Nota de la autora: digimon y sus personajes no me pertenecen.

II parte: ~La fiesta~

Finalmente no le contesté a mamá, fui directamente al estacionamiento y cuando llegué a mi querida bici, me largué a sollozar. Estuve un buen rato dando lástima, pensando en lo ocurrido entre mi rubio y la Pitri mientras yo estaba en el baño, maquinándome en las palabras dedicadas; seguramente ellos volverían, ese pensamiento me hizo llorar aún más, pero después de oír a una nena diciendo: 'mira como llora a nena por el novio, Ma'supe que estaba siendo demasiado exagerada. Saque el celu y marqué a Yolei, le pedí que me excusara de la reunión, y fui sincera, no podía más; pero ella respondió algo totalmente incoherente'oh, no te preocupes Kari, anda no más, pásalo bien… besos a Willis'. Con esa frase logró robarme una leve sonrisa, ella siempre me hacía la segunda, aun suponiendo que ahora cometería un acto masoquista, me cubría de todas formas. Con un poco más de calma tomé la bici y fui a casa por el camino más largo, para poder pensar con la mente un poco más despejada.

Cuando llegó la hora del partido yo seguía escondida bajo las colchas de mi cama, con la nariz colorada y los ojos hinchados. Después de mucho pensarlo, decidí no ir al partido y mi celular pagó las consecuencias… la casilla de llamadas se llenó rápidamente. Puse el cronómetro y me torturé contando los minutos por cada lado, más el entretiempo, imaginando las grandes maniobras de mi rubio; sus canastas y las celebraciones que no quedarían plasmadas por mi cámara. Lloré aún más.

-Vos no te imaginas su cara, Kari.

-Era como si hubiese recibido un puñetazo en la panza.

-¡Viste que no exagero! Posta, todos lo notamos.

Yoleiha estado toda la mañana repitiendo lo mucho queTKse molestó con mi partida de la reunión, ha llegado al punto de ir porMimi y Sorapara que la respalden. Y realmente me estoy creyendo un poco eso de que mi TK casi se volvió loco cuando oyó a Yolei contar sobre mi 'cita con Willis'.

-¿Qué dijo?-pregunté, aun un poco dubitativa.

-Pues cuando corté me estaba mirando con cara de 'no te lo puedo creer',-las chicas rieron, yo me mordí el labio-pero no dijo nada, entonces yo me adelante y dije que habías tenido una emergencia y que no volverías…

-Y fue ahí cuando casi nos mató a todos-agregó Mimi.

-Las palabras exactas fueron '¿emergencia? ¡Claro! Ahora todas las que tengan alguna cita se pueden marchar ¿no? ¿Dónde queda la reunión y la fiesta?-Sora lo imitaba a la perfección, no pude aguantar más la risa, sumaba mucho lo contagiosa que era la de Yolei.

-Todos nos miramos asombrados, porque Catherine recién se había marchado y él no dijo nada al respecto.

-Claro, yo me paré y le dije que vos no tenías ninguna obligación de quedarte en la reunión, que no fuera cara dura y que se sentara de vuelta-contó como gracia Sora.

-Sí, y yo agregué que vos estabas ahí solo para cooperar y que no fuese autoritario, que el papel de celoso no le sentaba bien-las tres volvieron a reír, pero yo quedé estática, ellas no pudieron haberme traicionado de esa forma.

-¡Yolei!-la reprendí-vos y tus insinuaciones-las chicas me miraban asombradas, yo no suelo exaltarme de tal forma, pero el miedo de que mis sentimientos queden al descubierto me descoloca-sos tan poco disimulada.

-Hey, Kari, tranquila.-Mimi, que es la más relajada, intervino-Yolei no hizo nada malo, de hecho, luego de ese comentario todos nos reímos; incluso Tk- Sora asintió, pero al parecer a mi pelilila no le sentó nada de bien el comentario.

-Me molesta demasiado que siempre creas que te traicionaré, ¿Pensás que iré de buchona donde Takeru a decirle que morís por él? Pues lo lamento, porque aunque debería hacerlo, ya que vos no te atreves, no lo he hecho y no lo haré-se puso de pie y tomó su mochila de un tirón, dejándonos a las tres estáticas.

¿Han sentido alguna vez como si les sacaran el corazón del pecho?Pues, esa fue la exacta sensación que me estremeció al ver como Yolei se alejaba enojada. En el fondo tenía razón, soy una cobarde y ella mi mejor amiga, quien jamás me traicionaría.

Sora me miró con cara de asesina y Mimi la tomó del brazo.

-Tenemos clase de economía, nos vemos en la fiesta-susurró.

-No sé…

-¡Ni te atrevas a decirlo Hikari!- Mimi se veía molesta-mínimo tenés que ir a arreglar este quilombo. Y a decirle de una vez por todas lo que sentís a ese pelotudo, si no te da bola, pues ahí estaremos nosotras bancándote.

-Mimi.

-No Sora, dejame, ella debe saber lo que pienso- se dirigió a la pelirroja más alta.

-Sé tu opinión, la de Sora, la de Yolei, ¡la de todos!- grité, molesta-no necesito que me la repitas, pero el tema sigue siendo algo netamente mío y yo veré que hago con él- tomé mi bolso y di media vuelta.

-¡Pues no vengas luego a llorar con nosotras!-gritó, deteniéndome, pero no quise voltear… no valía la pena. Todas estamos extremadamente molestas y podemos decir cosas que hieran aún más todo.

Asiento y sigo mi camino, sin rumbo.

-

El final del día académico ha llegado y suspiro aliviada cuando la profesora borra la pizarra indicando el término de la clase, no he logrado escuchar nada; de hecho, la última hoja de mi cuadernillo está lleno de dibujos y palabras al viento. He pensado mucho enYoleiy enTk, enMimi; en todos. No sé de donde obtengo la capacidad de hacer una tormenta en un vaso de agua… pero es algo que me desespera.

Salgo del salón a paso lento, aún tengo la cabeza sumergida en la montonera de problemas que me aquejan. Incluso he bajado la mirada al pensar en la carita de decepción de Tk cuando le dijeron que abandonaba la reunión, algo tan importante para él.

Voy tan sumergida en mis pensamientos que no noto a quien tengo enfrente y choco bastante fuerte contra él. Levanto la mirada y me encuentro con los ojos que más amo en el mundo, losde TK.

-Hola-intento saludar con normalidad, pero al notar su ceño fruncido me arrepiento de haber tomado este camino-¿Qué pasa?

-Es lo que quiero saber-contesta rápida y secamente.

-¿Respecto a qué?

-A vos, a esa actitud tan extraña que tuviste ayer.

-No entiendo-miro hacia un costado, cohibida por su mirada profunda.

-Hikari, ayer llegaste empapada, con los ojos rojos y molestísima por un supuesto 'sueño'- se me aprieta el corazón-luego nos vamos a la cafetería y cuando llegaCathte volviste medio loca, ¡hasta te quemaste con el café!-asiento, pensando en lo que responderé-y luego nos dejas a todos tirados por una salida romántica con ¿Willis? ¿Por qué no me contaste nada? ¿Qué pasa entre ustedes?-las últimas preguntas han sido en un tono más elevado y no puedo evitar reír, sintiéndome encantada por esos mini celos.

-Para-levanto la mano-primero, sabes que soy exagerada y ese sueño me descompuso, así de simple-él revolea los ojos-no es un misterio que no quiero que sufras por nada del mundo, y Catherine es sinónimo de dolor para vos, por eso soñar con ella, pensar en que te volverá a hacer daño o verla coqueteándote me… descoloca- no quería parecer una loca de mierda-porque soy tu amiga…

Nos quedamos en silencio por varios segundos. Incómodos segundos.

-¿Y porque no me dijiste que estabas hablando de nuevo con Willis?

Levanto los hombros sin saber que decir.

-Solo necesitaba decirme un par de cosas.

-¿Volverán?

Alzo la mirada, necesito saber lo que quiere, pero el frío de su mirada azul me congela.

-No.

-Pues deberían-responde seco, robándose el aire de mis pulmones-así podemos salir de cuatro-no sé en qué se transformó mí, pero él pareció notarlo-quiero volver con Cath… y ella no ha cerrado la puerta.

Mi mundo, pequeño y delicado, se ha caído en millones de pedazos… inservibles y mugrosos pedazos. No podré aguantar, lo sé, me arden los ojos y no puedo sujetar más fuerte la correa de mi bolso; me duele el pecho y siento como me tiemblan las piernas. Él la quiere, no a mí, a ella; a suCatherine.Me ha dado una tremenda bofetada, al punto de darme vuelta la cara y apuñalarme el corazón. Siento que todo alrededor se ha detenido y nublado; me duelen los ojos, no he pestañeado y sigo sin respirar.

Abro la boca, consciente de que él espera mi respuesta, pero la vuelvo a cerrar… no puedo decir nada.

-¿Y?

Asiento, suspirando profundamente; el aire ha entrado como una filosa espada por mi garganta, cortando el grueso nudo que en ella se formó.

-Le diré- TK me mira con el ceño fruncido-a Willis…

-Oh, genial-se restriega la frente, en un gesto que no logro develar-¿nos vemos a la noche entonces?

Vuelvo a asentir sin fuerzas. Veo como se aleja, y aunque estoy sufriendo -casi al punto de sentirme moribunda- no puedo evitar amar su prestancia al andar; me apoyo contra la pared y me deslizo sobre ella, lenta y tortuosamente, mientras las lágrimas ruedan por mis mejillas, sin rumbo fijo. Parecían llevar ácido, porque mis ojos arden y debo cerrarlos con fuerza para detener el dolor.

Tkvolverá con ella, la ama; nunca la dejó de amar. Mientras yo soñaba despierta con sus labios, él seguía pensando en su cuerpo curvilíneo. Niego, rogando internamente porque estas ideas se vayan de mi cabeza y dejen de torturarme.

-¿Kari? ¿Qué pasa?-siento dos gruesos brazos alrededor de mi cuerpo acurrucado-¿Qué pasa?-repite besando mi cabeza.

Me suelto a llorar con más fuerzas.
Nos quedamos ahí por largos minutos, él abrazándome fuertemente, sin emitir palabras; mientras yo, intento dejar de llorar.

-Kari…-la voz del único amigo pelinegro que tengo, me recuerda que seguimos acurrucados en el pasillo de la facu.

-Ken-susurró-soy una tarada- suelto, volviendo a llorar.

-Para, loquita, deja de llorar y contame que ocurrió-me suelta lentamente, y coloca un mechón de pelo tras mi oreja-te escucho…

-He peleado con Yolei-él revolea los ojos y sonríe de costado-y con Mimi.

-No creo que eso te tenga en este estado-hace una mueca de lástima con la boca, lo que me hace sonreír un poco.

-Takeru … me ha dicho que volverá con Catherine- suelto con extrema lentitud, intentando asimilar mis propias palabras, como si mi cerebro estuviese desconectado de mi corazón.

-Oh Dios.

-Oh Dios-repito, con una sonrisa triste, mirando el suelo.

-Kari …

-No hay necesidad de palabras Ken-aprieto los labios. No quiero seguir llorando, pero la pena y el dolor me superan-ya todo está dicho… solo me duele, nunca haber luchado por lo que siento- él me vuelve a abrazar-quizá ahora no dolería tanto-y sin más palabras, rompo a llorar.

-

La noche de la fiesta ha llegado, no quiero ir, peroKenno ha dejado de llamarme para asegurarse que iré. Le rogué durante toda la tarde porque me dejara ir a casa, pero no he conseguido nada más que un eterno paseo por la playa. Debo reconocer que me ha despejado bastante, sobre todo, la parte en la que me llevó a la fuerza al agua y ambos quedamos empapados… se ha portado como el mejor. Pero el dolor sigue aquí, como una pequeña y diabólica espina, que no deja de herir el corazón y por más que intento llegar a ella, no puedo. Siento que no tengo razón para seguir.Estoy vacía.

El timbre suena demasiadas veces como para omitirlo, así que entre rezongos voy a la puerta y miro por el ojo mágico. Ahí está, tal como prometió, insistiéndome para que vaya a la fiesta. No sé qué pretende hacer, pero no cederé ante sus artimañas. Abro la puerta y me encuentro con la sonrisa eterna de mi mejor amiga, quien tiene los ojos aguados y los brazos extendidos.

-Perdoname-dice con la voz tomada.

-No, perdoname vos a mí-la abrazo con fuerzas, agradeciendo a Dios y a Ken por traérmela de vuelta-por ser desconfiada, cobarde, una tarada.

-No, no, no… perdoname vos a mí, Kari, por presionarte y por dejarte en el momento que más me necesitaste-claro, Ken había hablado con ella.

Era obvio que le contaría: son novios, se aman, viven juntos, se cuentan todo… se complementan, comoTk y yo. Solo que ellos han logrado lo que nosotros nunca haremos, sintonizarnos.

-Amiga…-la voz de Mimi me hace levantar la cabeza. La veo a espaldas de Yolei, con los ojos igual de aguados y rápidamente la insto para que se una al abrazo.

Luego siento el exquisito perfume de Sora junto a sus cálidos brazos. Las cuatro juntas, nuevamente, como siempre… una inyección de fuerzas que ni se imaginan. Porque lo que significa Tk en mi vida no tiene comparación, pero las chicas también ocupan una parte muy importante de mi corazón, y tenerlas de vuelta, es también tener parte de mi corazón restaurado… aunque sea un pedacito.

-Lo sabemos todo- grita Sora desde el baño.

Kenha ido por un poco de comida, mientrasMimirevisa mi placar en busca de lo necesario para la fiesta; Soraha comenzado a buscar el maquillaje y una nueva caja de pañuelos descartables. ¿Y yo? Estoy acurrucada entre los brazos deYolei, quien besa mi cabeza. Sé que ambas tenemos los ojos cerrados, porque siempre que siento esta paz, ella también.

-Paren de verse tan tiernas- dice Mimi, llegando con la ropa nocturna.

Ambas sonreímos.

-Insisto, no debo ir.

-Nel, nel, nel-Sora aparece con los brazos llenos de maquillajes y me lanza una nueva bolsita de descartables-vos tenes que ir…

-Se lo prometiste Kari-Yolei me mira con pena-yo tampoco quiero que vayas, pero ustedes y sus tratos especiales, supongo que valen.

Asiento triste.

-De hecho, me ha mensajeado-Mimi saca el celular y nos muestra la pantalla.

"Comenzaremos a media noche, ya hay gente acá afuera, no demoren… ¿Kari viene? Beso"

Leer mi nombre ahí, duele demasiado; pero soy consciente de lo que prometí.

-Ok, no puedo ser tan pendeja-me restriego la cara-sigue siendo mi mejor amigo y él no sabe nada, ¿Cómo se supone que me excusaré?- las chicas asienten-¡Pero lo amo tanto, carajo!

Me largo a llorar con fuerzas y siento los tres pares de brazos abrazándome con fuerza. Desde que llegaron a mi departamento que nos hemos llevado en lo mismo, conversamos un poco y el llanto me supera, nos abrazamos y todo se calma un poco.

-Ya encontraremos una solución, amiga- susurra Mimi-te juro por Dios que la encontraremos.

-Sí, Kari, le tiraremos un fosforo a la Pitri y chau, se quema completa-las cuatro nos tentamos, y mientras reímos, seguimos llorando.

-Igual ahora debería ser 'PiFor' (P4)-acota Yolei-Porrista, popular, puta y ¡PLÁSTICA!

Ken llega con el sushi que Sora ha pedido y las pizzas para todos, no puede evitar reírse al vernos haciendo lo mismo.

-¡Esas son mis chicas!- se lanza sobre nosotras-siempre alegres.

Nos gastamos casi dos horas en la etapa de 'arreglos".Sorava de rojo ajustado, con tacones negros y una campera con pelos del mismo color; diosa.Mimiha optado por pantalones de tela sueltos y una remera cortita que deja su panza al aire, muy vintage lo suyo.Yolei, por su parte, ha decidió que un vestido floreado, con tonos calipsos y verdes son la opción más acertada; y aunqueKenno ha estado muy de acuerdo, terminó venciendo la opinión de nosotras tres. Yo la verdad es que no tenía mucha esperanza en mi look para esta noche, pero las chicas se han pasado de la raya.

Partiendo por los zapatos mortales que Mimi me ha prestado, negros y altísimos; hermosos. Llevo una pollerita alta, ajustadísima; y una remerita azul, encima una campera de cuero con capucha. El pelo lo llevo con bucles y una binchita roja que rompe todos los esquemas. Sora ha destacado mis ojos de una forma sobrenatural y Yolei insistió en que el carmesí debía ser mi labial esta noche… así que, esa soy yo esta noche.Una rompe moldes.

-Bueno, están todas hermosas, me siento el hombre más suertudo de la tierra-dice Ken, cuando todas nos subimos al auto-espero que esta sea una noche inolvidable.

-Lo será-digo, no sé de dónde ha salido este entusiasmo, pero verme así frente al espejo me ha dado nuevas fuerzas para seguir.

Tkes y siempre será mi mundo, pero¿no hay vida en otros planetas? ¿Quién dice que no podré encontrar lo que él le está dando a otra en otro chico?Sonrío triste ante esa idea… no, es imposible, Hikarino combina con otro nombre que no seaTakeru, lo vengo escribiendo hace año en mis cuadernillos y no hay forma de que me parezca más perfecto. Pero, al menos esta noche, quiero soñar con que puedo ser feliz sin Tk en mi vida.

Llegamos a la fiesta y todo está repleto, nos demoramos una eternidad en encontrar un estacionamiento libre –aun cuando Ken ha peleado con medio mundo, argumentando que somos parte de los organizadores-. La música resuena por todos lados y siento que mis pies se hacen agua por un poco de baile. No hay nada mejor que el baile para distraer, es algo que hemos descubierto con las chicas.

-Ok, al fin llegamos-los cinco estamos en la puerta del salón y las luces de colores nos llaman a bailar.

-¡Pues vamos!-grito, sorprendiéndome a mí misma.

Yolei baila con Ken, mientras Sora es casi secuestrada por Tai; Mimi me mira y sonríe, mientras seguimos bailando animadamente. Tengo una rara sensación en la panza, no sé si se deberá a que no quiero que llegue Yamato –hermano de TK y la nueva conquista de Mimi- y se la lleve, o porque tengo pánico de ver a Tk. No lo sé, pero esta estúpida sensación no me deja tranquila.

-¡Kari!

Giro por el grito, que fue bastante fuerte. No puedo evitar sonreír ante mi ex, lindo y simpático; un pirata terrible, pero de esos que solo se olvidan con un Takaishi.

Willis!

Nos abrazamos más fuerte de lo imaginado, como si el tiempo no hubiese pasado.

-Amiga, voy a la barra- dice Mimi, alejándose de nosotros.

Miro alrededor y todos se han alejado, es ahí cuando recién nototodo el estúpido planque han armado. ¿Justo tanto arreglo e insistencia para que venga? ¿Tai misteriosamente encuentra a Sora y se la lleva? ¿Willis, quien ya no asiste a nuestra facu, aparece y me saluda? Todo es demasiado obvio, pero no importa, me agrada.

-¿Cómo has estado?-pregunta sonriendo.

-Todo bien-miento con descaro-¿vos?

-De diez. Estás muy hermosa- me hace dar una vueltita, al ritmo de la música.

-Gracias, vos también estás muy cambiado- veo que le ha crecido un poco la barba y cuando me acerca con un rápido movimiento, noto que su físico también ha evolucionado.

-¿Por qué no me llamaste nunca?-lo miro y rompo en risas.

-Porque los amores a distancia nunca me interesaron-respondo acercándome a su oído.

-Bueno, ahora estoy cerca- gira su cabeza y quedamos frente a frente.

Lo miro directamente a los ojos y extraño el azul intenso de mi rubio, Willis es un sol, pero yo necesito mi cielo,mi TK. Casi como si me estuviesen gritando, miro hacia un lado y la sangre se me baja hasta los pies al verlo.

Frente a mí, con dos vasos en la mano y una sonrisa desdibujada.Mi mejor amigo.

Le sonrío de vuelta y hago el amague de soltarme, pero justo cuando lo voy a hacer, Catherine aparece entre la multitud y él le entrega el vaso. Ahí, a solo metros de distancia,la besa como si se le fuese la vida en ello.

Gracias a Dios, Willis aún me tiene sujetada, porque mis piernas fallan.

-¡Hey!-dice, afirmándome-¿Qué ocurre?

Lo miro como si no existiera, él parece asustado y yo también.

-Solo… me tengo que ir-respondo apenas.

-No, vos no podes salir así-me sujeta nuevamente-vamos donde Yolei…

-No.

-Sí, vamos.

-¡Soltáme Willis!-grito, tan fuerte, que hasta mis oídos se recienten.

Soltála!

La voz deTakerume estremece, Willis me suelta y lo veo caer al suelo por el empujón, por la fuerza del impacto yo también casi caigo al suelo, pero él alcanza a sujetarme. Es tan fuerte… tan grande… tan hombre. Lo miro con los ojos vidriosos, no distingo muy bien sus facciones, pero el azul de sus ojos sigue tan claro como siempre.

-Soltáme- susurro.

-Estás loca, vamos-me toma entre sus brazos y me saca del lugar como alma que lleva el diablo.

Salimos de la fiesta y el viento fresco me hace temblar, él se quita la campera y me cubre los hombros. Aún voy sobre sus brazos, cargada como una novia feliz, que ironía.

-¿Qué estaban haciendo?- pregunta, molesto

-¿Qué estabas haciendo vos?

-Yo pregunté primero-llegamos a su auto y me sienta en el asiento del copiloto-¿Te estaba tratando mal?

-No, es un dulce de leche-respondo, ácidamente. Él gira la cabeza, enojado.

-Entonces, ¿Por qué le gritaste?

-Porque quería venirme y no quería dejarme sola.

-Oh, un caballero-soltó con ironía, luego cerró la puerta de un golpe y se dio la vuelta.

-Sí, es un caballero.

-¿Queres volver allá con tu 'caballero'?-pregunta, aún más molesto.

-¿No me queres ir a dejar?-grito.

-No se responde con una pregunta-él también está gritando-y ¡obvio que te quiero ir a dejar!

-Claro, así quedas tranquilo, sin una maldita amiga que odia a tu novia ¿no?

-Kari…- susurra, calmándose un poco.

-Mejor vamos-le pido, mirando al frente-es tu vida, yo no puedo hacer nada más que apoyarte-agrego, resignada.

Andamos todo el camino hasta mi casa en silencio, no sé qué estará pensando, ni me importa; solo quiero tirarme sobre la cama y llorar largamente.

-Llegamos…

-Lo noté-respondo, aun mirando al frente.

Me calzo nuevamente los tacones y abro la puerta, pero él me sujeta la mano.

-Kari…-yo lo miro, el azul nuevamente me descoloca.

El silencio invade nuevamente el auto. Mi mente vuela hasta los lugares y situaciones más locas que se pueden imaginar, pienso en todo lo que hemos vivido y como hemos desaprovechado tanto tiempo; miro sus ojos y siento que si esas dos mágicas palabras salen de mi boca, no chocaran con una pared de concreto.

-Tk…-pero no puedo, no salen.

-Kari…-quiero que él lo diga, que lo sienta-¿Mañana estudiaremos de todas formas?

Cierro los ojos, aturdida por la situación, no puedo creer lo que ha dicho, no puedo creer lo que he soñado, no puedo creer lo que siento en este preciso momento. Sonrió por la rabia de ser tan tonta y enamorarme de mi mejor amigo, porque SÍ, él solo es mi mejor amigo; o al menos yo solo soy su mejor amiga y siempre lo seré. Me trago la pena, el dolor, la vergüenza y las ganas de besarlo. Le acaricio la mejilla y asiento con una media sonrisa.

¿Han tenido ustedes alguna persona que merece ser odiada pero aun así no consiguen hacerlo?Yo la tengo y la fuerza con que lo amo, es casi igual a la impotencia que siento por no poder decírselo.

-Mañana-le digo- a las diez-él sonríe y besa mi frente por largos segundos.

-Sos única, Kari, gracias por todo.

-Cuidáte- me bajo del auto, pero antes de cerrar la puerta, le digo:-te quiero, Tk… nunca lo olvides.

-Yo también flaquita- me tira un beso y enciende el motor.

-Si llegas tarde, olvidáte de mí eh- le advierto con una sonrisa, él asiente, regalándome una última dulce mirada.

Cierro la puerta y se aleja en su lindo Volvo azul marino. Veo como da la vuelta a la esquina y mientras me quito los tacones, lloro. Lloro de dolor, pero también de felicidad, porque aunque nunca me ame como yo lo amo... me quiere y acaba de hacerme sentir totalmente especial.Mujeres, tendrá muchas; pero mejor amiga, solo yo¿no?...

NA: espero que les guste y no se molesten conmigo por tardar en subir este capa si que sin mas por el momento chao no olviden sus reviews