosado', ella solo nos enseñaba teoría, nada de práctica, no nos estaba enseñado a defendernos de verdad. Castigaba a Harry por que el seguía insistiendo en que el Señor Tenebroso había regresado y ella estaba convencida de que yo sabía donde estaba Sirius Black, por ser su hija. Harry no iba a decir mentiras sobre el regreso del Señor Tenebroso y yo no le iba a decir donde se escondía mi padre, aprovechaba cada oportunidad que tenía para castigarnos. Pero nosotros logramos formar una rebelión.- dijo sonriendo como un niño cuando va hacer una travesura - Hermione tubo la idea de que Harry, por ser el que más sabe sobre Defensa Contra Las Artes Oscuras fuera nuestro profesor. El acepto y formamos el DA.- dijo ella sacando una monea de su bolsillo. -Dombuldore Army, Ginny fue la que dio la idea, porque el Ministerio le tiene miedo a Dombuldore, además de quien-tu-sabes. Nos reuníamos todas las semanas y practicábamos.- pero Jasper la interrumpió algo emocionado.
-¿Entrenaban para una guerra?-
-No precisamente, aprendíamos a como defendernos. Pero ahora que lo pienso también fue como un entrenamiento. Nuestro lema siempre es 'ALERTA PERMANENTE'.- dijo recordando ante la memoria. -Pero cuando nos delataron, Hermione había hechizado la lista de integrantes, la chica que nos delato termino con ciertos problemas de acné.- algo me decía que ella también tenía que ver con eso. -Pero Harry, Hermioe, Ron, Luna, Ginny, Neville y yo, tuvimos una batalla contra los mortifagos en el Ministerio de Magia.- dijo sus ojos pasaron de ser un rojo a un negro y su cabello se volvió oscuro y sin vida. Tardaría en acostumbrarme a sus cambios de apariencia. -Harry tiene una conexión con El Señor Tenebroso, le permite entrar en su mente y viceversa, no sabemos porque. Pero el Señor Tenebroso sabía de eso y utilizo a Harry, le hizo creer en una visión que tenía a Sirius. Yo trate de hablar con Draco, para confirmalo, pero en ese momento no pude encontrarlo, decidimos ir acompañar a Harry, pero fue una trampa, el Señor Tenebroso quería que Harry tomara la profecía del Departamento de Profecías, mortífagos nos atacaron, hasta que llegaron miembros de la orden a ayudarnos,.- cuando levanto la vista miró a Leah, Jacob y Seth -Bellatrix mato a Sirius con el mismo hechizo del que ustedes se burlaron, le dio justo en el pecho, y atravesó el velo. Esa fue la última que vez que volvía a ver a mi padre.- luego tomo aire, Esme le apretó la mano y luego siguió contando. -El Señor Tenebroso apareció después y el ministerio acepto que había regresado.- dijo con amargura.
-Si estabas de su lado, como hiciste para que creyera que no estabas del lado de la orden.- dijo Emmett confundido.
-Fui criada por los Malfoy, presuntamente ellos me enseñaron que mi padre era un deshonra para la familia, además quede en Slytherin. Me había mandado a acercarme a Harry, y el pensó que solo estaba ganando la confianza de Harry, además el cree que yo estoy de su lado por que soy mortifaga y he hecho unas cuantas misiones. Además dijo que la muerte de mi padre era un ejemplo de lo que le pasará a mis tíos si lo desobedezco.- confeso, su voz era apenas un susurro.
-¿Por qué estas de su lado?- le escupió Leah.
Victoria se quedo pensando por un instante.
-Tal vez fue por cobarde, si decía que no podía morir y probablemente vivir escondida hasta que todo esto pasara. Tal vez fue porque tenía miedo a que mis amigos y mi familia muriera. O tal vez pensé que también era una manera de ayudar a que cayera. Aún no le encuentro respuesta a esa pregunta.- confesó Victoria.
Su honestidad me tomo por sorpresa, la verdad nunca podía esperar que ella racionara de ese modo.
-¿En qué casa estás en Hogwarts?- pregunto Edward, de manera escrutadora.
Anoche todos leímos un poco de ese colegio y sabíamos que estaban divididos en casa, leímos Hogwarts, Un Historia. Nos parecía muy interesante el concepto de las casas, y nos preguntamos en que casa quedaríamos si asistiéramos a ese colegio.
Victoria sonrió cómplice.
-Slytherin.-
Edward se mostró algo pensativo, pero luego sonrió confirmando sus sospechas.
-Eso creí.- dijo Edward mirándola.
-¿Qué tiene que ver eso?- pregunto Emmett confundido.
-Los Slytherin se caracterizan por ser inteligentes, astutos, ambiciosos, líderes de naturaleza y tienden a sobre pensar todas las maneras de salir de un problema, calculadores, también leí.- explicó Edward riendo.
-Estoy muy orgullosa de mi casa.- afirmo Victoria sonriendo.
De la nada tres chicos entraron por la puerta.
-¡Pansy!- dijo esta corriendo abrazar a la chica que acaba de entrar.
Ellas comenzaron a dar brincos emocionadas.
-¡Por Merlín! Se vieron la semana pasada.- dijo un chico desgarbado. Draco estaba a su lado, los dos chicos vestían de negro, mientras que las dos chicas vestían de forma similar.
-Chicos ellos son Carlisle, Esme, Bella, Alice, Emmett, Jasper, Rosalie y Renesme Cullen. Leah y Seth Clearwater y Jacob Black.- nos presento Victoria con una gran sonrisa -Estos son Pansy Parkinson y Theodore Nott.- dijo sonriendo señalando a los demás chicos.
-El señor Tenebroso se enojará al saber que Dombuldore consiguió algo que él no pudo.- dijo Theodore sentándose, tenía un aire de despreocupación.
-¿También son mortifagos?- pregunto Leah, se podía percibir fácilmente su irritación y sus enfado.
-¿Problemas lobita?- dijo Pansy regresando su tono de voz.
Leah estaba a punto de contestarle, pero Draco la calló hablando.
-Tenemos problemas.- menciono mirándolos seriamente.
-¿Qué sucedió?- pregunto Victoria, su semblante se puso serio.
-Estas comprometida con Zabini.- dijo Pansy esperando su reacción.
-Tienes que estar bromeando.- dijo Victoria atónita.
Draco y Theodore comenzaron a reírse.
Mire a Seth preocupada, sus ojos solo estaban fijos en Victoria y tenía los puños apretados bajo la mesa.
-¿Están hablando de un matrimonia arreglado?- pregunto Nessie. Mi hija no estaba hablando mucho, debe ser que estaba comenzando a entrar en confianza.
-¿Para mantener la pureza de la sangre?- añadió Alice, se escuchaba cierto enfado en su voz.
-Sip, nuestras padres ya tienen nuestra vida planeada por nosotros.- dijo Pansy, se notaba que estaba enojada, pero solo se limito a torcer los ojos.
-Por lo menos no me toco ni Crabbe ni Goyle, hubiera preferido a Theodore antes que algunos de ellos.- menciono Victoria tirándose en una silla.
-Ya desearías casarte conmigo, pero me temo que debo rechazarlo, no posees las cualidades que busco en una esposa.- bromeo Theodore.
-Por lo menos Zabini piensa, mis padres me comprometieron con Smithv.- confeso Draco sentándose a lado de Victoria.
Pansy y Victoria rieron.
-Victoria.- susurro Draco. Su rostro había cambiado por completo, estaba totalmente serio.
Pansy y Victoria dejaron de sonreír. El rostro de ambas chicas se volvió serio.
-El Señor Tenebroso quiere vernos.- anunció.
-¿Cuando?- pregunto Victoria su rostro se escuchaba claramente seria.
-Mañana.- Draco miro a su alrededor. -Quiere que busque a una manada de hombres lobos que están en los bosques de Dinamarca, te quiere enviar con Greyback.- por su tono de voz se notaba que no le gustaba nada de ideas.
Él rostro de Victoria su puso pálido, pareciera que le hubiera visto un fantasma.
-¡¿QUE?!- respondió Pansy indignada, se había levantaba e iba de un alado a otro, angustiada. Victoria solo miraba a Draco como si no creyera en lo que él le estaba diciendo. Theodore solo miro a Victoria con lástima. -No puede hacer eso, Greyback no se puede controlar además te odia.- soltó indignada.
-¿Quien es Greyback?- pregunto Seth por fin.
-Es un hombre lobo, uno de verdad, de esos que cambian con la luna. Pero el le gusta morder a los magos, especialmente a los niños, porque espera que cuando crezcan sean igual de crueles que él.- dijo Theodore con la mirada fija en Victoria.
El pensamiento me hizo recordar a Victoria, la vampiresa que había creado un ejercito de neófitos. Jasper también se había percatado de lo que estaba sintiendo, trato de calmarme, pero note que el también estaba ansioso por saber más sobre él.
-El es asqueroso.- murmuro Pansy sentándose a lado de Victoria.
-¿Por que ella tiene que ir?- pregunto Esme llegando rápido a donde ella se encontraba.
-Para ver hasta donde llega su lealtad. Se irán solo una semana antes del comienzo Hogwarts. él piensa actualmente que están con los Weasley y no quiere llamar la atención.- dijo Draco mirando a Victoria.
-Tengo un mes para explicarles a ellos del mundo mágico. Luego creo que se irán a La Madriguera, mientras yo estoy con Greyback.- susurro Victoria, era más para ella que para nosotros. -Draco también necesito hablar contigo de otra cosa.- dijo Victoria mientras lo tomaba del brazo y lo arrastraba fuera de la sala.
-Me agrada tu ropa.- confeso Pansy mirando a Rosalie.
-No puedo decir lo mismo de las tuyas.- se burlo Rosalie.
-No puedo opinar, si uso ropa muggle mis padres me matarían.- dijo Pansy sentándose alado de Rosalie, totalmente inmune a su burla. De verdad los Slytherin eran difíciles de insultar.
Rosalie, Alice y Pansy comenzaron hablar de moda. Theodore en cambió comenzó hablar con Jasper y Emmett sobre deportes mágicos.
-Seth, cálmate.- escuche que Edward le decía a Seth.
-Ella es problemas.- dijo Leah poniéndose en pie.
Pansy y Theodore se miraron y luego miraron a Leah, pareciera que la iban a matar dentro de poco.
-¿Cuál es tu problema?- pregunto Rosalie, claramente cansada.
-¡Ella!- grito Leah, estaba segura que ni siquiera ella sabía el motivo de su enfado.
-Estas enojada porque su hermano se impronto en ella, y como se enamoro de ella hará todo lo posible por estar cerca de ella, incluso si eso incluye luchar en esta guerra.- le espeto Edward mirándola fijamente.
-Deja de entrar en mi cabeza sanguijuela.- siseo Leah.
-¡Eres una mal agradecida perra!- dijo Pansy levantándose bruscamente. -Ella está arriesgando su vida para salvar su trasero. ¿Sabes lo que pueden hacerle si él se entera de que ella los esta escondiendo y les dijo que entrara a orden?- le dijo apuntándole con su varita.
-Creo que tu vida a sido muy difícil.- dijo Theodore con sarcasmo en su voz. -Tal vez hayan matado a muchos vampiros, pero no han estado en una guerra de verdad. Acaban de entrar, no han visto nada aún.- les dijo Theodore viéndonos a todos.
-¿Mi vida ha sido fácil?- les espeto Leah mirándolos incrédulas, -No saben nada.-
-Sam te dejo, no fue culpa de él Leah, no los entenderás porque aún no te ha pasado. Pero no puedes estar con ese sentimiento toda tu vida.- le dijo Seth levantándose.
Pude ver el dolor en el rostro de Leah, pero Pansy solo rió.
-Ridículo. Todo fue porque alguien te dejo.- dijo, pero en su voz había amargura e incredulidad. -Eso no es nada comparado con lo que nosotros estamos viviendo todos los días. Hace un año las cosas eran más calladas y todas las muertes el ministerio se encargaba de mantenerlas en secreto. Pero desde que su regreso se hizo público las cosas se pusieron peores.- nos dijo Pansy mirándonos con cierto odio en su rostro.
-No sabes en quien confiar. Cuando recibes un carta tienes miedo de que te informe que han secuestrado a un miembro de tu familia o que los han matado a todos, tratas de pensar que todo está bien. Pero luego recibes el periódico y lo único que ves son ataques, fugas masivas de Azkaban, asesinatos.-retomo Theodore, ya que Pansy a causa del enojo parecía incapaz de articular algo coherente. -Para nosotros, temes de que tus padres salgan en una misión y no los vuelvas a ver más, también debes preocuparte de que nadie se entere en donde esta tu lealtad. Ves gente morir en tu cara, ves como lo torturas pero no puedes hacer nada, porque si lo haces y te descubren te matan a tí y las personas que amas.- nos dijo también levantándose. -Ya creo que el que alguien te deje es mucha más traumatizaste que una guerra.- le dijo Theodore muy serio.
Leah no sabía que decir, por primera vez no tenía nada que contestar.
Draco y Victoria entraron en la habitación, Victoria aprecia perdida en sus pensamientos, y fue a sentarse sin percatarse de lo que sucedía.
-¿Qué sucedió?- pregunto Draco una vez que entro en la sala.
Victoria levanto vagamente la mira y observo la escena con cuidado.
-Estábamos aclarando algunos puntos.- contesto sencillamente Theodore.
-¿Le dijiste?- pregunto Pansy a Draco.
-Si.- contesto el sencillamente. -Victoria no puedes faltar mañana.- le dijo viéndola.
-No planeo hacerlo. Él aún no confía mucho en mí, no puedo arriesgarme tanto.- le contesto sencillamente, pero se volvió a perder en sus pensamientos.
-Avisarle a los demás.- le dijo Malfoy. -Nos vemos otro día.- nos dijo y luego salió.
Pansy y Thodore nos miraron y luego siguieron los pasos de Malfoy.
-Debo ir a la biblioteca.- dijo Victoria corriendo hacía la puerta.
Victoria no salio ese día ni esa noche de la biblioteca.
Al medio día, Victoria nos llamo al parecer venía Dombuldore.
VICTORIA POV
-Debo irme.- les dije mientras salia por la puerta, los deje a solas con Dombuldore, no mire a nadie, especialmente a él, necesitaba la mente fría en ese momento. Salí en dirección al bosque, allí me aparecí a las afueras de la Mansión Malfoy. Camine por los pasillos de mi casa hasta llegar al cuarto de Draco, el estaba allí, sentado en su escritorio viendo por la ventana, totalmente perdido en sus pensamientos. Le dí un toco en el hombro para llamar su atención.
Él tomo me mano y me miro. Estaba pensando exactamente lo mismo que yo. Estábamos metidos en un lío y en uno muy grande.
-Draco...- esa era la voz de tía Cissy, estaba entrando al cuarto de Draco, me miro sorprendida y luego me abrazo.
-Estas bien, estas con vida.- me dijo, casi me quedo sin aire.
Ella era un excelente madre, a lo largo de todos mis años viviendo en esa casa, jamás había hecho una diferencia ente Draco y yo. Siempre me defendía ante tío Lucius y ahora ante tía Bellatrix. Para ella yo soy la hija que nunca podrá tener, por las exigencias de su esposo en tener a un hijo que pueda ser igual que él. Lamentaba con todo su corazón no haber tenido el valor de Sirius o el de su hermana Andromeda de haber escapado de esa casa cuando aún podía hacerlo. Estaba desesperada por mantenerlos a salvo. Y ahora estaba al punto de un colapso nervioso al enterarse de que Draco y habíamos ingresado en sus filas, al mismo tiempo.
-Estoy bien.- le asegure. Sonriendo y devolviendo su abrazo, esa mujer era como mi segunda madre.
Los ojos de mi tía se llenaron de lagrimas, era obvio que estaba más asustada que nosotros.
-Mama.- le consoló Draco abrazándola.
-No puedo permitir que algo les ase a mis dos hijos.- sollozo.-Estaremos bien.- trate de asegurarle, pero no estaba muy segura de mis palabras. Las cosas ahora se habían vuelto más complicadas. No creo tener suficiente creatividad para poder seguir inventando más mentiras.
Tía Cissy se limpio rápidamente las lágrimas de su rosto. Y su rostro se puso frió.
-Él está abajo, y quiere verlos.- dijo poniendose de pie y con una voz distante.
Draco y yo intercambiamos una mirada nerviosa y asentimos, estábamos listo para esto. Nuestra madre nos guió hacia la puerta de nuestra sala principal. Draco había tomado mi mano y juntos entramos detrás de nuestra madre.
-Bienvenidos.- dijo la voz que tanto odiaba.
Estaba allí en el medio de la sala, con su horrible serpiente enredado en sus pies. También habían otros mortifagos entre ellos los Lestrange. Draco y yo pasamos al frente y hicimos una pequeña inclinación, nuestras cabezas permanecieron inclinadas.
-Buenos días señor.- dijimos al mismo tiempo. Nuestras manos aún entrelazadas.
-Veo que haberse unido a mí los ha hecho más unidos.- dijo Voldemort señalando nuestras manos con su varita, luego sonrió. -¿Como está la Orden? Me he enterado que consiguió a los vampiros y a los metamorfos de su lado.- dijo acariciando la cabeza de la serpiente.
-Si, mi señor, he logrado escuchar algo. Planea introducirlos en el colegio, como estudiantes de intercambio.- le confesé.
-Muy inteligente de su parte.- murmuro Voldemort pensativo.
Odiaba está sensación, tenerlo enfrente mío me hacia odiarlo cada vez, pero en cambio tenía que mostrarle respeto y lealtad, muy honesto de mi parte, pensé con ironía.
-¿Dombuldore te dejo entrar en la orden?- pregunto mientras tomaba aciento.
-No señor, dice que aún soy muy joven.- le mentí rápidamente. -Me entero de lo que algunos miembros dicen después de la orden y de lo que Domduldore le confianza a Potter.-
-Cierto, Potter te tiene afecto, siento lástima por el pobre chico.- me dijo mientras reía.
'Yo siento lastima por ti' pensé con ira.
-Draco y tú tienen una misión este año escolar.- nos dijo seriamente.
-Si me señor, ya la he puesto al tanto.- le dijo Draco, tomando la palabra.
-¿Es una excelente idea?- pregunto casi afirmo Voldemort, sabía que no podíamos lograrlo estaba seguro de eso.
-Si me señor, es una oportunidad perfecta para probarle nuestra lealtad y respeto.- dijo Draco con un respeto falso, casi podía sentir la rabia y la ira que emanaba.
-Sí. Pienso lo mismo querido Draco. Tu familia es una de las más puras, al igual que la tuya Victoria, es una lástima que tus padres no fueran igual que tú.- dijo con falsa tristeza.
Contuve con todo mi corazón, gritarle lo contrario, que habían sido lo suficientemente valientes para luchar contra él, y verlo caer la primera vez. En cambio pensé en hacer algo más inteligente, aunque mi corazón sintiera como miles de cuchillos lo estuvieran traspasando.
-Mis padres eran débiles, no tenían ambición.- dije en susurro, tan alto para que él pudiera escuchar.
El soltó una risotada.
-Me agrada tu forma de pensar.- dijo viéndome, mis palabras lograron exactamente el efecto que quería.
-Una semana antes de que entres al colegio, te irás con Greyback a reclutar más criaturas para mi ejercito.
-Será un placer, mi señor.- le dije con un falsa sonrisa.
Él rió y luego llamo a todo sus seguidores a ponerse a su alrededor y juntos comenzaron a planear otro ataque muggle. Y nosotros no podíamos hacer nada para evitarlo. Otras vidas más perdidas por un hombre sediento de poder e ira.
Camine con Malfoy hacia las afueras de la mansión, ya no requerían de nuestra presencia ya que hablarían temas más confidenciales.
-Le escribí a Hermione.- le confesé en voz baja una vez nos sentamos bajo el árbol.
-¿Como está?- pregunto Draco desesperado, le gustaba desde cuarto año, yo solo le sonreí.
-Está bien. Llego a la madriguera sana y salva. Pero está preocupada por nosotros, especialmente por tí. Y claro Ron también casi la obligo a preguntarle por Pansy.- dije rodando los ojos.
Más que una alianza fue una manera muy estupida de conseguir parejas. Desde que les mostramos a Los Weasley, Hermione, Harry, Luna y Neville que en realidad ellos eran personas de confiar habíamos organizado un grupo muy pequeño, solo eramos nosotros doce. Cinco Gryffindors, una Ravenclaw y seis Slytherin no era una combinación que se veía todos los días. Harry me había echado la culpa de esa alianza a mí, pues yo era la que había convencido a los cinco Slytherin de unirse al lado de la luz, ellos tampoco querían pasar el restos de su vida siendo mortifagos, no le interesaba ese tipo de vida para nada y justo el día de nuestro regreso a casa, hicimos una alianza. Su confianza no fue algo fácil de ganar, pero la ganamos, y creo que esa alianza se está convirtiendo en ahora una amistad, pero aún tenían que aparentar cierto desagrado, casi odio en público.
-Aún no entiendo como dos Slytherins pueden estar enamorados de Slytherins es algo muy cómico de tan solo imaginarlo.- le dije con una pequeña sonrisa.
-Te has enamorado de un lobo, tu das mas risa.- refunfuño Draco.
-No te preocupes nadie ocupara tu lugar.- lo consolé mientras lo abrazaba.
Él me dirigió unas de sus escasas sonrisas.
En cuanto entramos a casa a comer, nos sorprendimos a ver que el señor aún estaba allí. Estaba sentado en la mesa, y en una esquina, su serpiente se estaba comiendo lo que parecía el cuerpo de una mujer, una muggle, trate de adivinar; aún soltaba gritos bajos, pidiendo ayuda, pero nadie la escuchaba. Contuve mis ganas de vomitar mientras trataba de comer la comida, mientras los demás reían y comían de una manera alegre, ignorando por completo lo que sucedía en la esquina. Mi madre y Draco eran los únicos que reflejaban mi espanto. Lo primero que haría al llegar a casa era bañarme, hasta que se quitara el sentimiento de suciedad que tenía.
SETH POV
-No puedo creer que vayamos a Hogwarts.- dijo Nessie estaba muy emocionada.
Todos iríamos, solo que Carlisle iría como un sanador (que era la forma en que ellos llamaban a los médicos) y Esme era la nueva profesor de Estudios Muggles. Según Dombuldore podían hacernos unas varitas especiales, después de todo eramos criaturas mágicas, solo que tenía que mentirle al ministerio acerca de nuestro historia. Diría que todo serán magos en sus vidas pasadas y que por eso ahora pueden hacer magia y que nuestra magia floreció un poco después. Él de verdad había pensado todas las posibilidades. Victoria se encargaría de nuestra indicación, pues según él, Victoria, después de una tal Hermione Granger, era una de las brujas más listas de su generación.
-No creo que sea buena idea que vayas, es muy peligroso.- protesto Bella.
-No me quedaré madre. No los dejaré a ustedes allí, estoy lo suficientemente grande para que trates de protegerme.- le contesto Nessie cruzándose de brazos.
Bella iba a protestar pero Jacob la interrumpió.
-Ella tiene razón. Que pasa si la atrapan ya oíste al anciano, estamos más seguros allí por ahora.- le recordó Jacob.
-Jacob tiene razón, podían usarla para amenazarlos a unirnos a él su la secuestran, es mejor tenerla cerca de nosotros.- pensó Jasper. En realidad era una persona muy calculadora.
Leah solo se quedó allí callada, no había vuelto hablar desde que Theodore y Pansy discutieron con ella.
Esme estaba cocinando para nosotros, y según Dombuldore Victoria no tardaría en llegar.
-Nunca pense que estaría tan emocionado de ir a un colegio.- menciono Emmett, de verdad ese sujeto irradiaba emoción, estaba casi tan inquieto como Alice, que no dejaba de moverse, como una niña a la que le han dado mucha azúcar.
Edward me miro y luego soltó una carcajada.
-Yo pienso lo mismo.- me confeso.
-¿Qué cosa?- pregunto Jasper intrigado.
-Eddie deja de meterte en la mente de las personas, es de mala educación.- le dijo Emmett en tono de madre.
-No me digas Eddie.- lo amenazo, y luego miro a Jasper. -Seth piensa que Alice parece una niña a la que le han dado mucha azúcar.- les dijo sonriendo.
-Más correcto no puedes estar Seth.- dijo Bella mirándome divertida.
-Ya llego.- anunció Rosalie mirando la puerta.
En efecto afuera se escuchaban unos pasos que se acercaban lentamente. Y un olor que reconocíamos como Victoria.
-Algo está mal.- aviso Jasper mirando la puerta.
-Es raro.- menciono Edward.
-¿Qué sucede?- pregunto Jacob antes de que yo abriera la boca ¿Por qué siempre tenía que robar la línea de los demás?
-Se siente asqueada por algo, se siente sucia, también trae una gran sentimiento de culpa y de indignación.- nos dijo Jasper.
Carlisle miro a Jasper y luego miro a la puerta con lástima. Esme estaba justo allí para recibirla.
Victoria abrió la puerta, sus ojos perdidos, claramente su mente estaba en otra parte.
-Querida prepare la comida ¿vas a comer?- pregunto Esme con un tono materno, no pude evitar recordar a mi madre.
-No creo que pueda volver a comer jamás.- dijo ella distante tirándose en una silla.
-¿Qué sucedió?- pregunto Nessie y fue allí cuando el olor a comida llego a su nariz. Su rostro se puso pálido y se tapo la boca corrió hacia el lavabo y vomito.
Esme corrió a limpiarle el rostro y Carlisle le dio un poco de agua.
-Algo te cayo mal, creo que puedo conseguirte algo para quitar el malestar.- le sugirió Cralisle.
Esme la sentó de nuevo paso la mano por su cabello.
-Es asqueroso.- repitió nuevamente mirando a la nada. -La serpiente se la estaba comiendo justo alado de nosotros.- murmro bajo.
-¿Que te refieres?- pregunto Bella intrigada.
Vi como Leah también escuchaba.
-Teníamos una reunión con él. Todo iba como siempre. Estaban planeando atacar a un pueblo muggle, veían con quien se podían divertir, cuantos podían torturar y cuantos podían matar.- dijo mientras sus ojos se ponían en la alfombra incapaz de mirar a alguien la sala.
El rostro de muchos cambio. Carlisle estaba enfadodo, al igual que Bella, Edward, Jacob, Nessie, Leah e incluso el mió. Esme era de tristeza mientras que el de Rosalie era de incredulidad. Alice en cambio la miraba como si quisiera abrazarla.
-Salí a los jardines hablar con Draco. Luego nos llamaron a que entráramos a comer, el Señor Tenebroso se quedaría a cenar con nosotros, junto con los demás mortifagos. Cuando entramos...- ahora su vos era un susurro, cargado con asco. -Su serpiente, Nagini, estaba comiendo una muggle, en toda la esquina de la sala, no tuvieron ni la decencia de matarla, ella estaba viva, podía escuchar claramente como pedía ayuda.- puede ver como sus nudillos se ponían pálidos. Y el rostro de todos mostraba el mismo asco de ella. -Todos los demás reían y se burlaban de la pobre mujer, estaba allí por ser solo una muggle, poco más que una basura para ellos.- una sencilla lagrima escapo de su rostro. Luego suspiro y se levanto. -Si me disculpan, tengo que escribir una carta.- dijo diriguiendose a la cocina. -Y si no les molesta mañana comenzaremos las lecciones de magia, comenzaremos con transfiguraciones.- dijo mientras salia. Sus pasos se perdieron mientras subía por las escaleras y cerraba la puerta detrás de ella.
Los Cullen y la manada nos miramos. Poco a poco sabíamos a los que nos estábamos enfrentando.
-Es una basura.- dijo Rosalie por lo bajo.
-Ya sabemos porque Dombulodre nos pregunto tantas veces si queríamos entrar.- murmuro Emmett.
-Es injusto, como el puede decidir quien muere y quien no.- dijo Nessi, estaba indignada.
-El no es Dios.- siguió Bella, de verdad que eran madre e hija.
-El cree que lo es.- dijo Carlisle triste.
-Ella solo tiene quince años ¿Por qué tiene que ver tantas cosas horribles?- pregunto Esme desesperada. Carlisle trato de controlarla.
-Seth, yo creo que ella necesita ayuda ahora.- dijo Jasper seriamente.
Solo asentí y subí las escaleras rápidamente.
Entre a su habitación casi sin tocar. Ella estaba mirando una especie de vasija de la cual salía una tenue luz blanca, dentro habían líneas plateadas que se movían, como pequeños gusanos.
La mire, estaba concentrada mirando el interior de la vasija que dio un pequeño salto cuando la abrase.
Ella volvió a mirar a la vasija. Y punto su varita en su cien y saco lo que parecpia un pedazo de hilo plateado. Y lo hecho en la vacija.
-Es un pensadero. Lo que acabo de sacar es un recuerdo, una copia más bien, lo que me permite verlos con más claridad y desde otro punto de vista. Todas las cosas plateadas que ves allí.- dijo señalando lo que yo había llamado como gusanos plateados. -son recuerdos.- le dio respuesta a una pregunta que no había formulado.
-Te enseñare el momento más feliz. No te enseñaré el colegio, quiero que sea una sorpresa.- trato de sonreír y con la varita saco un recuerdo. -Sumerge la cabeza. No te vas a mojar.- me dijo suavemente. Hice lo que ella me pidió y me vi jalado hacia el fondo de la vasija. Ella estaba a mi lado tomándome la mano.
Estábamos en una casa, una muy vieja. Ella tenía la varita afuera apuntando enfrente de ella. Su aspecto era mucho más joven que el de ahora, y su ropa estaba algo sucia, como si hubiera caído en el lodo. Delante de ella apareció un perro negro que movía la colo alegremente.
-¿Papa?- pregunto ella mirando al perro, inmediatamente el perro se transformo en una persona. Sirius Black, sus ropas estaban sucias y viejas, pero eso no evito que Victoria gritara de emoción y lo abrazara con toda su fuerza.
-Has crecido.- le dijo, su tono era alegre como si su vida hubiera regresado.
-Te extrañe mucho.- se contesto a decir y luego se separaron para verse.
-Eres igual de apuesto que tu padre. Pero me imagino que tan ingeniosa como tu padre.- dijo su padre orgulloso.
-Tía Cissy dice que tengo más rasgos tuyos que los de mi madre, dice que soy una rebelde.- le confeso la Victoria joven. Mi vista paso a la Victoria actual y puede ver que estaba riendo, solo de mirar el recuerdo.
Luego fuimos sacados.
-Eso fue... Impresionante.- le dije buscando la palabra adecuado.
-el pensadero era de mi madre, muchos de los recuerdos que están aquí no son míos sino de ella.- confeso Victoria.
-Ven necesitas dormir, mañana le enseñaras a principiantes.- le dije mientras la guiaba a la cama.
-Ustedes me agradan.- dijo mientras se acostaba.
Le puse la sabana encima y me iba a marchar cuando ella tomo mi mano.
-No, cuando tu estás no tengo pesadillas.- me confeso, en la oscuridad pude ver como se sonrojaba.
Sonreí agradecido de que no me odiara y que podía ayudarla en algo. Me acosté a su lado, mi mando acariciando su suave cabello. Ella se durmió luego de unos minutos.
BELLA POV
Las clases iban mejor de lo que esperaba, solo Emmett, Jacob, Seth y Leah tenían ciertas dificultades, pero Victoria se las arreglaba para tratar de explicarle una y otra vez lo que debían hacer. Aveces cuando perdía la paciencia los comparaba con un trol, lo que ningunos de nosotros podía evitar reírse. La clase más difícil era transfiguraciones, ya que no debías protegerte sino cambiar la forma de las cosas. Lo que encontrabamos bastante complicado. Pociones en cambio fue sencillo. Esme lo encontró similar a cocinar, mientras que Carlisle se emociono más por asegurar que podía ayudar a sanar más vidas si aprendía. No tenía reuniones con tanta frecuencia, pero en las horas de descanso se perdía en la biblioteca y no salía de allí hasta que Esme o Seth la buscaban para comer. Si no supiéramos lo que en realidad estaba pasando, nunca nos hubiéramos percatado de lo difícil que lo estaba pasando. Seth se quedaba todas las noches a su lado, lo que encontré muy romántico, pero Leah lo encontraba irritante, pero no dijo nada, solo permanecía callada con ganas de atacar a la primera persona que se atravesara en su camino.
Estar a lado de Victoria era muy sencillo, su sentido retorcido del humor me recordaba a mí, su elegancia a Rosalie y su aveces manera infantil de actuar me recordaba a Alice. Esme se encariño muy rápido con ella, y no podía negarlo, cualquiera se podía encariñar con Esme. Le hablo a Emmett de unas cuantas posibles bromas y de que podía llevarlo a una tienda de bromas cuando fueran al Callejón Diagon. En realidad estábamos muy emocionados de ir. Mientras más nos contaba más ganas teníamos de conocer su mundo. Estábamos un poco sofocados, ya que las únicas veces que salíamos era a casar y luego debíamos volver antes de que saliera el sol.
Pansy, Draco y Theodore, junto un otra amigo Zabini, venían debes en cuando, se quedaban un rato ayudar y le daban cartas a Victoria y luego se iban. Tonks y Remus también nos visitaron dos veces, preguntándonos por nuestro avance y Remus nos daba consejos en Defensa Contra Las Artes Oscuras, según Victoria le había dado clases en su tercer año.
Una noche, estábamos todos sentados en la mesa de la sala, los lobos estaban comiendo y Victoria había salido en una misión. Cuando Jasper hablo.
-Dombuldore tenía razón. Ella confía muy rápido en las personas, ese es su más grande defecto.- dijo
-Para estar rodeada de vampiros y lobos temperamentales, debe tener mucha confianza en nosotros.- menciono Emmett riendo.
-Ella ha sido muy amable con nosotros, cuando esta con nosotros no siento otra cosa más que amistad y confianza, salvo las veces que se desespera con los lobos y con Emmett cuando no entienden por quinta vez lo que ella les esta explicando.- se burlo Jasper.
-Dombudoldre dijo que ese era su gran virtus y su gran defecto.- recordé. No entendía muy bien porque.
-¿Por qué? ¿La confianza no es un virtud?- pregunto mi hija claramente confundida.
-Estamos en guerra debes estar siempre atento a las personas que te rodean. Ella simplemente baja la guardia con nosotros y cuando está con sus amigos. No nos conoce desde hace mucho, pero confía en nosotros como si nos conociera desde hace años. - le contesto Edward.
-Me agrada.- confeso Rosalie, todos la miramos incrédulos. -¿Qué?- preguntó ella algo herida por nuestra mirada.
-¿La Barbie le agrada un humano? Algo definitivamente anda mal con el mundo.- murmuro Jacob resoplando.
-Ella no es débil, tiene elegancia y es hermosa. No podía pedir nada más en un humano.- se defendió Rosalie.
-Yo la quiero como a una hija.- confeso Esme abrazando a Carlisle quien le sonrió.
Estaba comenzando a pensar que también ella era parte de la familia, estar cerca de ella era muy natural, muy sencillo.
-Esme, creo que todos nosotros también la sentimos como parte de la familia, aunque se haya enamorado de Seth.- menciono Edward riendo.
-Gracias, por la aclaración.- dijo Seth divertido.
-Su futuro me preocupa.- menciono Alice y ceño estaba fruncido y se encontraba en pensativa. -Cambia cada vez que va a esas reuniones, como si por cada reunión hubieran más posibilidades y ella las estuviera pensando todas antes de tomar una desición, pero puego vuelve a cambiar y el mismo proceso se repite. Es muy confuso.- dijo Alice abrazando a Jasper.
-Tal vez deja si dejarás de ver su futuro...- comenzó Emmett pero Alice volvió a interrumpirla.
-No, me preocupa. La he visto morir muchas veces de lo normal.- confeso Alice.
Todos la miramos en shock, salvo Edward quien la miraba fijamente.
-¿Qué quieres decir con eso?- exigió Seth.
-Sucede cada vez que va a lar reuniones, es como si en cada oportunidad el tuviera la oportunidad de matarla lo haría, pero luego algo lo hace cambiar de opinión.- nos confeso Alice nerviosa. -igual con sus amigos, pero con ellos su futuro es mucha más claro, salvo el de Draco, que también es igual de confuso que el de ella.- añadió.
-¿Por que no sencillamente se esconde hasta que esto acabe?- sugurió Leah hablando por primera vez. No pude evitar soltar un gruñido ante su respuesta.
-Ella no lo hará. Siente demasiada responsabilidad y culpa para hacer eso.- menciono Jasper, todos los miramos atentos. -Estuve estudiando su árbol genealogico y todos ellos creen firmemente en la pureza. Sus padres fueron uno de los pocos que se atrevieron a salir del patrón. Pero ninguno de ellos estuvo en su crianza, por lo que fue criada por personas que si creían eso. A pesar de eso, cuando habla de sus padres adoptivos siento amor y alegría. Ahora cuando conoció a su padre todo fue cambiando, y cuando piensa de él tiene sentimientos de culpa, arrepentimiento y amor. Ella solo tiene miedo de que Voldemort le haga lo mismo a las personas quien ama.- nos explico Jasper.
-El dicho, mantén a tus amigos cerca y más aún a tus enemigos.- cito Carlisle.
-Ellos me recuerdan a mí hace un par de décadas atrás. Tratan de remendar los errores, pero en este caso ellos no lo hiceron, si no sus padres.- confeso Jasper.
-están cargando con la responsabilidad de sus padres.- aclaró Rosalie indignada.
-Llegó.- anunció Esme emocionada.
Victoria entro corriendo a la sala.
-¿Alice mañana será lluvioso en las calles de Londres?- le pregunto sentándose enfrente de ella.
Alice se mostró perdida antes de mirarla con una gran sonrisa.
-Si, todo el día.- aseguró.
-Bueno entonces tengo buenas noticias.- dijo mirándonos orgullosa.
-¿Qué sucede?- pregunto Rosalie emocionada.
-Vamos a ir al callejón Diagon.- anunció con una sonrisa.
Nosotros nos miramos emocionados.
-Y también iremos de compras a una tienda muggles- le siguió Alice.
Yo fruncí el ceño esa idea no me agradaba mucho.
-¿De verdad?- le pregunto Victoria curiosa. -Nunca he ido a una tienda muggle.- confeso Victoria.
Alice, Rosalie y Renesmee se mostraron alarmadas y aterradas ante esta confesión.
Todos comenzamos hablar del viaje emocionados de lo que podía pasar.
-Tenemos que darte tu regalos de cumpleaños.- anunció Esme de repente.
-¿Cumpleaños?- pregunto Victoria confundida.
-Si, Tonks me dijo la ultima vez que vino, han sucedido tantas cosas que no se como pude olvidarlo.- dijo Esme algo avergonzada.
-No se preocupe está bien, yo tampoco me acorde hasta que vi la carta de tía Cissy y la de Draco.- trata Victoria de quitarle importancia.
Luego se dilculpo que iba a dormir.
-Fallaste Bro, olvidaste su cumpleaños.- dijo Jacob al ver como Seth dejaba caer su cabeza en la mesa, avergonzado.
-¿Como pude olvidar? Ni siquiera pregunte- murmuraba arrepentido.
-Eres un fracaso.- le dijo Emmett dándole un golpe en la espalda.
-Ninguno de nosotros la felicito.- dijo Rosalie alarmada.
-Mañana celebraremos su cumpleaños, yo me encargaré de eso.- dijo Alice con una gran sonrisa.
Eso solo podía significar una cosa. Problemas.
