Una semana pasó desde nuestro primer día. Cada día era lo mismo; el ver aquella multitud acercarse ya era una rutina. Siete días bajo el mismo edificio y aún no habíamos cruzado miradas. No es que me interesara, claro que no.
Una mañana, tuve mi primera oportunidad en la Biblioteca.
Yo estaba sentada en una de las mesas, buscando información para mi tarea de Biología, cuando Shane entró, buscó un libro y se sentó en la misma mesa.
Sólo lo miré, como lo haría con cualquier persona, y él me miró con su típica mirada de "Eres-inferior-a-mí".
- ¿Tengo algo? -Preguntó en un tono que sonaba fastidiado.
Podría haber respondido, pero la indiferencia le dolería más. Así es. Lo ignoré y seguí escribiendo.. La estrella no estaba acostumbrada a eso. Se quedó en silencio y continuó leyendo.
Al salir de la Biblioteca, encontré a Sierra.
- ¿Está Shane en la Biblioteca? -Preguntó algo alterada.
- Sí.. Está allá. -Dije sin más.
- ¡Oye! ¿Qué te sucede? Pensé que te gustaba su música. -Reprochó ella.
- ¿Y qué tiene? Él es sólo una persona.. Una mala persona. -Respondí. Últimamente estaba volviéndome "amargada", pero es que simplemente me molestaba que todos los tuvieran como reyes.
- Bueno, yo he hablado con los otros dos chicos. Nate y Jason son muy simpáticos, deberías conocerlos. -Propuso ella.
- ¡No me interesa conocerlos! Apuesto a que son iguales que Shane. -Respondí y di media vuelta para retirarme, pero vi que justamente Nate y Jason estaban parados atrás mío.
- No es bueno juzgar a las personas.. ¿Sabes? -Dijo Nate, pero sonaba divertido.
- Huh. Lo siento.. -Me disculpé. Nunca había tenido tanta vergüenza.
- Está bien, pero no creas que somos como él. -Dijo Jason.
- Aunque entendemos que puede hacerte pensar que somos así. -Repuso Nate. Realmente estaban siendo simpáticos.
- Bueno.. Me voy a mi clase. ¿Nos vemos? -Saludé con una sonrisa.
- Nos vemos. -Contestaron con una sonrisa.
Ese día fue muy extraño. Tal vez no eran tan malos como pensé. De todas formas, Shane seguía siendo irritante.
