Capitulo 2: Forks

Edward Pov

Estaba distraído en la cafetería del instituto, o purgatorio como nos gusta llamarlo, cuando Alice tuvo una visión, instantáneamente me concentre en sus pensamientos, ella había "visto" que dos vampiresas vendrían al pueblo al parecer de manera permanente, pude ver en la visión de Alice que estas eran vegetarianas al igual que nosotros, es decir, se alimentaban de sangre de animal para saciar su sed.

- ¿Quiénes son? Le pregunte a Alice

- No lo sé, no las había visto antes

- ¿Quiénes? ¿de qué hablan? Pregunto Emmet. Explíquense pensó Rosalie

- ¿A quienes viste Alice? Le pregunto Jasper a Alice.

- No lo se, solo se que vendrán a Forks

- ¿Quiénes? Pregunto Rosalie

- Dos vampiresas que vienen a quedarse. Les dijo Alice.

- ¿Qué? Dijeron los tres a la vez.

- Eso, vendrán a vivir a Forks dos de nosotros. Dije

- Bueno mientras no den problemas. Dijo Jasper

- Espero que no los den. Dije

Espero que no sean mas bellas que yo. Pensó Rosalie. Era tan predescible, Emmet solo pensaba en que apostar con Jasper y Alice estaba pensando en nuestras visitantes. Yo decidi olvidar por el momento al asunto.

Debería volver a intentar acercarme a Edward. Acto reflejo, voltee a mirar en dirección a la dueña de ese pensamiento, Jessica Stanley. Quien había intentado acercarse a mi de mil maneras. Mejor no. Sonreí, al menos se dio cuenta antes de que tuviese que darle otra negativa.

Sonó el timbre por lo que mis hermanos y yo nos dirigimos a nuestras clases. Ante los demás eso éramos Alice, Emmet y yo llevábamos el apellido Cullen, por lo que éramos hermanos y Rosalie y Jasper llevaban el apellido que fue de Rosalie en su vida humana, eran los gemelos Hale y nuestros primos, en el pueblo éramos los hijos adoptivos de doctor Carlisle Cullen y su esposa Esme por lo que Jasper y Rosalie eran sus sobrinos.

Bella Pov

Estos dos días pasaron volando y antes de darnos cuenta estábamos en el avión rumbo a Forks.

- Será divertido Bella, ya veras.

- Lo sé Rebe, intentare adecuarme, pero no presiones por favor. Como se supone que te adecuas a un reencuentro con un pasado doloroso.

- Esta bien Bella, no hay prisa, solo quedan dos meses de clases en el instituto de Forks, por lo que nos inscribiremos al arrancar el próximo semestre en segundo año ¿Por qué me acompañaras cierto?

- Si Rebe te acompañare, por cierto ¿Que tan lejos queda nuestra casa?

- Ya lo veras, te va a encantar, el lugar es hermoso.

Sonreí, por lo menos Rebecca era feliz con la mudanza.

El vuelo fue corto, por lo menos para nosotras, pero por lo menos al llegar a Port Ángeles llovía, algo a lo que me había acostumbrado de niña, nada había cambiado todo era tan verde como en mis recuerdos.

Rebecca pidió un taxi y le pidió nos llevara hasta el instituto de Forks, no entendí bien él porque llegaríamos al instituto en vez de a la casa, el taxi se paro frente al instituto y Rebecca se acerco a un Ferrari negro que estaba estacionado frente al instituto, abri la cajuela y coloco sus maletas dentro. Yo estaba paralizada, hasta donde recordaba nunca alquilamos, ni compramos un coche.

- ¿Qué esperas? Ven. Me dijo.

- ¿De dónde salió este coche?

- Recuerdas al chico de aquí que conocí en Phoenix.

- Si. Claro que lo recordaba, creí que le había hecho algo

- Pues bien le comente que nos mudaríamos aquí, y me lo presto mientras compramos uno para nosotras.

- Vaya, pues si que es amable. Me pregunto como se llama. Subi mis maletas y ella se metió al carro en el lugar del copiloto. Yo me quede parada afuera con una ceja levantada.

- Bella, quieres entrar, tú conducirás.

- Pero ni siquiera se donde queda la casa. Le dije

- Yo te guiare, ¡ya entra! Por favor

Cerré la cajuela y cuando me disponía a subirme al coche, la brisa trajo consigo los aromas del instituto, me tense. Entre con rapidez al carro y pregunte:

- ¿A dónde?

- Al norte. Dijo mientras señalaba el camino. ¿Qué pasa?

- Hay mas como nosotras aquí, sentí su aroma procedente del instituto.

- Eso no lo sabía, quizás solo están de paso, o quizás sean como nosotras y se alimentan de sangre animal y por eso están en el instituto

- No lo sé, lo mejor será llegar a casa pronto. Dije mientras aceleraba

- Está bien, dobla a la derecha para agarrar la carretera. Dijo comprendiendo que no quería hablar del tema. Ahora dobla a la derecha en el primer cruce que hay.

Conduje hasta que el camino a cabo, dejando a la vista una hermosa casa de dos pisos, era perfecta para nosotras dos, estaba pintada en un tono beige, tenía un gran jardín, quizás ocuparía un poco de mi tiempo en cuidarlo, aparque en el garaje de la casa.

- Podremos arreglarla a nuestro gusto. Dijo Rebecca

- Genial, comencemos por ordenar todo, luego podremos ir a conocer los alrededores.

- Estoy de acuerdo Bella. Asintió

Comenzamos por recorrer la casa y decidir cuál sería el cuarto de cada una, el mío seria el de la derecha, por lo que el de Rebecca sería el de la izquierda, y como la casa estaba amoblada solo ordenamos todo a nuestro gusto, en un cuarto ,cuya entrada se encontraba en la sala, del piso de abajo había un hermoso piano de cola negro, debió pertenecer a los antiguos dueños, lo observe mientras me acercaba, hace tanto tiempo que no tocaba, me senté en el banco y revise los tonos, estaban perfectos, como si alguien lo hubiese tocado recientemente .

- ¿sabes tocar Bella?

- Solía tocar para relajarme cuando era humana, me parecía que el piano creaba melodías únicas y perfectas, hace sesenta años que no toco Rebecca

- ¿Por qué?

- No he conseguido motivos que me llevan a tocar de nuevo

- Entiendo, están súper los sofás de los cuartos cierto. Fue un alivio que los dueños se llevaran las camas, sonrió, no se que hubiésemos hecho con ellas.

Esta chica si que me conocía, menos mal y cambio de tema.

- Quizás donarla a caridad. Me gire a mirar el piano, quizás podría volver a tocar.

- ¿nos vamos a recorrer el bosque? Pregunto

- Si, aunque creo que lo mejor será recorrer solo los alrededores.

- Estoy de acuerdo. Dijo mientras asentía

Edward Pov

Al fin habían acabado las clases, me dirigí al coche con Emmet, mientras esperábamos a los demás.

Hueles eso. Pensó Emmet

Inhale el aire y entendí de que hablaba, era un aroma desconocido, pero que solo podía ser de alguien como nosotros. Emmet se acerco al lugar donde el aroma era más fuerte y yo lo seguí. Son dos, crees que sean las de la visión de Alice. Pensó

- Si es lo más probable, aunque tendremos que averiguar. Que se creen que están haciendo allá. Pensó Rosalie Emmet y yo nos giramos y regresamos al coche al ver que mis hermanos se acercaban.

- Ya han llegado. Dijo Alice

- Lo se, sus aromas están en el borde del estacionamiento, pero abordaron a un coche, su aroma se hace más débil hasta desparecer a unos pasos de la entrada del estacionamiento. Dije

- Deberíamos contarle a Carlisle. Propuso Jasper

- Estoy de acuerdo. Dije

- Será lo mejor. Dijo Emmet

- Estará de buen humor Edward. Dijo Alice

- Luego podemos olvidar el asunto. A Rosalie comenzaba a irritarle que le diéramos tanta importancia a las visitantes.

- Nos dirigimos a la casa y al llegar tuvimos que esperar a Carlisle, pues aun no había llegado.

- ¿Qué pasa chicos? Pregunto Esme

- No es nada Esme, tranquila, lo sabrás cuando llegue Carlisle.

Bella Pov

Recorrimos los alrededores y cazamos una manada de ciervos, regresamos cuando encontramos el aroma del aquelarre que vivía aquí, supimos que eran siete, Rebecca y yo decidimos ir a dar una vuelta por Port Angeles para distraernos un rato mañana.

Edward Pov

Cuando por fin llego Carlisle nos dirigimos a la cocina y nos sentamos a la mesa que era nuestra sala de debate, pues era obvio que nosotros no comíamos comida humana.

- Carlisle hay algo que debemos contarte. Dijo Alice

- No cometieron ninguna imprudencia ¿verdad?

- No Carlisle, pude ver cómo pensaba en diferentes circunstancias y suspiro aliviado al escuchar mi negativa.

- Han llegado dos vampiras a Forks y han vuelto locos a todos, a pesar de que ni siquiera la conocen. Soltó Rosalie.

- ¿Qué? Carlisle estaba alterado, y paso por su mente el hecho de que quizás habían matado a alguien.

- Tranquilízate Carlisle, no han hecho nada. Lance una mirada de enojo a Rosalie.

- Solo sabemos que han llegado para quedarse dijo Alice.

- ¿Quiénes son Alice?

- No lo sabemos aun Esme.

- Yo opino que hay que vigilarlas, para evitar problemas con los Quileutes. Dijo Jasper.

- Estoy de acuerdo, pero mientras no representen una amenaza será mejor mantenernos alejados, y que sean ellas quienes se acerquen.

- De acuerdo. Dijimos todos

Pude ver como Esme se preguntaba quienes eran, no las conocía y ya las quería como a unas hijas. Pero si Carlisle había dicho que nos mantuviéramos lejos, Así lo haríamos.