Cosas buenas ocurren en ciudades malas.

Corre, corre lejos... quieres esto.

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DESHIDRATACIÓN. ¿Que paso con Kiba Inuzuka?

Inhalaba...exhalaba...

Intentaba convencerse de que todo iba bien... muy bien.. quería relajarse, intentaría recordar... sabía que podría recordar...

No lo hacía.

Se mordió el labio inferior con los ojos llenos de lagrimas.

De todas formas, no era tan grave mirándolo de aquel modo: Neji poseía pantalón y era improbable que ... ¿y la sortija? bueno, debía de haber una explicación para la sortija... porque todo tenía explicación en la vida... claro que la tenía. Como con Kiba, que yacía desnudo a su lado y no era tan terrible ¿catástrofe? ¡de eso nada!. El fue su mejor amigo de toda su corta vida, entonces ¿por qué no lo seguirían siendo? si él no recordaba el hecho o nunca se enteró de lo sucedido ¿para que iría ella a refrescarle la memoria?. Nadie los había visto.

¿Nadie los había visto?.

Y por último estaba Sasuke Uchiha. Sasuke-kun, si ... él... bueno él es con quien más probabilidades tenía ya que lo recordaba abrazándola. Y tampoco era "tan" malo. Hinata tenía muy presente que en el fondo él era una persona amigable y madura ¿una persona madura? y... él y él era... ¡Un carajo era!. ¡¿A quién estaba engañando! ¿a ella misma?. Sabía y daba fe que Uchiha Sasuke era un bastardo, un malviviente que en el lugar donde iba su corazón llevaba un agujero oscuro cual puerta al septimo circulo del infierno, ¡siquiera debía ser humano!, ¿de donde creía que le decían "Demonio"?. A él solo le gustaba molestarla y demostrarle su nivel de superioridad en casi ... todo. Lo peor que le pudo haber ocurrido en esta vida y en las próximas cinco reencarnaciones era haberse entregado al Demonio Uchiha.

Sacudió su cabeza para disipar esos estúpidos pensamientos de reflexión y autocontrol, que en ese momento no servían de nada, eran inútiles. Debía aceptarlo de una vez, superarlo y aunque nunca acostumbraba a decir palabrotas, era como le dijo a Ten: la había jodido.

Había pasado la noche con Sasuke Uchiha.

Se paró de repente tapando su boca con la mano, ahogando un pequeño gritito desesperado y con la mirada perdida en el suelo en claro gesto de indignación. Todos quedaron en silencio mirándola cuando ella pudo caer en la cuenta de que estaba perdiendo el control y avergonzándose sola, así que volvió a sentarse manteniendo la discreción pero no su creciente sonrojo. Cada quién volvió a su propia ensoñación.

Rodeaban una de las mesas de el enorme parque del hotel, junto a la piscina. Luego de una ducha Hinata intentaba demostrar integridad: serenidad ante la desgracia. De todos modos, no quería levantar la vista, no quería cruzarse con la mirada inquisidora de nadie ¿que tal si alguno la notó durmiendo junto a Sasuke y Kiba, antes de fugarse hacia el baño?. Dios santo, que avergonzada estaba, su frente estaba bañada de una sudoración helada.

—Aquí les dejo sus pedidos.

Fue la moza la que la obligó, inesperadamente, a volver a levantar la cabeza. Con recelo se aferró al vaso de zumo de naranja, tenía demasiada sed. Mientras bebía, contó hasta diez, once...

docetrececatorce... ¡que más daba!.

Al primero que observó fue a Kiba, quién se encontraba con ambos codos sobre la mesa, su cabeza estaba gacha observando algún punto perdido en su emparedado de carne y con las manos se removía el cabello una y otra vez... y otra y otra vez. El ojo misteriosamente morado le dejaba un gusto amargo en la boca a la Hyuga. No se lo notaba nervioso pero si muy preocupado, no dejaba de verse la marca en el reflejo de su celular. Mordía sus labios y bebía mucha agua, también debía de estar sediento. Evidentemente no tenía idea de nada y eso le sentaba muy bien a ella y le daba coraje para dirigir la mirada hacia su primo.

¡Dios santo, Niisan!.

A él si que lo notaba mal, muy mal. El también estaba lastimado, su pómulo estaba muy hinchado y raspado. Estaba sentado noventa exactos grados, estoico, ensimismado, con ambas manos sobre su falda sin dejar de mirar el anillo con una mueca de preocupación, realmente parecía una momia recién embalsamada, siquiera se había hidratado. Ella sabía lo que él pensaba ... en Ten y no podía dejar de lado la frustración. Crease o no: el "Genio Huyga" había estado de farra y eso no era un habitual en él, ya que Neji miraba con recelo y criticaba todo lo que tenía que ver con las fiestas y el descontrol, y sin embargo...

Y un poco de su sangre inteligente poseía, aunque Sasuke opine lo contrarío, porque se había quitado el anillo en la suite con mucho jabón y lo escondío en el bolsillo. Si tenía que darle las peores de las noticias a Neji-nisan, no sería justamente en aquel momento, peligraba la integridad mental de aquel muchacho.

Peligraba su propia permanencia en la familia.

De Sakura solo observó que se encontraba temblando y parecía haber adoptado en su tez una coloración azulada. No intentaría hacer ninguna otra reflexión al respecto, porque era realmente espeluznante ver a su amiga en ese estado, balanceándose de adelante hacia atrás y acariciándose el vientre, como si se viera envuelta en algún trance irremediable. De seguro había leído su original tatuaje.

Tampoco parece prestarle atención alguna. En realidad, nadie lo hace.

Era algo positivo tal vez. Nadie recordaba a la tímida Hina-chan montada en medio de una orgía. Habían sido drogados y ultrajados, regalaron su dignidad al peor adquisidor ... un segundo... ¿donde estaba el autor de tal masacre?.

—¿Dónde se encuentra Naruto?— se tomó la osadía de entablar la conversación casi sin ser consciente de aquello. Ino no daba señales de vida, así que tarde o temprano, si ninguno se atrevía a poner las cartas sobre la mesa, alguien debía preocuparse. Pero es que le costaba tanto hablar sin balbucear cuando era el centro de atención. Nadie la miró, todos seguían enrollados y la ignoraban completamente.

Perfecto, realmente no recordaban nada.

Suspiró aliviada y sus ojos se cruzaron con un par de orbes tan negras como maliciosas que la observaban con una ceja arqueada y una sonrisa ladina. A Hinata le tembló todo el cuerpo. Él le estaba lanzando un gesto de picardia, lo sabía, conocía ese rostro: se dibujaba luego de haberle jugado una broma pesada.

Muy pesada.

¿Que insinuaba? ¿sabía algo? ¿recordaba algo?. Le sostenía la mirada, percibía su miedo, lo olía, siempre lo ha hecho, sabía que estaba aterrada y el muy cínico sonreía, se divertía con su desgracia.

Malnacido, energúmeno,arrogante, soberbio y... por un momento lo recordó durmiendo plácidamente a su lado y con su negro cabello revuelto. ¡Basta! ¿qué es le que estaba pasando? y que torpe había sido, se había sonrojado en vano.

Él lo notó y su media sonrisa se transformó en una apretada y burlona, que esbozaba sin mirarla. Un escalofrío le recorrió la espina dorsal.

—Suéltalo Uchiha ... ¿qué me hiciste?— murmuró entre dientes apretados rozando la misma desesperación que le hizo hablar en voz alta y confesar —. ¡Cre...creo que Naruto-kun, nos ha dado algún tipo de alucinógeno!.

Lo había acusado sin más. Todos levantaron su mirada y la enterraron en su rostro, generandole aun más nerviosismo. Poseían un gesto en el cual se leía a gran escala "TIENE SENTIDO" y sus caras estaban desfiguradas.. cual zombis con los que Sasuke la asustaba en su infancia.

—¡En hora buena, dormilones!— Se escuchó de repente y todas las cabezas giraron lanzando miradas asesinas. Naruto venía caminando por el borde la piscina con una camisa floreada roja y abierta, bermudas, tragos en ambas manos. ¿Aun podía beber? Hinata resistió las nauseas. El rubio llevaba consigo una serenidad imperturbable, estaba fresco... sospechosamente fresco y ese detalle no escapó de sus amigos.

—Hace un lindo día ¿no creen?—. Cuestionó mientras se paraba frente a la mesa y ante la mirada atónita de todos. Sasuke alzó una ceja y su semblante soberbio con orgullo gritaba "yo tenía razón", esto preocupó más a la Hyuga.

Naruto se dirigió a Sakura con total descaro —¡Sakura-chan! no te preocupes— le guiñó un ojo—. Lo que ocurre en las Vegas, se olvi... se ... no se recuerda...

—Se queda en Las Vegas— completó Sasuke, indiferente, observando su móvil.

Frase que hizo reaccionar a Kiba, quien literalmente saltó por encima en la mesa gritando —¡Naruto, idiota!— y a continuación calló sobre él y ambos comenzaron a rodar por todo el jardín entre mesas, sillas y sombrillas.

Todos corrieron a separarlos. Aunque Sasuke no, llego más tarde porque fue tranquilo, caminando y Hinata se odió por estar pendiente de qué hacía o no su peor enemigo.

La gente gritaba espantada y se ubicaba en torno a la disputa, Neji intentaba vanamente quitar a Kiba de encima de Naruto, quien se había prendido a él con uñas y dientes, mientras el agredido regalaba golpes al azar. Repentinamente los tres fijaron la vista en un par de pies, cuyo izquierdo daba golpecitos impacientes al suelo.

—Kakashi— soltó Naruto como si lo conociera de toda la vida, envuelto en una risa nerviosa.

Era el portero. Estaban en problemas mayores.

—¿Otra vez causando alboroto?— inquirió y todos se miraron entre ellos.

El Genio Hyuga lo tomó por ambos hombros y le dijo—Señor, por favor explíquenos que fue lo que pasó, no podemos recordar absolutamente nada. Ver a Neji rogando de forma indigna era el fiel indicador de que todo estaba completamente mal.

—¿En verdad no lo recuerdan?.

Ahí estaban todos de nueva cuenta, los caballeros de la mesa redonda con resaca, en torno a Kakashi.

—¡No!— respondieron a coro exceptuando Sakura, que seguía pasmada examinando la nada. Valía aclarar el detalle: ella nunca fue a evitar la pelea.

—Bueno— comenzó ante la mirada atenta e impaciente—, solo recuerdo a este individuo— señaló a Kiba—.Fue el último que llegó al hotel y quien ingresó corriendo totalmente desnudo hacia las inmediaciones de este. Parecía venir de la avenida principal.

Hinata se tapó la boca con ambas manos. ¿Kiba desnudo corriendo por las avenidas de las Vegas?.

—¿Kiba desnudo corriendo por las avenidas de las Vegas? — ironizó Sasuke, como era de esperar. Ella lo miró indignada ¿le había leído el pensamiento? ¿y si realmente podía hacerlo?.

—Mierda— soltó Kiba.

—¿Y decía algo o solo corría?— indagó Neji cruzándose de brazos.

—Solo algo como "no se cansen, por favor no"— imitó agitando las manos y viéndose ridículo.

A Hinata se le congeló la sangre. ¿Kiba había querido impedir su matrimonio incestuoso?.

—¿"No se casen"?. ¿Y por que estaba desnudo? —se extrañó Kiba.

—¿En verdad no recuerdas a las fanáticas?.

—¡¿Fanáticas?!— exclamaron todos.

—¡Como el Teme!— comparó Naruto, quien no había dicho nada y seguiría sin hacerlo luego de la mirada que le lanzaron todos. Se sentó en completo mutismo.

—No las dejé ingresar al lugar, gritaban " Taylor Lautner, Taylor Lautner" y corrían detrás de él con sus prendas en las manos— todos lo observaron. Kiba no daba crédito a lo que oía.

—Entonces un grupo de fanáticas de Taylor Lautner confundieron a Kiba con el actor, lo desnudaron y persiguieron, él fue el último que llegó ¿nos vio a nosotros?— interpretó Neji sin dejarse llevar por lo ridículo del relato. Naruto aguantaba una risotada, su rostro estaba enrojecido y sus labios apretados.

Una sonrisa de orgullo y alteza se marcó en el rostro de Kiba — ¿Taylor Lautner? ¿ustedes creen?.

—Yo.. yo pienso que son muy parecidos —respondió Hinata amablemente, al menos uno de ellos se sentiría feliz.

—Ya lo creo— agregó Sasuke mientras sonreía con sorna.

Ella frunció el gesto y se animó a mirarlo con odio. ¿Tenía una respuesta para cada cosa que ella decía?.

—No es como si hablaras demasiado.

Hinata observó a todos hasta que pudo caer en la cuenta de que le había hablado a ella. Y también de que había pensando en voz alta. Alguna vez, de niña, soñaba día y noche con juntar valor y decirle: "PÚDRETE UCHIHA". Jamás concibió el valor.

—Ustedes entraron tres horas antes, estimo— El portero posó su dedo indice en su labio inferior— y se los veía óptimos, salvo tu rostro machucado— hablaba de Neji.

—¿A que hora?— Sakura al fin soltó palabra. Era bueno saber que había recuperado lucidez y se encontraba entre ellos. Hinata le sonrió penosamente.

—Me debo ir, investiguen por si solos, si son lo suficientemente mayores como para ponerse ebrios, podrán con esto —se puso de pie mientras todos intentábamos frenarlo —. Soy portero, no testigo de un crimen —y se marchó dejándonos a todos sin palabras.

—Lo es. Y de un crimen muy terrible— opinó Kiba observando al hombre alejarse. Luego volvió sus salvajes ojos a sus compañeros, impaciente esperaba alguna indicación de alguno de ellos.

—Algo más— la voz de Kakashi volviendo sobre sus pasos con su móvil en la mano alarmó a todos, poniéndolos de nueva cuenta ansiosos por más información—. A mi sobrina le gusta mucho la saga de Crepúsculo. ¿Te molestaría tomarte una selfie?.

El Inuzuka posó junto al portero, orgulloso de su nuevo parecido. Naruto se coló en la foto atrás haciendo la V de victoria con sus dos manos. Luego de la fotografía el portero asintió en forma de agradecimiento.

—¡Saludos a la muchacha!— recordó Naruto.

Kiba se alzó de hombros ante el gesto de incredibilidad del resto. Mientras, Hinata, organizaba las novedades en su mente. Se sintió aliviada. Su casi hermano ingresó desnudo a la suite, casi abusado por una jauría de mujeres y justo se recostó a su lado, porque allí quedó luego de intentar de impedir su terrible casamiento con Neji, como buen amigo que siempre fue.

¿Por qué tenía el rostro tan violentamente golpeado? ¿Habrían luchado con Neji?. Ellos se apreciaban demasiado como para golpearse...

"Un problema menos" pensó alegre. Pero luego posó sus ojos en el bastardo deshidratado de Sasuke, tirándose agua de una botella sobre la frente, refrescándose , se lo veía increíblemente sensual mientras sonaba de fondo el estribillo de Kill kill - Lana del Rey y una punzada en el estomago la redobló por completo... esa ya no sería su canción preferida.

Se le había secado la boca.