Disclaimer: Amadísima JKR, te prometo que ya sé que los derechos de los personajes te pertenecen a ti, y a un montón de entidades más. Yo no pretendo nada. Es solo que soy una enamorada de HP, y por eso escribo.

Nota de la autora: Yo sé que la pareja HHr no es demasiado popular, al menos en el ambiente de habla española, porque entre los fics en inglés os aseguro, que ganan por goleada. Ron, no me cae mal ( solo un poquiiiito), pero que se busque otra novia, hombre. Con lo que se pelean, no durarían ni cinco minutos saliendo juntos.

Yo cuando escribo, pongo guiones, comas, de todo. Pero al pasarlos a documento fanfiction.net, me los elimina. No sé porqué pero me da una rabia!!!

El que quiera escribirme a mi mail, puede hacerlo. Soy fanática de HHr, y nada tolerante con los RHr. En el fondo pienso que Ron también está loco por Harry, y lo Hermione es una tapadera. Con ese chico al lado, quién no va a fijarse en él? ( ja,ja!!!)

HHr4ever

Capítulo 2 El baile de navidad de los despropósitos.

Los días siguientes, Harry y Hermione prácticamente no se hablaron. No sabían cómo dirigirse el uno al otro. Se evitaban a propósito, e incluso durante las clases, intentaban no coincidir juntos en los ejercicios comunes. Durante el último entrenamiento antes del baile, el viernes a última hora, Harry estaba realmente despistado. No veía la snitch, pero es que se hubiera dicho que no veía ni el mango de su escoba. Ron, que le observaba desde las gradas, movía la cabeza incrédulo. Harry no hacía más que recordar lo sucedido con Hermione. Estaba tan confundido, que no se concentraba en nada. Aquel beso le estaba trastornando demasiado. Tras recibir un severo sermón del capitán, por su bajo rendimiento en el campo, Ron y Harry, regresaron al castillo para cenar. Harry se mostraba poco entusiasta.

Estás un poquito nervioso con lo de mañana, no? La linda Cho Chang, te trae loco- Harry asintió sin contestar.

Si Ron hubiera sabido que sus pensamientos habían sido dedicados a Hermione durante las últimas 48 horas, se hubiera quedado atónito. Harry no dejaba de darle vueltas a la cabeza: su mejor amiga y él se habían besado y ahora todo resultaba tan diferente...

No me extraña que tengas esa cara ante la perspectiva de dar la talla mañana sin tener ni idea- dijo Ron- porque supongo que no te tomarías en serio eso de besar a Hermione, no? -

Harry miró a Ron, con una mezcla de ira y desconcierto. ¿La sugerencia del experimento, había sido una broma de las suyas? Se sintió tan idiota, que arrugó la boca en una mueca. Si no fuera porque Ron le hubiera frito a preguntas, no hubiera ido siquiera a cenar. Al llegar al Gran Comedor, vio a Hermione charlando animadamente con Neville. ¿Y esa amistad?¿ Se habia perdido algo?

...hay un tratado sobre tinturas y emplastamientos fascinante escrito por Bara Norjansen, yo lo he leído enterito montones de veces- decía Neville, sonriéndole, con los ojos brillantes.

Tienes que dejármelo. Me gustaría mucho consultarlo- Hermione también le sonreía.

Harry saludó con un gruñido, que a él mismo, le sonó a la delicada verborrea de su tío Vernon. Pero , porqué le molestaba tanto que Hermione conversara con Neville?

Teneis que perdonarle- dijo Ron burlón, volviéndose hacia ellos- es que está nervioso porque mañana va a hacerse un hombre.

Oh, estoy segura de que hará un gran papel- contestó Hermione, observando de soslayo a Harry. Este miró a la mesa, y ella tomó una bocanada de aire. Cruzar sus ojos con los de Harry, le avergonzaba mucho, así que retomó la conversación con su compañero.

Oye, el libro lo tengo en la habitación, si quieres verlo...- dijo Neville, absolutamente feliz de compartir su pasión con alguien.

Claro que sí, me encantará- Hermione se dirigió hacia sus amigos- bueno, chicos , hasta luego.

Neville y ella se fueron en dirección a la torre de Griffindor. Harry comió sin apetito, con un semblante bastante serio.

Jolín, Harry, cualquiera diría que mañana te van a colgar del palo mayor. Vas a estar con la chica de tus sueños, no te preocupes tanto.

Perdona, Ron, no sé ni lo que me pasa- y realmente no lo sabía.

***



El sábado a las ocho de la tarde todo el mundo se había marchado ya al Gran Comedor, pero Hermione había estado dudando si acudir al baile o no, y aún estaba en la torre de Griffindor. No deseaba en absoluto tropezarse con Harry y Cho, y ver cómo estaban emparejados. Solo los ruegos de Ron, le hicieron desistir del propósito de quedarse en la cama. Cuando Hermione bajó las escaleras hacia la sala común, Ron se quedó con la boca abierta. Llevaba la melena brillante suelta, con las puntas onduladas, y peinada con la raya al lado. Bajo la túnica rosada, llevaba un vestido largo de tirantes, del mismo color, con el cuerpo bordado con flores blancas. Sonreía, y sus ojos parecían más hermosos que nunca.

Vaya, Hermione- le dijo Ron ofreciéndole su brazo- estoy impresionado.

Te lo agradezco, pero supongo que me ves con buenos ojos.

Cuando finalmente entraron al baile, la pista ya estaba llena de parejas abrazadas, bailando al son de la música lenta. El ambiente era mucho más íntimo que el año anterior. Había muy poca luz, solo se habían encendido unas cuantas velas flotantes. Ron se pregunto, si Dumbledore deseaba favorecer los instintos juveniles. Tomó de la mano a su compañera, y le sonrió.

Venga vamos a bailar- le invitó Ron- nos hemos perdido más de media hora de fiesta.

Hermione asintió. Tardó poco en ver a Neville y Lavender. De modo que había ido con él! Porqué habría rechazado a Ron para ir con Neville? Ginny estaba sentada con aire molesto, en una de las treinta mesas circulares que habían dispuesto ese año. Las habían adornado con unos manteles de tela azul oscura, velas y centros de flores. Hermione siguió la dirección de la mirada de Ginny, y encontró a Harry y Cho, abrazados, bailando, ajenos al mundo, en el extremo más alejado de la pista. Cho tenía la cabeza apoyada en el pecho de Harry.

No debería haber venido - pensó Hermione- sabía que iba a pasarlo mal.

Ron miró de reojo a Lavender que parecía encantada de bailar con Neville. Por lo menos, ese año tenía más control sobre sus pies. De pronto, Hermione sintió, que Ron la presionaba contra él, sin dejar de observar a Lavender, al mismo tiempo que la llevaba como una peonza, tratando de acercarse a ellos. Neville y Hermione se sonrieron encogiéndose de hombros, casi divertidos por la actitud de Ron. Era tan lamentablemente obvio su intento de dar celos...

- Estás muy guapa- le dijo Neville, gesticulando las palabras sin hablar.

Hermione se lo agradeció sonriéndole con la mirada. Como Ron, no conseguía que Lavender reparase en él, cambió de estrategia. Ahora se dedicaría a molestar parejas bien avenidas.

Vamos a fastidiar a Harry y a Cho. Mírales están ahí tan agarraditos. Qué monos!!!- arrastró a Hermione nuevamente hacia el otro lado de la pista. La muchacha empezaba a hartarse de tanto zarandeo.

Oh, no , no, por favor- pensó desesperada- no quiero verles.

Eh, chicos, mirad lo guapa que se ha puesto hoy nuestra Hermi- les dijo a ambos, distrayéndoles de su abstracción. Sostenía firmemente a la muchacha , mientras les empujaba con cara de diversión, deshaciendo el abrazo de ambos.

Harry miró de reojo a Hermione. Realmente estaba bonita, demasiado. Sus ojos de almendra, parecían tan iluminados como las estrellas. De pronto le embargó el deseo de abrazarla intensamente, y el recuerdo del sabor de sus labios volvió .

Vamos Ron, deja de molestarnos, y vete con Hermione a otra parte- le dijo Cho cortante- no ves que estamos ocupados?

Tampoco hace falta tanta amabilidad- le dijo Ron ofendido- solo venía a saludar a mi amigo.

La vista de Hermione se posó sobre el espectacular vestido rojo de Cho. Se había quitado ya la túnica, y el escote que lucía era de infarto. Seguramente el profesorado no le había llamado la atención debido a la falta de luz, porque no la habrían visto.

Cho, solo era una broma, Ron no tenía intención de molestar- reprendió suavemente a Cho- ... y es verdad que estás muy linda- murmuró Harry, dirigiéndose a su amiga.

Hermione le miró enrojecida .Por toda respuesta, una molesta Cho arrastró a Harry hacia una hilera de sillas apostadas contra la pared para dejar espacio en la pista, y Hermione vio como se refugiaban tras unas columnas.

Estoy cansada de corretear Ron, voy a sentarme.

Neville estaba pensativo, con sus manos sobre una mesa, jugando con la cera de las velas, mientras tenía la mirada perdida en el infinito.

Eh, Neville- saludó Hermione- dónde está Lavender? Os habeis cansado de bailar?

Ha ido a empolvarse la nariz- hizo un amago de sonrisa - Es una chica estupenda- dijo con tono melancólico - Sabes porqué no ha querido venir con Ron? - Hermione negó con la cabeza, pero sentía curiosidad al respecto- porque yo no tenía con quien venir. Y yo sabía que nadie iba a querer hacerlo.

Y Ginny?, no quisiste volver a preguntárselo?

Oh, ella - Neville parecía muy triste, mientras miraba en dirección a Ginny. Su vestido verde de seda, le hacía parecer mucho mayor. Su hermano Ron la había sacado a bailar, y ambos, parecían hacerse confidencias- ya no me necesita para venir. Está en cuarto.

Hermione no pudo dejar de pensar, que había algo mezquino en la actitud de la srta. Weasley. Pero el rostro de Neville parecía falto de vida, al mirarla.

Ella, ella te gusta? - se atrevió a preguntar Hermione.

Es algo más que eso, yo , bueno, yo ...creo que la quiero- dijo Neville a media voz, sin atreverse a mirarla.

Pero, porqué tenía que ser todo tan complicado? Aquello empezaba a ser un círculo absurdo de relaciones. Hermione cubrió la mano de Neville con la suya.

Yo hubiera estado encantada de venir contigo.

De verdad? Oye, quieres bailar una pieza? - repuso algo más animado- te prometo que no voy a pisarte.

Claro que sí. No te importa Lavender?- preguntó Hermione a su compañera, que acababa de llegar del baño en ese instante.

Pues no le importa porque va a bailar conmigo, qué te parece?- la voz de Thomas, surgío tras ellos. Casi sin dejarla respirar, se llevó de la mano a Lavender a la pista.

Qué tío- exclamó Neville- baila tanto, que tiene exhaustas a todas las chicas de Hogwarts.

Los cuatro se unieron a los demás al comenzar la canción más popular del momento en Ondas chispeantes , la cadena joven de radiodifusión mágica: Tengo los pies deformes de machacarlos con este meneo . Todos hacían movimientos alocados, al son del ritmo desenfrenado del éxito musical. Girando, llegaron cerca de Ron y Ginny.

Qué tal chicos?- dijo Ron, con los ojos desorbitados y brillantes al ver a Lavender- qué os parece un cambio de parejas?

Sin permitir que le respondieran, arrojó a su hermana en brazos de Neville, y cogió a Lavender sin más, iniciando un trote con ella, para alejarse rápidamente. Tampoco ella puso demasiada resistencia, cansada de fingir indiferencia hacia Ron, por respeto a Neville. Estaba encantada, en el fondo del secuestro.

Parece que nos toca bailar juntos- le dijo Dean.

Hermione estaba contenta por Neville y Ron, pero puso cara de susto. No porque su compañero no le agradara, sino porque estaba segura de que no iba a poder seguir su ritmo. En efecto a la cuarta canción, Hermione se sentía una ancianita descuajeringada, y dejó a un encantado Thomas en compañía de una mulata Ravenclaw de séptimo, que se movía como las ondas del agua.

-Creo que voy a tomar un poco de aire- pensó.

No había vuelto a ver a los felices amantes, y le apetecía estar un rato sola. Se encaminó hacia la enorme terraza que había tras una de las paredes del Gran Comedor. A decir verdad, solo aparecía cuando había alguna fiesta de envergadura. Estaba decorada con pequeños arbustos, e iluminada por líbelulas fosforescentes . Ofrecía numerosos rincones para la intimidad, aunque no fuera ese su propósito ( o quizá sí, con Dumbledore nunca se sabía).

Se sentó en un banco de piedra, con su bebida de naranja en la mano, dispuesta a inhalar el delicioso aroma de las lilas que crecían alrededor.

Oh, Harry, cariño- oyó de repente.

Esa voz? Oh, no! Tan mala suerte había tenido de ir a parar justo donde estaban....?- poniéndose en cuclillas, escudriñó entre los arbustos, y sí, les vio. Eran ellos. Estaban besándose.

Qué esperabas, estúpida?- se dijo asimisma , mientras sintió como las lágrimas corrían por su cara- se entrenó contigo para eso, y tú se lo consentiste.

Como una masoquista, no podía dejar de mirar la escena que tanto la hería. Sentía tal dolor, que no reparó en que Harry, ni siquiera movía las manos, en torno al cuerpo de Cho, las tenía firmes, colocadas en su cintura. Era como si se limitara a poner la boca para ella. Como si hubiera intuído su presencia, Harry abrió los ojos, y pudo verla. Fue entonces, cuando Hermione reaccionó al fin, y salió corriendo sin razonar demasiado hacia dónde. Salió por la puerta principal del Gran Comedor, y después de subir las escaleras hacia el primer piso, tropezó con una figura rubia vestida con la túnica diaria. El impacto de bruces, hizo zozobrar a ambos.

Ten cuidado por donde vas, sangre sucia!!!- espetó Draco Malfoy- me has tirado al suelo, estúpida.

No ha sido adrede- dijo Hermione, tocándose el brazo derecho, algo magullado.

Ambos se incorporaron y se quedaron mirando unos instantes. Draco parecía vibrar de furia. De repente sus dedos se afirmaron bruscamente alrededor del brazo de Hermione.

Porqué corrías, tanto, Granger? De qué huías?

Eso no es de tu incumbencia, Malfoy- dijo mientras se zarandeó, intentando zafarse de su brusquedad.

Puedo imaginarme que no has podido soportar el desprecio de tus queridos amiguitos- le dijo maliciosamente- es que ninguno ha tenido el detalle de estar dedicándote sus atenciones?

Hermione se sintió dolida. Sobre todo, porque Draco se acercaba mucho a la herida que tenía abierta desde hacía tiempo.

Qué puedes decir tú, que ni siquiera has ido a la fiesta- Hermione entrecerró los ojos, manifestándole todo el odio que sentía- seguramente porque nadie iría con alguien tan indeseable como tú.

Oh, no niego ser un indeseable- dijo riéndose socarrón-pero no ir a la fiesta ha sido algo voluntario. Odio esas ridículas tonterías para conseguir mujeres al ritmo de música insufrible.

De pronto, Draco, observó el vestido de Hermione. Sus ojos se deslizaron por el escote de ella, cubierto por el largo cabello. Inesperadamente la acorraló, contra la pared del pasillo semioscuro .

Seguramente piensas que soy despreciable, pero personas que se supone que son tus mejores amigos, y que en el fondo te utilizan, son mucho peores que yo, Granger- Hermione estaba tan asustada por la actitud de Malfoy, que había perdido el habla. Le tenía muy cerca de su rostro y había apoyado sus manos en la pared, dejándola cercada.

Malfoy, déjame en paz!- y se sintió extraña, porque no defendió ni a Harry ni a Ron.

Hoy estás diferente, sabes?- Draco tenía un tono de voz desconocido en él- estás hermosa y deseable.

Si no me sueltas ya, te daré una patada ahí mismo- aseveró Hermione, bajando la mirada en dirección a su cremallera. Sentía verdadera repugnancia de tenerle tan cerca.

Pero Malfoy no se dejó intimidar, y parecía resuelto a tener algún tipo de contacto físico con ella.

Está intentando besarme?- se preguntó Hermione, preparándose para defenderse de la forma que fuera. Se estaba empezando a sentir muy angustiada.

De pronto, el rostro de Malfoy se volvió, pues alguien empujaba de él. Cayó al suelo golpeado por el puñetazo seguro y fuerte de Harry. Iba a levantarse para defenderse, pero las miradas que se lanzaron Harry y Hermione, le hicieron desistir del propósito.

Qué estabas haciendo, Hermione? Te gusta ese tipo? Qué pasa, es que vas por ahí besándote con cualquiera? Nunca creí que pudieras caer tan bajo, chica!!!- Harry estaba fuera de sí. Gritaba como un poseso, y su rostro bramaba de ira.

Hermione tomó aire, y resuelta avanzó hacia Harry. Abrió mucho los ojos, y una sonora bofetada se estampó en la cara del muchacho..

- Estoy harta Potter!!!! Estoy harta de ti !!! Eres un cretino, un verdadero idiota!!! Olvida que alguna vez tuviste una amiga llamada Hermione Granger!!!

Y dicho esto, dio media vuelta. Iba inundada de lágrimas, y se sentía la mujer más desdichada sobre la tierra.

Y sí Potter, es verdad que voy besándome por ahí con cualquiera!!!!- gritó desde lo lejos.

Aún pudo oir una ligera risa triunfante, proveniente de Draco Malfoy. Harry se quedó mirándola, completamente enrojecido, y lleno de vergüenza.

Si pensaba que iba a besarme voluntariamente con Malfoy...porqué diablos le ha pegado de esa forma?- pensó Hermione, mientras subía entristecida las escaleras que conducían a la torre de Griffindor- y sobre todo, cómo estaba tan cerca, si estaba en compañía de Cho?