Título: Economía

Género: Humor

Advertencias: insinuaciones de shounen-ai, uso de nombres humanos.

Disclaimer: Hetalia es de Himmaruya. Además, este fanfic está basado en un texto que encontré en internet y que trataba de explicar la economía de los países usando vacas. Yo sólo lo adapté al mundo hetaliano. Los fragmentos en negrita pertenecen al documento original.

ECONOMÍA

Rusia parpadeó y sonrió infantilmente. No entendía qué estaba pasando: hace un momento tenía dos vacas, pero ahora veía cinco. Cerró los ojos y volvió a contar: 1, 2, 3… ¡257! ¡Tenía 257 vacas! "Es increíble", se dijo "he de contárselo a América, así verá que mi economía es la mejor". Antes de salir a buscar a su eterno rival decidió que las enumeraría otra vez, tal vez se hubieran vuelto a multiplicar. El resultado fueron tres vacas. Ahora sí que se sentía perdido, ¿qué estaría pasando? ¿Alguno de sus vecinos se había atrevido a robarle? De ser así, el culpable sufriría mucho. Tal vez hubiesen sido Polonia o Lituania… Igualmente, después saldría a buscar venganza, de momento abriría otra botella de vodka y seguiría bebiendo.

Economía rusa: Tú tienes 2 vacas, aún así, cada vez que cuentas, te da una cifra diferente. Dejas de contar vacas y sigues bebiendo vodka.

Había empezado la conferencia, en la que Alemania les mostraría a sus vecinos europeos sus nuevos logros. El país protagonista se aclaró la garganta y comenzó a explicar cómo, gracias a un complicadísimo proyecto de ingeniería genética, había conseguido que sus vacas vivieran 100 años, comieran una vez al mes y se ordeñaran solas. Cuando terminó de hablar observó a su alrededor: Francia e Inglaterra estaban discutiendo (como siempre), Polonia se había tirado (literalmente) encima de Lituania, en busca de algo de atención; España se encontraba abrazando-sujetando al hermano de Italia, antes de que este se le tirase encima; Hungría trataba de impedir que Prusia molestase a Austria, aunque más parecía que los dos primeros iban a montárselo encima de la mesa… Sólo Italia le prestaba atención, pero estaba claro que por mucho que lo hubiera intentado no se había enterado de nada. Alemania dejó exhalar un hondo suspiro, ya debería haberse acostumbrado.

Economía alemana: Tú tienes dos vacas y gracias a un proyecto de ingeniería consigues que coman una vez al mes, se ordeñen solas y vivan 100 años. Nadie cree que tenga mérito.

América sentía curiosidad. No, mejor dicho, Alfred F. Jones se moría de curiosidad por saber cómo lo había hecho China. ¡No sólo había conseguido producir y vender más leche que él –y además a un precio mucho más barato – sino que encima presumía de ello! Sigilosamente, se introdujo en la casa de Yao, a la espera de encontrar el misterioso secreto de la cría de vacas. Lo que allí vio lo dejó completamente anonadado: 100, o más, 300 chinos se encontraban aglomerados ordeñando vacas. Intentó salir –no huir, porque claro, ya se sabe que los héroes no huyen- discretamente, pero el dueño de la casa ya se había percatado de su presencia. Una bala pasó rozando el cuello del americano, que estaba totalmente sorprendido, no esperaba ser atacado así.

-¡¿Se puede saber qué demonios haces aquí, aru?

China estaba fuera de sí.

-Si descubres mi secreto te vas a enterar, aru. Prométeme que no lo harás.

-Pro-prometido…- respondió el otro, todavía blanco por el susto. De ahora en adelante no fisgonearía en los asuntos de China.

Economía china: Tienes 300 tíos ordeñándolas. Explicas al mundo tu increíble ratio de productividad lechera. Disparas a un periodista que se dispone a contar la verdad.

Japón cerró los ojos y aspiró el refrescante olor de la hierba, realmente disfrutaba los momentos que pasaba con Grecia.

-¿Qué… decías… que había pasado… con el experimento de las… vacas?- le preguntó su acompañante.

Japón se sonrojó ligeramente al haber sido sacado de sus pensamientos, había cometido una verdadera descortesía.

-Ah eso. Principalmente, probamos a acrecentarlas en una escala 1:10, para que produjesen el doble de leche. Desafortunadamente, no obtuvimos demasiado dinero.

- Vaya… lo siento... es una pena que tanto esfuerzo no haya dado fruto… la verdad es que solo de pensarlo siento ganas de echarme una siesta…

Para sorpresa de Grecia, Japón sonrió.

-No, para nada. Después mi gobierno decidió hacer una serie sobre ello, ahora se llaman "Vakimon". Hemos ganado varios cientos de millones de Yenes.

El castaño asintió, sorprendido. No siempre entendía a su amigo, pero eso ayudaba a acrecentar su atractivo… Un momento, ¿atractivo? Pues sí, parece que realmente lo era…

-Japon… ¿te gustaría… acompañarme a mi casa…?

Economía japonesa: Las rediseñas a escala 1:10 y que te produzcan el doble de leche. Pero no te haces rico. Luego ruedas todo el proceso en dibujos animados. Los llamas 'Vakimon' e incomprensiblemente, te haces millonario.

Hey~ he aquí el capítulo uno. Iré subiendo los demás dentro de poco.

Reviews?

Tomatazos?

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