Ambos salieron, sin darse cuenta que les observaban desde distintos puntos del lugar.
-Entonces… -Intentó traer la conversación de vuelta mientras se sentaban con una taza de café humeante entre sus manos-. ¿Mao y tú están separados desde hace cuánto…?
-En realidad Mao y yo nunca estuvimos casados ¿sabes? -Rio nervioso-. Nosotros vivíamos juntos, aunque realmente no estábamos casados.
Kai lo miró con recelo.
-¿Es en serio?
-¿Nunca lo mencioné?
-Pensaba que… bueno, simplemente no creí prudente preguntar. Siempre la presentabas como tu esposa.
Rei se atrevió a reír.
-En cierta forma esos eran nuestros roles, es decir, vivíamos juntos, tenemos una hija… no necesitamos un papel que diga que somos una familia.
-¿Cómo lo permitieron en tu aldea? Pensaba que eran bastante estrictos.
-En cuanto a la familia... -Miró al techo intentando encontrar las palabras exactas-. Los lazos que formamos con las personas son más importantes que los papeles y el protocolo.
La verdad era que cuando se separaron los Blade Breakers y Rei tuvo que regresar a su aldea, se sintió tan deprimido que tuvo un momento de debilidad con Mao, de donde surgió Lin. Ambos eran bastante jóvenes y seguían viviendo en el templo con el maestro Tao y el resto de los chicos.
Para cuando Lin cumplió cuatro años, llegó por correo la invitación a la boda de Kai. Y aunque ninguno de los dos lo fuera plenamente consciente de ello, fue por esa razón que Rei aceptó mudarse con Mao y tomar más en serio su papel de padre y ahora esposo.
No iba a mentir, intentó por todos los medios sentir por Mao lo mismo que sentía por Kai, mientras que Mao fingía que le creía. Y les había funcionado, al menos durante el tiempo que estuvieron juntos, a pesar de que no había algo romántico entre ellos, sin duda había amor. Se amaban por lo que eran, amigos de toda la vida, alguien en quien el otro podía confiar hasta la muerte.
Pero en algún punto, después de enterarse del divorcio de Kai, ambos dejaron de fingir. Porque en cierta forma eso alimentaba la ilusión de Rei, quien se agitaba cada vez que se veían y Mao no podía seguir pretendiendo que no le afectaba.
Porque si, Mao sabía de los sentimientos de Rei hacia Kai. Probablemente desde siempre lo había sabido, pero había decidido ignorarlos.
-He amado a Mao toda la vida. -dijo suspirando-. Pero no de la forma que ella hubiera querido.
-Bueno, eso no te impidió tener una hija con ella -Soltó al aire, dándole un sorbo al café.
Rei se cubrió el rostro, apenado.
Si Kai se enterara que justamente había sido ella quien le insistió que llevara él sólo a Lin al torneo en Japón, esperando que al fin tuviera el valor de decirle algo, ahora que habían dejado de fingir que tenían algo.
-Ellas son mi familia. -Sonrió-. No me arrepiento de nada.
Kai también sonrió. Amaba la determinación de Rei.
-¿Qué hay de ti, Kai? ¿Cómo te va en el amor?
El ruso levantó la mirada y se encontró con ese par de ojos dorados sobre él.
-Nada que no sepas ya.
-Vamos, ¿me vas a decir que en este año no ha pasado nada?
-Bueno, si. Trabajar, cuidar de Goh, lo mismo de siempre.
Rei resopló molesto.
-¿Estamos hablando con honestidad aquí o no?
Kai soltó la risa más encantadora que Rei hubiera escuchado jamás.
-Bueno, ya sabes que mi ex esposa y yo nos divorciamos hace años, antes venía a visitar a Goh, pero como se casó nuevamente y ahora vive en Francia con su esposo, decidimos que sea Goh quien la visite en vacaciones. Fuera de eso, no ha sucedido nada.
-Siento mucho escuchar eso -dijo en voz baja antes de probar el pastel que acaban de traer a la mesa.
-¿Sientes que Goh vaya a visitar a su madre o que mi ex-esposa se haya vuelto a casar?
-Pues… que tu matrimonio no haya funcionado en general… supongo.
-Me dijiste eso cuando te conté de nuestro divorcio por primera vez, no veo el punto en volver a mencionarlo.
-Bueno, es que todavía lamento que tu matrimonio no haya funcionado. Y también lamento que no suceda nada en tu vida amorosa -mintió intentando disimular una media sonrisa de satisfacción.
-Siento que es más como si me lo echaras en cara, no lo lamentes -respondió, robando sin permiso del pastel de Rei-. Yo no lamenté ni un segundo, era algo que tenía que pasar.
-Eres un insufrible -gruñó al ver como el ruso se robaba la única fresa del plato.
-Sabes que ella y yo no sentíamos nada el uno por el otro…
-Eso no te impidió tener un hijo con ella -dijo levantando una ceja.
El ruso volvió a reír.
-No voy a negar que era una mujer hermosa.
-No me interesan los detalles de tu vida amorosa, Hiwatari -gruñó de nueva cuenta, con una pizca de celos punzarle el estómago.
-Los dos sabíamos que lo nuestro era pura conveniencia, cuando Goh nació, ambos sabíamos que teníamos que hacer lo mejor posible por él a pesar de que no nos soportábamos… tristemente no fue así, así que lo mejor que pudimos hacer fue separarnos.
A pesar de que entre el matrimonio Hiwatari nunca hubo peleas o discusiones, si había cierto recelo entre ambos esposos. Quizá era porque el señor Voltaire haciendo uso de su poder decidió que la persona con la que se casaría tenía que ser alguien con un linaje como el suyo, la joven hija de una familia poderosa en cuanto a negocios. Y si, la chica era inteligente, con una fortaleza mental impresionante y muy hermosa, fue eso mismo que terminó por abrumar su matrimonio. Dos personas tercas con la costumbre de siempre tener la razón no pudieron soportarse.
Entonces ella tomó sus cosas y regresó a su país, donde se volvió a casar, ahora con el chico de quien siempre estuvo enamorada. Y aunque su relación con Kai no era mala en especial, siempre se mantenía distante, tratándolo sólo lo mínimo necesario.
-Y en cuanto a lo otro -dijo, apoyando el rostro en su mano, mientras observaba fijamente Rei-. No voy a negar que si me gustaría tener algo con alguien...
Algo dentro de la cabeza del chino explotó. No pudo mantener esa mirada intensa así que centró su atención en la taza de café. No estaba seguro de si había sido su imaginación, lo que Kai le había dicho, había sonado casi a una insinuación, pero por supuesto, debió ser su imaginación. Sea cual sea la intención del ruso en esos momentos, había logrado ponerle nervioso otra vez.
-Y… ¿Qué piensa Goh de irse ahora y no que su madre venga a visitarlo? - Intentó cambiar el tema, sin levantar la vista.
-Goh está bien… -volvió a reclinarse en el asiento.- Siempre me ha dicho que prefiere que su madre y yo estemos separados y lejos el uno del otro a soportar nuestra actitud cuando estamos juntos.
-¿De verdad dice eso?
-Ni siquiera sabía que ya usaba palabras complicadas.
-Los niños ahora son más… complejos ¿no crees?
-Al menos Goh y Lin lo son… a Makoto todavía lo regañan por comer tierra cuando sus padres no miran.
Rei estalló en una carcajada. Kai tenía un sentido del humor único y siempre había tenido la suerte ser el único que podía apreciarlo.
-Eres malvado -dijo limpiándose las lagrimitas que escaparon con su risa.
-¿Lo soy?
-Quizá Makoto es lo que debería ser un niño de su edad ¿no crees? Y tú estás acostumbrado a la inteligencia de tu hijo y yo a la perspicacia de la mía.
-Es probable...
-Creo que debemos regresar, siento que debo vigilar que mi hija no coma tierra y destruya las expectativas que tienes puestas en ella.
-0-
-0-
-0-
Grashias por sus reviews *corazones* los amooo ;A;
Laet-lyer (siempre puedo contar contigo).
ReynaFantasma gracias por leer! Espero no decepcionarte!
West gracias! *corazones*
Nami muchas gracias! Esta no, prometo dedicarle mucho a este historia!
