Yujuu… ya vine con la actualización (Griz amenazó con asesinarme si no lo hacía) Jajaja No mentira… Griz es un amor de persona *:D

¡Amigor! Gracias por tu apoyo *:') no olvides que ese fic es por y para ti. Besos *:D

Y si se preguntan o no entienden el Summary y el título; conforme pase la historia lo verán *:P

Sin más que decir… ¡Lean! *xD

. ..Venuz' FloriLuna. ..*

*. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .[.Only a Girl.].. . . . . . . . . . . . . . . . . . .*

Capítulo 2: "Con la Frente en Alto"

Observó a su castaña rival aproximarse con tranquilidad; con una sonrisa de niña buena y dulce. Se postró enfrente suyo; exactamente, a un par de metros… esperando la orden para poder iniciar el encuentro.

-¡Peleadoras!... ¿Listas?- Cuestionó el hombre que voceaba antes de dar la señal para empezar -¡A luchar!- Gritó con ánimo a la vez que ambas chicas se lanzaban miradas y sonrisas retadoras.

-¿Preparada para abandonar el torneo en la primera ronda Asuka Kazama?- Preguntó Lili sonriendo de manera altanera.

-Ya veremos- Dijo casi en voz baja la castaña; frunciendo el ceño y harta de la arrogancia de aquella rubia desabrida.

La chica castaña lanzó su primer ataque dándole comienzo al enfrentamiento. Una serie de puñetazos y patadas fueron parte de ése primer ataque; no obstante, la ojiazul sólo esquivaba y bloqueaba con sus ya conocidos movimientos elegantes y sin dejar de lado la sonrisa burlona que le regalaba a Asuka Kazama.

-¿Es tu mejor combo?- Interrogó la monegasca mientras aún bloqueaba un puñetazo mofándose de la castaña prima de Jin.

-Aún no conoces lo mejor de mí; ya que nunca me he visto en la necesidad de sacar toda mi fuerza contigo- Se defendió la chica de ojos caramelo haciéndole creer a la Rochefort que era una oponente débil con la cual bastaban un par de golpes débiles para derrotarla.

Lili no permitiría que su rival se burlara así de su persona y sus habilidades ¡Ella era fuerte y podía vencer a quién le viniera en gana! Arrugó un poco la nariz en señal de enfado ¡Era su hora de atacar hasta dejarla inconsciente en el piso de aquella arena de pelea!

La Rochefort realizó una patada baja con fuerza a sus extremidades inferiores; haciendo que a Asuka se le doblaran un poco las piernas por el dolor… fue hasta ese momento en que Emilie la encontró vulnerable.

Sin pensarlo dos veces; la tomó por la cabeza, zarandeándola mientras se acomodaba para tomar impulso con su pierna derecha, levantar ésta y azotarla sobre la indefensa cabeza de la castaña que quedó tendida en el suelo.

Los gritos de los espectadores se hicieron más pronunciados después de dicha acción por parte de la rubia; sin embargo, Asuka era fuerte… y por ningún motivo iba a permitirse perder.

Desde el suelo en el que se encontraba, aprovechó la pequeña distracción que Emilie tenía para con el público.

La tomó por la pierna izquierda; tirándola para poder realizar una llave que probablemente le tronaría alguno que otro hueso… y así fue.

Tras haber caído boca abajo sobre la lona; la ojiazul pudo sentir el tacto de Asuka sobre su pierna. El dolor que el estiramiento de la chica le provocaba; logró que un grito proveniente de la monegasca, retumbara en todo el coliseo ¡Era casi insoportable sentir sus ligamentos forzados a estirarse en dirección contraria!

Ciertos ojos color caramelo estaban bien postrados en la pelea desde lo lejos en su "camerino".

El grito de Lili había alertado a prácticamente todos los luchadores; en especial a él.

Tras varios intentos fallidos por zafarse del agarre de la Kazama; consiguió hacerlo, alejándola un poco con una débil patada.

Con mucha dificultad; dado al dolor que palpitaba en su pierna izquierda, pudo levantarse… inconsciente de que su guardia era nula.

¡Era el momento de realizar una vez más aquél combo de puños, codazos y patadas con el que había iniciado sin éxito! Ésta vez no fallaría, gracias a la defensa baja de la Rochefort.

Acumulando fuerza en cada una de sus extremidades; su combo "mortal" dio inicio de manera victoriosa.

No supo en qué momento fue; sólo sabía que ahora recibía puño tras puño y patada tras patada por parte de la castaña… el dolor en su cuerpo aumentaba con cada ataque que recibía.

Una patada de tijera fue lo último que sintió recibir cuando Lili notó que había perdido el contacto con el piso mientras levitaba un poco sobre éste; y en la conciencia que aún le quedaba, supo que la maldita prima de Jin no acabaría allí.

¡Y efectivamente! Asuka Kazama concentró toda su fuerza en su hombro y brazo izquierdo para darse impulso y usar ambas partes de su cuerpo para "empujarla" con energía; a unos cuantos metros lejos de ella.

Nuevamente; la rubia pegó un grito en el cielo ante el dolor del golpe y la misma caída.

Se sentía débil. Su respiración sonaba agitada dado al daño que asolaba aún a su pierna y al resto de su cuerpo. Una pequeña lágrima rodó por su mejilla ¡Había perdido, de la manera más humillante y en un tiempo que parecía una broma!

La gente le dio inicio a una serie de aplausos y gritos de euforia ante la victoria de Asuka Kazama.

Lili aún permanecía en el suelo; tapándose el rostro con éste mientras se soltaba a llorar al sentirse deshonrada, indignada, degradada.

La castaña se percató de los sollozos de la chica a la que había derrotado… sintió pena por ella ¡Sabía que a pesar de ser la chica elegante y fina del torneo; tenía mucha fuerza y agilidad! Estaba algo sorprendida de haberla derrotado en tan poco tiempo.

Sin ningún afán de molestar, se acercó a ella y estiró su mano en señal de ayuda.

La Rochefort la miró con ojos que asesinaban. Se levantó despacio; haciendo caso omiso de la acción gentil de Asuka, y mirándola fijamente a los ojos; aventó su largo y dorado cabello hacia su espalda. Se alejó de allí; aventando a la castaña con el hombro y sin voltear atrás para volverla a ver… ¡Saliendo con la frente bien en alto!

Mientras, aún desde lo lejos… Jin observaba cada movimiento, específicamente de la ojiazul.

No le sorprendió que Emilie rechazara la "ayuda" de Asuka; pero si le preocupaba un poco el estado físico de la monegasca.

Inmutada… Lili pasó por el mismo lugar dónde los mismos luchadores de antes aún esperaban su turno. Una vez más… sintió la penetrante mirada de cierto coreano.

-Te dije que deberías regresar a la tienda de ropa de la que te perdiste rubia ¿Qué haces aquí? ¡Nadie te quiere!- Se burló el pelirrojo después de la derrota de la chica, quién lo miró con una sonrisa retadora.

-¿Y a ti sí?- Cuestionó curiosa dispuesta a defenderse mientras los demás participantes veían y oían.

-¡Pues claro!- Habló Hwoarang con seguridad.

-No se nota. Estoy segura de que Jin Kazama barrera toda la arena con tu anémico trasero como ya es de costumbre, y te mandará al hospital en tu bicicleta intento de moto- Lo agredió la chica sin intención de oír nada más, por lo que se alejó de ahí a paso apresurado.

¡Ella era toda una dama! ¡Pero ese maldito pelirrojo ya la tenía harta! A cualquier otra persona la hubiera ignorado; ¡Pero él! No tenía idea de cómo era que Kazama lo soportaba… además, ¡No le había dicho nada que no fuera cierto!

Decidió dejar de pensar en ello y se dirigió a las duchas; la pierna le dolía pero por nada del mundo iría a la enfermería; ya que seguramente le pondrían una apestosa pomada, un vendaje anti-sexy y quién sabe qué más… además, no era nada tan grave.

Luego de estar limpia nuevamente; escogió su siguiente parada.

Los combates continuaban y dentro de los combates que no había visto; Jin no parecía haber estado entre ellos… lo que indicaba que cabía la posibilidad de que estuviera cómodamente viendo.

Buscó por todos lados el camerino del chico; hasta que en uno de los pasillos más alejados, vio a un soldado joven de la Tekken Force custodiando una puerta ¡Podía jurar que era allí!

Se acercó con coquetería y elegancia al hombre… éste la miró en tanto que ella pudo observar de manera discreta el nombre de "Jin Kazama" en la puerta.

-¿Está dentro Kazama?- Preguntó la chica en un tono un tanto seductor; no obstante, el soldado desvió sus ojos a otra parte sin contestar –Por favor… déjame pasar- La Rochefort le habló con voz suave y dulce a la vez que pasaba su mano derecha por el hombro del joven.

-L-lo siento ¡Tengo órdenes de no dejar pasar a nadie!- Exclamó un tanto nervioso cuando detenía la mano de la rubia.

-… Muy bien- Parecía resignarse la muchacha -¡Entonces entraré por las malas!- Decía Lili cuando; en un movimiento rápido lo noqueó con un golpe en la nuca, dejándolo tirado justo en la entrada.

Con la mano temblorosa; postró su delicada mano sobre la manija de la puerta y la giró un poco para abrirla.

El pelinegro acomodaba sus guantes de pelea cuando oyó la puerta abrirse. No dudó en voltear a ver.

La miró asomarse por la puerta para después meterse de lleno en el lugar… pero se alarmó un poco al notar que la monegasca le ponía seguro a la puerta cuando la cerraba.

-¿Qué pasa?- Optó por preguntar con sequedad.

-Eso es exactamente lo que iba yo a preguntar ¿Qué pasa contigo?- Dijo Emilie al mismo tiempo que se acercaba a él un par de pasos.

-¿De qué hablas?- Cuestionó Jin sin comprender.

-¡Oh! ¿Ahora se supone que he de creer que eres inocente?- Hablaba Lili con un leve gesto de disgusto.

-Podrías ser más directa. Creo que no se te dificulta mucho-

-Bueno; digamos que arruinas nuestra supuesta "cita" y ahora, casi haces que me maten… porque dudo que mi pelea con Asuka haya sido por mera casualidad- Lo enfrentaba la histérica ojiazul.

-Primero; yo no arruiné nada. Saliste del lugar por quién sabe qué motivo y empezaste a gritarme- Se sinceró el japonés al decir que no tenía ni puñetera idea del porqué de su actitud -… y segundo; ¡Sí! Yo te puse contra Asuka… ¡Porque tú me lo pediste!-

-Yo…- Iba a empezar a repelar la monegasca; sin encontrar ningún término que pudiese contradecir lo último –Tú… ¡Eres un zopenco!- Se le ocurrió decir a la Rochefort.

Sin ningún indicio de haberse ofendido; Kazama comenzó a caminar a la posición de Emilie ¡Debería enfadarse por el loco temperamento de ella; pero en realidad, su terquedad le gustaba… o hasta ahora, así era!

En tanto que Lili retrocedió un par de pasos hasta pegar su espalda contra la puerta; un tanto asustada, no tenía idea de si Jin se había enfurecido por su mínimo insulto.

Acarició el suave y pálido rostro de Rochefort con el dorso del dedo índice de su mano izquierda. La miró fijamente a los ojos; tenerla cerca lo hacía sentir bien, incluso con todo y sus histerias.

-¿Y por qué dices que estropeé nuestra cita?- Interrogó con su grave voz de manera tranquila; más que nada, para saber qué mierda le había pasado ese día.

-¡Fui muy clara! Llegó tu amiguita; se sentó en MI silla, te tocó la mano y tú sólo la mirabas como un pelele-

El pelinegro de ojos caramelo lo pensó un momento…

-¿Qué no se suponía que estabas en el "tocador"?- Preguntó el muchacho con audacia y algo sorprendido de su falacia; ya que eso había sucedido en su supuesta ausencia.

-¿Q-qué?- Fue lo único que ella alcanzó a decir ¡Sola; se había revelado!

-Así que mirabas- Dedujo Kazama con una de sus lindas sonrisas de medio lado.

-Tenía qué hacerlo; eres tan engreído que debía asegurarme de que no jugabas conmigo- Habló firme; aunque en realidad, el motivo no haya sido ése del todo.

-¿Sabes? No estoy seguro de querer salir con una chica que miente- Cambió su semblante a uno más serio.

En cuanto a la monegasca; aquello le cayó como un balde de agua fría, aunque por mucho que le haya dolido oír aquello… no mostraría su lado vulnerable.

-Pues, yo no estoy segura de querer salir con un chico que descubre mis mentiras- Se "defendió" la ojiazul.

Sólo oyó una risa masculina proveniente de Kazama ¿Y ahora qué? ¿Se mofaba de ella o qué diablos?

Él; no podía evitarlo, Lili Rochefort le parecía la mujer más fascinante; con todo y sus cebolleses y huevadas. Además; dentro de sí, prevenir el hecho de haberse sentido halagado y un tanto emocionado por los obvios celos de la rubia ¡Era imposible!

-Estás celosa- Le sonrió embelesado.

-¿Q-qué? N-no- Por nada del mundo lo aceptaría delante de él… pero en el fondo ¡Sí, lo admitía! La maldita "chinita" sería el mismísimo infierno si es que llegaba a tener una relación más seria con Kazama.

Aún con aquella hermosa sonrisa de medio lado esbozada en su cara; Jin tomó con ambas manos el rostro de Lili con delicadeza. Ella lo miró idiotizada, perdida en aquellos ojos color caramelo.

-¿Cómo te demuestro que en verdad me gustas?- Le preguntó entre dientes, harto de rebajarse y repetírselo.

Ambos fijaron sus vistas en sus labios; deseando probarlos por segunda vez.

Por mucho que el condenado de Jin Kazama le encantara… no cedería ¡Al menos no a besarlo!

-Hay… tres cosas que puedes hacer- Comenzó a hablar la monegasca sacando toda su fuerza de voluntad y quitar las manos del chico de sobre su rostro.

-Dime-

-¿Harías… cualquier cosa?- Cuestionó seria.

-Eso creo-

-Entonces; invita a todos los luchadores mañana a un desayuno, un tanto formal; y después… llévanos a un gimnasio- Continuó hablando tranquila.

-¿Para qué haría eso?-

-Porque quiero hacer un poco de justicia. Tiene que ser un tipo de entrenamiento ¡Por qué quiero partirles la cara a dos personas!- Exclamó la joven.

-¿A quiénes?-

-¡Asuka…! y al motero con nombre de trabalenguas- Sonrió triunfante.

-… Bien ¿Y cómo se supone que haré eso?- Preguntó el pelinegro absteniéndose de preguntar el motivo de querer "degollar" a Hwoarang.

-¡Yo qué sé! Invéntate tú una razón para que te crean y asistan sin imaginar que es una trampa ¡Sé amable!-

-… De acuerdo- Refunfuñó nuevamente entre dientes ¿Por qué carajo cedía a tanto por ella? Cuando nunca en su vida lo hacía… ¡Con nadie! Realmente… Lili debía ser especial.

-En segundo lugar, también tienes que…- Detuvo su habla mientras un tono carmesí se apoderaba de sus mejillas –Mira… sabes lo de mi madre ¿No?-

-Sí- Respondió sin más.

-¡Pues ella era una artista! Amaba la danza, la actuación, el canto, el modelaje… Y yo; desde pequeña he querido seguir sus pasos. Es por eso que sé bailar; y es por eso que aprendí ballet… pero también sé cantar. Mi padre conoce a un promotor de disqueras. Invitaré al promotor al torneo y TÚ; me dejarás cantar en alguno de los medios tiempos que haya entre las peleas para que me contrate y YO sea como mi madre- Explicó la ojiazul sonrojada por su extraña petición.

-¿Me estás pidiendo que te dé permiso de hacer "un concierto" a mitad del torneo?- Cuestionó Jin sorprendido después de haber escuchado con atención.

Por un lado; no entendía el afán de Lili por ser tanto como su mamá, ya que así le parecía encantadora… pero por el otro lado; creía entenderla, después de todo, él mismo adoptó algunos gustos y cualidades gracias a su madre.

-Sólo será una canción-

-… Muy bien- Accedió; de igual manera siempre había algo de "entretenimiento" para el público durante la espera de una ronda a otra… lo que hacía la petición bastante más comprensible que la anterior -¿Y… la tercera?- Preguntó sin más rodeos el tercer gran deseo de la "señorita".

-Esa corre por tu cuenta- Terminó por decir la monegasca –"Veamos qué tanto eres capaz de hacer para demostrarme que te gusto Kazama"- Pensó la chica; ya que ahora tenía el ego por los cielos, todo gracias a él.

-¿Pero qué…?-

-Sólo piensa… eres bueno haciendo planes ¿No?- Sonrió de manera pícara mientras acariciaba la varonil barbilla del japonés y daba media vuelta para salir del camerino de Jin –Te veré mañana-

Sin perder tiempo; y antes de que el muchacho hiciera su acción favorita de tomarla por el brazo y no dejarla ir, abrió la puerta y salió del lugar, esquivando al soldado que aún yacía en el piso cerca de la entrada.

El pelinegro sólo postró su mirada de color miel sobre ella; observando sus movimientos… incluso asomó la cabeza desde el marco de la puerta para verla caminar por el pasillo… cuando su pie se vio bloqueado de dar un paso más gracias al cuerpo inconsciente que "descansaba" en el suelo.

-Idiota- Dijo Kazama dirigiéndose al "soldado" y rodando los ojos, cerró la puerta de golpe ¡Menudo militar estaba hecho!

Al día siguiente; Lili pareció vestirse dulce y radiante ante una invitación proveniente de Jin Kazama a un desayuno en uno de los restaurantes de más alta categoría de Japón; el restaurante "Amber".

Había elegido un vestido corto de primavera estilo strapless color verde agua; con estampado floreado beige y blanco, botones simulados en medio del busto, un cinturón café de cuero debajo del mismo y zapatos de tacón abiertos con una correa ajustable en el tobillo bastante ancha del mismo color que el cinturón; y con accesorios en manos, dedos y cuello, color verde y blanco.

Llegó al lugar en su ya conocida limosina e inmediatamente; un hombre bien vestido le indicó su mesa asignada. Exactamente una de las mesas más cercanas a la "principal", en la cual suponía estaría Jin.

Sus "compañeros" de mesa no eran de su completo agrado; empezando porque Asuka Kazama era una y Ling Xiaoyu; "la amiguita chinita" de Jin, era otra. El tercero era el rubio de Steve Fox y el cuarto; y para ella el más "preferible" de esa mesa, era Lee Chaolan.

-¡Hola!- Saludaron amablemente y con unísona alegría, Xiao y Lee.

-Hola- Sonrió la rubia de manera forzada; más que nada, por la presencia de la chica de coletas y tomó asiento; para su desgracia, entre Asuka y Steve; quien parecía distraído jugando con los cubiertos.

El ambiente en esa mesa era pesado; sólo Xiaoyu y Chaolan charlaban un poco, y de vez en cuando, ambos trataban de hacer plática con los otros tres restantes, quienes sólo respondían con monosílabos.

¿En dónde coño estaba Jin? ¡Menudo anfitrión era llegando tarde!

Su alma descansó cuando vio a Alisa llegar y justo detrás de ella venía… ¿La "familia" Mishima? ¿Heihachi, Kazuya, Lars y Jin juntos? ¿Es que acaso se estaban burlando de la sociedad?

Aparentemente, nadie los perdió de vista hasta que los cuatro llegaron a aquella mesa vacía que estaba cerca y tomaban asiento.

¡Lo admitia! ¡Jin Kazama era todo un bombón; más aún con aquél traje color gris satinado y su sencilla camisa negra con un par de los botones superiores desabrochados! Y por si fuera poco; al muy maldito se le había ocurrido llevar gafas de sol… lo que le daba un look jodidamente sexy.

Había sido inevitable no notar la brillosa mirada y el profundo suspiro que la chica de coletas negras había lanzado cuando el susodicho había llegado. La sangre comenzó a hervirle… ¡Jin la pretendía a ella; a Lili Rochefort… y a nadie más! O al menos, eso esperaba.

Todos guardaron silencio al notar que el "Mishima" menor se quitaba las gafas al mismo tiempo que se levantaba de su silla para hablar.

-Hoy; los mande a reunir a todos por dos razones. La más importante…- Jin se acomodaba un poco su saco para después meter sus manos en los bolsillos de su pantalón -Desde mañana, las peleas ya no serán individuales… serán en quipos de dos; así que, si quieren ganar el torneo, búsquense un compañero e intenten ganar- Decía Kazama a la vez que su mirada automáticamente buscaba una cabellera larga y rubia… no pudo evitar sonreír al verla; no sólo porque la chica luciese divina, también porque sus miradas se cruzaron, se conectaron y sonrieron; todo, en una milésima de segundo -… Y la menos importante…- Desvió su mirada de Lili y se postró serio y por dentro, algo avergonzado -… es; mi cumpleaños ¡Pueden empezar a servir!- Ordenó a los meseros y se dispuso a sentarse nuevamente; no obstante, algo… o mejor dicho, alguien… lo detuvo.

Rochefort miró sorprendida y asustada a Xiaoyu cuándo ésta se levantaba de golpe y le gritaba un "¡Feliz cumpleaños Jin!" a todo pulmón al "cumpleañero".

La mirada despectiva que Kazama le lanzó a su amiga alivió de manera mínima a Emilie.

-¡Jin Kazama!- Oyó otra voz proveniente de un par de mesas más lejos. La monegasca no perdió ni un segundo en voltear a mirar quién era -¡Feliz cumpleaños!- Decía Leo Kliesen bastante sonriente y alzando su vaso de jugo.

Lili se preocupó cuando "el chico nombre de trabalenguas" también se levantaba de repente. Juraba que si el mentado pelirrojo le decía algo inconveniente a Jin… disfrutaría más que nunca maltratándolo en el "entrenamiento" del gimnasio; sin embargo, todos parecían sorprendidos cuándo el coreano le sonrió a su "rival" y con entusiasmo le deseaba "¡Feliz cumpleaños!"

La ojiazul se deleitó con una de las medias sonrisas de Jin que tanto le gustaban; incluso cuando el mismísimo Kazuya Mishima; hombre que se hacía llamar "su padre", lo felicitó.

La mente de Lili se desconectó de todo lo que había alrededor cuando notó que la linda Ling Xiaoyu corría hasta el cumpleañero para abalanzársele en un abrazo.

Lo había tomado por sorpresa; y su instinto, no fue corresponder al abrazo de cumpleaños de la chica de coletas… más bien, su instinto fue mirar rápidamente a la Rochefort; quién los miraba expectante, observó que hizo un gesto desaprobatorio, rodó sus ojos azules y desvió la mirada a otra parte.

Agradeció al mesero que le colocaba en la mesa su desayuno y optó por no saber nada más del imbécil de Kazama y su "disque amiga" Xiaoyu.

Pudo sentir repetidas veces la penetrante mirada del anfitrión; pero nada haría que cruzara miradas con él… ¡En ese momento lo odiaba!

Después del desayuno; absolutamente todos los luchadores se dirigieron al "Gran Gimnasio Olímpico de Japón"… un lugar enorme, con cientos de áreas verdes y con concretos lugares respectivos de cada deporte.

Emilie entró a los vestidores para cambiar su primaveral vestido; por un top deportivo blanco en la parte trasera y rojo por delante, combinado con short de licra igualmente rojo con un par de rayas blancas a los costados, sus tenis de lona del mismo color y un par de muñequeras.

Entraron a lo que parecía el área de gimnasia; ésta contenía uno que otro aparato para ejercitarse donde la mayoría de las chicas se encontraban, más ella no… su estilo de lucha ameritaba otra cosa…

Se dirigió a una enorme colchoneta fijada al piso y se puso a practicar los saltos mortales y demás volteretas que solía hacer cuando luchaba. Y una vez más; sintió la profunda mirada color caramelo de Jin postrada en ella, sólo que ésta vez había decidido devolverle la mirada.

Se puso nerviosa cuando notó que su masculino y bien formado pecho estaba completamente al descubierto. Los delirios con chocolate de hace un par de días habían vuelto. Respiró hondo; aunque pudo sentir como si la respiración se le cortara cuando otra de las medias sonrisas de Kazama se dibujó en su perfecto rostro.

Se percibió a sí misma como niña de secundaria cuando desvió la mirada nerviosa ante el gesto del pelinegro.

Escuchó que Alexandersson comenzaba a decir algo en voz alta; pero no le puso mucha atención. Poco tiempo después; vio que un trío de luchadores se enfrentaban a Heihachi… cosa a la que también le dio la mínima importancia y se convenció de continuar con su propia práctica en lo que esperaba el momento o el pretexto de confrontar a Hwoarang y Asuka, pero… antes echó un último vistazo hacia dónde había visto por última vez al líder del Zaibatsu; pero éste, ya no estaba allí. Rochefort frunció el ceño extrañada y se estableció a continuar sus piruetas.

Se estaba preparando cuándo visualizó un balón de basquetbol que se dirigía a ella desde atrás con pequeños rebotes.

Dicho balón se detuvo en su pie izquierdo; lo miró con rareza y volteó un poco la cabeza para encontrar el lugar de dónde provenía hasta encontrar un estrecho pasillo que parecía oscuro.

Dejó el balón en la misma posición y se dirigió al pequeño y sombrío pasillo; pidiéndoles a todos los santos y dioses que conocía, no encontrarse con uno de los peleadores raros como Dragunov o algún pervertido.

Conforme se fue acercando, se fue tranquilizando… ya que divisó la perfecta figura tonificada de Jin recargado en la pared con los brazos cruzados.

-¿Qué haces aquí?- Preguntó Lili en voz baja.

-Quería llamar tu atención- Le dijo el chico al mismo tiempo que la miraba y se acercaba a ella para tomarla de la mano y llevarla un poco más hacia la oscuridad; lo suficiente como para que la rubia no pensara mal de él -… Escucha… lo que pasó hace un rato en el restaurante…-

-¡No quiero saber nada de eso!- Exclamó levemente fastidiada –"¡Xiaoyu es una resbalosa!"- Pensó en sus adentros y después de haber reflexionado aunque sea un poco, llegó a la conclusión de que no era culpa de Kazama ser tan irresistible para niñas como la "chinita".

-Pero…-

-Está bien… sólo fue un abrazo de cumpleaños- Mintió la monegasca; siendo que aún ardía al recordar aquello.

-Que por cierto… tú ni si quiera me felicitaste- Se oyó algo triste e indignado.

-¿F-felicitarte? Creí que había sido tu mentira para hacer lo del desayuno- Dijo la ojiazul sorprendida y apenada.

-No lo fue- Habló serio.

-… L-lo… lo lamento- Tartamudeó la monegasca cabizbaja ante la vergüenza. Retrocedió un paso para apoyar sus manos contra su espalda a la vez que las recargaba sobre la pared. Justo como el día anterior… Jin se acercó a ella; poniéndola más nerviosa de lo que ya estaba gracias a la gran exhibición de músculos masculinos -¡Feliz cumpleaños Jin!- Lo felicitó sonriente y sincera antes de que el muchacho pudiese acercase más.

-Gracias- Lo alcanzó a oír, serio… después con su media sonrisa –Entonces…- Comenzó a cambiar el tema de conversación -… Serás mi compañera en el torneo-

-¿C-cómo? ¿Es una orden?- Cuestionó sorprendida y divertida a la vez… le había agradado bastante el hecho de que el pelinegro la quisiera a su lado.

-Algo así- Contestó sin más. Lili quería que le demostrara que en verdad quería estar con ella… y esto, era una parte de ello.

-No me gusta recibir órdenes Jin Kazama…- Fingió seriedad –Pero… haré una excepción ésta vez- Le lanzó una miradilla coqueta y tímida… fue hasta entonces; que por primera vez en el par de años que "conocía" al CEO del Mishima Zaibatsu… el chico sonreía de manera completa; no de media lado cómo lo hacía las pocas veces que alguien salía victorioso al decirle algo gracioso. Ésta vez, Lili incluso pudo ver parte de la perfecta y blanca dentadura del pelinegro –Linda sonrisa- Lo elogió con un toque de picardía.

Jin rió un poco a la vez que miraba el suelo con cierta modestia.

-He sido muy condescendiente contigo-

-No tanto… aún sigues siendo frío y prepotente… y coqueto con "Doña Chinita"-

-Si no se tratara de ti; pasaría por alto eso último, pero, como me interesa que no pienses eso… estoy cediendo a muchas; sino es que todas, tus peticiones- Se sinceró el muchacho; aunque muy en el fondo se odiara a sí mismo por ser tan débil ante Lili.

-Tienes razón… aunque tengo una duda-

-¿Cuál?- Kazama apoyó sus manos sobre la pared; una a cado lada de la rubia… quedando cara a cara; a escasos veinte centímetros. Otra más de las acciones favoritas del chico ¡Acorralarla en cuanta pared, puerta, ventana, árbol o cualquier objeto firme y sólido que estuviera cerca!

-Si yo no te hubiera dicho nada ese día en el templo ¿Qué habría pasado?- Lo miró triste; sabiendo a la perfección que nada estaría pasando entre ambos de no ser por su confesión aquél día.

-No lo sé…- Comentó apenado.

-Entonces…reconoce que no has sido el único condescendiente aquí; yo jamás le confieso a un chico algo así- Habló la ojiazul haciendo un tierno puchero por el cual Jin continuó sonriendo.

-Lo reconozco…- Le decía el japonés mientras que observaba cada facción del pálido rostro de la chica enfrente suyo. La tenía tan cerca; era hermosa e inocente… y a veces, deseaba poder decirle alguna ridícula cursilería; más no lo haría ¡Su actitud de "chico malo y frío" debía estar firme lo más que pudiese!

Cada vez podía percibir más la deliciosa loción que Kazama usaba y la calidez que su cuerpo le transmitía a pesar de no tener contacto.

El rostro de Jin se acercaba al de Lili con lentitud…

-… J-jin- Pronunció su nombre con debilidad –Alguien podría ver- Alcanzó a decir en voz sumamente baja al mismo tiempo que cerraba los ojos; esperando la caricia de los labios del pelinegro sobre los de ella.

Al más mínimo roce que sintieron; el frenesí en sus sentidos hizo acto de presencia… pero las exclamaciones de sorpresa que los demás luchadores hacían y el fuerte sonido de los golpes de quienes "entrenaban" los alertó, haciendo que se separaran rápido y salieran de su "escondite" sin ningún tipo de discreción; ya que para su fortuna, todos observaban con detalle la gran batalla que Kazuya Mishima y Leo Kliesen estaban dando entre ellos.

-¡Por Dios! ¡Pobrecito!- Exclamó Rochefort preocupada al ver que Kazuya azotaba la cabeza de Kliesen contra su rodilla. Al líder del Zaibatsu no le agradó en lo más mínimo que Lili se angustiara por Leo.

Con todo y eso; el chico se tragó sus "inquietud", la cual, nunca aceptaría ni definiría como celos.

El enfrentamiento estaba resultando bastante interesante y mortífero; todos parecían impresionados, incluso Jin… a pesar de sentir esa extraña sensación al mirar a la ojiazul tan preocupada por Kliesen.

El sonido de un golpe fuerte, junto con un pequeño temblor y el ruido del derrumbamiento de uno de los pilares; provocó que todos se alarmaran. Rochefort soltó un grito desesperado… motivo por el que Kazama ansió poder abrazarla para tranquilizarla; y acto que por obvias razones, no hizo.

El endemoniado pilar había caído sobre los dos luchadores que se enfrentaban hace unos momentos.

Mientras el polvo por el escombro se empezaba a disipar; se podía empezar a ver la silueta de Kazuya levantarse.

La monegasca tapó sus ojos al observar que, algunas partes del "chico" sangraban a pesar de que el Mishima lo haya alcanzado a proteger.

Tras aquél incidente; todos los presentes tardaron en recobrar la tranquilidad.

Emilie observó que Jin hablaba con Lars y hacía gestos de desaprobación… cuándo dio la nueva noticia; supo el por qué.

Gracias al suceso ocurrido; la regla de escoger a un compañero se había ido a la cañería y había cambiado a la regla de "¡Confórmate con el colega que te toque o estás fuera!"

Lili se cruzó de brazos; enfadada ante la nueva regla ¿Es que acaso el mierdero destino nunca la iba a dejar estar con Kazama? ¿O simplemente no quería ponérselos fácil? De cualquier modo; la chica fue consciente de que el repentino cambio no tenía nada que ver con Jin; por lo que se abstuvo de hacerle un berrinche al pelinegro…

El berrinche sólo vendría… si al CEO de la Corporación Mishima; le tocaba por "casualidad"; "emparejarse" con la "chinita".

Sí así fuera… Lili juraba hacerle una rabieta del tamaño del universo.

Y aquí acaba el segundo capítulo…

¡Griz! ¡No soy ratera! Jajaja Ok no… Griz ni me dice nada; toda linda que me da permiso de hacer varias cosillas paralelas a su magnífica historia y yo condenándome solita *xD

Por cierto; los invito a que pasen a leer su fic… "Hombre Distraído"; está genial y chistoso *xD ¡No se arrepentirán! *-*

Ok; y ya que hice mi espacio de publicidad, no me queda más que agradecerles a todos los que leen *

Por supuesto también a mi amigor Griz… ¡Qué al fin jugamos juntas! Pero sus mendigas pilas no aguantan *xD

Y en cuanto a la historia; ¡LILI ES LA BIPOLAR MÁS CEBOLLERA DE LA GALAXIA! *xD De repente quiere cortar la cabeza de Jin, al rato le hace su escena de celos y después se porta como un amor de persona con él ¿WTF?

Por otro lado; Jin se pone todo vulnerable cuando ella está presente, por eso accede a todos sus caprichos de ¡Dime que soy la más linda! Jaja aun así, trata de no perder tanto el piso y se guarda algunos comentarios que aunque muera por decírselos… ¡NO LO HACE! *xD

¡Oh, sí! Jin celoso de Leo… (Griz se matará de risa con eso… porque es una rotunda huevada ya que es paralelo a su fic) *xD

Una vez más ¡GRACIAS A TODOS LOS QUE LEEN Y LE DAN UNA OPORTUNIDAD A LOS DELIRIOS DE ESTA LOCA! *:3

Un beso y abrazo enorme a todos ustedes *:D

¡Y que Dios los Bendiga! *;)

. ..Venuz' FloriLuna. ..*

*:3