Hola!... se nota que soy nueva XD llevo dos días queriendo subir este primer capítulo y no podía, pero creo ya le entendí a Fanfiction :)

Agradezco mucho a MARUVTA, glashgood y Ros por sus reviews. En verdad chicas muchas gracias por su apoyo y espero no defraudarlas. Este capítulo va dedicado a ustedes, espero les guste.

Y pues bueno ya sin más, eh aquí el primer capítulo. Me encantaría que me dijeran sus opiniones o lo que crean pasará, y aquí va una pregunta para todas las lectoras :) ¿Porqué la madre de Hermione aparece como su hermana mayor?

CAPÍTULO 1

–¿Dónde estoy?, ¿Qué es este lugar?

No entendía lo que sucedía, no había nada a mí alrededor. Todo era negro, no lograba ver nada, lo único que sentía era frío, mucho frío. ¿Estaré muerta?

–A cambio de tu destino, con tu cuerpo has de pagar. Una muerte seguro tendrás y no podrás regresar. Si a esto no haces caso sin cuerpo quedarás y como dementor vivirás por toda la eternidad.

Era una voz rasposa, llena de dolor. Por más que intentaba ver de dónde provenía aquella dolorosa voz no podía, por más que lo intentaba no había nada alrededor.

–¿Quién eres? Muéstrate.

De un momento a otro todo se volvió blanco y no lograba apreciar nada. Mis ojos dolían ante tanta luz, un inmenso calor me envolvió, poco a poco sentía como mi cuerpo se relajaba. ¡NO!, no podía perder la conciencia sin antes saber que sucedía y porque estaba yo aquí.

Intenté moverme, pero era como si mi cuerpo no reaccionará, mi mente gritaba ¡MUÉVETE! Por más que lo intenté solo logre mover la cabeza, y entonces, lo vi. Malfoy estaba sumido en la inconsciencia flotando a unos metros de mí. ¿Cómo no lo vi antes?

–Sus vidas trágicas serán si juntos no están, porq…–. Y tras eso último todo negro se volvió.

Mione, despierta que papá se enfadará si no bajamos pronto. –Poco a poco comencé a abrir los ojos, me costó trabajo adaptarme a la luz que se filtraba por aquel gran ventanal. Un momento, ¿gran ventanal?... lo último que recordaba era a Malfoy haciendo girar aquel extraño giratiempos. Me dolía la cabeza horrores y el dolor empeoró al incorporarme de la cama. La cama era muy suave, tal vez demasiado. El cuarto era espacioso y de color azul, a mi alrededor había muebles en color marfil: un hermoso buro, un gran closet y una pequeña mesita a juego con su silla en donde se apreciaban varios libros, pero lo que más me sorprendió fue verla a ella aquí–. ¿Mamá? –No podía ser verdad, mi madre se encontraba a mi lado con no más de 12 años.

–Vamos Hermione despabila, papá quiere que bajemos pronto. No querrás hacerlo enojar nuevamente, verdad–. No entendía nada, porque estaba mamá aquí–. Más vale que apures si no quieres que Alexander te dejé sin desayuno, te esperamos abajo–. Yo seguía sin entender nada, tantas preguntas y sin respuestas.

Mamá me miró confundida y antes de salir me dio una mirada significativa, esa que siempre usaba para preguntar si estaba bien. Yo sólo me limite a asentir la cabeza. Una vez que salió me incorporé y me miré al espejo que estaba en el buro.

Era yo, pero al mismo tiempo no me reconocía. Era cómo volverme a ver cuándo entre a Hogwarts, con la excepción de que no tenía los dientes chuecos y mi cabello había dejado de ser aquella mata rebelde, y mis ojos eran de un bonito color verde. No entendía lo que estaba sucediendo.

Un ´plop´ se escuchó y una pequeña elfina doméstica apareció.

–La damita necesita ayuda de Pinky, Pinky ayudará con gusto a la damita–. Aquella pequeña elfina me miraba con adoración–. Pinky está feliz de que la pequeña damita este de vuelta. Pinky lamenta haberle fallado al contarles a los amos donde estaba la pequeña damita, Pinky es una elfina mala, mala Pinky–. De un momento a otro la elfina comenzó a golpearse la cabeza una y otra vez.

–Basta Pinky, détente–. Cuando dejó de golpearse proseguí a interrogarla–. Pinky, serías tan amable de decirme ¿Qué sucedió para que yo escapara?

–Oh si damita, Pinky le dirá con gusto si eso hace a la damita feliz. Pinky sabía que la pequeña damita quiere ir a estudiar al colegio Hogwarts y no a Beauxbatons, pero el amo se molestó muchísimo porque todas las mujeres de la familia Dumont han ido a Beauxbatons. Entonces la pequeña damita dijo a Pinky que huiría y regresaría hasta que el amo aceptará, le hizo prometer a Pinky que no diría a dónde se iría, pero Pinky fue mala, mala Pinky. Pinky no merece que la pequeña damita la trate tan bien, mala Pinky–. Y tras decir aquello la elfina volvió a golpearse la cabeza contra la pared.

–Pinky, no me gusta que te castigues, así que deja de golpearte–. La elfina la miró con felicidad–. Pinky, ¿Podrías contarme todo sobre mi vida?–. La pequeña elfina la miró con duda, ese día la pequeña damita estaba actuando raro, Pinky pensó en decirle a los amos, pero con un simple vistazo a los ojos de su pequeña damita supo que era ella, la misma de siempre. La misma damita que siempre se preocupó por ella, por los otros elfos y por los más necesitados. Esa era su pequeña damita, y Pinky haría cualquier cosa que le pidiera.

Después de haberle contado lo más que pudo Pinky a Hermione (debido a que sus ´padres´ le esperaban en el gran comedor), se enteró de que era la segunda hija del matrimonio Dumont. Un matrimonio sangre pura, ella acababa de cumplir los 11 años la semana anterior, su ´hermana´ Jean tenía 13 años y el pequeño Alexander tenía 8 años. Y lo que le cayó como un balde de agua fría fue enterarse de que estaba en el año de 1971, mataría a Malfoy, de eso estaba segura.

La castaña le había preguntado a Pinky sobre los Malfoy, pero no había sabido decirle nada sobre estos, sin embargo, Pinky le aseguro averiguaría lo más pronto posible sobre ellos.

Aún no lograba comprender lo que había pasado, sin duda alguna él giratiempos usado por Malfoy no era un giratiempos común, pero algo andaba mal, estaba segura de ello.

Cuando ella uso el giratiempos para ayudar a Sirius sólo retrocedió un par de horas y todo iba normal, pero cuando Malfoy lo uso pareciera como si hubiese llegado a una realidad alternativa, en donde su madre era su ´hermana mayor´, debía encontrar cuanto antes a Malfoy y aclarar todo esto.

No se había percatado de cuánto tiempo estuvo sumida en sus pensamientos, sino hasta que al terminar de bajar el último escalón divisó a un pequeño niño de cabellos castaños y ojos verdes. Era como verse a sí misma pero en hombre, pensó.

–Mione tardaste demasiado, mamá dice que no puede calmar más a papá–. No supe que decir y solo me limite a asentir, el pequeño pareció percibir algo mal–. ¿Te encuentras bien?, Jean dijo que estabas rara. No te preocupes, papá no está tan molesto como lo aparenta.

–Estoy bien, no es nada por lo que preocuparse. ¿Me acompañas al comedor?–. El pequeño se acercó a ella y elevó su brazo para que se apoyara en él. La verdad a Hermione le alegraba el haberle encontrado porque no tenía ni idea de cómo llegar al gran comedor.

Al llegar al gran comedor quedo atónita debido a lo enorme que era. Era un lugar cálido y agradable, observó sentada a Jean y su lado a una mujer parada la cual le daba la espalda.

–Hemos llegado–. Tras decir eso Alexander se soltó de mi agarre y se sentó junto a Jean, la mujer que se encontraba dándole la espalda se giró rápidamente.

–Hermione, querida, has tardado demasiado–. Aquella mujer era idéntica a su madre cuando le borró los recuerdos, sintió ganas de llorar, de arrojarse a sus brazos y sacar todo, pero se contuvo al ver que a su lado se posicionaba un hombre muy parecido a ella y a su ´hermano´ Alexander. Eran su viva imagen.

Hermione no supo realmente cuanto tiempo pasó hasta que este hablo.

–¡HERMIONE ALÖIS DUMONT, SE PUEDE SABER EN QUÉ ESTABAS PENSANDO CUANDO HUISTE DE LA MANSIÓN!–. Hermione había quedado tan sorprendida por el tono de aquel hombre que se sorprendió, y es que en su voz se apreciaba enfado y… preocupación. Su ´padre´ se preocupaba por ella y no supo cómo explicar lo que en esos momentos sentía.

–Yo… lo lamento, no era mi intensión llegar a tanto–. Su voz era tan baja que dudó la hubiesen escuchado.

–Nos tenías tan preocupados, creímos que algo malo podría pasarte. ¿Cómo se te ocurrió huir al mundo muggle? ¡Es que no sabes que pudiste haber muerto!–. Aquello le sorprendió pues Pinky jamás le había mencionado a donde había huido. Su padre tomo asiento y llevo los dedos de su mano derecha a su nariz–. Comprendo que estuvieras enojada porque nos negamos a que asistieras a Hogwarts, pero sabes que está familia es muy tradicionalista y todas las generaciones de mujeres Dumont han asistido a Beauxbatons, nadie ha ido a Hogwarts y tu madre y yo nos sentiríamos mejor si te quedas en Francia.

–Lo entiendo, pero no pueden elegir siempre por mí, es mi vida y yo deseo asistir a ese colegio. Quiero hacer algo diferente, no quiero seguir ideas que a mi no me satisfacen. Tan sólo quiero ser yo misma y en Beauxbatons no lo seré. Es lo único que les pido, siempre ha sido mi deseo el asistir ahí y conocer al mago más grande de nuestros tiempos a Albus Dumblendor–. No entendía porque había dicho aquello, sólo sabía que algo la había obligado a decirlo.

–Cariño, tal vez deberíamos dejar que comience a tomar sus propias decisiones, Mione está creciendo y necesita aprender a hacerse responsable de sus propios actos. Además tengo un amiga que podría acogerla–. Su padre volteó a verla, tal vez era lo mejor, no quería volver a pasar por aquello. El hecho de imaginarse a su hija muerta a manos de los muggles lo había aterrado y no estaba dispuesto a volver a pasar por lo mismo. Conocía a la menor de sus hijas a la perfección y sabía que cuando algo se le metía a la cabeza no había quien la parara. Aunque eso sí, ni de loco dejaría a su hija al cuidado de esa loca de Walburga, esa mujer podía ser una perra cuando quería.

–De acuerdo. Pero tendrás que aprender a valerte por ti misma, y deberás de llevar buenas notas o de lo contrario regresaras a Francia–. Le advirtió a su hija–. Pueden retirarse, necesito hablar con su madre a solas–. Todos asintieron y salieron del gran comedor.

–Fue la mejor decisión, cariño. Mione se parece tanto a ti y lo sabes.

–Es por eso que sé hasta dónde puede llegar con tal de salirse con la suya y no quiero perderla.

–Hablaré con Walburga lo más antes posible–. Una vez dico aquello se dirigió a la salida pero la voz de su esposo la detuvo antes de siquiera llegar a la puerta.

–Eso no será necesario, querida. No infortunemos a la Sra. Black, hablaré personalmente con Abraxas–. Su mujer lo miró con detenimiento, ella sabía que su esposo no era muy fanática de su vieja amiga, pero de ahí a preferir llevarla con Abraxas no lo podía creer. Aquel viejo mago era esposo de su difunta prima y desde que ella había muerto, el viejo Malfoy se había vuelto un muerto en vida–. Estoy seguro de que no tendrá problema alguno en acoger a Mione en su mansión, después de la muerte de mi prima, sólo le queda Lucius y estoy seguro de que Mione le regresará un poco a la vida, después de todo Mione tiene una personalidad muy parecida a la de su difunta esposa.

–Sé que no podré hacerte cambiar de parecer y no me agrada mucho la idea de que Mione este con ese hombre, pero si esa es tu decisión así será–. Sabía que su esposo podría ser tan terco como su hija menor, y realmente no tenía pruebas para desconfiar de Abraxas, sine mbargo tomaría medidas necesarias para que su hija estuviera preparada ante cualquier situación–. Si eso es todo, me retiro cariño, necesito hablar con el director de Hogwarts para informar del ingreso de Mione.

Hermione que desde afuera había escuchado toda la conversación no podía creer aquello, su madre era amiga de Walburga Black. Y su padre estaba de alguna manera emparentado con Abraxas Malfoy, todo en esa realidad estaba mal. Necesitaba respuestas cuanto antes, y si para ello tenía que soportar vivir con unos desgraciados mortífagos, lo haría. Tenía que encontrar la manera de volver a su realidad y ayudar a Harry a derrotar a Voldemort. Y por supuesto encontrar al arrogante hurón botador de Draco Malfoy para gritarle en toda su narcisita cara lo idiota que era al no saber usar adecuadamente un jodido giratiempos.

En verdad espero que les haya gustado, ¿Qué creen que pasará de ahora en adelante? y lo más importante ¿Dónde esta Draco Malfoy?

Besitos a todas. Bye.