Capítulo 2. Visita

Shawn entró en la habitación de su hermana, primero asegurándose de que Areli ya se hubiera marchado. No se sentía cómodo visitando a su hermana cuando su compañera andaba por ahí, prefería tener intimidad con Elsie. La vio tumbada boca abajo sobre la cama, abrazando la almohada, y sin importarle que su largo pelo añil le tapara los ojos.

- Elsie, ¿estás bien?

- ¿Eh? -La chica levantó la cabeza con rapidez al oír su voz. Estaba tan cansada que ni se había dado cuenta de que estaba ahí. Pero se forzó a sonreír mientras se sentaba apoyando la espalda en la pared y abrazándose las rodillas-. Sí, estoy bien, solo un poco cansada. No te preocupes, Shawn.

- Claro que me preocupo -Dijo el chico, sentándose a su lado-. Si mi hermana se siente mal, es normal que me preocupe.

Elsie no dijo nada. Se limitó a bajar la cabeza para no mirarlo a los ojos. Aunque sabía que no podía mentir a su hermano mayor. A todos los demás sí, pero no a él. Y era cierto que no estaba nada bien. No podría soportarlo mucho más, aunque no quisiera iba a estallar dentro de poco. Y sabía que Shawn estaba intentando acelerar el proceso para que no sufriera mucho más. Y aunque realmente lo agradecía, no le gustaba nada pasar por eso.

- Deja de hacerte la fuerte, no estás bien. Recuerda que soy yo, ya hemos pasado juntos muchos días así. Y ya está solucionado. Ray Dark ha...

- No lo digas...

Shawn la miró fijamente, con esa mirada que a veces ponía. Ahí era cuando más le recordaba a la etapa que había pasado con Aiden. Esa era la dureza de su hermano gemelo.

- Ray Dark ha muerto. Ha muerto, Elsie. Ya no está aquí, no puede hacerte daño.

- Sí. Ya lo sé. Pero es que sigo sin encajar lo que ha pasado. Ese hombre siempre ha aparecido en mis pesadillas, me lo ha hecho pasar muy mal. Ha arruinado tantas cosas, no solo mías, sino también a nuestros amigos... Y de repente, nos lo volvemos a encontrar y...

Y ya estaba hecho. En un instante Elsie se deshizo en lágrimas, cerrando los ojos con fuerza al taparse la cara con las manos. Sollozaba palabras que Shawn no consiguió entender. Pero se acercó más a ella y la abrazó para que se apoyara sobre su pecho. Llorar le vendría bien, lo necesitaba de veras. Alguna vez había deseado el mayor de los males a Dark. Pero nunca se hubiera imaginado que le llegara a ocurrir algo así. Y eso la destrozaba, las vidas humanas no debían tomarse tan a la ligera. Se odiaba por haber deseado la muerte de una persona, aun cuando esa persona le hubiera hecho daño.

- Tranquila, estoy aquí. Ya ha pasado todo -Le susurró el chico de pelo plateado al oido para consolarla.

- Pero Shawn... ese hombre ya no está, y realmente me siento aliviada... Pero por eso soy una persona horrible.

- No pasa nada. Ante todo no debes pensar que ha sido culpa tuya, tú no provocaste ese accidente. No te hace una mala persona el sentir alivio, porque también sientes aflicción. Tú también has llorado su muerte, no le debes nada.

Elsie se quedó callada ante las palabras de su hermano, secándose las lágrimas. A lo mejor tenía razón. Ella no había tenido nada que ver con la muerte de Dark, lo tenía claro. Pero tal vez se sentía mal por no haber solucionado todo lo que había pasado con él en esos años. La había perseguido, la había presionado, pero jamás habló realmente con él. Sí... no haber podido decirle lo mucho que había sufrido por su culpa era lo que le hacía daño.

Pero en ese momento, y gracias a las palabras de Shawn, tomó una determinación.

Te perdono, Ray Dark. Te perdono por todo lo que hiciste, aunque sé que tú nunca tendrías la intención de disculparte, y en vida jamás hubiera aceptado tus disculpas. Pero será mejor así, ya no te reprocharé nada. Te deseo la paz.

Sí. Eso era lo mejor que podía hacer. Olvidar todo lo malo, dejarlo atrás. Ray Dark no volvería a hacerle daño, y no tenía sentido echarle en cara todo lo sucedido. Ya no.

Pero también tenía otras preocupaciones.

- Temo que Jude no esté bien. No solo él, también los demás. Caleb, David, Areli... Por mucho que lo hubieran abandonado hacía ya tiempo, no cambia que fuese su entrenador durante años.

- Es obvio que a ellos les costará más que a ti asimilarlo. Pero son fuertes, no tienes que preocuparte por ellos. En realidad, Jude y los demás están más preocupados por ti que por ellos mismos. No hagas que se sientan mal.

- No lo haré. Tienes razón, no puedo seguir así. Me esforzaré por estar bien.

- Así me gusta -Sonrió Shawn, apartándole un poco el pelo de la cara.

La chica le devolvió la sonrisa, entrelazando su mano con la de su hermano. Menos mal que él estaba allí. Él era quien mejor la ayudaba. Como había dicho, ya habían pasado muchos días como ese. Siempre sabían qué hacer para animarse el uno al otro.

Alguien llamó a la puerta, sobresaltándolos. Al abrirse vieron a Celia, mientras observó de lo más sonriente a los dos hermanos.

- Esto... Elsie, creo que deberías bajar.

- ¿Yo? ¿Por qué?

- Hazme caso, te interesa ver lo que pasa en el salón -Dijo con su voz cantarina, sonriendo con malicia.

Shawn y Elsie se miraron sorprendidos, preguntándose lo que pasaba. Comenzaron a intrigarse, así que se levantaron de la cama y salieron de la habitación siguiendo a la chica. Al bajar al primer piso entraron en el salón, pero al principio Elsie no vio nada, ya que todo el mundo estaba allí agrupado. Pero en cuanto apareció seguida de su hermano, todos le sonrieron con la misma malicia que Celia.

- ¿Por qué me miráis así...? -Preguntó comenzando a enrojecer. No le gustaba que tantas personas la observaran.

- Ha pasado tiempo, Elsie -Dijo alguien a su espalda.

En cuando se giró, sorprendida al comenzar a reconocer la voz que la había llamado, se le iluminó el rostro con una gran sonrisa.

[*]

- ¿Tienes ya algún plan? -Preguntó un chico de pelo negro.

La chica de ojos verdes estaba mirando por la ventanilla del avión. Hacía ya unas horas que habían despegado. Estaba impaciente, pero sabía disimular. Volvió a echarse hacia atrás para mirar a su compañero, cruzando las piernas y sonriéndole con dulzura. Sabía que con esa sonrisa siempre encantaba a todo el que la miraba.

- No nos hace falta ningún plan. Todo saldrá bien -Susurró con su encantadora voz-. Gracias por hacer lo que te pido, sé que no será fácil. Pero es muy importante para mí.

- Lo sé. Todos lo sabemos. Y sabes que haremos todo lo que nos pidas, solo queremos que tú seas feliz -Dijo el chico de ojos grisáceos, sonriendo con adoración. Un momento después miró pensativo la pantalla que se veía al principio de la cabina-. Ya falta poco.

La chica asintió, sonriendo complacida mientras retorcía un mechón de su pelo negro.

[*]

Elsie se lanzó a los brazos del chico de pelo rubio ceniza, sonriendo feliz. Lo abrazó con tanta fuerza que ambos estuvieron a punto de caer al suelo. Pero él soportó el impacto, y le devolvió el abrazo inmediatamente.

- ¡Byron...! -Susurró la chica emocionada, aun sin creérselo.

Todos miraban encantados la escena, era bonito verlos juntos. Hasta que una voz femenina les reprendió, abriéndose paso entre toda la gente que estaba allí reunida.

- Bueno, chicos, aquí no hay nada que ver, solo a mi prima recibiendo a su novio. ¡Así que aire!

Elsie se separó de Byron por un momento, creyendo reconocer la voz. Miró al chico interrogándole con la mirada, aun sonriendo por poder ver sus increíbles ojos rojos después de tanto tiempo separados.

- Se ha empeñado en venir -Rió el rubio, encogiéndose de hombros.

La chica de pelo añil se giró al momento para ver a la chica de pelo castaño que le sonreía a tan solo unos pasos de donde estaba.

- ¡Nuria! -Exclamó comenzando a sonreír.

- Aquí estoy. Ven a recibir a tu prima como es debido, ¿No?

Elsie sonrió poniendo los ojos en blanco, mientras se acercaba y rodeaba a la castaña con los brazos. Seguidamente, Nuria saludó también a Shawn con un suave abrazo. Ya debía haber saludado a Jude al llegar. Al cabo de unos minutos de formalidades se quedaron los cinco solos, ya que los demás decidieron ir a entrenar y dejarles hablar con tranquilidad.

- Qué hacéis aquí? -Preguntó Elsie con una pequeña sonrisa, sentándose en uno de los sofás junto a Byron.

- Sólo hemos venido de visita -Contestó el chico, acercándose más a su novia-. Hacía tiempo que no te veía, así que me propuse venir hasta aquí. No podía esperar hasta que volvieras.

- Y yo me enteré y le dije que sin mí no se iba a ninguna parte. No iba a desaprovechar una oportunidad para venir a veros. Además... nos hemos enterado de lo de Dark.

Elsie bajó la cabeza. Aun no sabía cómo actuar ante el asunto, y menos aun con la chica de pelo castaño. Siempre había tenido una extraña relación con Dark que ella no había sabido interpretar. Incluso habían discutido alguna vez por eso.

Byron y Jude se miraron fijamente. En realidad si el rubio había decidido ir a la isla era por el tono de preocupación que había notado en el capitán de la Royal Academy en la última llamada que habían mantenido. Habían hablado largo y tendido sobre Ray Dark, pero sobre todo sobre el estado en el que Elsie se encontraba. De modo que no pudo quedarse de brazos cruzados. Habló con Nuria, y casi al momento los dos comenzaron a prepararlo todo para partir.

La castaña miró impasible a su prima, sin que esta alzara la mirada. Pero tras unos instantes en silencio suspiró, y se acercó para sentarse en el reposabrazos del sofá y rodear los hombros de Elsie a modo de abrazo.

- Venga ya, no tienes que sentir pena por mí. De acuerdo que aun estoy afectada, pero no me voy a deprimir por esto. Me niego.

- Ya...

Jude notaba un poco de tensión en el ambiente, así que decidió actuar.

- Bueno, Nuria y yo os dejaremos solos. Tendréis mucho de lo que hablar.

Los dos salieron del salón, siendo seguidos por Shawn después de despedirse momentáneamente de su hermana y su novio. Elsie suspiró pesadamente, dejando que Byron la atrajera hasta apoyarla sobre su pecho. Estuvieron quietos y en silencio durante unos cuantos minutos.

- Dime que no estoy soñando. Que estás aquí de verdad.

- Estoy aquí. Y dudo que los dos estemos teniendo un sueño tan bonito. Te he echado de menos.

- Yo también a ti. Aunque preferiría que no nos viéramos en esta situación, con todo lo que ha pasado. Ya he preocupado a demasiadas personas.

- Te estás tomando todo el asunto de Dark muy en serio.

- No puedo evitarlo. Pero no importa. Estoy decidida a dejarlo atrás. No soy yo quien importa en esto, seré una egoísta si pienso solo en mí y no en cómo se sienten Jude, Nuria y los demás.

- De acuerdo. Ahora todo ha pasado. Ya no volverá, no volverá a hacernos daño. Ni a los de la Royal, ni a los del Zeus, ni a nadie.

- Dejemos de hablar de él.

- Tienes razón. Lo más importante ahora es que por fin estamos juntos. Aprovechemos el tiempo.

Elsie sonrió tímidamente, dándose cuenta de que quería besarla. Se separó un poco de él, alzando la cabeza y cerrando los ojos para permitírselo. Ella también lo deseaba. Byron se inclinó hacia ella, y cuando estaban a punto de rozar sus labios se dieron cuenta de que afuera había mucho alboroto.

- ¿Qué estará pasando? -Preguntó el chico en un susurro, separándose lentamente de Elsie.

Se levantaron del sofá, y salieron apresurados para ver que era lo que causaba tanto movimiento. Todo el equipo estaba en el campo de entrenamiento, totalmente paralizados. Notaban toda la tensión que se estaba acumulando en el grupo. La pareja se reunió con los demás, y ambos se sorprendieron cuando se encontraron a once siluetas frente a todo el equipo. Parecía que incluso el campo había comenzado a nublarse.

Elsie se fijo en los individuos que se encontraban frente a ella. Once personas, chicos y chicas de más o menos su edad. Todos ellos mirándoles impasibles. La forma en que iban vestidos le llamó la atención. Iban con uniforme. Un uniforme de dos piezas de color granate, con la chaqueta de cuello alto y botones y detalles de color dorado.

Eran unos uniformes... parecidos a los de la Royal Academy.

Se giró para ver a Jude y a los demás. El capitán de la Royal aguantaba el tipo, aunque podía sentir la tensión que estaba sufriendo. Areli y Nuria también se veían intranquilas. Caleb entrecerraba los ojos, frunciendo el ceño con fuerza. David apretaba los puños, pero su rostro mostraba su nerviosismo.

Conocían a esos chicos.

Una de las tres chicas de ese nuevo grupo dio unos pequeños pasos adelante, dejando que todos la vieran mejor. De repente Elsie sintió que nunca había visto nada igual. Era una preciosa chica de pelo negro casi hasta la cintura, y unos ojos de un verde esmeralda que infundían inquietud. No podía tener más de trece años, pero aun así sonreía con dulzura y se movía con la seguridad de un adulto. No aparentaba tener la mentalidad de una niña de trece años.

Dejó de andar, y contempló a Jude y a los de la Royal con interés.

- Ha pasado tiempo, hermanitos -Susurró con una sonrisa increíblemente dulce, pero que aun así consiguió infundir temor a los chicos.

- ¡Abie...!

Continuará