Aquí les dejo el segundo capítulo de este fic. Como siempre gracias por leer y que lo disfruten.


Averno#10 Averno#10Averno#10Averno#10Averno#10 Averno#10Averno#10 Averno#10


Por fin llegaron a la Torre Hokage. Ambas tenían la respiración algo acelerada por la carrerita que hicieron desde casa de Anko hasta allí, pero nada que no se recuperase en un par de segundos. A la misma velocidad que habían llegado, subieron las escaleras hasta llegar al despacho de Tsunade, la cual tenía cara de pasar un mal día.

.

-Tsunade-sama,-habló Kurenai.-ya la encontré.-obviamente, se refería a Anko.-

La Quinta se acomodó en su silla, echándose hacia atrás, inclinando un poco el respaldo.- Vaya, media hora tarde, Anko.-la nombrada tragó saliva.- La única persona que te ha superado desde que yo soy Hokage es Kakashi Hatake.-dijo sin la más mínima intención de hurgar en la herida. Al oír esto, Kurenai, miró a la chica de ojos caramelo, quién parecía algo aturdida en ese momento.-

-Lo siento Tsunade-sama.-dijo con un tono de voz, quizás, algo más tranquilo de lo que cabía esperar viniendo de ella.

-Está bien.-la disculpó la rubia.-Pero que no vuelva a ocurrir.-sentenció. La Mitarashi solo asintió. Podéis retiraros.-

.

Con eso, ambas ninjas salieron de la oficina de su jefa.-

.

-"Dos años"-pensaba la peli-lila.- "Casi dos años sin pensar en él para que hoy me lo recuerden dos veces…"

-Anko…-la voz de su amiga la sacó de sus pensamientos.- ¿seguro que estás bien?

-Sí, estoy perfectamente.-no había ningún tono particular en su voz.-

-Pero…

-¡Ay, Kurenai! Ya te dije que estoy bien, ¡ahora déjame en paz!-dijo en un arranque de rabia que ni ella sabía de dónde venía. Rápidamente se dio cuenta del error.-Lo siento, yo…

-Tranquila. Te entiendo…-hubo un silencio algo incómodo que, por suerte, rompió Iruka.-

-Hey, chicas.-se acercó a ellas.- ¿Estáis preparadas?-ambas se miraron con cara de: ¿"sabes tú de qué va esto"? Al ver sus expresiones el moreno siguió.- Hoy hace 15 años que nos graduamos en la academia. Íbamos a hacer una reunión, ¿recordáis?

-¡Ah! Es cierto.-dijeron las dos al unísono.-

-Bien. A las 6 todos al "Asador".-el profesor se despidió tan educadamente como siempre solía hacer. Cuando se hubo marchado Iruka, tanto Kurenai como Anko, se fueron a hacer sus respectivos trabajos.-


Averno#10 Averno#10Averno#10Averno#10Averno#10 Averno#10Averno#10 Averno#10


El día transcurrió sin problema alguno para nuestra kunoichi, que seguía dándole vueltas al tema del Hatake. Finalmente llegó la hora de la reunión de antiguos alumnos. Había quedado en ir con Kurenai y Shizune así que fue al despacho de ambas. Una vez listas para marchar, fueron hacia el "Asador".

Cuando llegaron, pudieron ver, en la mesa más grande, a muchos conocidos: Genma, Iruka, Asuma, Yugao, Kotetsu, Izumo, Gai,… y a otras personas que hacía muchos años, habían olvidado.

Hablaron con la gente que hacía tiempo que no veían, la mayoría seguía igual, aunque había excepciones de gente que, ahora, tenía menos pelo, más quilos o… ambas cosas. Pero, en general, todos seguían ejerciendo de ninjas. Luego de hablar y tomar un par de copas; ya cerca de las 8 de la tarde, se dispusieron a sentarse en la mesa y a pedir la cena.

Kurenai se había fijado en que Anko llevaba toda la reunión girando la cabeza cada cierto tiempo. Parecía buscar algo, o… a alguien…

Cuando ya habían cenado, alguien sacó una foto; la misma en la que Anko había estado pensando la mayor parte de la mañana. Las anécdotas sobre todos y cada uno de los de la fotografía se fueron sucediendo hasta que llegó el momento que Anko más temía: el turno de Kakashi.

.

-Este tío,-comenzó Asuma.-de pequeño, era como un militar en miniatura. Siempre respetando reglas y serio.-sonrió un poco mientras Kurenai miraba de reojo a la Mitarashi, que estaba rompiendo, poco a poco, una servilleta que tenía en el regazo.- Pero, después de aquello…-se le apagó un poco la voz.-cambió. Siempre fue un buen amigo.-bebió un poco de sake.- La verdad es que pensaba que vendría hoy por aquí…

-Sí.-continuó Gai.-Pero supongo que mi eterno rival no estaba dispuesto a perder contra mí en el día de su retorno a casa. ¡No podéis culparle!-todos rieron el comentario de Gai.-

-Claro Gai.-dijo Genma.-El síndrome de la vuelta a casa. Igual que Figo cuando fichó por el Madrid y volvió al Camp Nou.-la gente rió el comentario.-

-La verdad es que es algo raro.-habló ahora Iruka.-Ya sabíamos que no estaba entusiasmado con la vida ninja, es decir, cosa comprensible dadas las circunstancias pero… nunca esperé que se marcharía de la Hoja…

-Tienes que entenderle Iruka.-siguió Yugao.- La marcha de Sasuke fue la gota que colmó el vaso.

-Yo me siento un poco culpable, ¿sabéis?-dijo Shizune.- Él siempre nos ayudaba cuando teníamos un problema, pero ninguno de nosotros pudo hacer nada para que se quedara…-hubo un pequeño se estaba poniendo algo nerviosa. Entonces Anko recordó algo.-

.

Flashback

.

Parecía arder. La tocaba con la mano y no se la quemaba pero, la estúpida marca hacia que pareciese que le estaba ardiendo el cuello en carne viva.

Después de un par de minutos el dolor se intensificó, haciéndola jadear y temblar; obligándola a tomar aire por la boca. Cayó de rodillas sin poder moverse, ni siquiera podía gritar; un nudo en la garganta se lo impedía, el mismo nudo que le dificultaba la tarea de respirar. Estaba junto a los campos de entrenamiento, rozando las ocho de la noche.

No sabría por qué le dolía tanto hasta unos días después, cuando le notificaron que Orochimaru había estado en la aldea de la Hoja y se había llevado consigo a Sasuke Uchiha.

De todas formas el por qué le importaba un rábano en aquel momento. Estuvo tratando de relajarse para poder respirar mejor, pero no sirvió de nada, no podía mantener la respiración regular sin una referencia (el tic-tac de un reloj, por ejemplo).

Minutos después, estando al límite, escuchó la voz de un hombre que conocía muy bien: Kakashi Hatake.

"¡Anko!-se arrodilló junto a ella. Se la veía pálida y tenía una respiración muy irregular. Rápidamente, Kakashi, se colocó pecho con pecho con ella (lo mínimo posible para no hacer aún más difícil el respirar), con la cabeza de ella en su hombro izquierdo.- Escúchame Anko, tienes que respirar conmigo, ¿vale?-sin esperar ningún tipo de respuesta por parte de ella, comenzó a tomar respiraciones profundas, pero no demasiado, para que ella pudiera seguirlo. Con la referencia de las propias respiraciones de Kakashi, Anko, fue regularizando su respiración. Al ver que la Mitarashi se iba recuperando, el peli-plata, masajeó ligeramente el lugar donde estaba la marca de maldición de la de ojos chocolate mientras, a la vez, hacía fluir su chacra hacia esa zona, para aliviar el dolor. Pasados unos minutos, la kunoichi se desplomó, ya respirando normalmente y sin temblar.

.

Al tener a una Anko inconsciente en brazos, el Hatake, decidió llevarla a su casa hasta que se despertara.

.

Ya cerca de las 10 de la noche, Anko, se despertó, algo desorientada pero no tanto como para no darse de cuenta de que no estaba en su cama. Además se notó la frente húmeda. Después de parpadear, se incorporó.

.

-¿Ya estás despierta?-sonó más bien a una afirmación.

-Hatake...-lo vio sentado en el borde de la cama, con un paño que goteaba en la mano.-"De ahí la frente húmeda"-pensó.-

-¿Estás mejor?-preguntó acercándose un poco a ella.-Realmente me asustaste ahí fuera.-para sorpresa de Anko, parecía en serio.-

-Sí, estoy bien. Gr-gracias.-desvió la mirada de él a las sábanas.- Pero ha sido un día difícil.-dijo luego de suspirar.-

-Bueno,-la chica volvió a mirarlo.-que hayas tenido un mal día no quiere decir que no puedas tener una buena noche.-dijo guiñándole un ojo y en un tono que era, claramente, para ser malinterpretado. Anko se sonrojó, pero también rió.-

.

Puede que en un momento dado lo hubiese dicho para animarla pero, entre broma y broma, Anko no durmió esa noche en su departamento...

.

Fin del Flashback

.

La voz de un hombre la sacó de sus recuerdos.

.

-De todas formas está bien saber que se ha ido para hacer lo que le gusta, ¿no?-retomó la palabra Asuma.- Aunque, nunca pensé en Kakashi como profesor de preescolar. ¡Quién lo diría!-rió el castaño para luego encender un cigarro.-

-A mí no me sorprende.-se metió de nuevo Iruka. Anko cada vez más nerviosa e incómoda.-Siempre tuvo mano con los niños. Y sus excusas eran muy… imaginativas. Es perfecto para estar rodeado de pequeñajos.-todos rieron, de acuerdo con lo dicho por el Umino. Anko era la que más pasada de copas iba, puesto que no hablaba, se dedicaba a beber.-

-¿Os acordáis de alguna de sus excusas?-preguntó Asuma. Todos asintieron.- Mi favorita, sin duda, es la que usó la vez que llegó tarde a la reunión con el Kazekage. ¡"Mi abuela se puso de parto"! Jajaja.-todos estallaron en carcajadas.-

-¿Cómo era la que usó cuando no entregó el informe de la misión de el País de la Niebla?-dijo Shizune.-¡Ah, sí! "Me parecía más respetuoso con el medio ambiente reciclarlos"-de nuevo una ola de risas.-

-¿Recordáis lo que dijo cuando no quería sentarse junto a Gai y Tsunade le preguntó por qué?-metió baza Genma.-

-Sí.-dijo Asuma.- "Es que tengo un grano en la nalga y no me puedo sentar. Si no me crees te lo enseño. Sería memorable."-una vez más todo el mundo soltó una carcajada recordando las frases del Hatake.-

-Por cierto,-ahora habló Kurenai.- ¿alguien sabe algo de Kakashi?-preguntó, más bien, por Anko, que levantó la cabeza. Aunque iba algo borracha sabía perfectamente lo que hacía; de momento… Todo el mundo calló, esperando que se supiese algo. Entonces, todos miraron a Shizune, puesto que la última en tener noticias del peli-plata había sido Tsunade.-

-Bueno,-comenzó a decir la ayudante de la Hokage.-solo sabemos lo que nos dijo cuando se marchó: que se va de Konoha para ser profesor de preescolar y que no quiere que le contactemos a no ser que sea estrictamente necesario.

-Espera-interrumpió Anko por primera vez desde que habían comenzado a hablar de Kakashi.- ¿A no ser que sea estrictamente necesario?-Shizune asintió.- ¿Entonces sabéis como contactar con él?

-Bueno eso de "sabemos" no es del todo correcto.-dijo la chica.-Kakashi dejó un número de teléfono, pero a Tsunade. Yo no tengo ni idea de cómo contactar con él…

-Ya veo…-después de eso, la conversación siguió y, al igual que había pasado durante esos tres años, se fueron olvidando de Kakashi.-


Averno#10 Averno#10Averno#10Averno#10Averno#10 Averno#10Averno#10 Averno#10


Ya a la una de la mañana, con más de uno casi sin poder mantenerse en pie, incluida Anko, todos se retiraron a sus respectivas casas. Nuestra kunoichi iba apoyada en Kurenai y Shizune.

.

-Más nos vale que mañana nadie ataque la villa, ¿eh, Shizune?-dijo en tono de broma Kurenai.-

-Desde luego.-estuvo de acuerdo la morena.- Casi no nos quedan jounins.-rió.-

-No, si yo lo decía por Anko. Si ya se despierta de mal humor de por sí, imagínate lo que sería del que se atreva a despertarla cuando tiene resaca…-ambas kunoichis rieron, intentando no hacer mucho ruído, al ver a una Anko casi dormida apoyada en sus brazos.-

.

Ya cerca de los apartamentos de Anko, pudieron divisar a una figura conocida: Tsunade o, más concretamente, Tsunade borracha.-

.

-¡Oh, venga ya!-se quejó Shizune.- Lo siento Kure, pero tengo que impedir que nuestra Hokage se despeñe por ahí.

-Tranquila, yo me encargo de Anko.-la disculpó la de ojos rojos.-

-¡Señora Tsunade, suelte ahora mismo esa bicicleta!-se oía gritar.- ¡O, al menos, deje que el hombre que está subido en ella se baje!-gritaba una desesperada Shizune, mientras agarraba el brazo de su jefa.-

-Parece que Shizune va a pasar una noche más movidita que tú, Anko.-le susurró Kurenai a su amiga, aunque dudaba que pudiese oírla; luego se rió de su propio comentario.-


Averno#10 Averno#10Averno#10Averno#10Averno#10 Averno#10Averno#10 Averno#10


Por fin, llegaron al apartamento de Anko. Kurenai abrió la puerta con bastante facilidad, teniendo en cuenta que llevaba a su amiga. Sintiéndose incapaz de llegar al dormitorio, la tumbó el amplio sofá y le puso una manta por encima. Acto seguido, la de ojos caramelo, se movió y tiró la manta al suelo.

.

-Anko, ¿qué haces?-preguntó la Yuhi recogiendo la manta.-

-Nno quiero dorrmirr aúnn.-dijo intentando levantarse, pero Kurenai lo impidió.-

-¿Crees que estás en condiciones de andar?-inquirió, con tono divertido.-

-Eso depennde…-dijo Anko.- ¿Te estás moviendo?

-Emmm, no.-respondió con algo de duda.-

-¿Y la ha-habu-habitación?-volvió a cuestionar.-

-Pues, tampoco.

-¿Y y-yo?-preguntó por última vez.-

-No. Ni yo, ni la ha-habu-habitación-Anko fulminó con la mirada (lo mejor que pudo dado su estado) a su amiga.- ni tú tampoco. ¿Por?

-Porrque esso quiere decirrr que no estoy en condiciones.-se volvió a tumbar en el sofá y Kurenai le volvió a colocar la manta por encima. Cuando la de pelo negro estaba dispuesta a marcharse, oyó la voz de Anko.- Tenías razóm, ¿sabess?-Kurenai se giró.-

-¿Sobre, qué?-preguntó acercándose a la Mitarashi.-

-Le echo de menos…-dijo apenas audiblemente antes de quedarse dormida. Kurenai solo la miró, algo triste, y, antes de salir, se aseguró de que la de pelo lila seguía bien tapada. Sin poder hacer nada más, se fue a casa; al fin y al cabo, Asuma la estaba esperando…-


Averno#10 Averno#10Averno#10Averno#10Averno#10 Averno#10Averno#10 Averno#10


Bueno, he de reconocer que me gusta cómo me ha quedado este capítulo. Es un poco más de mi estilo, supongo. En el primero me faltó un poquito de humor, pero en este no, muahahaha ;)

Y, si creían que Kakashi iba a aparecer en la reunión, ¡pues no! Soy maléfica, ¡buahahaha!

En fin, lo de siempre, si me quieren comentar algo son libres de hacerlo y espero que se lo hayan pasado tan bien leyéndolo como yo escribiéndolo e imaginándome a Tsunade levantando una bicicleta con un tío encima xD

Un saludo:

Averno#10