Título: La chica del tatuaje Seductor
…By: Leyla Zind
Reviews ¿? ¡Sí! porfas.
Capitulo: 2/17
Total palabras: Sin editar: 2319 Editado: 3432
N/A: Harry Potter y su universo no son mios!
Capítulo 2
La tarde anterior
"Anda Pansy… Porfa hace tiempo que no salimos al mundo muggle a divertirnos un poco." Decía una joven morena de cabellos castaños y lisos.
"Si Millicent ya lo sé," Suspiró cansada una pelinegra, "Solo que no estoy de mucho ánimo para ir donde los muggles," contestó al final la ex-slytherin pensativa.
Ir al mundo muggle no iba con su amiga Millicent Bulstrode, lo que quería decir que estaba buscando algo fácil y momentáneo. "Por fis… Blaise nos tiene una mesa reservada y comodidades de nuestro nivel," dijo haciendo una cara de cachorrito a su mejor amiga. La pelinegra no pudo resistirse y sonrió riendo por lo bajo.
"Qué demonios… necesito un momento libre fuera de la oficina," declaró cerrando el pesado escrito tenía en sus manos para alzarse sobre su lugar tras el elegante escritorio de caoba, "He escuchado que Blaise ha hecho un magnífico trabajo con su pequeño negocio." Tomó su bolso y del brazo de Millicent encamino a su lado a salir del opresor edifico.
"¡Sí!" Saltaba emocionada a su lado Millicent, "Es el sitio perfecto entre muggles y magos, si algo fuera de lo común ocurre o magia es realizada en este, Blaise y su staff alegan que es parte del show y la gente muggle les ovaciona!"
"Solo que no entiendo de que va ese nombre que le ha puesto." Dijo Pansy rodando los ojos ante el recordatorio del nombre del lugar.
"Eres una amargada, ¿Qué tiene de malo llamarle La Rana Encantada?" preguntó Millicent deteniéndose frente a la luz roja que les dividía el salir del pueblo mágico al muggle, "Además, es el lugar perfecto para chicas con nuestros…gustos." Le guiñó un ojo a la pelinegra.
"Sigue soñando Milli, ni el colegio paso…eres mi amiga y de ahí no pasaras." Dijo Pansy empujándole con el hombro a la castaña a su lado.
"Se vale soñar…"suspiró exagerando anhelo en la voz, "Pero no te emociones guapa, que esta noche busco algo más."
"En verdad espero que encuentres a alguien que te dure más que solo una noche Milli." Respondió Pansy apretando su abrazo al separarse de su amiga al ver la luz verde frente a ellas, Pansy vivía en la parte no mágica del suburbio…le encantaba la sencillez de los muggles aunque eso debiera obligarle a vivir con magia restringida en ese condominio.
"¿Yo? ¿Y qué hay de ti? ¿Cuándo vas a dejarte avanzar Pansy? Han pasado años desde la última vez que te dignaste a tener una relación estable." Pansy estaba empezando a avanzar hacia las líneas peatonales para cruzar la calle cuando la mano firme de Millicent la detuvo, "No digo que en ese lugar vayas a encontrar el amor de tu vida…" Pansy se giró a darla la espalda, "Pero al menos diviértete un poco y déjate llevar." Milli le abrazo por detrás besando su mejilla encaminándose al lado opuesto de la calle.
La luz de cruce había vuelto a ponerse en rojo. Rodando los ojos cansada por tener que volver a esperar el cruce la pelinegra se cruzó de brazos expectante y pensativa. Milli tiene razón, pero es que es tan complicado abrir una herida de esa magnitud. Suspiró una vez andando hacia su destino al ver que la luz había vuelto a cambiar a verde.
...
En otra parte del Londres mágico en el Hospital San Mungo de enfermedades y heridas mágicas, una joven pelirroja se encontraba en la misma situación que Millicent, solo que a ella sí que le estaba costando trabajo convencer a su amiga para salir a socializar. Ambas sentadas descansando en un par de mullidos sillones en la sala de descanso del hospital.
"Oh vamos 'Mione no es para tanto!" decía frustrada la pelirroja, "Solo es un club, bailas, bebes, conoces gente…además el que a mí no me gusten las chicas no significa que no disfrute divertirme en tu ambiente," dijo moviendo sugestivamente las cejas sonriendo, "lo hago como la buena amiga que soy, quiero que te distraigas," Remarcaba a la castaña, "además desde que esa rubia, Lunita, te dejo por una más rubia que ella misma y lo único que haces ahora es trabajar y trabajar… hasta en tu casa ¡Joder!" Suspiró cansada, "dime ¿no te cansas de no parar? Sé que quieres mantenerte ocupada pero tu exceso de trabajo roza en lo insalubre y como Sanadora que soy te digo, no! Te ordeno descansar y salir a divertirte!" Sonrió triunfal al ver el rostro de sorpresa de Hermione ante su estatuto.
"Tiene razón Sanadora Weasley," dijo Hermione con tono de mofa, "Y gracias por recordármelo Ginevra, sé que se hace en un bar," rodó sus ojos cansada, "No creo que sea el lugar para conocer a alguien con quien que valga la pena salir," resopló con tristeza, emoción que trataba fallidamente ocultar.
"Hermione ese es precisamente mi punto," dijo Ginny poniendo su mano sobre la de su amiga tratando de hacerla volver de donde quiera que su mente había viajado, "Conoce a alguien, diviértete del modo que esa noche se dé y pues tú y su autoestima mejorada con creces la siguiente mañana, no necesitas llevarla a tu piso…ve al suyo y desaparece antes de que despierte," aconsejo la pelirroja encogiéndose de hombros mientras acentuaba cada palabra clave de lo que pensaba, "Quien sabe amiga… tu media naranja anda suelta en el mundo muggle quizá y nosotras aquí sin hacer nada al respecto!" puntualizó con drama.
"Vale Gin, lo pensaré," Accedió al final la castaña al ver que su amiga no desistía de su idea, "¿Te parece que te confirme al terminar mi turno?" Preguntó Hermione tratando de dar por terminada su conversación.
"No, no me parece. Sé que me dirás que surgió alguna emergencia y me mandaras a freír mandrágoras, dime a qué hora paso por ti para irnos a la Rana Encantada!" Sabía que Herms le daría largas hasta decirle que no podría salir esa noche, porque alguna emergencia mágica la llamaba y solo ella podría ayudar.
"!Agh¡" Suspiró exasperada Hermione al saber que esa pelirroja amiga suya la conocía demasiado bien, pensaba quedarse a atender en San Mungo cuanta cirugía mágica complicada entrara ese viernes por la noche, día en que aumentaba considerablemente los ingresos de enfermos. "Está bien, iré," dijo al final al notarse descubierta, "Pero nada de ayudarme a ligar con cualquier fulana que consideres caliente o sexy!" Le advirtió a su pelirroja amiga blandiendo un dedo amenazante frente a ella ignorando el hecho que esta daba saltitos de alegría mientas aplaudía como niña pequeña.
….
Como Ginny ya sospechaba. Llegó la hora de la salida de Hermione y esta se vio retrasada por unas cuantas urgencias que casualmente clamaban por ser atendidos por ella. Decidió tomarla por la mano a la castaña y traerla hasta la entrada de su consultorio para meterle presión.
"Herms, no sé qué intentas pero ya es tarde ni si quiera nos da tiempo de vestirnos más deslumbrantes. Sabes bien que ese lugar es muy exclusivo y a cierta hora cierra sus puertas al público," le dijo molesta descubriendo que Hermione la evadía posponiendo su salida del Hospital, "Vámonos ya. Así como estás es más que bien solo arréglate un poco el maquillaje nos vemos en 15 minutos en TU consultorio para irnos, Oh!" Exclamó, "Y nada de que ha llegado alguien y no puedo dejar de atenderlo," Le amenazó apuntándole con el dedo y señaló molesta el reloj de la pared, "Porque ya son las nueve de la noche y Susan puede hacerse cargo perfectamente de su turno como lo ha hecho los últimos tres años!" Le recordó Ginny. Hermione suspiró abatida saliendo de aquel consultorio, que si bien no es tan grande como el suyo, es bastante agradable estar con su amiga en él.
Hermione, sin más remedio se encaminó a hacer lo que su amiga le mandó. Pensándolo bien si me hace falta una salida, una distracción… no siempre podre guardarles luto… Necesitaba retocarse con detalle, pues tanto trabajar hizo que sus ojeras fueran muy visibles a cualquiera. Tomó su varita y de un golpe leve las oculto perfectamente dándose un aspecto fresco y relajado. Se encaminó a terminar de resaltar sus labios con un tono rojizo que le hacía verse como si no estuviese recuperándose de una ruptura.
Había tenido una relación con una rubia por más de 2 años… casi la llegó a considerar su verdadero amor. Un día aquella mujer de buenas a primeras llega y le dice que después de este tiempo ya no quiere seguir a su lado y es mejor ser amigas, dejándola sola en su departamento compartido sin ninguna explicación.
"amigas" dijo por riendo de manera sarcástica mientras delineaba sus ojos de manera sutil agregando un poco de color a su parpado, "después de todo lo que pasamos juntas… Ashh! ya no importa," Se dijo a sí misma sacándose la bata blanca y el uniforme de sanadora para volver a vestirse con sus ropas de temprano por la mañana.
…..
Ginny llegó ya lista exactamente luego de quince minutos al consultorio de su amiga. Le sonrió a Hermione y preguntó si estaba lista a lo que la castaña solo asintió y sin más le sujetó de la mano con una enorme sonrisa y se aparecieron en un callejón cerca del antro muggle al que tanto quería visitar la pelirroja.
Hermione no podía creer lo que veía. Muggles y magos juntos sin sospechar nada los últimos de los primeros. Fuera del lugar estaban haciendo fila un mar de personas junto al cadenero, un hombre alto y con cuerpo marcado notablemente por el ejercicio. Junto a él estaba un joven menos musculoso pero igual de atractivo físicamente, de piel morena y traje ejecutivo que denotaba su importancia en aquel lugar, Hermione sentía que le conocía pero no recordaba de dónde.
Hermione sonrió para sí misma al ver que probablemente no lograrían entrar al ver la larga fila de espera. Estaba a punto de decírselo a Ginny cuando la vio pasar frente a ella y acercarse a abrazar cálidamente y besar ambas mejillas del alto hombre en traje gris.
Asintiendo el alto hombre ejecutivo sonrió y volvió su mirada a Hermione sonriendo na vez más, en ese momento la castaña lo reconoció como excompañero del colegio, Blaise Zabini. El moreno le hacia una señal a la castaña de acercarse donde él y su amiga.
La pelirroja sonriendo a Hermione una vez más le susurró al oído al hombre, "¿Entonces cuál era el trato para poder entrar sin fila mi amiga y yo Blaise?" A Hermione no le pasó desapercibida la delicadeza con la que los brazos de Ginny se enrollaron al cuello del estoico moreno.
Blaise coloco su mano izquierda en la cintura de Ginny, mirándole embelesado respondió, "Por bellezas como tú y Granger…" mordió seductoramente su labio, "Haremos una excepción hoy Ginevra," Ginny alzó una ceja aparentemente incrédula, lo que ocasiono una sonrisa seductora en el moreno, "Mañana, sal conmigo y olvidare que me deje convencer de dejarles pasar." Hermione no podía dejar de notar como actuaban con extraña cercanía su amiga y aquel ex sly "A menos claro que esta hermosa castaña sea tu cita de esta noche y si es así te felicito!" sonrió observando como Hermione se sonrojaba ante su broma.
"No, para nada. Ella no es mi tipo… en cambio tú," dejo escapar riendo en voz baja la pelirroja, "Soy más aburrida, no del tipo de damas que tu lugar atrae. Esta noche vine acompañando a mi amiga pero…creo que igualmente acabe encontrando a alguien interesante." Dijo tendiéndole a Blaise una tarjeta con sus datos del hospital y los personales para contactarle.
El moreno se separó ligeramente de Ginny tomando la tarjeta delicadamente de entre sus dedos para sujetarle de modo cauteloso y besando el dorso de la mano de la pelirroja sin dejar de mirarla a los ojos.
Hermione no se había dado cuenta pero para ser un hombre de piel chocolate tenía unos verdes muy lindos. La castaña tuvo que contener la risa al ver que su amiga había dejado de respirar ante la galante acción del moreno ojiverde.
"¿Ginny?" se atrevió a llamarle la castaña sacando a la nombrada de su trance al sujetarle por el hombro mientras la pelirroja seguía sonriéndole al galante moreno que removía la cadena dejándolas pasar.
Ginny se volteó hacia él y le hizo señas con la mano algo así como un teléfono y deletreo 'llámame' entre la gran multitud que esperaba turno fuera de aquel lugar gritando molestos ante la abrupta entrada de estas al lugar sin tener que esperar. Hermione se preguntaba si el moreno había entendido las señas de su amiga, pues no estaba seguro que él llámame de Ginny aplicara en el mundo mágico y mentalmente se regañó pues estaban en el área muggle, era obvio que el ex sly debía saber manejar el teléfono.
Una vez dentro ambas amigas se dieron cuenta porque era adecuado para magos y brujas. La mayoría del personal que atendía, meseros y bartenders, usaban magia para sorprender a los muggles y estos maravillados solo decían que tenían unos efectos especiales geniales en aquel lugar y no se daban cuenta de la realidad.
Había un escenario donde se encontraban unos instrumentos musicales probablemente habría un grupo más tarde, mientras las chicas eran escoltadas a su lugar privado cerca de la pista junto al escenario se acercó un mesero dejando una botella de fino wisky de fuego con una nota.
"¿Qué cara…?" Dijo Hermione, sonriendo se la tendió a Ginny, "Es para ti."
No sé si podre esperar a verte mañana Ginny sonrió al leerla. Con la vista entre las luces de neón y el humo del lugar encontró a Blaise alzando una copa hacia ella sonriendo antes de beberla. La pelirroja tomo el pequeño vaso que el amable mesero había servido frente a ella acompañándole en un silencioso brindis.
El mesero se acercó a Hermione sacando su vuelapluma para tomar su orden de ser necesario, la castaña sugirió algo para acompañar sus bebidas y el hombre salió por su pedido.
La castaña estaba relajada, quizá a causa del licor o de la suave música puesta por el DJ, pero estaba pasándolo muy bien con su amiga. No pudo dejar de notar que varias mujeres que pasaban por su lado le lanzaban miradas coquetas y sugerentes, en ese momento dio gracias de ir acompañada por su guapa mejor amiga.
Después de un par de horas Hermione se encontraba en medio de la pista de baile bebiendo, sudando ligeramente a causa del vapor del lugar y sonriendo como había meses no había sido capaz. Fue ahí junto a Ginny que decidió olvidarse de todo y dejarse llevar. Sintió como un par de brazos le abrazaban desde tras suyo y a punto de protestar se silenció, unas caderas se recargaron tras la suyas comenzando a seguir el movimiento de su cuerpo al andar de la música. Estaba oscuro, ligeramente iluminado por el neón y pequeñas velas encendidas en las mesas fuera de la pista de baile. Podía sentir a la alta figura delgada tras ella respirar la esencia de su cuello.
….
Con ambos tragos en la mano se volvió a buscar a Pansy y frunció el ceño al no encontrarla donde le había dejado. Buscó con la mirada a su amiga para percatarse de que estaba en lo más recóndito de la pista sujetando de manera sensual a una mujer de cabello rizado, "Supongo que las de rizos son tu tipo." Millicent se dijo en voz baja sonriendo y dándole espacio a su amiga, estaba acordado que si se alejaban más de cierto tiempo una de otra estaba claro que habían encontrado a alguien interesante.
Millicent estaba feliz de que su amiga estuviera haciendo un esfuerzo por dejar el enfermizo sobre empleo que se había asignado, y por una vez en meses se permitiera disfrutar de una noche a lado de otra bella mujer. Era bella seguramente, aun de lejos y en la oscuridad de aquel lugar podía notarse que tenía una clase y distinción exquisita. Con diversión dejó que su amiga se alejara con la chica que bailaba a su lado de manera devota y ella se dirigió donde su mesa no sin antes alcanzarle la bebida recién adquirida a una linda rubia menuda que pasaba a su lado oh sí que iba a ser una buena noche pensó al ver que la rubia se acercaba a ella sonriente aceptando la copa.
…
Aunque por el momento no había visto su rostro, estaba segura que era hermosa. Sus curvas, su piel y su cabello daban fe de ello. Pansy se movía en armonía tras la chica de cabellos rizados. Esa mujer era exactamente el tipo de Pansy, cintura estrecha, piernas que si bien cubría ese pantalón elegante se notaba que eran más que perfectas, la blusa blanca de botones que marcaba que debajo de ella estaban un par de senos casi tan grandes como los suyos mismos. A Pansy se le ilumino el rostro de emoción al ver que la chica le regresaba la misma intensa mirada de inspección al girarse y encararla, tenía los ojos color mil y la lujuria adornaba aquellos ojos, deseo.
Hermione se sorprendió a si misma observando descaradamente a aquella mujer que le impacto sobremanera todo su ser. El DJ para animar el ambiente comenzó con un juego de luces intermitentes y brillantes lo cual hizo que a ambas se les dificultara reconocer sus caras pero el color de los ojos de aquella mujer ligeramente más alta que ella, verde intenso. Como los de…no, no puede ser. Ella ya no está en Europa. Por una vez en su vida decidió dejarse llevar por lo que sentía, más que por lo que pensaba.
A partir de ese momento el centro de su atención estaba en aquella oji-verde que le descoloco el cerebro, "¿Luna que?" Se preguntaba, "Lu… ¿Quién?" Se repitió pero no hubo respuesta en su cerebro. Hermione bajó la mirada un instante y notó que sus pies se dejaban arrastrar hasta su mesa en el área un poco más privada.
Pansy decidió usar una voz fingida, un tanto menos ligera para aumentar la emoción en su acompañante, "hola hermosa, veo que no soy la única mujer guapa en este lugar."
"Pero parece que si eres la más modesta," respondió Hermione sonriente ignorando el tono sugerente y familiar que encontraba en aquella mujer, "Pero difiero…eres muy hermosa." Le responde al oído a Pansy. Sintiendo un estremecimiento por parte de la ojiverde se aventuró a rozar sus labios en la mejilla de esta, lo que hace que Pansy comience a besarla como si no conociera la palabra vergüenza.
Hermione queda impresionada, cree que es a causa de todo el alcohol que había ingerido el que su cuerpo se comportara de esa manera tan poco recatado. Saciando sus más bajos instintos, sigue el beso de la ojiverde, y coloca sus brazos alrededor del cuello de Pansy soltando un leve gemido placentero.
Pansy no puede creer la suerte que tiene, no solo es bellísima esa mujer sino que además es todo era candente cual fuego. Le correspondía y tocaba de manera conocedora, casi experta.
Fuego. Eso era lo que Hermione comenzaba a sentir en su interior, sin importarle nada ni nadie sigo besando a Pansy.
Pansy comenzó a bajar sus manos por la espalda de la joven hasta sujetarle por el trasero, Hermione se arqueo ante aquel manoseo y recordó que estaban en público, se separó de ella, susurrando en su oído "Ehm, vamos a un lugar más íntimo, ¿el tuyo o el mío?" preguntó entre jadeos y una excitación en su entrepierna que clamaba por ser calmada, se sentía extraña pidiendo aquello pues Hermione no era de una noche, pero aquella mujer le trasmitió algo que la hacía reaccionar por instinto, casi como en su adolescencia ocurrió.
"Al mío, sujétate bien de mi preciosa," dijo sin dudarlo una Pansy ebria, minutos antes había sentido la varita de la mujer en el cintillo por lo que aparecerse en su piso le pareció buena idea.
Tenía a Hermione tan cerca de ella que sus pechos casi dolían por la cercanía al besarla. Se separaron para respirar antes de que apareciesen en el departamento de Pansy. Aún ninguna de las dos se había percatado de que estaban con quien en su adolescencia se llevaban tan mal y por alguna razón tiempo después se lo pasarían más que bien.
...
