En el camino
Luego de su reencuentro con Dawn, Ash se sintió más motivado con ella a su lado aunque no pensó olvidar la verdadera razón del por qué de su regreso, sino que quiso aprovechar esta oportunidad de la mejor manera posible. No estaba nadie más en su compañía, ni siquiera sus preciados Pokémon, tampoco eran seguidos por el Equipo Rocket a causa de que no se enteraron de este sorpresivo problema de salud de Mr. Mime y eso les daba la garantía de una tranquilidad en todo aspecto. La única persona con quien estaba a su lado era aquella que se vestía de porrista para animarlo en cada batalla y subir la moral cuando hacía falta. Por fuera se veía tranquilo, pero por dentro estaba sumamente feliz.
Antes de llegar a la farmacia, vieron un pequeño puesto de helados hechos con leche Mu-mu bastante deliciosos. Sacando ventaja del día soleado, Ash decidió invitarla y ella ansiosamente aceptó ese gesto de caballerosidad por parte de su amigo.- Señor ¿Me podría dar dos conos por favor?- Por este tipo de hechos que ocurrieron con ambos, muchos creería que eran novios seguramente, aunque no era así debido a que ninguno podía hacer esa confirmación. Cuando le pagó, el vendedor recibió el dinero y buscaba debajo del carro monedas para devolverle el cambio en un cajón, pero estaba muy duro y no podía abrirlo solo, así que el joven de Pueblo Paleta bajó y lo ayudó a sacar las monedas. Pero en ese momento, se escuchó un gritó.- Kyaaah.- era Dawn con una mano en su cabeza, con la otra entre las piernas y después rápidamente se sentó en el banco de plaza que tenía detrás.
Ash, yendo a dicho banco de plaza con los dos conos, no sabía lo que le pasó. Le estaba por preguntar, pero justo antes sintió un fuerte viento (no tanto como para que se le vuele la gorra) y sacó la conclusión en su cabeza respecto a esa sensación y de la postura de Dawn a tal punto de adivinar lo que sucedió.- (...El viento le levantó la falda ¡MALDICIÓN! ¿Cómo me perdí ese fantástico momento?...)- Lo dejó callado y muy molesto por dentro. Al final, le entregó su helado y ella le contestó también observando su rostro.- Muchas gracias. Ash ¿Te ocurre algo? Parece como si estuvieras molesto o algo así.- Al temer de que se diera cuenta y que piense mal, cambió rápidamente el rostro y le contestó de manera relajada.- No te preocupes. No tengo nada. Ahora comamos.
Mientras comían y descansaban en un hermoso día a pleno sol, Ash se encontraba pensativo mientras le miraba las piernas a Dawn, quién disfrutaba demasiado lamiendo su rico postre. A lo que el exterior se refiere, amaba muchos puntos de ella como su cabello, sus ojos y su rostro, pero siempre lo más destacado y particular de su compañera era esa pequeña falda rosa. Esa prenda lo volvía loco porque encima la usaba en los tiempos más fríos. Justo en ese instante, se le cruzó por la cabeza un comentario de Zoey cuando todos se encontraban en Ciudad Snowpoint.- ¿Te digo algo, Ash? Me parece extraño y gracioso a la vez que a pesar de las bajas temperaturas de aquí, Dawn tenga solamente ese abrigo cuando sus piernas están totalmente descubiertas. Admito que son fuertes y bonitas, pero en cualquier momento pescará un resfriado por andar presumiendo. Ir viajando siempre en faldita me incomodaría un poco por varias razones, pero si le gusta ir vestida así, que haga lo que le parezca más cómodo.- Esas palabras nunca las había considerado hasta ahí. Lo que imaginaba era que, si tuviera el gran busto de su ex compañera May, Dawn sería la mujer perfecta tanto por dentro como por fuera porque de la cintura para abajo estaba extremadamente atractiva sin duda alguna.
Bueno Ash. Creo que es momento de ir a la farmacia de una vez. No hagamos sufrir más al Pokémon de tu mamá ¿Cierto?- dijo Dawn mientras se levantaba del banco mientras terminaba de comer. Él afirmó con la cabeza y continuaron su camino a la obtención de la medicina. Ya no quería desaprovechar nada como lo que se perdió a tal punto de mirar rápidamente su falda al sentir la más ligera brisa que la pueda mover. Nunca se enfocó en esto en su largo viaje por Sinnoh ya que en su cabeza la idea que dominaba era ganar medallas para competir en la Liga, pero ya con ese objetivo cumplido, intentará encontrar un momento en donde pueda "gozar" y satisfacer su atrevida necesidad sin que ella se dé cuenta porque le causaría inconvenientes que duda bastante poder resolver.
Pasando los días, pensaba en preguntas que no levanten sospechas pero que a Ash le gustaría saber para calmar un poco sus ansiedades.- Te quiero preguntar algo ¿Quién te compró esas ropas de llevas puesta?- La miraba a los ojos y se dio cuenta que se lo tomó con normalidad incluso en la contestación.- Me las compró mi mamá. Me gustan los colores y me dan comodidad. Por eso las suelo llevar ¿Y las tuyas?- Ahí se dio la idea de que lograba llevar esta conversación sin inconvenientes.- Llevo del mismo estilo, pero las cambio siempre por región exceptuando la vez que fui a Johto... ¡Mira! Ahí está la farmacia. al fin obtendré el remedio que tanto necesito conseguir.
A pesar de tener un compromiso importante, Ash también disfrutaba de estar junto a una hermosa y valiosa compañera, de quien esperaba que indirectamente logre satisfacer sus deseos generados por los impulsos hormonales.
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Notas del autor
Regresé después de mucho tiempo con el fin de terminar esta historia prometida a un amigo. Entre una enfermedad molesta, los intensos estudios y mi desmotivación para escribir, no la pensaba continuar, pero ahora estoy un poco más fresco y quisiera terminar con la historia el capítulo siguiente. Ya sería el segundo fic completo después del de amor-erotismo del Frontiershipping (Crystal y Emerald del manga de la misma franquicia) y así logro hacer valer con lo prometido. Aprovecharé el tiempo que tenga disponible para ver si puedo continuar algo viejo o crear algo nuevo que tengo en la cabeza. De paso, tengo lago que hacer. De todas maneras, me siento bien ahora. Muchas gracias.
