¡Hola a todos! Si ya se, me tarde mucho T_T pero entre en finales en la universidad y ya no pude actualizar Y_Y hasta ahora que me dieron vacaciones pude subir este capítulo que espero les guste y ya, sin echar tanto rollo, los dejo con este nuevo episodio de Volver a vivir
Nueva Vida…
Se veía sola corriendo en medio de un oscuro bosque, huyendo de aquellas criaturas conocidas como ghouls mientras el miedo se apoderaba de cada parte de su ser pues era la única persona viva en aquel lugar, de repente, en medio de su desesperado escape termino chocando contra alguien, aun presa del miedo alzo la vista lentamente, temiendo a lo que fuese que estuviese frente a ella y entonces pudo verlo, un hombre alto de gabardina roja, lentes naranjas y un amplio sombrero cubriéndole la cabeza, observándola con una sádica sonrisa en el rostro, permaneció inmóvil frente a el pues el miedo que aquel sujeto le provoco la paralizo por un momento, disparando luego su arma contra el para después salir corriendo. Agitada y con apenas fuerzas para seguir corriendo vislumbro lo que podría convertirse en un refugio para ella, una iglesia, sin embargo aquel lugar termino siendo lo ultimo que pudo ver con "vida" pues un Vampiro vestido como sacerdote terminaba atrapándola, aparecía entonces aquel sujeto de gabardina roja y le daba la opción de seguirlo o morir, por su parte, ella, resignada a su suerte simplemente cerraba los ojos y aceptaba, seguido de esto sentía como una bala perforaba dolorosamente parte de su pecho destrozando de camino uno de sus pulmones y era en ese instante que todo parecía terminar, sin embargo, aquel sujeto se acercaba a ella, le sonreía ligeramente y después de una pequeña broma sobre cerrar los ojos y lamer la sangre de la comisura de sus labios, hundía sus colmillos en su cuello, condenándola así a un eternidad en medio de un interminable sendero de oscuridad…
-Que rayos…. –susurro una muchacha rubia que bordeaba los 18 años de edad mientras despertaba- otra vez ese sueño…
Su mano derecha se encargo de desordenar sus rubios cabellos mientras trataba de olvidar aquella "pesadilla" que constantemente se repetía pues eran muchas noches, demasiadas quizás, las que ese sueño se repetía.
Aquellas pesadillas siempre habían atormentad a Celes Victoria, repitiéndose constantemente, mas aun después de su encuentro con "el hombre grande", en un principio creyó que era su madre la protagonista de esos sueños, que era su progenitora quien huía pues en ese entonces los sueños no eran muy claros, sin embargo, cuando los años pasaron y aquellos sueños se hicieron mas nítidos y sobre todo reales, noto que era ella, celes victoria, a quien perseguían. Lo extraño para ella era que el sueño siempre terminaba de la misma forma, no había variación alguna y mas que ser un sueño, parecía un recuerdo por lo que solía despertar agitada, como si aquello realmente hubiese sucedido e inconscientemente revisaba la zona en la que aquel sujeto la había mordido, ya mas calmada las escenas de aquel sueño se mezclaban con las de la noche en que aquel "hombre grande" la había salvado hace ya varios años y no podía evitar compararlos, preguntándose siempre si el sujeto de la gabardina roja y el "hombre grande" eran la misma persona…
Sacudió la cabeza ligeramente tratando de espabilarse, lo mejor era dejar de lado aquel sueño junto al recuerdo del "hombre grande" y concentrarse en el presente, después de todo, aquel día tenia clase muy temprano y le gustase o no debía asistir, sin embargo, si le diesen la oportunidad de elegir, optaría por no asistir a esa universidad, "Es una buena carrera" "Olvida esa estupidez de cazar vampiros" le habían dicho sus padres, pero en realidad ella odiaba la profesión que ellos habían escogido para ella pues en realidad lo que Celes Victoria deseaba era convertirse en miembro del equipo Hellsing, mismo equipo en el que alguna vez su hermano mayor trabajo y es que en las ultimas décadas, la existencia de aquellos seres conocidos como Ghouls había sido revelada al igual que el nombre y funciones de la organización que los enfrentaba, el gobierno de Inglaterra en conjunto con el actual dirigente de la organización habían lanzado un comunicado por mutuo acuerdo, comunicado en el cual se instauraba un nueva rama policiaca conocida como "Escuadrón Hellsing" en el que se admitían a todos los seres humanos que quisieran ayudar en la lucha contra aquellos seres brindándoles el entrenamiento y las armas necesarias, fue así como el hermano mayor de Celes Victoria había ingresado ala mencionada organización.
Recordaba que ella era muy unida a su hermano de pequeña y cuando supo que se iría de casa para cumplir una peligrosa misión simplemente había salido corriendo sin rumbo fijo, fue aquella noche en la que se perdió en el bosque y conoció al "hombre grande" fue también aquella extraña noche una de las ultimas que pudo ver a su hermano con vida pues meses después, en medio de un ataque de ghouls a la escuela primaria a la que ella asistía, cosa que ahora era cada vez mas común pues de un tiempo atrás los ghouls se mostraban a cualquier hora del día, durante aquel incidente su hermano falleció protegiéndola a ella y a otros niños mas, eso le afecto mucho y ni que decir de sus padres, desde ese entonces las palabras "vampiro" o "Ghouls" se habían convertido en un tabú para su familia, todos cambiaron mucho después de esa perdida, su madre había cambiado desde ese entonces convirtiéndose en una mujer muy cerrada a la que no podía comentarle nada sin que se exaltara y su padre había encontrado en el trabajo una especie de consuelo por lo que casi nunca estaba en casa y si estaba allí, seguía trabajando, en resumen, su familia se había reducido a nada después de la muerte de su hermano, y ni que decir después de que ella comunico su deseo de unirse a Hellsing, pues a diferencia de sus padres, que habían preferido olvidar aquel incidente, ella quería buscar al vampiro responsable de la muerte de su hermano ya que hasta la fecha no habían podido eliminarlo y además… también quería ver nuevamente al "hombre grande", sin embargo, sus padres se opusieron rotundamente y después de muchas peleas ella había terminado cediendo ante sus exigencias y ahora cursaba el primer semestre de la carrera de Antropología social o también llamada Socio-antropología en la universidad ¿Qué rayos hacia ella estudiando algo como eso? No es que odiara ese tipo de cosas pero tampoco le gustaría dedicar su vida a ello, definitivamente podía ver su negro futuro a la vuelta de la esquina y no le gustaba para nada…
Tomo pues una ducha tratando de calmarse con ella pues aun se sentía aturdida por aquel sueño, poco después se vistió para, después de desayunar, tomar su maleta junto a los libros correspondientes a los cursos que le tocaban ese día, esbozando luego una sonrisa al sostener entre sus manos el perteneciente al único curso que le llamaba la atención, poco después se encamino a la universidad esperando que ese día no fuese tan pesado como prometía ser y que, si la suerte estuviese de su parte, pudiese "verlo"…
Llegó al campus de la universidad con tiempo de sobra por lo que comenzó a "buscarlo" con la mirada, un suspiro escapo de su boca al no encontrarlo desanimándola por completo pues en verdad esperaba poder verlo antes de que las clases dieran comienzo, después de todo "el" era lo único que podía alegrar su día. Giro sobre su talones dispuesta a entrar al salón de clases, cuando de repente choco con alguien provocando que su libros dieran a parar en el suelo junto a ella, alzo la vista buscando a la persona con quien había chocando encontrándose con "El" cosa que basto para alegrarle el resto del día…
-¿Te encuentras bien? –Cuestiono el sujeto mientras le ayudaba a ponerse de pie para luego recoger sus cosas-
-¡S-si Vlad Sensei! – Contesto la rubia avergonzándose por su tono de voz- quiero decir…
-Ten mas cuidado –Replico el sujeto con una ligera sonrisa- podrías lastimarte
-S-si… tendré mas cuidado la próxima vez –Dijo la muchacha sonrojada-
-Eso espero, no quisiera verte lastimada –Dijo el maestro antes de marcarse- nos vemos mas tarde en clase Victoria
La muchacha simplemente asintió observando luego como "Vlad-sensei" se perdía por uno de los pasillos de la universidad, aun no entendía por que los otros estudiantes le temían, es decir, era un hombre alto, si, desprendía una aura un tanto extraña, también, pero no era mala persona, al menos no con ella, al contrario, él era uno de los pocos profesores, por no decir que era el único, que le caía bien y a el no parecía incomodarle su presencia, por el contrario, solía dedicarle una ligera sonrisa siempre que se encontraban, cosa que no hacia con nadie mas y de lo que Victoria estaba orgullosa, ¿Sería tal vez por que llegaron a la universidad casi al mismo tiempo que se llevaban tan bien? Si, tal vez la razón era esa pues según tenía entendido, Vlad-sensei llevaba a penas unas semanas enseñando en el campus el día que ella llego, sabia también que en ese entonces no se llevaba bien con sus colegas y hasta ahora todos parecían temerle, siempre permanecía aislado por lo que pronto comenzaron los rumores entre los alumnos sobre su identidad, sin embargo, con ella las cosas habían sido distintas.
Aun recordaba el día en que se conocieron, había sido una mañana como cualquiera, un día igual de aburrido que los demás en el que caminaba con desgano sin fijarse bien por donde iba por lo que termino chocando con el sin quererlo, no supo como o por que pero su corazón dio un brinco a penas sus miradas se cruzaron y desde ese entonces no había podido sacarlo de su cabeza, estaba consiente de que un hombre como el jamás podría fijarse en ella, primero por que era su maestro y segundo porque de seguro debía tener novia, sin embargo, eso no quitaba el hecho de que su corazón latiera rápidamente cuando él estaba cerca o que sus mejillas se tiñeran involuntariamente de un curioso carmesí al verlo, si, no importaba que fuese alguien prácticamente inalcanzable pues sea como sea, ella seguiría gustando de el… fue el timbre que indicaba el comienzo de las clases lo que la saco de sus cavilaciones y la hizo correr hasta su salón, definitivamente debía dejar de distraerse tan seguido…
"Vlad Sensei" observaba desde la ventana de uno de los salones a su atolondrada alumna mientras sus labios se curvaban en una burlona sonrisa, no riéndose de ella, al contrario, estaba burlándose de si mismo pues por su mente pasaban los sucesos que lo habían llevado a transformarse en lo que era hoy en día, el maestro conocido como "Vlad-Sensei"… ¿Quién lo diría? Después de varios siglos volvía a usar su antiguo nombre, antes conocido como Vlad Tepes, luego como Drácula, siglos después como el cazador de vampiros mas importante de Hellsing, Alucard, y ahora… un simple maestro de universidad… irónico ¿Cierto? la pregunta era ¿Como había terminado así? La respuesta era simple, cuando supo que su chica policía había renacido se dedico a "protegerla" a lo lejos, aunque su trabajo se redujo en buena parte gracias al hermano que en esa vida tenia la oficial, siendo testigo también del cambio drástico en la vida de Celes Victoria después de la muerte de este. Aun recordaba esa tarde en la que el muchacho había fallecido, un horda de ghouls habían atacado la escuela en la que ella estaba y había sido enviado su hermano junto a un escuadrón de Hellsing para ayudar a controlar la situación, muchos niños entre diez y doce años murieron aquella tarde y eso también endureció el carácter de Victoria pues muchos de ellos eran amigos suyos, aun así, el factor principal de su drástico cambio de personalidad fue ver a su hermano siendo atacado por esas criaturas, o al menos eso creía el ya que según recordaba aquel muchacho había logrado poner a salvo a la pequeña a costa de su propia seguridad, ocultándola en uno de los casilleros de la escuela seguramente cuando tuvo la oportunidad, ella tuvo que ver desde allí como el muchacho era atacado mientras le gritaba que no saliera, seguramente se desmayo producto de la impresión pues cuando el la encontró ella estaba inconsciente. Recordaba también que para cuando el llego, el hermano de Victoria aun estaba consiente pero con heridas que pronto lo matarían, se vieron mutuamente y con una ligera sonrisa en el rostro el muchacho dijo unas simples palabras, simples, pero que aun ahora resonaban en su cabeza…
Seis años atrás…
Aun no entendía porque lo ghouls habían atacado antes de caer la noche y mucho menos en que momento habían aumentado tanto, no es que aquello le molestase, al contrario, así podría "divertirse" un poco mas acabando con ellos, el problema era el tiempo, no podía estar perdiendo valiosos segundos acabando con esas criaturas mientras Celes estaba en peligro y de eso estaba seguro pues ella no se encontraba entre los niños rescatados hasta ese entonces por lo que debía darse prisa y buscarla aunque ahora le costara un poco mas de trabajo ya que carecía de una conexión telepática con ella. Pronto diviso al hermano de celes a punto de ser mordido por aquellas criaturas, notando también como el muchacho protegía a toda costa los casilleros tras el, entonces supo que Celes estaba allí y en un inesperado acto de "humanidad" salvo al sujeto de ser mordido acabando así con todos los ghouls que se encontraban en el lugar, sin embargo, sabia que aquel muchacho no duraría mucho tiempo con vida…
Se acercó luego al casillero que protegía el muchacho encontrando en su interior a Celes Victoria, desmayada producto de la impresión al ver como aquellas criaturas atacaban a su hermano o al menos eso supuso Alucard, giro sobre sus talones dispuesto a sacarla de allí posando brevemente la vista sobre el hermano de Celes, sin embargo, las palabras del muchacho lograron detenerlo por unos momentos, palabras que aun ahora resonaban en su memoria…
-Ahora es tu deber cuidar de ella, hombre grande… –Susurro débilmente el muchacho con una ligera sonrisa en el rostro-
-Lo sabias… -contesto Alucard sin apartar la vista del sujeto-
-Siempre… siempre cuidas a Victoria… -Susurro el muchacho con dificultad, pues él se había percatado con anterioridad de que, cada vez que su hermanita estaba en peligro, alguien la protegía igual que aquella noche y ese alguien era el "hombre grande"- te pido que… lo sigas haciendo… por favor…
Alucard observo en silencio al muchacho que apenas estaba consiente y debía reconocer que parte de el "admiraba" esa tenacidad de permanecer vivo hasta obtener una respuesta por lo que, sin saber exactamente el motivo, asintió ligeramente obteniendo como respuesta una débil sonrisa de parte del muchacho seguido de una breves palabras de agradecimiento para, finalmente, cerrar los ojos y abandonar el mundo de los vivos…
Observó luego a la muchacha entre sus brazos, pensando en lo pequeña que era aun, apenas con doce años y ya había tenido que presenciar una masacre de gran magnitud, tal parecía que en una u otra vida, el destino de Victoria siempre estaría manchado de sangre y aunque eso de cierta forma la ligaba mas a él, una parte de si hubiese preferido que ella no experimentar ese tipo de sucesos, sin embargo, si las cosas se habían dodo de esa manera debían ser por algo…
Salió luego de la escuela para luego escabullirse en el área de sobrevivientes con el propósito de dejar a Victoria allí a la espera de sus padres, sin embargo, apenas dio media vuelta para "desaparecer" del lugar y mantenerse oculto entre las sombras, una voz lo detuvo, una que se le hizo extrañamente conocida, el destino no podía será tan "bromista" ¿Verdad?
-¿A dónde crees que vas vampiro…? –cuestiono la voz de una joven a sus espaldas- o debería decir… -agrego después de un breve silencio- Alucard…
-Integra… -susurro el aludido observando una joven "versión" de lo que fue su ama-
-No –Contesto la muchacha observando al vampiro que no vestía su acostumbrada gabardina roja- mi nombre es Annette Collingwood Becher Hellsing actual líder de la organización Hellsing…
-Jo… -Replico Alucard con su típica sonrisa- así que La nueva líder es una niña… -Agrego con cierta burla al ver que la muchacha apenas llegaba a los 15 años- ¿Puedo saber que asuntos tiene conmigo? Sir Hellsing…
-Según los registros, despareciste después de la muerte de Integra Hellsing –Dijo la muchacha sin mostrar un ápice de temor ante el vampiro, cosa que no hacia mas que confirmar las sospechas de Alucard, ella también había vuelto…- y ahora vuelves solo para salvar a una niña, una que por cierto… tiene un inusual parecido con aquella compañera tuya…–agrego logrando captar la atención del vampiro- Seras victoria si mal no recuerdo…
-¿Qué es lo que quieres? –Cuestiono el vampiro ya sin esa sonrisa burlona en el rostro, esa chica era idéntica a integra y tal vez por esa razón, no podía mostrarse hostil con ella, bueno, no mucho…-
-¿Sucede algo malo? –Cuestiono un hombre adulto apareciendo en medio de ambos, Jo…. El destino si gustaba de hacer bromas o al menos eso pensaba Alucard al ver a quien una vez fue el viejo mayordomo de la familia Hellsing-
-Nada Alfred –Contesto la muchacha caminando hasta quedar frente al vampiro-
Un pequeño silencio se formo entre los presentes después de aquella acción, esa muchacha no le tenia el mas mínimo miedo y eso era propio de quien alguna vez fue integra Hellsing; estaba pensando en eso cuando fue la voz de la mismo muchacha quien rompió aquel incomodo silencio…
-Un trato –Dijo de repente en respuesta a la interrogante hecha por el vampiro con anterioridad- Te ofrezco un trato, como veras, los ghouls han aumentado últimamente y necesitamos tu poder –Agrego con postura seria- vuelve a Hellsing, Alucard…
-¿Por qué lo haría? –Cuestiono el aludido- ¿Qué ganaría yo con someterme otra vez a los humanos? –Agrego pensando en que no podría cuidar de Victoria adecuadamente si se sometía nuevamente a las ordenes de un amo-
-Una identidad –Respondió la muchacha- necesitas de una para seguir cuidando de esa niña por que ella crecerá y no podrás seguirla siempre, te ofrezco un nombre y la libertad de vivir como un humano "normal" durante el día, con todas las facilidades para cuidar de esa niña –Agrego señalando a una dormida victoria mientras Alucard parecía meditar sus palabras- además de "alimento"; "humano" durante el día, cazador de noche ¿Qué dices Alucard? ¿Aceptas mi propuesta?...
Época actual…
Y dado que ahora estaba de camino a su clase, la respuesta era más que obvia, había aceptado y así había terminado como "Vlad-sensei" bien pudo haberse negado y vigilar a Victoria desde las sombras, pero sabia que de hacer eso no tendría oportunidad de "conocerla" mejor, en cambio, como profesor al menos podía ganarse su confianza e ir de a pocos, no es que el fuera muy paciente pero el estar separados era su culpa y nada podía hacer al respecto, solo esperar y tal vez, en un futuro no muy lejano, las cosas entre ellos podrían cambiar…
Entro al salón de clases en la que, dicho sea de paso, todos los alumnos le temían, especialmente los chics pues varios de ellos se habían ganado una de esas miradas que "matan" por ver "cosas que no debían" en Celes Victoria y hablando de ella, era justamente ella la única que no le temía y quien se quedaba con el a… a lo que sea, siempre se le ocurría algo para pasar mas tiempo con ella, sin embargo, aquel día las cosas podrían ser diferentes…
Las clases transcurrieron con normalidad en el salón, Historia era el curso por el que había optado el vampiro, después de todo… ¿Quién mejor para contar sucesos ocurridos a lo largo de los años que alguien que los había vivido? Entendiendo esto, su nueva ama, aun en contra de que se mezclase libremente con tantos humanos había accedido y ahora estaba allí, alistando sus cosas para marcharse a "casa" y dormir un poco antes de iniciar la cacería nocturna, busco con la mirada a Victoria, quien normalmente era la ultima en marcharse aun cuando su clase era la ultima del día y terminaba relativamente tarde, casi al caer la noche, pero no la encontró, se asomo por la ventana del salón buscándola y entonces la vio, pero no estaba sola, claro que no, estaba con "ese" que salía buscarla de vez en cuando, es francesito que también había rencarnado en esa época, ahora llamado Pierre Broussard, definitivamente el "destino" le estaba jugando una broma y una muy pesada si le permitían opinar, pues ahora que todos poco a poco se habían reunido aquellos años que paso en soledad parecían no ser mas que una pesadilla, pero no lo era y le bastaba con ver a Celes para saber que, a pesar de estar todos reunidos una vez mas, las cosas jamás serian como antes…
Salió con paso rápido del aula para darle alcance a victoria antes de que se fuera con el francesito ese sin embargo, al salir al patio del lugar sintió algo extraño, el ruido de repente parecía haber cesado y aquel francesito también pareció notarlo pues se paro frente a Victoria escudándola con su cuerpo, de repente, sus sentidos sobrenaturales captaron un extraño ruido supo que no estaban solos, segundos después se escuchó el grito de una de las pocas alumnas que quedaban en el campus a esa hora y pronto se vieron a ghouls acechando el lugar, pudo ver como Victoria estaba realmente aterrada ante aquella visión pues aquellos seres comenzaron a atacar todo lo que se moviese, incluyéndolos por lo que Pierre salió en defensa de Celes haciendo gala de su destreza con las armas, pues el también pertenecía a las fuerzas de Hellsing. Alucard pudo oír como el francesito le decía a Celes que huya pero esta preocupada por dejarlo solo se negaba a hacerlo, sin embargo termino obedeciendo las ordenes del francés y huyo del lugar al comprender que solo estorbaría en la pelea.
Victoria maldijo internamente su debilidad pues de haber seguido sus deseos ahora pertenecería a Hellsing y podría hacer algo mas que huir dejando atrás a uno de sus mejores amigos, una lagrima de impotencia se deslizo por su mejilla mientras sus puños se cerraban con fuerza, entonces lo recordó, ¡Vlad sensei aun estaba en el campus! Recordando algo tan importante, al menos para ella, freno en seco dispuesta a volver, pero… ¿Qué podría hacer ella? Solo estorbaría…. Era una cobarde, un cobarde que… que no podía abandonar a nadie…. Por lo que dio media vuelta dispuesta a volver, sin embargo, al hacerlo una horda de ghouls aparecieron tras ella, resignada a su suerte simplemente cerro los ojos esperando ser devorada por aquellas criaturas, sin embargo, aquel ataque nunca llego, en lugar de eso pudo oír el sonido de un arma dispararse, casquillos caer al suelo y cadáveres golpear con el frio piso del lugar, abrió lentamente los ojos mientras recordaba que esa escena le era familiar, alzo la vista y vio frente a ella un hombre de espaldas que no era Pierre, ese hombre era… imposible…. El…
-Vlad… Vlad-sensei….
Notas de la autora
Y hasta aquí el capitulo de hoy…. Sé que es un poco corto pero era mejor esto que dejar botada la historia XD ok, no…. T_T es que apenas he tenido tiempo ahora que Salí de vacaciones Y_Y en fin…. Espero haya sido de su agrado y pues… ya saben ¿No? comenten para saber que les pareció y si debo continuar con la historia XD, bueno, eso es todo por hoy, ¡Hasta la próxima!
