Holaaa vale, de seguro los que me conocen pensarán ¿Tú subiendo una continuación tan rápido?...Pues créanlo porque no están soñando, xD es que no he tenido nada que hacer y de pronto me vino una inspiración para este fanfic en particular que no podía dejar pasar y bueno yo soy muy impaciente para tener un capitulo terminado y hacer esperar a los lectores una semana lo subí es decir ¡Hasta yo me estreso! jajaja bueno sin más que decir...¡Corre capítulo!

Disclaimer:Los personajes de Naruto no me pertenecen, son del gran Kishimoto-sama


¡Una endemoniada semana!

Eso es lo que había pasado y no había podido hablar con aquella chica, ya se estaba desesperando y no había conseguido nada y si seguía así tendría que cumplir con la penitencia y por nada del mundo quería hacer aquello .

–¡¿Que tiene contra mí?!– repitió por sexta vez el rubio revolviéndose los cabellos, había intentado ser amable , cordial, considerado y hablarle con un tono calmado pera cada vez que lo hacía la chica le mandaba otra de sus bellas miradas de "Vete al demonio".

¿Como podía ser que aquél pequeño ser cupiera tanto odio?

–¿Por qué tan estresado?– pregunto con burla el azabache, el rubio lo miró con odio y el Uchiha solo sonrió, disfrutaría cada momento de su apuesta.

– Cállate– dijo el rubio apretando los puños– ¡Todo esto es tu culpa!

– ¿Mi culpa?– preguntó con falsa inocencia el azabache.

– ¡Claro!– dij el rubio– ¡¿Acaso no pudiste elegir a otra chica que no me mirara como si quisiera matarme, quemarme y bailar sobre mis cenizas para luego arrojarlas a un río contaminado?!

– Estás exagerando, la Hyuga no es así– dijo el azabache con simpleza.

– ¡¿Tú la conoces?!– dijo el rubio impresionado.

– Si ha estado en charlas de las que me obliga a tomar mi padre para el manejo de compañías– dijo con desinterés.

– ¿Y ve a todos como si quisiera terminar con sus vidas?– preguntó el rubio desesperado.

– No, ella es muy callada pero las pocas veces que me tocó hablar con ella fue agradable– dijo el azabache tranquilo mientras compraba una soda.

El rubio hizo una mueca, de seguro el teme se estaba burlando de él diciendo lo maravillosa que se portaba la Hyuga para hacerlo quedar como un idiota pero esto no se iba a quedar así, ganaría esa apuesta costara lo que costara.

– Hablando del Rey de Roma...– dijo Shikamaru viendo como la chica entraba por la puerta de la cafetería acompañada de sus dos amigos y se sentaba en aquél lugar conocido como "La esquina gris", donde se sentaban todos los rechazados o raros.

Naruto se le quedó viendo apretando los puños...¿Cómo aquellos raros podían hablar tan a gusto con esa mujer?

– ¿Nee Hinata-chan hoy quieres ir a comer en la heladería de siempre?– preguntó un moreno con el cabello de color marró y dos triángulos rojos invertidos en su cara, conocido como Kiba Inuzuka.

– Hoy no puedo Kiba –dijo la chica seria viendo como el moreno suspiraba triste– Pero iré contigo a la próxima, lo prometo.

– ¡Eres la mejor Hinata-chan!– dijo abrazándola con todas sus fuerzas hasta el punto de que la Hyuga se quedaba sin aire.

– Kiba la estas matando– soltó serio un joven de tez blanca y ojos negros ocultos detrás de unos lentes oscuros de nombre Shino.

– Cállate Shino, eso no es verdad– dijo Kiba aún abrazando a la joven– Solo quieres que la suelte porque estás celoso.

– K-Kiba n-no r-respiro– trató de decir la chica.

– Un momento Hinata-chan– dijo el chico– Además ella se merece mi cariño porque es una excelente amiga, aunque no podría decir lo mismo de ti.

– K-Kiba...– la chica pasaba por distintos colores, primero fue rojo, luego azul y en esos momentos morado.

– Un momento Hina, y además...– trató de decir el moreno pero paró al sentir como lo jalaban del cabello apartándolo de Hinata y tumbándolo al suelo– ¡Oye!

– Es que los hombres no aprenden como tratar a una chica, sinceramente– dijo una chica rubia con los ojos azules y con el cabello recogido en una coleta mirando con desaprobación al moreno– ¿Estás bien cariño?– preguntó la chica acercándose a la joven quien recién recuperaba el aliento.

La Hyuga asintió mirándola con confusión y seria preguntó– ¿Quien eres?

– Soy Ino Yamanaka,mucho gusto ingresé en este lapso– dijo la rubia sonriendo mientras le estiraba una mano para ayudarla a levantarse– ¿Y tú eres?

La ojiperla dudó un poco– Hinata– dijo mirándola.

– ¿Y yo?– preguntó Kiba molesto viendo como la rubia lo ignoraba.

– Tú hiciste que esta pobre chica casi muriera– regañó la rubia– Así que levántate solo.

El moreno gruñó y se levantó molesto.

– Bueno un gusto en conocerte Hinata-chan– dijo la chica sonriendo–Me sentaré contigo.

"Que rara es esta chica"– pensaron los tres jóvenes al mismo tiempo al ver a la chica auto invitándose a comer con ellos.

–¡Oh eso se ve delicioso!– dijo la rubio señalando la comida de Hinata con los ojos brillosos– ¿La hiciste tú?

Hinata asintió– ¿Quieres un poco?– preguntó indiferente ofreciéndole del bentou.

– ¿Puedo?– dijo con ilusión viendo como la ojiperla asentía– ¡Gracias no tenías porque hacerlo!

Y sin más la chica comenzó prácticamente a devorar el bentou de Hinata, mientras que esta la miraba con sorpresa y confusión, no creía lo que veía aquella chica prácticamente había invadido su espacio y entrado como si nada.

–Oye te estás acabando su comida–dijo el moreno molesto quitándole el bentou a la rubia viendo como este había quedado vacío.

–Lo siento Hinata-chan es que estaba sabrosa–se disculpo la chica–Te lo compensaré.

La ojiperla negó–No importa, no tenia hambre de todos modos–dijo con indiferencia.

–Insisto, ten–dijo entregándole una cantidad de dinero que alcanzaba para comprar como cinco bentou.

–No es necesario–dijo siendo firme.

–Anda Hina acéptalo, es lo menos que puede hacer–dijo el moreno motivando a su amiga, pues sabía cuál era la situación de la joven.

–El pulgoso tiene razón Hina–dijo la rubia–Anda sino me sentiré mal.

–¡¿A quien le dices pulgoso?!–dijo el moreno molesto.

–Obvio que a ti–respondió la rubia–¿Acaso ves a otro perro pulgoso por aquí?

El moreno apretó los puños ¡Demonios por qué ella tenía que ser una mujer!–Pues de que hablas, tu eres una cerda que se come todo lo que ve.

Tanto Shino como Hinata se mantuvieron a distancia de aquella pelea, temiendo salir perjudicados.

–Insulta todo lo que quieras–dijo la rubia sonriendo–No me duelen las críticas–le sacó la lengua.

El Inuzuka gruñó la ojiperla la miró de forma seria.

–¿Por cierto como te llamas pulgoso?–dijo la rubia en un intento por molestar al moreno.

–Mi nombre es Kiba, cerda–dijo molesto viéndola fijamente.

–Te diré pulgoso–dijo sonriendo para luego voltear hacia donde se encontraba el otro chico, que había estado en completo silencio desde que ella había llegado–¿Y tú?

–Shino Aburame–dijo serio.

–Mmm igual es un gusto conocerte Shino–dijo la rubia sonriendo.

–¡¿Es en serio?!–preguntó molesto Kiba ante los tratos que la rubia tenía hacia los demás.

La ojiperla al ver así solo optó por reírse de una manera muy dulce haciendo que todos los de la mesa la voltearan a ver, pues ella usualmente no reía mucho desde ya hace un tiempo.

Paró al ver como todos la miraban y volteó la mirada y se aclaró la garganta.

–¡Pero que ternurita eres!–decía la rubia jalandole los cachetes.

–¡Oye déjala en paz!–dijo el moreno quitando a la rubia del lado de su amiga.

Y así empezó otra pelea más de aquellos dos, apenas se conocían y ya actuaban como dos esposos a punto de divorciarse ;siguieron diciéndose de cosas, insultos, ofensas, jalones por parte de la rubia hasta que el moreno decidió solo sentarse e ignorarla ante la mirada atenta de Hinata y Shino.

–Oye Shino–susurro la chica en dirección a su amigo.

–Dime–respondió él en el mismo tono.

–No soy la única que cree que esos dos parecen esposos ¿Verdad?–dijo la chica.

–A mi me parecen dos maniáticos–dijo el Aburame haciendo que la ojiperla sonriera.

–Nee Hinata...¿De que están hablando?–interrumpió el moreno.

–De nada Kiba–dijo la chica fingiendo normalidad viendo como su amigo la miraba con los ojos entrecerrados.

–Oye ahora que lo pienso, ese chico de allá te ha estado mirando en casi todo el almuerzo–dijo el moreno refiriéndose a cierto rubio que miraba hacia su mesa con rabia desde hace ya un tiempo.

–¿Eh quien?–dijo la ojiperla volteando encontrándose fijamente con la mirada de aquél rubio que la había estando molestando en toda la semana queriendo hablar con ella, él la miraba con cierta apatía a si que ella le correspondió de la misma forma para luego voltearse molesta–Hmp es él–dijo entre fastidiada y molesta.

La rubia alzó una ceja–¿Hinata-chan por qué estás molesta?

–Por nada–dijo seria, recogiendo sus cosas y yendo hacia la salida.

La Yamanaka miró por donde se había ido la ojiperla y luego dirigió su vista hacia el rubio quien la observaba serio para luego voltear su mirada hacia su grupo de amigos, impresionada pensó...¿Que habrás hecho esta vez primito?


La Hyuga caminaba por los pasillos sin un rumbo definido, solo sabía que quería estar lo más lejos posible de aquel joven, paró al llegar al frente de una puerta, era la biblioteca el único lugar donde se sentía realmente cómoda,se sentó en una de las sillas y sacó sus cuadernos de matemáticas, que aunque no la tenían ese día , tenía tarea que hacer y en su casa no le daba tiempo, así que empezó con los ejercicios, al sonar el timbre oyó que por las bocinas del colegio que el profesor Kakashi Hatake no había venido al instituto por lo cual su salón no tendría clases

"Genial"–pensó antes de oír un sin fin de gritos de alegría y a gente saliendo como si hubieran estado en una prisión–"Que ruidosos"–pensó colocándose sus auriculares y colocando música y empezando con los problemas.

Mientras tanto afuera de la biblioteca pasaba el grupo de chicos felices porque no tendrían clases.

–Hey dobe–dijo el azabache llamando al rubio.

–¿Qué?–dijo de la mala manera, pues luego de ver a su prima con aquella chica y su grupo de raros hablando tan naturalmente su sangre hirvió...¡¿Es que todos podían llevarse tan bien con aquella chica excepto él?!

–Allí esta tu chica–dijo el azabache con burla mientras señalaba a la biblioteca–Buena suerte–dijo golpeándole en la espalda para luego reírse y retirarse.

El rubio bufó–Muy bien, empecemos con esto.

La ojiperla estaba frustrada, no podía resolver aquél estúpido problema, no entendía por qué no le estaba dando, suspiró y colocó su canción favorita "Titanium" de David Guetta con Sia, empezó a tararearla mientras trataba de resolver el problema, sin poder lograr nada.

Al terminar la canción se tomó de los cabellos, frustrada.

–Linda voz–dijo el rubio al lado de ella, había llegado justo cuando la ojiperla estaba tarareando y tenía que admitirlo, tenía una voz hermosa.

La chica se sobresaltó al escuchar al rubio tan cerca de ella,quedando frente a frente con el joven, se quitó los audífonos y se removió molesta,ignorando al rubio y poniéndole atención al bendito problema.

"Respira Naruto,se amable"–se decía mentalmente el rubio mientras veía el ejercicio que estaba haciendo la ojiperla y con el cual tenía problemas, de pronto la ojiperla sintió como le quitaban el lápiz–Lo estás haciendo mal,no tienes que despejar Y ,sino X y luego pasar esto para acá y esto para acá, para luego ordenarlos y al final esto se va con esto y se hace el calculo–explicó el rubio anotando las cosas en el cuaderno de la joven.

La Hyuga se quedó sorprendida y al hacer los cálculos en su cabeza vio que el chico estaba en lo correcto,bufó para luego ver su reloj haciendo que se sobresaltara.

"Ya es tarde"–pensó cerrando su cuaderno y prácticamente arrancarle el lápiz de las manos al rubio y meter todo en su mochila encaminándose hacia la salida.

–¿Oye ni un gracias por lo menos?–preguntó el rubio un poco molesto del trato de la Hyuga, tomándola ligeramente del brazo.

–Yo no pedí tu ayuda–respondió la chica seria,soltándose del agarre.

–¿Oye por qué me tratas así?–preguntaba el rubio molesto.

–Simple–dijo la chica volteándolo a ver–No me agradas.

–Eso lo sé–dijo el rubio, es decir era obvio pero lo que quería saber era el por qué.

–Entonces no me preguntes–dijo la chica fría volteándose y saliendo de la biblioteca.

El rubio chasqueo la lengua, esa chica era simplemente...Ash, respiró y pensó en seguir con la apuesta, saliendo también de la biblioteca y siguiendo a la chica de cerca, los pasillos estaban solos y aun así ella andaba muy sigilosa, teniendo cuidado de hacer algún ruido, el Uzumaki por su parte trataba de siempre tener una pared en la cual esconderse para que ella no lo viera ¡Esto era ridículo!.De pronto vio como la ojiperla se colocaba una sudadera encima.

"Como si ya esos trapos no la cubrieran"–pensó irónicamente el rubio refiriéndose al uniforme tres tallas más grandes que la chica–"¿Hacia donde te diriges Hyuga?"

La chica se sentía emocionada, había pensado en no ir pero no podía evitarlo tenía que ir ;se aseguro de que no la vieran salir, por suerte no había gente en los pasillos ;recorrió varias cuadras, no podía creerlo ¡Lo haría!, su padre de seguro la mataría si supiera.

–Aquí es–dijo viendo al frente de ella una puerta medio desgastada,era cerca de un callejón ;se acomodó los lentes y apretó las tiras de su bolso respirando hondo, las manos le sudaban ,su corazón latía fuerte, tanto que pensaba que se iba a salir de su lugar.

Sin saber que estaba siendo observada por la atenta mirada de cierto rubio.

Trató de tomar la perilla pero la mano la traicionaba, se dio ánimos , ya no habría vuelta atrás;respiró hondo nuevamente y abrió la puerta bajando por las escaleras.

–¿Hinata-chan?–dijo una mujer impresionada de la recién llegada, para luego correr a abrazarla–¿Que haces aquí?–dijo la mujer sonriente viendo como la chica le mostraba un papel lo cual hizo que su sonrisa fuera aún más grande–Bueno, ya sabes que hacer.

La ojiperla asintió.

Mientras tanto el rubio aún se encontraba en la parte de arriba.

–¿Que hace una chica como ella en un lugar como este?–se preguntaba el rubio viendo las condiciones en que se encontraba rodeado el lugar, sin pensarlo otra vez abrió la puerta y bajo por la escaleras se detuvo al ver el ambiente, era un poco misterioso y se podría decir que lúgubre.

De repente pensó ¿Será que a Hyuga le había jugado una trampa y siempre supo que la seguía?, ¿Y si se había ido por una puerta secreta?.Molesto decidió retirarse hasta que oyó un ruido que lo hizo voltear .

Naruto estaba que no se lo podía creer, quedó con la boca abierta y es que allí se encontraba la Hyuga vestida de una forma completamente diferente a la que la había visto, siendo observada por varias personas y entre ellas él que estaban sin poder quitarle los ojos de encima.

–Es simplemente...–empezaba a decir una persona a su lado.

–Hermosa–completó el rubio sin poder ni siquiera parpadear.


Muahahahahahaha ¿Los dejé con la intriga verdad? soy tan malita :3, bueno tenía que tener un precio por subirlo tan rápido ¿No?

Voz:Te van a terminar odiando ¿Sabes?

Yo:Cállate no les des ideas

Jejejeje bueno como decía espero que les haya gustado el cap :D

¡Besos y hasta la próxima!