CAPITULO 2 - ERES TODO LO QUE ALGUNA VEZ SOÑE
Notas de la autora: Ahora la historia contada por el mismísimo Shaoran Li que lo disfruten =D
POV SHAORAN
Mi nombre es Li Shaoran un chico de 19 años estudiante de 2° año de artes al igual que mi querida y bella Sakura o bueno solía serlo, antes de que ella se enterase de toda la verdad, no solo de mi pasado, un pasado que siempre le quise ocultar, pero que va cuando yo podía iba corriendo con alguno de mis amigos a confesarme si era posible de mi vida para que me dieran algún buen consejo, en verdad soy un idiota y reconozco que ese fue mi principal y mi más grande error.
Y un amigo que tengo en común con Saku, perdón Kinomoto, aun no me acostumbro a llamarle por su apellido, como se darán cuenta ella me prohibió referirme a ella por su nombre pero más adelante les diré el porqué de todo este embrollo.
Como les decía mi amigo en común con ella se llama Tae Nakamura, es un chico divertido aunque en algunas ocasiones despistado y vulgar, le encanta molestar a la mejor amiga de Kinomoto, creo que su nombre es Missa, específicamente por qué, bueno dice que ella es su esposa y tienen 9 hijos ficticios bueno no tanto porque esos hijos son mis mismísimos amigos, una sola locura la verdad.
Me entere que mi querida flor de cerezo les organizo junto con Daidoji, mi mejor amigo Eriol, Ai y Ryu una boda más o menos semi-preparada y a la vez ficticia, hasta pastel tenían para celebrar, a quien se le ocurre semejante locura, jajaja si solo a mi cerezo pero eso es lo que me encanta de ella, es muy ocurrente, pero bien lo hizo frente a toda la universidad, no les importo hacer el ridículo, su recompensa fue disfrutar y avergonzar al mismo tiempo a Missa y a Tae, desde entonces él le llama mi querida esposa donde están mis hijos es gracioso.
Sin duda alguna con todo y sus peleas más parecen en verdad una pareja de esposos jóvenes, aunque Tae tiene novia pero no le importa con tal de molestar a Kinomoto y a Missa, pero en fin así de rarito es él.
A Tae lo considero una persona de confianza pues sabe escuchar y aunque es despistado sabe aconsejar cuando anda cuerdo, es decir, no habla tontera alguna, un día me pregunto todo acerca de mí y de la nada surgió el tema que aún me dolía en el alma tocar.
Se preguntaran ¿qué cosa puede perjudicar al gran Shaoran Li? Bien me perjudica mucho recordar mi pasado, de que si alguna vez he tenido novia, pues aunque no lo crean he tenido varias, aunque solo con una fue diferente, con las otras durab meses y las cortaba, no tenían ese toque extra para atarme a ellas, solo eran unas huecas, hijas de mami, superficiales y alguna que otra urgida, pero una sobresalió del montón, solo una logro ser especial para mí, su nombre era Mei Ozawa, una hermosa chica de cabellos claros, un cuerpo de infarto que cualquier chica le envidiaría y unos ojos tan lindos como la miel, de la cual me enamore perdidamente en la secundaria.
Estuve tras ella durante tres años en los cuales la seguía a todos lados, cualquiera en su sano juicio diría que fue una obsesión, pero no realmente caí rendido a sus pies, hacia hasta lo imposible para que ella se fijara en mí, pues era obvio que tenía fama de ser la chica más bella y popular de la secundaria como la de rechazar a cuanto chico se le atravesara si este no estaba a su altura y déjenme decirles que esos tres años fueron eternamente largos y realmente muy duros pues me lleve varios chascos, muchos rechazos y desplantes de su parte, pero no me arrepentía pues al fin y al cabo termino por aceptar ser mi novia una tarde de junio aun lo recuerdo (mis estúpidas mariconadas y yo ¬¬), fui el chico más feliz de todo Hong Kong, en ese entonces vivía allí cuando mis padres aún no se habían separado por distintas razones personales.
La ame tanto como no tienen idea alguna, le regalaba collares, pulseras, ramos de rosas, aún recuerdo que las orquídeas eran sus favoritas, peluches y si era posible me desvivía por ella, en fin hasta canciones le compuse y se las dedicaba, y eso que a mí nunca me gusto cantar frente a nadie, pero como les repito yo vivía por ella, no había cosa que ella mereciera más que el gran amor que yo sentí alguna vez por su persona o la que fingió ser, tanto fue eso que una de las tantas veces que estuvo en mi casa, solo nos encontrábamos los dos, pues Wei mi amigo y mayordomo de la familia había salido junto con mi madre de compras, mi padre estaba en la compañía trabajando debido a que él era el jefe, y mis hermanas junto con mi prima Meiling en el centro comercial, no me extraña ya que es algo típico y natural en ellas mentiría si no dijera que me asustaba cuando no salían a comprar algo que llamase completamente su atención, algo que no fuesen chicos.
Esa soledad y ese vacío que alguna vez pude sentir, mi amada Mei la lleno como nadie en el mundo, era mi persona especial lo más importante que tenía en mi vida.
Recuerdo aquella tarde, todo lo que sucedió tras esas cuatro paredes de las que alguna vez llame mi habitación, y de la que alguna vez fue mi hogar, sus palabras, sus caricias, sus besos llenos de lujuria y pasión, ese día nos entregamos de mente, cuerpo y alma algo que de mi parte si fue real, aunque de ella debo decirlo solo me estaba utilizando.
Cuando terminamos la secundaria decidimos venirnos a Japón, para ser más específicos a la región de Tomoeda, queríamos ser independientes y de mi parte quería salir de la rutina de Hong Kong. Mei y yo aún seguíamos de novios me sentía un ser completo y dichoso, agradecido con la vida pues no me hacía falta nada, lo tenía absolutamente todo y ni me podía quejar porque tenía una buena familia hasta ese entonces, buenos amigos y una novia que a pesar de ser la más bella, era la chica de mis ojos, pero no todo lo que brilla es oro, yo se los puedo decir por experiencia propia.
- FLASHBACK -
Un día saliendo de la universidad había quedado con Mei en una de nuestras tantas citas, esta vez la llevaría a la playa ya que era su lugar favorito. Como ella no estudiaba en la misma universidad que yo me toco irla a recoger.
Iba tranquilamente escuchando música y caminando hacia la universidad donde Mei estudiaba, la verdad tenía muchos planes para este día especial en la playa y que ambos la pasáramos bien como pareja increíblemente estábamos celebrando cuatro años de noviazgo, pero que va cual fue mi sorpresa que a la entrada de la universidad, Mei se encontraba con otro chico en pleno apogeo, la tenía rodeada de la cintura y ella lo tenía rodeado con sus delicadas manos del cuello, se estaban besando como si la vida dependiera de ello y fuese lo último que harían.
No se imaginan cuanto me dolió, absurdamente increíble que no se haya percatado de mi presencia, todo absolutamente todo ocurrió en mi propia cara y de la rabia contenida grite su nombre, la atraje hacia a mí no solo logrando separarla del tipejo ese, sino que también logre captar la atención de todos los presentes, se habían acercado para ver y escuchar absolutamente todo, en otras palabras me vieron hacer el ridículo y siendo sinceros ese fue el peor día de toda mi corta existencia.
Meiiiii, pero que carajo ¿cómo pudiste hacerme esto? –Decía un Shaoran enojado y comenzando a sollozar- Se suponía que hoy iríamos a la playa, en verdad que tenía muchos planes para compartirlos contigo y divertirnos como nunca en tu lugar favorito, vengo tranquilo y de ánimos a recoger a mi novia y darle su obsequio de aniversario, tenía la idea de que estabas ocupada en tus tan famosos grupos de estudio, y que es con lo que me encuentro me doy la vuelta y te revuelcas con el primer tipejo que se te cruza en frente, a eso tú lo llamas "estudiar" vaya veo que así pasas con tan excelentes calificaciones, que chica más aplicada, no me extrañaría que también te revolcaras con tus malditos profesores –Mientras aplaudía y alzaba más su voz con total sarcasmo-
Felicidades querida te mereces un Oscar por tan maravillosa actuación –Limpiándose las lágrimas que amenazaban con salir de sus ambarinos ojos-Sabes que no lo tolero más, esto llego a su fin no quiero saber absolutamente nada de ti, ni de tu familia, ni de nada por mí te puedes morir y santo remedio, ojala y te pudras en el mismísimo infierno maldita zorra me escuchaste maldita y asquerosa zorra –Gritándole a la cara-
No puedo creer que alguna vez yo te amé y lo sigo haciendo para mi vil desgracia con locura y peor aún le entregue lo más valioso que tenía, mi maldita confianza y mi corazón que gracias a ti ahora está hecho trisas, maldita zorra… Jamás me cansare de decírtelo, porque el día que lo haga será en que yo te haya perdonado cosa que dudo ocurra. No puedo creer que me haya acostado contigo, ya decía yo que tenías experiencia y tu me nublabas la mente diciéndome que era tu primera vez, mientras te acostabas conmigo te revolcabas con este imbécil y quien sabe con cuantos más –Observándola con odio mientras tenía ambas manos hechas puño-
Cállate maldito –Mientras le daba una bofetada- No te permito que me hables así me escuchaste, no te lo permito –Mirándolo con desprecio-
Awww mi querido Xiao Lang esta triste –Tomando la cara del ambarino con una de sus manos mientras que con la otra lo acariciaba con una sonrisa entre picara y burlona- Por favor no seas ridículo pensaste que yo te llegaría a amar, si te he soportado durante cuatro largos y odiosos años de mi vida, cuatro años perdidos, pero mírate eres un don nadie no tienes ni en que caerte muerto, no eres mi tipo –Viéndolo con desdén-
En cambio mira a Kaiyo, él si es un hombre de verdad, un hombre que me satisface lo entiendes querido, -Con una sonrisa picara tomando del brazo a un Shaoran más que dolido- Ya madura de una buena vez por todas, aun no entiendo porque sigues con juegos de bebes, es absurdo, tus jueguitos me tienen harta, a y descuida no quede embarazada de ti cariño, sería un horror tener un hijo contigo, sabes que espero ya no volver a verte por aquí te lo iba a decir hoy en la cita pero veo que tu decidiste venir y me hiciste las cosas más fáciles de lo que yo pensaba jajajaja mejor aún soy yo la que ahora te felicita amor, esta vez usaste la cabeza mi querido Xiao Lang.
-Ya enojada y alzando la voz- Y bien que esperas lárgate no te quiero ver jamás, fuera de mi vista que me la arruinas y si me disculpas tengo cosas más importantes que atender con Kaiyo, hasta nunca idiota a y una cosita más ni se te ocurra aparecerte de nuevo por aquí me escuchas -Gritándole a todo lo que daban sus pulmones mientras Shaoran salía corriendo del lugar dejando a todos con la boca abierta-
Ese día llegue a mi casa empapado, luego de la discusión que tuvimos y de dar por terminada nuestra relación me dirigí al extenso bosque del parque del rey pinguino, me coloque bajo un árbol de cerezos y llore, llore como nunca lo había hecho menos por una mujer, intente desahogarme dándole de golpes al dichoso árbol, paso el tiempo y no me percate que todo estaba gris, el clima ese día estaba de acuerdo con mi estado de animo, poco me importo, seguí dándole de golpes al árbol mientras una fuerte tormenta se desataba.
- FIN DEL FLASHBACK -
Sin duda alguna quede más que destrozado ya nada me importaba, escucharla decir todo eso me dolió en lo más profundo de mi alma, había decidido salirme de la carrera si ya no tenía sentido terminarla, inclusive perder la beca que me habían otorgado por mis buenas calificaciones en la universidad, ahora me preguntaba ¿para que seguirla manteniendo?, si mi inspiración había quedado por los suelos y mi vida había sido volcada por la chica a la que alguna vez jure amar hasta el final, por quien una vez yo daba mi vida a cambio que ella estuviera bien y que gane la muy zorra me pago de la peor manera engañándome con otro tipejo a mis espaldas.
Me pregunto por cuanto tiempo me habrá engañado, por cuanto tiempo mantuvo la farsa de que me amaba, quien sabe solamente ella a la que nunca jamás volví a ver desde entonces y doy gracias a Dios por ello, puesto que si la tuviese enfrente de mí en estos momentos la verdad no sabría ni como reaccionar, seguramente recordaría todo y ella se burlaría de mí de nuevo.
Yo creía que ella era todo lo que alguna vez soñé, ¡Por favor! cuan equivocado estaba. Mis amigos notaron ese cambio en mí, ya no era el chico alegre y ejemplar de la clase ahora era un alma en pena sin rumbo alguno, hasta que conocí a Hanna Ichisada, quien es mi mejor amiga ahora después de tantas dificultades, en ella encontré un refugio temporal, me desahogaba y me sentía bien tanto que hasta hubo un día en el que me le declare y ella me rechazo.
Le había regalado una rosa blanca en señal de que quería algo más serio con ella, pero cuál fue mi sorpresa que al dárselo y antes de que comenzaran las clases ella se la dio a su amiga Missa quien también estudia la misma carrera que Kinomoto y yo, diciéndole en voz baja para que supuestamente yo no alcanzara a escucharla, cosa que fue imposible por que escuche cada palabra que salía de su boca y que aún no he olvidado:
"Oye Missa ten, yo sinceramente no la quiero, esta rosa blanca es hermosa y se a la perfección cuales son las intenciones de Li conmigo, pero para su desgracia yo no quiero nada con él, no quiero lastimarlo pero hay otra persona de la que estoy enamorada, por favor líbrame de este asunto, quiero que de una buena vez entienda que entre él y yo no puede haber más nada, simplemente no me gusta".
Missa por el contrario se giró a verme con cara de lástima porque Hanna me había rechazado, ella amablemente agarro las manos de Hanna y se la devolvió diciéndole que era una hermosa rosa blanca, que quien se la había dado era una persona que la quería mucho y que se veía que le estaba dando su lugar pero que no fuera mala y que la guardara haciendo caso omiso a lo que Hanna le había dicho momentos atrás.
Me dolió tanto que al salir de clases le pregunte a Missa que si la rosa blanca que le había regalado yo a Hanna se la había dado a ella, era más que obvio yo mismo las había estado observando ella no quería aceptarla.
Nerviosamente se rio y me dijo que no, pero que no le gustaba meterse en cosas personales más si se trataban de sus amigas más cercanas, fue allí que de la nada le pregunte si Hanna tenía novio o estaba interesado en alguien de nuestra clase, al principio titubeo pero al final no pudo y me dijo que si había un chico que la estaba enamorando y que parecía que lo estaba logrando por que a ella le gustaba su nombre era Kaoru Mitsuwa.
Desde ese entonces lo comencé a odiar, por el simple hecho de que me había arrebatado a la persona a quien yo había elegido, en verdad quería saber si tenía alguna oportunidad si quiera, si en verdad existía algo más que solo una simple amistad.
A mediados de año había inscrito laboratorio de pintura los días sábados, pues el horario de toda la semana lo tenía totalmente ocupado y cuál fue mi sorpresa que en mi primer día allí y llegue tarde, mi cama no me quería soltar la verdad y bueno ya me habían colocado en un grupo con gente que ni conocía entre ellas estaba una chica muy linda de unos ojos muy llamativos color verde esmeralda que la hacían lucir simplemente bellísima, no niego que tenía una figura envidiable, y un carácter que para que les cuento.
Solo me acomode en mi asiento junto a ella ya el profesor me había asignado en ese lugar, y ya me estaba ordenando que yo sería quien expondría el tema de nuestro mural por que no quería exponer en su primer día y que no renegara porque todos los del grupo incluyéndola estaban totalmente de acuerdo, por suerte al profesor le agrado mi exposición y nos dijo que se moría de ganas por verlo ya terminado.
Con solo verla y saber que estaría con ella todos los sábados me alegraba aunque también descubrí que estaríamos juntos en otras dos materias más en común pues de las cuatro que normalmente yo estaba cursando ella ya había cursado 2, la verdad es una chica muy competente, le encantan los deportes, es muy atenta y veo que muy responsable aunque muchas veces despistada cuando le hacen bromas sus amigos más cercanos.
Mi mundo volvió a ser feliz de nuevo, en verdad quería conocerla, saber de ella y para ello yo haría todo lo posible por estar siempre a su lado y ser parte de su presente y de su futuro, me pareció a simple vista una chica muy agradable, sociable, entusiasta e interesante, ok lo admito si soy enamoradizo a primera vista por lo que veo, pero no sabía que esta chica sería totalmente diferente a las demás con las que he tratado, una que por mis estupideces sufriría como nunca antes pensé que una chica sufriera por mi amor, por el gran SHAORAN LI, soy una basura andante al hacer sufrir así una chica tan hermosa como mi flor de cerezo.
Me lo tengo más que merecido pero lo que no soporto es que por mis estupideces poco a poco el amor que ella alguna vez decía sentir por mí se estuviese desvaneciendo y se enamorara del insípido ese de Tsukishiro.
Notas de la autora: Espero lo hayan disfrutado tanto como yo, gracias por sus comentarios en verdad son muy valiosos para mí, saluditos a todos y hasta el próximo capitulo porque la historia apenas comienza y lo emocionante ya esta por venir Bye! Att. MissaFire.
