Naruto no me pertenece, es creación de Masashi Kishimoto.

Este fic está inspirado en una investigación previa de las Kunoichi en la vida real. Podría decir qué es un fic semi histórico, basado en un período de doce años hasta 1506, de uno de los monarcas más sádicos, violentos y enfermos de Asia.

Gracias por la buena aceptación tanto en Wattpad y FanFiction.

Se advierte que contiene temas fuertes.

El nacimiento de la traición

Por GeishaPax

Capítulo 2

La Quinta Hokage se vistió asqueada después de recibir en su cuerpo desnudo al enfermo rey. Miró de reojo al medio hermano que entraba a los aposentos.

El ministro le hizo una seña para que la siguiera y ella caminó detrás de él aún confundida. Llegaron a una sala privada en la que una chica había sido citada, una de las tantas prostitutas del medio hermano del rey.

—Ella es una fuerte candidata para ser la elegida.

—¿Cuál es tu nombre?

—Nabiki…

—¿Estás segura de que puedes servir al rey? — preguntó Tsunade arrastrando la última parte.

—He estado con hombres de todo tipo, desde nobles, campesinos, carniceros, hasta matones. — respondió la mujer después de beber su taza de té. —A cualquier hombre con las bolas intactas, puedo envolverlo en mi falda y chuparle el alma.

Hanare habló hasta con demasiada arrogancia para ella misma, pero era necesario, era una ninja renegada, que habían dado por muerta. Estaba decidida a asegurar su sobrevivencia a como diera lugar. Ya no podía ser solo una artista itinerante, tenía que actuar como una verdadera ninja espía y no ser descubierta ante los ojos superiores; y la mejor forma era esconderse frente a sus narices.

—¿Cómo te atreves a comparar al rey con un campesino? — cuestionó escandalizado el ministro.

—¿Acaso el rey no es un hombre también? — contraatacó la mujer sin dar tiempo a que siguiera la polémica.

—Dejando de lado tú arrogancia, servirás. — respondió Tsunade seca.

—Me alegro que ella sea de tu agrado, Godaime-sama.

La rubia se puso de pie y salió del lugar sin decir nada más. Estaba harta, ya no podía tolerar más a los traidores, pero tendría que ganar tiempo fingiendo apoyar a la candidata del ministro.

En cuanto tuviera a sus ninjas de confianza, podrían soltar el plan Kakashi y ella. Recuperarían el poder pero teniendo cuidado con el ministro y el hijo bastardo del viejo rey.

¡Roja! ¡Es roja!

Muéstrate, muéstrate al rey.

A la orden de los reclutadores se levantaron las banderas rojas. Carteles empezaron a levantarse por todo el país: Las que consuelen al rey se convertirán en consoladoras, la que lo purifique, será la consorte.


—No es un asunto formal de la corte, por lo tanto no se garantizará que el rey la honrará. — habló el ministro frente a un consternado Hiashi Hyūga. — Pero en última instancia, ella servirá al rey.

El hombre aún líder del clan observaba lo más sereno que podía como se llevaban a la hija de otro miembro del clan a la fuerza.

—Mi hija Hanabi está en una misión de protección a un vendedor de reliquias, podrán buscarla en cuanto pise la aldea. — sentenció sin decir más y salió del recinto.


Sakura observaba con horror cómo se llevaban a algunas chicas en lo que avanzaba con precaución sobre los tejados para llegar a la oficina Hokage. Era extraño ir de nuevo a ese lugar, no lo había pisado desde que murió él…

Lo echaba tanto de menos, le era difícil. No había notado cuánto extrañaba el verlo por cualquier situación estúpida en el hospital, que le llamara para solicitarle ayuda en la oficina, planear grupos eficientes de ninjas con un médico decente para asegurar tener con éxito las misiones, extrañaba ir a Ichiraku con él y el matrimonio Uzumaki, extrañaba hasta verlo leer el estúpido libro pornográfico de Jiraiya. Le dolía cada vez más el pecho conforme se acercaba a la oficina de su antiguo maestro.

Nunca se había sentido así, ni cuando Sasuke abandonó la aldea. Era un sentimiento diferente…

Sacudió la cabeza mientras alejaba pensamientos peligrosos a su mente y entraba por la ventana en la oficina para encontrar a Shikamaru Nara esperándola.

—Llegas tarde…

—Si fueses mujer y tuvieras que escapar de toda la locura de la calle, también llegarías tarde. — respondió malhumorada mientras se quitaba la capucha de la cabeza. Acomodó su capucha y observó al chico sacar un pergamino enviado por Tsunade.

—Órdenes directas de Tsunade, misión Rango S, infiltración, es un poco… — buscó las palabras con la mano en lo que encontraba como decirlo. — diferente. Tendrás que hacerte pasar por una carnicera e ir de pueblo en pueblo disfrazada, ya sabes, hacer todo el show de la época primitiva de cantar con tu cuchillo, asegurarte de no ser reclutada hasta que veas a un aliado.

—¿Quién es el aliado?

—Lo reconocerás en cuanto se te presente. El tampoco sabrá de tu presencia hasta que tú te muestres.

—Es un poco ambigua y vaga la orden…

—Lo siento Sakura, no puedo decirte más, Tsunade va a reunir a varias chicas en el castillo si pasan las pruebas… Ino y Temari ya fueron llevadas.

—¿Qué? — la mujer apretó las manos indignada.

Era horrible, se supone que estaban en la era moderna y volvían a las misiones arcaicas. Nunca habían sido entrenadas para hacer una labor a esa gran magnitud.

—Sakura, tienen que ser fuertes… Tsunade va a guiarlas desde el palacio.

—¿Y ustedes afuera que harán? ¿Beberán sake?

—Tenemos que deshacernos poco a poco de los criminales que está usando el rey para defenderse. Han roto barreras en la prisión de sangre, mataron a la encargada y han sacado a ciertos ninjas peligrosos.

—Todos son peligrosos…


Algunos meses pasaron, la búsqueda de las mujeres estaba siendo un poco tardada. Naruto se encontraba con Sasuke localizando a tres ninjas que actualmente encabezaban el libro Bingo.

Hinata se encontraba en el hogar de su padre, asegurándose que el escondite de Hanabi fuese seguro aún. Tenía pocas semanas de haber dado a luz, por lo que todo el clan presuponía que no sería buscada por el rey. Pero se equivocaron, al faltar la heredera de la rama principal, el rey decidió llevarse a Hinata por ser la segunda hija más poderosa del clan más antiguo en existencia de la aldea.

Hiashi observó con impotencia como Hinata se iba mientras un reclutador le daba el bebé al anciano abuelo.

Hijas, esposas, amantes, todas fueron requisadas. Vistiendo uniformes rojos y llevándose a las jóvenes, dejaron las calles sin una sola mujer.

¡Había más de una manera de encontrar mujeres! Los reclutadores fueron a los bosques, burdeles, casinos, haciendo lo que los Kages exactamente esperaban. Amenazando a campesinos con cortarles las manos si no daban a esposas e hijas.

Tanto caos y tantos tratos turbios tendrían justicia. Pero los shinobis de todas las naciones tenían que prevenir una crisis mundial y se seguían preparando.

El principal problema fue contener a Naruto y a Kurama de salir a hacer una carnicería.

Estará bien, las demás van a protegerla y tu esposa no es débil. — le repitieron todos para tranquilizarlo. —Sakura les romperá los dientes si se atreven a dañarla.

Uno no podía mirar sin que los ojos se le llenaran de lágrimas.

A las vírgenes las marcaban con verde, a las otras con azul. El artista real pintaba día y noche, cambiando rostros tristes en sonrientes. Tenían suficientes rostros pero el rey quería a alguien verdaderamente excepcional.

Kakashi revisaba los rostros de algunas personas de Konoha, sintiéndose apenado al ver a la chica de los ojos perla y otras mujeres de la aldea pero con otros nombres e identidades, hasta ahora no había encontrado a Sakura en ningún registro. ¿No había sido seleccionada aún?

A Tsunade la vería hasta que todo lo urgente fuese llevado a cabo, mientras no podía tener comunicación con ella. La Hokage mandaba mensajes cifrados a la aldea como lo hizo en su momento Jiraiya.

La única instrucción era que tenía que ganarle a la consorte preferida del ministro. Así que se dirigió a buscar en el desierto Ishikiri.

Al llegar, notó cómo golpeaban a un carnicero y una chica sucia defendía al viejo abogando que era su padre. Antes de que las puertas se cerraran, notó que esos dos individuos se le hacían ligeramente familiares pese a estar cubiertos de pies a cabeza y solo verles parcialmente los rostros.

Sabía que un hombre rico de la zona estaba escondiendo dos hijas, pero al llegar supo que eran realmente desagradables a la vista. Así que siguió la pista de una mujer que el hombre pretendía con inusual devoción.

Llegó a un mercado maloliente, un pequeño grupo de comerciantes se reunió alrededor de un hombre pequeño con máscara que vestía ropas de viaje, a lado tenía una vaca amarrada.

Debía ser un hombre de 1.65 por mucho, tal vez era un muchacho. A su lado el hombre mayor sostenía un tambor y bebía alguna especie de licor que le pasó al joven, que solo levantó la máscara de los labios y tomó un gran trago que retuvo antes de acercarse a una braza de un puesto de comida, tomar una rama en llamas y lanzar una gran fumarola mientras desenfundaba una espada que daba la apariencia de un enorme cuchillo de carnicero.

Al observar bien al hombre, se percató de que era Tenzo. Tenía que irse pero los pies se clavaron al suelo mientras observaba lo que estaba sucediendo en el lugar.

Una voz aguda proveniente del joven empezó a danzar con el cuchillo mientras narraba un cuento a modo de crítica al rey en una versión demasiado amable. La última vez que había visto algo similar fue cuando era niño y estaba viajando para hacer el examen chūnin a los seis años.

—El mundo es un caos, la gente se está yendo a las montañas, el hambre los puede obligar a comerse unos a otros. ¡El enfurecido Dios de la montaña envió un tigre! — señaló a la vaca con el arma. —Bajo la orden del Dios, vino a renegar del mundo, pero no pudo encontrar a ningún culpable. — dio varias vueltas mientras saltaba en mortales de espaldas.

La habilidad con la espada era muy buena, extrañamente le recordaba un poco a lo que había visto en combate con Sasuke cuando tenía dieciseis años.

¿Qué hacía Tenzo haciéndose pasar por un carnicero y acompañado de un bailarín de la calle?

—¿Por qué la gente sería culpable de su pobreza? Los funcionarios corruptos ocultos detrás de los altos muros son los únicos culpables. Cuando el tigre no logró trepar por los altos muros, decidió convertirse en carne y sangre de los campesinos, ¡y ayudar a sembrar el caos en los corruptos!

Después de una asombrosa demostración de manejo de la espada, y de nociones básicas de artes marciales, el chico terminó por matar al animal y Tenzo empezó a repartir con lentitud las piezas de carne a los comerciantes que estaban solicitando la pieza. Un ligero olor conocido se coló en sus fosas nasales mezclado con la sangre del animal.

Fue entonces cuando la vio. Frente amplia, cejas como de un sauce llorón, ojos claros de pavo real, nariz afilada y labios suaves como durazno.

¡Sabía que había encontrado a la indicada!

Pero la indicada era su antigua alumna.

En un disfraz… De una pobre carnicera, bebiendo de jarras de licor como si fueran de agua.


¿Me dirás cómo te fue Sakura-chan?

No.

La mujer lo esquivaba por todo el hospital apretando el paso mientras las enfermeras se quitaban del camino, parecía estar dispuesta a asesinarlos a todos.

¿Tan malo fue?

Sí, sensei, fue malo.

¿Lee no se supo comportar?

La mujer detuvo su paso.

¿Cómo sabe que fue con Lee? ¿Acaso me siguió?

Fui a comer cerca…

Miente, me fue a seguir.

Sakura entró a un consultorio y el Rokudaime Hokage entró cerrando la puerta.

Fui a asegurarme de que no fueras a embriagarte y terminar haciendo algo de lo que te arrepintieras después. — confesó. —Pero ignoraba que Lee se pone muy mal con una gota de alcohol.

Sensei. — Sakura se calmó un poco. — No te preocupes por mí, créeme que no pienso entregarme a un borracho.

¿Qué?

De inmediato se arrepintió de lo que había dicho. Negó con la cabeza y empezó a revisar la lista de sus horas de clínica.

¿En verdad?

¿En verdad qué? — bajó los documentos y levantó la mirada.

¿Tú no…?

No es algo que le vaya a contar al Hokage.

Deberías hacerlo, soy el Hokage.

¿Y la respuesta importa? Tal vez… solo espero al indicado antes de que la decisión me la arrebate una misión.


Sakura llevaba haciendo la misma aburrida rutina por meses. Pero empezaba a conocer la situación de algunos lugares y ayudaba en lo que podía a mantener con la mayor tranquilidad a los aldeanos.

La compañía del capitán Yamato hacia el viaje menos difícil, pero aún así no dejaba de añorar la aldea, su casa, sus amigos, a su equipo… a Sasuke… y a él. Tenía miedo de que alguna mujer reclutada fuese a hacer una tontería y fuera aniquilada, pero confiaba en que todas las mujeres estarían tranquilas hasta que empezara la parte más grotesca en el castillo. Tendrían que calmarlas de alguna forma.

No dejó de pensar en sus amigas, en que sería de ellas. ¿Habrían sido elegidas las demás o solo Ino y Temari? ¿Cuándo empezaría su misión real? Ya llevaba mucho tiempo encubierta.

No fue hasta llegar al desierto cuando al fin comprendió la misión que le encomendaron. Estaba bebiendo el aguardiente cuando observó a un reclutador a lo lejos que se le hizo demasiado familiar, después de varias vueltas y acercarse un poco, lo pudo reconocer; era Sukea, el fotógrafo ex ANBU que conoció de niña.

¿Sería realmente el aliado? Solo había una forma de descubrirlo.

Después de lanzarse contra la res y clavarle la espada en la columna, matándola al instante. Se sentó junto a Tenzo e hizo lo que nunca en su rutina diaria.

Se levantó la máscara de demonio por completo, se quitó la segunda máscara de tela y descubrió su larga cabellera rosa mientras la sacudía.

Se veía un poco sucia gracias a la sangre que le había alcanzado a salpicar y atravesó el pasamontañas que le cubría el cabello. No era su mejor presentación pero logró confundir a algunos hombres presentes.

Notó los ojos de Yamato mirarla con asombro y la mirada fija de Sukea sobre ella.

Había funcionado.

Había escondido su punto de chakra característico para no ser fácilmente ubicada como la alumna de Tsunade. Incluso había oscurecido un poco el tono de su cabellera rosa pastel a un color un poco más oscuro.

Bebió agua de una tinaja y se secó con brusquedad los labios, se acercó a Yamato susurrando las palabras "es hora" a su antiguo capitán. El hombre terminó de repartir las partes útiles del animal, recogieron todo y se movieron con rapidez del lugar. Kakashi los empezó a seguir hasta que en un pasillo, la konoichi se detuvo.

—¡Oye, levanta tu sombrero!

—Lo siento pero no es un rostro digno de un noble…

—¡Oigan, es él! — un grupo de delincuentes apareció detrás del ninja. —¡Cumpliendo con tu título de reclutador de mujeres persiguiendolas como perro en celo!

—No deberían hablarle así a un noble. — respondió con tranquilidad mientras observaban como los rodeaban.

—Ustedes dos, lárguense. — dijo otro de los hombres a la chica de ojos jade y su acompañante. Sacaron palos y observaron de nueva cuenta a Sukea. —Nos ofrecimos a darte una paliza…

Empezaron a lanzar golpes y Kakashi se defendió usando meramente Taijutsu, no era el momento de demostrar sus habilidades a los otros dos ninjas o sería descubierto.

Sakura y Yamato observaban desde atrás de la pelea hasta que la ninja suspiró y Yamato usó discretamente su jutsu, una árbol pequeño empezó a crecer y la mujer cortó una rama. Empezó a golpearlos y ellos al verse agredidos empezaron a atacarla, Sukea juntó su espalda a la de ella y empezaron a lanzar y usar en contra los ataques de los hombres furiosos. Era algo normal, estaban pasando por momentos difíciles, pero la misión era no acabar con los civiles.

—¡Puta, deberías irte con ellos! — gritó uno de los malhechores lanzando un golpe a la espalda de la mujer.

Kakashi se percató y la quitó aunque recibió el golpe en el estómago, provocando que el aire fuera expulsado y dejándolo por un momento de rodillas en el suelo.

—Una vez conocí a una chica que hacía lo mismo que tú, los movimientos de pies y ademanes fueron asombrosos… — dijo poniéndose de pie al escuchar la caída en seco de un hombre inconsciente.

—Así que eras tú, Sukea-san. — habló con una voz átona mientras retrocedía y giraba con un precavido Yamato.

El peliplata había olvidado que Yamato nunca lo había visto con ese disfraz. Solamente había visto parcialmente su rostro sin máscara.

—Tengo que buscar a alguien aquí, no esperaba que hubieras dejado la aldea… ¿Sakura-san, cierto? — contestó fingiendo demencia.

—Tu eres a quien buscamos. — respondió Yamato mientras tenía las manos preparadas para activar un jutsu.

—No lo creo… — lo interrumpió. — Si no ha sido elegida, es por algo.

—Porque no lo he permitido. — respondió con irritación. —Tengo motivos personales para ir al palacio.

—Suerte con eso…

—Sukea, por favor. Me he escondido como un sucio muchacho, mi misión era encontrarte.

—¿Sabes hacer otra cosa que beber como alcohólica y verte tan mal?

—Te sorprendería lo que soy capaz de hacer…

—¿Por qué quieren que Sakura-chan entre a ese lugar?, ¿saben lo peligroso y enfermo que es estar ahí? — preguntó el hombre con clara intención de no ver a Sakura en el palacio real degradándose de esa forma.

—Porque soy jōnin de la hoja y mis compañeras están ahí, arriesgando su vida para iniciar algo que desconocen y soy la última que falta por entrar. — respondió la pelirrosa con determinación.

—Hemos estado esperando esto, no fue un mero encuentro casual, no existen las coincidencias. — interrumpió Yamato.

—Fingiré que no escuché eso.

—¿Pero qué te pasa Sukea-san? Tengo que ir, tenemos una misión, incluso me ofreceré a… ti. — dijo con voz temblorosa.

Sukea tragó saliva y se alejó de los dos ninjas.

—Si quieres entrar, infiltrate de otro modo en el que no pueda decirte que no.


Pasaron dos días y Kakashi volvió por aquella muchacha fea, el mercader estaba nervioso al ver a la mujer salir cubierta hasta la cabeza con ropas tradicionales. Antes de salir al patio, puso sus pies delicadamente en unas sandalias y caminó.

—Soy Mikarin… — susurró en una voz dulce.

Kakashi reconoció la voz pero no dijo nada, el perfume de manzana inundó su nariz.

—Tengo que ver tu rostro…

La mujer abrió ligeramente el velo mostrando su rostro, solo un ligero "mmm" se escuchó de labios del hombre. La ninja era lista, de alguna forma había convencido al mercader en "perdonar" la deuda de Yamato. Una estrategia de emergencia para lograr meterla al reclutamiento.

—Mucha suerte, Sakura-chan. — susurró Tenzo desde el techo de la prominente casa.


Llegaron a uno de los cuarteles en la noche, fueron separados en diferentes habitaciones. Pero al caer la medianoche, un ruido de pasos y gimoteos se hizo muy notorio.

Unos soldados habían sacado a Sakura al patio trasero y la lanzaron contra unos troncos.

La mujer con nombre de cerezo tenía que fingir que no sabía nada de artes marciales o todo se iría al diablo. Hizo patéticos esfuerzos por defenderse pero sin llegar a sacar su fuerza bruta.

Los soldados confiados empezaron a forcejear con ella y a querer romperle la ropa.

—No hay nada malo con querer probar un poco… — la voz lujuriosa de un soldado le recordó a la mujer que hasta ese punto tendría que aguantar o cosas peores.

Entre dos le taparon la boca y la sostuvieron.

Sakura gritó realmente de asco y pensó en las alternativas para poder defenderse como una civil cuando de una patada salió volando el soldado que la tenía de espaldas.

—¿Quieren morir? — la voz amenazante del hombre que se disfrazaba de fotógrafo les hizo retroceder. —Ella es propiedad del rey.

—Está pagando por los pecados de su padre. — el ministro apareció en el lugar.

—La flor de loto makhana florece una vez cada siglo, ¡ella es la flor de loto que encontré!

—Es demasiado pronto para saber su florecerá o se marchitará…

Los soldados salieron disparados del lugar cuando la mano derecha del rey se fue.

Kakashi levantó a su alumna y la ayudó a acomodarse la ropa.

—El camino hacia el rey no será tan fácil…

—Me sobresalté. — le quitó las manos del rostro cuando la revisó al notar una bofetada en su flor de cerezo.

Enfureció, en su papel de víctima había sido lastimada y no pudo protegerla o todo se iría al diablo.

—Una kunoichi personificando a una noble… estuviste a punto de sacar todo tu poder, tu chakra me alertó. Elegiste este camino, Sakura, veamos cuánto resistes.


El monarca corría como loco por todo el palacio real. Todos los sirvientes hacían lo imposible por alcanzarlo pero el rey era muy veloz.

Gritaba como loco.

Llegó a la explanada y parecía tener más energía.

Todos los reclutadores hicieron una reverencia ante el hombre que los ignoró totalmente y se fue detrás de ellos a admirar a las mujeres que estaban en el suelo mostrando su "respeto".

—Levanten la cabeza, ¡ahora!

Siguió observando lo más que pudo a las mujeres en lo que gritaba eufórico.

—¡Ustedes comerán las mejores delicias del país en bandejas de plata! Vestirán ropa de seda y raso. — Sacó su espada y amenazó a algunas. —Pero, si echan de menos a sus esposos o amantes, o si piensan en escapar, ¡les cortaré la cabeza a ellos!

Soltó la espada y empezó a reír.

Sakura y algunas ninjas que conocía se miraron de reojo.

Observó a una muy demacrada Hinata.

¿Qué demonios hacía ahí? Ella no debía ser candidata, acababa de tener un hijo.

Maldijo internamente y meditó en la carnicería que sería capaz de hacer Naruto si perdía la calma. Tendrían que armar algún plan las kunoichi para sobrevivir y llegar al filtro final.

—Incluso Confucio decía, que si no hay interacción, no se puede esperar un auténtico crecimiento…

Mientras el rey parloteaba en un debate con los ministros y reclutadores, Sakura se acercó a sus compañeras y ninjas que reconoció de la gran cuarta guerra ninja.

—¿Sabe alguna cómo está mi bebé? — susurró Hinata un poco nerviosa.

—Está bien, no te preocupes, lo ví con su padre antes de que me trajeran. — respondió Tenten.

Sakura observó con tristeza como sobre el kimono de Hinata se asomaban dos manchas en la zona del pecho. Manchas de leche acumulada.

—Las consoladoras de menor nivel serán disciplinadas en los templos cercanos. — gritaba el monarca.

Esa misma noche se volvió un tema polémico entre los catedráticos, monjes y nobles. ¡Era un escándalo convertir universidades y templos en campos de entrenamiento de consoladoras!

Era un retroceso de siglos en la época moderna, todo esto estaba yendo muy lejos en poco tiempo. Llegaría su momento para la revancha, tendrían que esperar el momento de poner al medio hermano en esa silla dorada.


Sakura y el grupo de ninjas fueron llevadas afortunadamente al mismo templo, lugar en donde les dieron ropas —o el intento de— que constaba de un faldón largo y tela fina para el pecho como si fuesen vendas, unos calcetines, y pantaletas blancas y lisas. No más.

Tsunade tenía que instruir a sus ninjas aún más y de manera intensiva para ganar terreno. Desde muy temprano las ponía a desayunar y las llevaba a una sala adecuada como aula.

¿Qué es lo que hace que una mujer sea la mujer ideal?

Una boca grande y dientes limpios que puedan envolver la virilidad. Aunque lo desaprobaba, la mujer hizo medir las bocas de cada una con una regla.

El cabello largo, manejable como la seda y los tobillos delgados.

Piel como raso y cálida temperatura corporal.

Nalgas abundantes y huesos delgados.

Todo eso era inspeccionado y más.

¿Y qué hace una vagina deseable? Primero, la abertura debe estar hacia el frente.

Segundo, pocos pelos públicos es mejor, delgados y claros.

Tercero, tiene que estar siempre tibia y húmeda.

Cuando se hablaba de tamaño debería ser lo suficientemente grande como para adaptarse a la virilidad del rey, con una especie de falos de piedra, de cuarzo y onix, las mujeres en la misma sala a cuatro patas eran medidas con artefactos de ese estilo. Esa fue una tortura para las vírgenes, o inexpertas.

En esa última medición todas fueron literalmente selladas en el trasero con marcas de "aprobada" o "rechazadas".

La mayoría de las civiles fueron eliminadas en ese templo, dejando a las pobres kunoichis solas con algunas chicas de la nobleza.

Continuará


Muy buenas tengan mis seres sexies y hermosos, vengo complacida por el buen recibimiento que tuvo está idea en las dos plataformas. Es un honor leer cosas tan bonitas.

Domo.

Ahora responderé mis bonitos reviews:

Melisa xD: siempre hay un buen pretexto para volver a los fics KakaSaku y me alegro haber sido la culpable. No demoré tanto en volver, así que espero leerte pronto por acá.

Lexia Konayev Z. W: muchas gracias por pasar a leerme, eres de mis lectoras en el mundo de anime que eres más difícil de convencer jajaja este fic no será tan largo. Cálculo seis capítulos por mucho, pero ya casi terminé de hacerlo. Así que terminado antes de noviembre, sí, que lo suba antes de noviembre, es otro cantar :v

Nos leemos, besos.

Kari Mnjrz: recuerdo los audios cuando te mostré el primer borrador y casi te da algo, infarto, o no sé, la gastritis jajajaja los flashbacks tenían que ser ampliados e importantes, sino no se va a comprender en tan poco tiempo como surgió el amor.

Besos

savka: muchas gracias mujer gracias a ti, han dado autores conmigo jajaja gente que te tiene en facebook. Espero verte por acá, un beso.

genievieve7: sabes que me siento como una celebridad al tenerte dejando un review? Lo sabes? Jajajajaja ahora espero que lo que se venga, no sea muy fumado o esté muy descabellado. Ojalá te guste.

Besos

Recuerden que subo los links de Wattpad y FanFiction al grupo de facebook KakaSaku Spanish, tengo una fanpage con el mismo username y la única cuenta que manejo en Wattpad es con el mismo nombre.

Les mando un abrazo a todos y nos leemos en el próximo capítulo.

#FuerzaMéxico