Hola de nuevo amigas, quiero disculparme por la tardanza, pero esto es algo complicado, mi vida de por sí es complicada, pero he podido darme unas escapaditas de mi ocupada agenda.

Esta es la continuación de THE BEST HUG, y como me sugirieron, pues es una carta que Booth escribe sobre lo que extraña de Brennan…

Espero que disfruten de este nuevo capítulo.

THE BEST HUG (II Parte)

Desde el primer momento sentí algo muy fuerte por ella, sabía que no aceptaría tener algo conmigo, demás está decir que yo tampoco quería tener nada con ella, no porque no la quisiera, sino más bien, la quería tanto que no quería que nada le pasara, que nada le hiciera daño y fuera yo el responsable.

Este trabajo no es el más fácil, y pues los enemigos nunca faltan, y si ellos estaban contra mí no importaba, pero no podía soportar el simple hecho de pensar que a ella llegara a sucederle algo. Ella era y es mi todo.

Quería avanzar, poder estar con ella, no como compañeros, sino más que eso, pero ella se negaba, y pues la dichosa línea, la que tanto odié de haber interpuesto entre nosotros nos separaba, y no tenía otra forma de demostrarle mis sentimientos, de hacerle saber que podía contar conmigo siempre más que con un abrazo.

Sí, no eran solo abrazos de chicos, de amigos; sé que ella siempre lo supo, pero quizás no quiso admitirlo en ese momento, y no importa que en esa época no lo haya admitido, porque el hecho de que por fin me diera una oportunidad es lo que para mí importa, que me haya abierto su corazón, que se lo haya abierto al amor, a mi amor.

Sé que fue muy difícil que ella me haya rechazado, pero ahora es de lo que menos me acuerdo, pues ahora ella me pertenece, a ella no le gusta que le diga que es mía, pero, en el fondo sé que le gusta, y demás está decir que yo le pertenezco por completo también, ambos nos pertenecemos.

Que decir de sus ojos, son la luz que siempre busqué, le dan sentido y dirección a mi vida, esos ojos hacen que me derrita y no pueda, ni quiera separarme. Ella es mi niña, su tierna mirada me ilusiona cada día, es dulce, fiel y apasionada, sin querer, siempre está en mi mente, dándome felicidad.

En el principio no fue nada fácil, he de admitir que llegue a odiarla, pero era porque me hacía sentir como un idiota cuando ella hablaba, era (lo sigue siendo), inteligente y no entendía todo lo que me decía, ahora ya me voy adentrando más en el mundo de la ciencia, pero igual, sigue sin gustarme, pero me explica con paciencia y así si me intereso por aprender (bueno, la que me interesa es ella), y con una maestra así ¿quién no aprende?.

Hemos tenido una relación, al principio, de amor-odio, pero ese odio era mutuo, y se fue transformando; pasábamos más tiempos juntos y en ocasiones nos sincerábamos y compartíamos nuestros más grandes secretos, y todo esto debido a que existía una gran "amistad" entre nosotros.

Siempre fuimos más que solo compañeros, siempre nos decían que no nos dábamos cuenta, pero siendo sincero, creo que nos gustaba hacerlo, era más divertido negarlo todo y hacerles creer que no sentíamos nada el uno por el otro. Ninguno quería ceder y dar el gran paso.

Fui yo el que se decidió a darlo, salí muy lastimado, con el paso del tiempo creí haberlo superado, luego viene ella y también da el gran paso, avanza y quería apostar por una oportunidad y yo, de la peor manera, se la negué, destrozándola y diciendo que no podía dársela.

Fue muy difícil hacerlo, aun no comprendo por qué lo hice, pero la rechacé, luego me sentí el hombre más imbécil del mundo, no entiendo cómo pude romperle el corazón a la mujer que más he amado en el mundo, por quien daría la vida.

Y como si de un castigo, o el karma se tratara, poco después vuelven a lastimarme y a rechazarme, aunque por esto no sentí tanta tristeza, sino más bien lo que sentí fue coraje y rabia; había apostado por mucho por alguien que no quería pasar conmigo el resto de su vida

Sufrí, si, pero allí estaba ella, para consolarme, para apoyarme como siempre, para ser mi compañera y más que eso y por encima de todas las cosas, mi mejor amiga, la mejor, la que me abrazaba (de hecho eran los mejores abrazos) y me hacía sentir como en casa.

Todo volvió a ser como antes entre nosotros, pero algo había cambiado, sentí que yo ya no era solo un buen amigo, era algo más y sin temor a equivocarme, creo que a ella le pasaba lo mismo, aunque para darnos cuenta de cuanto nos necesitábamos, tuvo que morir alguien a quien apreciábamos mucho, bueno, ella mucho más.

De toda esta desgracia salió algo bueno, nos dimos nuestra oportunidad, esa que ambos anhelábamos y buscábamos fervientemente. De todo el amor que nos demostramos esa noche llego nuestro más preciado regalo, una hermosa niña. Cuando ella me dijo que estaba embarazada, no supe que decir, callé por unos segundo, pude notar su cara de angustia al ver que yo no hablaba, de todas formas no dije nada, simplemente me limite a sonreír y a darle, como siempre, un gran abrazo, para hacerle sentir que la amaba y estaba muy agradecido por hacerme el hombre más feliz del mundo.

El embarazo fue una época un tanto difícil, yo quería protegerla y que nada le pasara, pro ella se creía autosuficiente y que podía hacerlo todo como siempre, iba conmigo a las escenas del crimen, yo quería impedírselo, pero, con las mujeres embarazadas y hormonas alborotadas nadie se mete, y si se trataba de mi Bones no había poder humano que pudiera hacerla cambiar de opinión.

El largo periodo de embarazo pasó y por fin teníamos a nuestra hermosa princesa con nosotros, fue el mejor regalo que la vida pudo darnos, y lo mejor que pude recibir de esa gran mujer a la que amo más que nada en el mundo, ella, Christine y Parker son mi razón de vivir y de luchar.

Luego pasaron muchas cosas que no quiero recordar, bueno las malas. Durante el crecimiento de nuestra hija, estuvimos muy unidos, siempre teníamos alguna diferencia, pero no hubo nada que no se resolviera con un gran abrazo, de esos que eran solo de nosotros y para nosotros, bueno y para nuestra hija, me corrijo, nuestros hijos, porque Parker ya tiene a Bones como una segunda mamá y bueno, ella también lo quiere como a un hijo.

Todo iba tan bien hasta que, la institución en la que más confió me traiciono, no se aun por qué, pero eso lo averiguaré cuando pueda salir de este encierro, ya son tres meses que he estado encarcelado, pensando en cual fue el motivo de mi encierro, realmente fue en defensa propia, no podía dejar que me mataran así por así.

Tengo una familia por la cual luchar y el hecho de que llegaran a invadir mi casa y a destruir todo lo que estaba a su paso no significara que ya me tenían acabado, me dispararon y creí que aun así saldría bien librado, pero no, gracias a Dios llegó Bones a rescatarme, si no, no estaría contándola ahorita

No he podido contactarme mucho con Bones, mucho menos con mis hijos, pero sé que ella y todo el equipo están haciendo su mayor esfuerzo por demostrar mi inocencia y sacarme cuanto antes de la cárcel, y de hecho es lo que más quiero, salir y aclarar las cosas, pero sobre todo estos, reunirme con mi familia, verlos a todos y decirles cuanto los amo, y darles un gran abrazo, que les demuestre que a pesar de mi ausencia, nunca deje pensar en ellos, sé que lo saben, pero no está de más recordárselos.

Quiero mi vida de vuelta, y aunque el FBI es una institución en la que ya no confío, tengo a muchas personas, en las cuales si confío en gran manera y que me han demostrado que nunca me dejarán.

Sobre todo, quiero estar con mi Bones, esa mujer que demuestra fuerza y entereza aunque no lo esté pasando bien, demostrarle que, por todo lo que ha hecho, la amo aún más, quiero salir corriendo e ir a buscarla para hacerle saber que por eso la elegí como compañera de vida, como mi esposa, porque ella confía plenamente en mí y nunca me abandonaría, porque me ama tanto como yo la amo a ella.

Cuando por fin, todo este mal sueño termine, saldré y lo primero que haré será irla a buscar, la besaré con toda la fuerza de mí ser y le daré el abrazo más dulce y lleno de amor que pueda.

-Gracias por esto Sweets, de verdad me ayudó mucho

-No hay por qué Booth, sabes que para eso estamos los amigos ¿no?, además necesitabas esto para poder desahogarte, sacar todo lo que sientes al estar aquí, sobre todo para saber que, aunque extrañes muchas cosas, pronto saldrás y tendrás la oportunidad de tenerlas nuevamente.

-Sí, ¿sabes qué?, extraño muchas cosas, pero ahora mismo, extraño abrazar a alguien…

-Pues para eso estoy aquí, ven acá, dame un gran abrazo amigo…

-¿Sweets?

-Si… ¿Qué pasa?

- No te ofendas, pero a quien extraño abrazar es a Bones y a mis hijos, tú me caes bien, pero…

-Sí, lo sé, lo mismo me dijo la Dra. Brennan.

-Oh! vamos, no te pongas así, dame un abrazo, pero que quede claro que no te extrañaba, bueno no tanto como a mi familia.

-Está bien, y ten por seguro que pronto podrás abrazarla cuanto quieras, haremos lo posible por sacarte de aquí.

- Gracias por todo, en verdad.

-No tienes por qué agradecer, considero a la Dra. Brennan y a ti como mis padres, así que hare lo que sea por ustedes, son mi familia.

-Gracias, eres algo molesto en ocasiones, pero también te consideramos como de nuestra familia.

-Vaya, eso no me lo esperaba.

-Lo sé, pero no te acostumbres, esto no lo hago muy seguido. Gracias por venir, y cuida a mi familia ahora que yo no puedo, diles que pronto estaré con ellos y que los amo con todo mi ser.

¿Qué les pareció?

Si les gustó o no, háganmelo saber. Aunque espero que si sea de su agrado…

Nos vemos en una próxima y loca idea

Cuídense mucho

Besos y abrazos de la fría y lluviosa Ciudad de Guatemala