Currículo de la vida.
Lucy cerró la libreta donde estaba escribiendo la novela en la que estaba poniendo tanto empeño. Soñaba en que algún día fuera famosa gracias a ella, más de lo que ya era por ser maga de Fairy Tail.
Suspiró, pues para ella, después de tanto tiempo seguía creyendo que era un sueño ser maga de dicho gremio. Las historias que estaba acumulando en el currículo de su vida eran tan fantásticas que superaban incluso la ficción que estaba empleando en su novela.
Porque había aprendido que la mejor historia jamás contada era la que se vivía, no la que se escribía salida de la imaginación.
