Personajes: S. Meyer.

Historia: HobiChou

"Existen personas, que no deberían existir… su sola existencia podría traer el caos al mundo."

II.

Isabella se había dormido en los brazos de Carlisle después de llorar. El hombre de cabellos rubios la había dejado en el auto al cuidado de los tres chicos y volvió a entrar a la casa donde lo esperaban.

- Ha dicho algo? – le pregunto a William Hale, el negó – quien te mando? – se dirigió al rubio que estaba en el suelo sujetando ambas piernas que habían sido disparadas

- Crees que soy tan estúpido como para decírtelo? – rio

- Deberíamos llamar a Edward? – pregunto el moreno

- No, la información que este hombre tiene no nos sirve – dijo recargándose en la pared y respirando entrecortado

– Así que tu eres Carlisle Cullen – lo miro con altanería – realmente pensé que no te encontraría acá, como supieron? – Ninguno de ellos le contesto – Los míticos guerreros – murmuro - realmente tu esposa tiene ese poder? – le volvió a preguntar pero él no respondió – no hablas?

- Mátenlo – dio la orden, y Paul McCarty sonrió y sin esperar más le disparo – aun no ha llegado la policía?

- Esos ineptos – murmuro Paul – el único que valía la pena en esa comisaria esta muerto – miro el cuerpo cubierto por una manta de Charles Swan – aun no puedo creer que este muerto, era uno de los mejores... como...

- Fue un ataque sorpresa – dijo William – murió en la puerta, en cambio Renne, ella se mato, pero no aquí – miro hacia a puerta trasera y vio el camino de sangre – porque sabía que no tenia escapatoria, así como sabia que a Bella no la iban a matar – todos asintieron

- No puedo creer que los hayan encontrado, hace 15 años que no había ocurrido nada – musito Paul, viendo ambos cuerpos – es un milagro que hayamos llegado justo a tiempo antes que se llevaran a Bella – todos asintieron, pero Carlisle cerro fuertemente los puños, Esme le había advertido.

"- Carlisle, tengo un mal presentimiento, tenemos que ir a ver a Renne – musito

- Tranquila, amor – le dijo con una sonrisa – si algo malo fuera a suceder, Renne ya nos habría llamado al igual que Charlie

- Pero... no lo sé. No vamos hace 5 años, Carlisle

- Iremos en las vacaciones de verano – le beso la frente"

Después de insistir, el acepto en ir a visitarlos, así aprovecharía de presentarles a los chicos a Bella. Paul y William también habían querido venir, si Esme anunciaba algo, era porque realmente iba a pasar. Y ahí estaban, con los dos cuerpos sin vida de sus amigos, si tan solo le hubiera hecho caso a Esme y hubiera ido antes

- No es tu culpa – le dijo William. El se sobresalto y miro a su alrededor, la policía ya había llegado y estaban entrevistando a Paul.

- Si tan solo hubiéramos llegado un poco antes – hablo entre dientes

- Carlisle, amigo. Es el desino, lo sabes, esto tenía que ocurrir – musito, pero el negó – ahora tenemos que enfocarnos en Isabella – el asintió mirando el auto que estaba estacionado afuera

- Bueno, nosotros hemos terminado aquí. Es mejor que volvamos a Seattle – todos asintieron – la custodia de Bella quedara a mi cargo – los dos hombres miraron a Paul sorprendidos – No se puede quedar en tu casa – miro a Carlisle – con Alice le basta y le sobra a Esme y lo mismo con Rosalie – le dijo a William, ellos asintieron – total... solo vivimos a 5 minutos – sonrió.

- Me parece bien, pero esta semana estará conmigo, Esme le tiene que explicar algunas cosas – ellos asintieron – vamos.

- Papá... ella es la Espina de Adam, cierto? – Carlisle miro a su hijo que estaba sentado en el asiento de copiloto. Edward Anthony Cullen era el siguiente, suspiro

- Si, lo es. – no podía ocultarle nada, menos si era algo así

- Es decir, que tenemos que protegerla – comento mirando hacia atrás a la chica dormida

- Así es – la miro por el espejo retrovisor – ella es tu misión en la vida, hijo. – el joven de 15 años lo miro y asintió

- Lo se

Esa era la misión de los Cullen. Defender con su vida a la Espina de Adam, aquella mujer que con su sangre podría traer la destrucción al mundo.

- Estas despierta! –una fina voz sobresalto a la castaña y se sentó de golpe provocándose un leve mareo – no debes levantarte así – le reprocho – es malo – cuando recupero su vista, la niña castaña miro a la chica que estaba a su lado, con los codos apoyados en la cama y su cabeza en sus manos – Hola! Soy Alice Cullen – le sonrió.

- Soy Isabella Swan – musito

- Lo sé! – rio y se enderezo – papá te trajo – le sonrió.

Miles de imágenes vinieron a la cabeza de Isabella, sangre, sangre, sangre... miro sus manos que ahora estaban limpias, pero la imagen de su cuerpo, sus manos, pies, su ropa... llena de sangre. No supo en qué momento había empezado a gritar, hasta que sintió unos brazos cálidos meciéndola.

- Sh, Isabella... tranquila. Alice, sal de aquí – la pequeña de 8 años, había ido a buscar a su madre cuando vio a Isabella con la mirada perdida en sus manos y gritando – Alice! – ella dio un pequeño salto y salió corriendo, se detuvo cuando choco con alguien

- Hey! Que pasa enana? – miro hacia arriba y vio a su hermano – Alice? – se pregunto preocupado cuando vio a la pequeña con los ojos cristalinos

- Bella, esta malita – musito, el entrecerró los ojos

- Ve a buscar a papá y luego a tu habitación – ella asintió y corrió a la oficina de su padre

- Papi! Papi! – el rubio rio al ver a su hija moverlos brazos como histérica – Bella esta malita! – toda sonrisa se borro y se levanto.

Cuando entro al cuarto se encontró con Bella sollozando en el regazo de su esposa, apoyado en la pared estaba su hijo – que ha ocurrido?

- Ha despertado recién – susurro Esme acariciando el pelo de la niña – es el Shock Carlisle, recordar lo que paso – musito quitándole las lagrimas de las mejillas. El suspiro y se acerco

- No temas pequeña Isabella – le susurro sonriéndole, ella aun sollozando lo miro sin decir nada.

Habían pasado dos semanas desde que había despertado, la niña ya estaba un poco mejor, aun con la mirada perdida a ratos, pero el tener a Alice revoloteando a su alrededor le ayudaba.

- Entonces yo le dije, "Rose, ósea que onda, el amarillo no te combina" y ella dijo "Alice, tiene que combinarme, o sino mi pelo no sería de ese color" entiendes? – rio agarrando su estomago, la castaña miro confundida, que debía entender? – No lo haces – refunfuño Alice – mira te explico...

- Alice – la pequeña se detuvo y se giro para ver a su madre – puedes dejarnos a Bella y a mí a solas?

- Quieres hablarle de los que significa la Espina de Adam – su madre la miro pálida y sorprendida

- Que... que has dicho? – se acerco y se arrodillo ante ella

- Que ya se lo que harás, vas a hablar de eso con ella – apunto a la castaña que miraba todo confundida

- Como? Como lo sabes?! – la sacudió un poquito, Alice un poco asustada murmuro bajito

- Lo vi

- L-lo viste? – pregunto cayendo sentada en el suelo, la pequeña asintió

- Si, ayer, en mis sueños. Vi esto mismo, que le contaba a Bella que...

- Oh Dios mío – susurro Esme con ambas manos en la boca interrumpiendo a su hija – Dios mío

- Eso es malo, mami? – pregunto preocupada

- Edward! Edward! – su hijo entro a paso apresurado – llama a tu padre, ahora!

- C-Claro – A los minutos después llego Carlisle preocupado

- Que es lo que sucede?

- Alice... Alice...

- Alice? Que sucede? – su hija le explico todo ante la atenta mirada de su hermano y de su padre, y de Bella que ahora comprendía todo – lo viste?

- Ves el futuro!? – le dijo Bella con los ojos brillantes

- Bueno... Si – sonrió – por eso siempre le gano a Edward en ajedrez – su hermano un poco pálido sonrió

- Tramposa – ella rio

- Desde cuando ocurre esto? – le pregunto su padre

- Desde hace meses – se encogió de hombros

- Porque no nos dijiste nada? – le dijo su madre abrazándola

- No lo sé- rio la pequeña

- De acuerdo, eso quiere decir que... – el rubio miro a su esposa y a su hijo, y asintieron – Alice, Isabella... Tenemos algo que contarles

- Ya lo sé – sonrió otra vez su hija

- Creo que ese... don, va a ser algo irritante – murmuro su hermano ganándose una mueca burlona de la pequeña

END CAP II.