¡Hola! Gracias a todas por sus reviews, follows y favs. Les traigo la parte 2 de la historia :)


..:: What about now?::..


Capítulo II.

Even if you know what's coming,

you're never prepared for how it feels.


John salió del departamento con una sonrisa en los labios. Le había parecido un poco extraño el comportamiento de Sherlock pero esa no era la primera vez que veía a su amigo comportarse de manera extraña, de hecho, ya estaba bastante acostumbrado a sus inusuales reacciones. A veces hasta le parecía algo adorable.

Paró un taxi y le indicó la dirección a la que se dirigía, la cual, por cierto, estaba bastante alejada del departamento y de la ciudad en sí.

Al acercarse a una zona residencial, John supo que ya se encontraba cerca de su destino. Indicó al taxista entrar a la zona, John bajó la ventanilla del auto y dijo un nombre al guardia que se le acercó, presumiblemente para cuestionar su presencia en el lugar. "James Sholto"

El guardia asintió con la cabeza y los dejó entrar, indicando el número de la casa a la que debían dirigirse. 442.

John pagó el taxi y se quedó totalmente anonadado al ver la casa. Era grande y espaciosa, con un hermoso jardín delantero muy bien cuidado, estaba a punto de tocar a la puerta, cuando ésta se abrió.

—¡John, acá estás! Disculpa, me olvidé de avisarle al guardia que esperaba visitas. —Dijo, sumergiendo a John en un cálido abrazo.

—Ah, James. No te preocupes. No fue problema, bastó con mencionar tu nombre. ¡Vaya casa! El retiro te ha sentado maravillosamente, ¿eh?

—Bueno, fuera de obvias consecuencias, no me quejo. —respondió el hombre amablemente. —¿entramos?

John asintió y ambos entraron a la casa.

—Ponte cómodo—indicó Sholto, mientras se dirigía a la cocina para servir un poco de té.

John miraba por todos lados, bastante asombrado de la casa de su exjefe. A pesar de que llevaban un buen rato conversando y viéndose en otros lugares, incluso en la casa donde vivía con quien una vez fue su esposa, esta era la primera vez que el médico se encontraba en la casa de James.

—¿Y, cómo estás? —preguntó James, tomando asiento justo al lado de John y dándole una taza de té.

—Bien, mejor de lo que esperaba. ¿Sabes? vivir con Sherlock me hace sentir seguro. Es como regresar a la vida que tenía antes de conocerla, y pues, eso hace que sea más fácil olvidarme de lo que pasó.

—Bien, me alegra John, me alegra—dijo el comandante, colocando su mano encima de la rodilla de John y dándole un pequeño apretón.

Ambos se miraron a los ojos durante unos segundos, hasta que Sholto rompió el contacto y regresó a la cocina por unos aperitivos.

En otra ocasión, el gesto que Sholto acababa de tener, hubiera incomodado a John, pero no esta vez. Al menos no proviniendo de James, con quien John, tenía un pasado mucho más allá de lo que todo el mundo sabía.

::..::

Años atrás, cuando John era un joven médico del ejército, conoció al comandante Sholto, con quien tuvo una química instantánea, desde el primer momento. Muy parecida a la que tuvo con Sherlock cuando lo vio por primera vez.

Debido al ambiente tan difícil al que tenían que enfrentarse, John y James rápidamente se convirtieron en buenos amigos y confidentes.

Siempre que era posible, pasaban las noches conversando, los temas eran siempre diferentes: familia, amigos, carreras, chicas, alcohol y sexo, entre muchos otros.

Una vez, en una de esas noches en las que la soledad apremia, James le hizo una propuesta a John. Una propuesta que no necesitó de palabras para llevarse a cabo.

Se encontraban conversando como cada noche que podían, cuando James confesó que llevaba más de 6 meses sin ningún tipo de contacto sexual, a lo que John sonrió y confesó que él ya llevaba casi un año en abstinencia. Ambos rieron y se fundieron en un estado de felicidad, que fue disipándose a medida que James tomó la cara de John entre sus manos y le plantó un acalorado beso, al que John se entregó sin oponer ninguna clase de resistencia. Ahogándose en necesidad y deseo, los soldados pronto se encontraron en una situación bastante comprometedora, si a alguien se le hubiera ocurrido interrumpirlos en ese preciso instante, se hubiera armado un gran escándalo.

Y ese fue el primero, el primero de muchos encuentros que le siguieron.

Sin embargo, ambos tenían claro que el nuevo "plus" de su amistad se debía a la ausencia de mujeres. Era algo...provisional, no que alguno de los dos fuera homosexual. Ambos se enorgullecían de su virilidad y de sus conquistas y éxito con el sexo femenino. Aún así, aquella no había sido la primera vez con un hombre de ninguno de los dos.

::..::

Después de que la guerra acabara y ambos hombres se retiraran, mantuvieron contacto, muy diferente esta vez. James sabía de la gran cantidad de novias que John había tenido y él mismo no se quejaba de su propia suerte con las mujeres. Su relación "amorosa" o sexual, más bien, fue algo que se diluyó con el tiempo, pues fuera del ejército nunca más volvieron a tener esa clase de contacto. Eran perfectamente buenos amigos.

De hecho, John le había presentado a James a su esposa, lo había invitado a su boda e incluso había conocido a Sherlock.

Sus reuniones se habían hecho más frecuentes conforme John había ido distanciándose de Sherlock, su mejor amigo.

En parte, el distanciamiento había sucedido porque John notaba que a Sherlock le enojaba o, más bien, le aburría cuando John conversaba de cosas mundanas como su vida de casado, cosa que a James parecía no importarle, simplemente, escuchaba a su viejo amigo y hasta lo aconsejaba de vez en cuando.

Y ahora se encontraban ahí de nuevo. Sin esposa, sin novias, sin ataduras. Ambos eran un par de adultos que compartían un pasado y que disfrutaban la compañía el uno del otro en el presente. O eso era hasta ese pequeño gesto de familiaridad que Sholto había tenido con John hace unos segundos. Pareciera que el tiempo se hubiera descongelado, y la sorpresa de John se hizo mayor cuando se dio cuenta que eso no le molestaba, en lo más mínimo.

Sí, le gustaban las mujeres, pero había sabido de un tiempo para acá de su obvia atracción hacia los hombres. Aunque lo negara la mayor parte del tiempo, él sabía cuál era la verdad. Aunque prefiriera la compañía del sexo opuesto, no le venía mal un hombre de vez en cuando. Sin embargo, después de Sholto, el único hombre que había existido en su vida, era Sherlock. Desde que lo vio por primera vez, se sintió obscenamente atraído por aquel joven delgado y de piel blanca, pero era imposible. John sabía que era imposible.

Sherlock nunca había manifestado atracción hacia ningún género y John nunca se atrevió a hacer ningún movimiento, hasta aquella noche en la que ya no tuvo nada que perder… Pero se sintió culpable después, por haber abusado de su amigo de esa manera. No tenía derecho a arruinar su amistad simplemente para comprobar si Sherlock le hubiera dado una oportunidad. Su pregunta quedó sin respuesta para siempre, pues él se casó, pero Sherlock estuvo ahí para él cuando lo necesitó, aunque John ya se había resignado a verlo solo como un amigo.

Así que, ahora que la vida le brindaba esta oportunidad con James, ¿por qué no tomarla? Esta vez no había nada qué perder, nadie que pudiera salir herido de esa situación.

Excepto que sí lo había. Solamente que John ignoraba ese pequeño detalle.

Para cuando Sholto regresó a sentarse una vez más, John lo esperaba con una amplia sonrisa, el gesto no fue indiferente para el comandante, quien rápidamente colocó su brazo encima del médico.

—Me alegra tenerte de regreso, John.—dijo cálidamente.

—Y a mí me alegra estarlo—respondió John, dándole un guiño.

Durante un par de horas, los hombres se dedicaron a conversar y a recordar aquellos años de juventud, incluso esas aventuras que habían quedado olvidadas, habían sido regresadas al presente, aunque Sholto insistió en que a él solamente le gustaban las mujeres, varios comentarios le hicieron notar a John que le estaba coqueteando sutilmente.

-o0o-

Cuando John regresó a Baker Street, se encontró con Sherlock, quien apenas lo vio entrar, enseguida se acercó a él, lo observó por unos segundos antes de hablar.

—Será lo mismo, John. Lo mismo de siempre—dijo el detective, fríamente.

—¿Perdón? ¿De qué hablas? —preguntó el médico, sin sorprenderse realmente.

—Es obvio que saliste con alguien. Por el estado en el que te fuiste y a juzgar en el que regresas, se trata de una nueva conquista…—mmm… tal vez viva algo lejos de aquí, por eso tardaste tanto—a juzgar por la llamada de hace un rato, tu relación es relativamente reciente, presumiblemente amigos desde hace tiempo, pero ahora están reconsiderándolo…. No te conviene.

Sherlock había acertado casi en todo, naturalmente. Pero algo en la mente de John no quería que Sherlock siguiera deduciendo cosas, no quería que eventualmente llegara a la conclusión de que era un hombre con quien se había visto, y aunque no había hablado con Sholto de "reconsiderar su relación", como dijo Sherlock , estaba implícito que podría suceder en cualquier momento. Y por alguna razón, John no quería que Sherlock se enterara. Al menos no todavía. Llegado su momento, le contaría, tal vez.

—¿Sherlock? Te ves algo… pálido—inquirió el médico—¿estás bien?

—Perfectamente, John. Aunque no se puede decir lo mismo de tu estado mental. —replicó Sherlock sin poder disimular su enojo.

John negó con la cabeza.

—No pasa nada, Sherlock. No estoy viendo a nadie románticamente. Estoy perfectamente bien.

Sherlock lanzó un suspiró de alivio que no pudo contener.

—De acuerdo. No es que me importe pero, eh… tú sabes. Sería lo mismo que con las otras. —dijo torpemente.

Por el momento, los celos de Sherlock cesaron un poco, permitiéndole respirar y regresar a lo que estaba haciendo antes de que John llegara.

John interpretó su reacción como algo normal. Su amigo se preocupaba por él y lo intentaba proteger tanto como pudiera. Obviamente no estaba celoso.


Espero que les haya gustado este cap! La historia apenas va desarrollándose... todos sus comentarios y opiniones serán muy apreciados, pues después de todo, ustedes son quienes me inspiran a escribir :D

¡Saludos! n.n