Hola de nuevo, como verán cambié un poco la historia gracias al aporte de blue-azul-acero, como dije antes hace mucho tiempo que no escribo y le cambié el contexto para que sonara más "creible" creo que ya poco a poco recuperaré mi toque
Y gracias castilloyajaira7 por animarme a seguir!
Algo importante, voy en la universidad no me da tiempo de actualizar seguido, así que lo haré cada domingo! Como hoy.
Bien aquí está el primer capítulo
Capítulo 1: En Coma
Arnold se hallaba cabizbajo durante la cena, ese sueño, no podía haber sido solamente un sueño, tenía que haber algo más allá… y es que la curiosidad de Arnold no tenía limites, eso estaba demostrado, igual como cuando quiso saber sobre su escritora favorita o la vez que él y Gerald se aventuraron para encontrar al Gran césar.
–¿Ocurre algo hombre pequeño? – El abuelo Phill lo sacó de sus pensamientos – Casi no has tocado tu cena– insistió
–No es nada abuelo, ¿Alguna vez has sentido que tus sueños son reales? Ya sabes como si realmente hubieras vivido lo que soñaste– dijo jugando con los chicharos en su plato
–Depende de que tipo de sueño sea el que hayas tenido…– respondió
–Bueno, es... una niña
–Oh dios, ¡Puckie! Sabía que este día llegaría Arnold está teniendo pensamientos con muchachas– dijo sorprendido
–No, no ese tipo de sueños abuelo– dijo Arnold con quietud– es helga… la he visto en mis sueños
–¿Has soñado con Eleonor? – preguntó la abuela mientras servia jugo de naranja
–Helga ¿tu compañera de la espesa ceja? – preguntó el abuelo
–Sí…
–¿Te gusta? – preguntó el abuelo
–ven acá pequeña sabandija– La abuela se retiró para perseguir a Abner que había robado un pedazo de pan
–No, no por dios nada de eso – Dijo batiendo las manos Arnold en la mesa– Es sólo que, creo que siento algo de culpa, ayer le dije cosas muy feas, no sé que me pasó, he perdido la cordura– dijo negando con la cabeza
–¿Qué fue exactamente lo que le dijiste?
–Que sería mejor no tenerla que ver siempre
–¿y ella se enojó contigo? – preguntó el abuelo
–No, no lo sé… en cuanto desee eso sid la empujó por accidente, ella cayó en la calle y bueno un auto la ha atropellado, lo peor es que… no reacciona, el señor Truman ha dicho que está en coma – y dicho esto último a Arnold se le quebró la voz
–¿EN COMA? – dijo el abuelo levantando la voz en señal de admiración– Oh Arnold a veces uno puede desear cosas por el enojo del momento pero muchas veces pueden hacerse realidad..
–Abuelo no me ayudas en nada– dijo Arnold con una voz suave
–Perdón hombre pequeño, no creo que esté así por mucho tiempo, pero si te sientes mejor con algo, creo que deberías verla mañana ¿En donde esta?
–No lo sé, pero llamaré a casa de los Pataki, quiero ver a Helga
–Creo que es lo mejor, y te ayudará a sentirte menos culpable contigo mismo
–Si abuelo, gracias– Tomó el tenedor y continuó su cena, arrimó los cubiertos y llevó los trastes al lavadero para retirarse al corredor
Allí estaba frente al teléfono de la casa de huéspedes ¿debería llamar? Se cuestionaba demasiado, sus dedos entrelazados se movían nerviosamente, nunca se había sentido de esa manera al llamar a Pataki, entonces levantó el teléfono y marcó el número
–Hola señora Pataki, soy Arnold compañero de la escuela de Helga ¿cómo sigue ella?¿hay alguna buena noticia? – No se le ocurrió más que decir
Por supuesto la madre de Helga no le dio ninguna novedad a Arnold, helga seguía inconciente por el golpe de aquel auto
–Quería saber si puedo pasar por el hospital donde está ella…quiero verla– terminó de articular
La señora pataki no le negó nada, así que el rubio iría después de clase, se despidió cortés y subió a su habitación, naturalmente luego de haber dormido toda la tarde no conciliaba el sueño
Miraba el papel tapiz de su habitación, y recordaba cada acción del día, por primera vez no había sufrido ningún acoso de su bully personal, no había sido agregido o insultado, pero extrañamente no lo hacía sentir bien
Y es que tener a Helga G Pataki cerca le daba cierta emoción a su vida, alguien a quien observar, calmar, entender y discutir por mero gusto, sin ella, todo era tan plano, común.
–Nunca debí decirle eso a Helga, realmente no lo decía enserio– se dijo a sí mismo luego de cambiar la posición en la que estaba acostado, no se dio cuenta cuando sus pesados párpados cayeron rendidos al fin.
–¿Arnold? – escuchó una voz suave que lo llamaba
Se encontraba en la misma calle, pero habían más cosas, una dulcería y un cine
–Helga? – dijo el rubio
Al girar la había encontrado de nuevo, con el moño rosa y una expresión de extrañez, sobándose el brazo
–A..Arnold– tartamudeó– Pensé que no regresarías! Me tuve que quedar sola, aquí
–Helga, yo…– pensó en negarlo todo, engañar a su subconsciente y decidir despertar pero de cierta manera, la presencia de Helga aunque sea en sueños era reconfortante
–¿Si? Arnold
–¿Qué estás haciendo aquí? – No se le ocurrió otra cosa que seguir la traba que le ponía la mente
–No lo sé, no recuerdo como llegué aquí, no venía hace mucho tiempo
–¿Cómo? ¿Haz estado aquí antes? – Preguntó con inquietud
–Sí, como cuando era niña, recuerdo que Bob y Miriam me trajeron acá, fuimos al cine y luego a la dulcería, Olga por una vez en la vida no fue molesta, fue un día perfecto…pero me quedé dormida y después aparecí en mi habitación
Arnold escuchaba su pequeño relato, por un momento pensó que ella era real, todos los gestos que ella hacía, su mirada, debían ser de la verdadera Helga y no un producto de su mente.
Helga suspiró –No recuerdo muy bien este lugar, ni como llegar a casa… estoy asustada
–¿No puedes llamar a nadie? Debe haber alguna solución o alguna cabina telefónica cerca– dijo el rubio
–No hay cabinas telefónicas aquí Arnold, mira a tu alrededor– La rubia señalo hacia las calles, ahí Arnold pudo percatarse que el terreno estaba totalmente desolado, era como si un huracán se hubiera llevado a todas las personas, pero dejado todo intacto
–Comienzo a asustarme– dijo Arnold sentándose en la acera, fuera del cine donde estaban exhibiendo "Liberen a Willy 3"
Helga se sentó a su lado, aflojó su moño rosa y se soltó el cabello –Creo que jamás saldré de aquí Arnold
–No digas eso, claro que saldrás, saldremos de esto– Dijo a si mismo dándose animos
–Gracias, de cierta manera, me siento menos sola cuando estás tú– sonrió hacia Arnold y este le tendió la mano en señal de complicidad
–Sabes, eres realmente agradable cuando no estás enojada, helga
Arnold se sentía de cierta manera aliviado, Helga no estaba torturándolo, ni llamándolo por sobrenombres, y es que las últimas pocas veces que habían pasado tiempo juntos, ella se había puesto insoportable
–Gracias cabeza de balón – oops, muy temprano para pensarlo se dijo a si mismo arnold – Eso no fue para molestarte, por si lo piensasEl rubio volvió en sí, sonrio levemente
–Oye arnold…
–¿Si helga?
–Oye Arnold… Oye Arnold
Despertó.
Bueno chicos esto es un poco más para introducirlos en la historia, ya daré algunas señales de todo lo que quiere decir el lugar donde Helga está y porque Arnold es el único que puede contactar de cierta manera con ella.
Espero que lo hayan disfrutado y cualquier crítica es bien recibida
Blessings!
Orangefuzz
