Virgin Crisis.
Aclaraciones: Primero los personajes del fic no me pertenecen si no a la talentosa de Stephanie Meyer. Segundo la Idea original pertenece a un manga de Mayu Shinjo. Y tercero esta historia es una adaptación del fic de Lis-Sama, quien muy amablemente me permitió adaptarlo (^_^) ¡¡muchas gracias!!
Capitulo 2: Lazos con el demonio
Los días daban paso a las noches y las noches a los días…Desde aquel extraño suceso en esta misma habitación donde ahora se encontraba perdida en la inmensidad de esa noche, absolutamente nada había cambiado.
Pero aun la atormentaba el pensar que su cuerpo inconscientemente reaccionara a algo totalmente descocido para ella misma.
-Por cierto eres una delicia…
¿Cómo podía pensar en una cosa así? Solamente tenia 17 años para pensar en las palabras de aquel ser proveniente del inframundo… ¡Por todos los cielos era el demonio!
Miro de soslayo la estrella de seis puntas marcada en su hombro, eso era la prueba viviente que nada había sido un sueño y que inevitablemente todo era realidad… Le había vendido su virginidad a Satán para tener el corazón de Jacob.
Pero al parecer el hechizo de aquel ser no surtió efecto en el hombre de sus sueños
El día después a la visita de Satán, despertó como todos los días en aquel camisón infantil que usaba para dormir pero descubrió con horror que lo que pensó ser un mal sueño era verdad, la estrella no se había ido de su hombro ni siquiera un poco. Ese día corrió como alma que lleva el diablo, valga la redundancia, para entrar en aquella capilla y rezar; rezar todo lo contrario de lo que ella pedía desde que sus ojos vieron por primera vez a Jacob Black
Que Jacob no sintiera absolutamente nada por ella y no permitía que Satán le robase su virginidad
Su rezo por primera vez en mucho tiempo logro cumplirse, Jacob no sentía nada por ella pero tampoco sabia quien era. La había confundido con un curso anterior al suyo. Aquel mismo día donde por azares del destino logro pactar con el diablo estuvo hablando con Jacob horas antes respondiendo a las preguntas de este y dejándole en claro que ella pertenecía al mismo curso que él.
Suspiro resignada cerrando los ojos y poyando su cabeza en una de sus manos sola para sostenerla.
¿Cómo una persona como Jacob podría fijarse en ella? Tenía el cuerpo y la cara de una niña.
Se alejo de la ventana y la cerro un poco sintiendo el peso de sus acciones y las consecuencias que traía jugar con algo totalmente descosido, jugar con magia; no importaba si esta era blanca o negra.
Ahora estaba atada a una "promesa" que de sus labios nunca escapo, tenia que pagarle a Satán por sus servicios. Su rostro sonrió un poco al pensar que aquel ángel caído no podía quitarle nada ya que su hechizo no logro salir como él planeo.
Estaba a salvo…Por lo menos por ahora.
Se movió con desgano su cabeza despejando las ideas que cruzaban por su mente, tenia que descansar esa noche muy bien, mañana comenzaba su periodo en la secundaria alta y no podía ir con unas ojeras terribles al colegio.
Cuando por fin logro que su cuerpo se relajara y se entregara a los brazos de Morfeo no pudo evitar sonreír nuevamente cuando una censación cálida la invadío por completo…Como si una persona velara sus sueños…Sentía su cuerpo flotar entre dos mundos, como si fuera el paso entre la vida y la muerte, como si fuera entre el cielo y el infierno.
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Todo el trayecto hasta la escuela se la paso pensando en las nuevas tareas que tendría que enfrentar a partir de este momento, no podía pasar por alto ninguna de ella y menos dejarse deprimir. Solía costarle mucho reponerse luego que caía en una profunda depresión.
Cuando abrió la puerta de salón de primer año clase tres, el murmullo se hizo notorio y se quedo de piedra al notar al hombre por la cual pasada noches soñando con poder tener su amor incondicional.
Jacob Black estaba en el mismo curso que el suyo, obviamente rodiado de chicas, de las mismas que lo seguían a todos lados y se autodenominaban su club de fans.
Jacob se levanto del asiento donde reposaba tranquilo y camino hacia ella extendiendo su mano en forma de saludo.
-Bella.- Murmuro con aquella voz que podía endulzar los odios de cualquier alumna de toda la institución.
La colegiala que dificultaba el paso en la puerta de entrada pensó que había entendido mal ¿ Jacob había pronunciado su nombre?
-Es un gusto. Ahora somos compañeros de clase.- Mostró su sonrisa cálida y estrecho la mano de la joven que tenia al frente.
Todas las miradas se dirigieron a aquel sutil y cordial gesto, algunas con enfado y otras con sorpresa. Jacob podía ser muy amable al tratar pero nunca tuvo algún atrevimiento semejante con alguna otra alumna.
El corazón de Bella latió con violencia, estaba tratando de apartarlo de su mente y corazón pero la verdad es que seguía sintiéndose atraída por él.
Sin decir nada más y pasando por alto las miradas que las chicas del salón le propiciaban tomo asiento en su banco, uno de los que quedaban al lado de la ventana. Últimamente y con gran facilidad solía perderse en el cielo, ya sea de día o de noche.
-Era atractivo.- Murmuro sin darse cuenta y dejando que su mente la dominara. Estaba nuevamente pensando en el demonio, en aquellos ojos rojillos tan atrayentes y a la vez siniestros, en esa sonrisa de superioridad que adornaba su rostro. En el aura de fortaleza que irradiaba su cuerpo. La energia que sintió su cuerpo ser envuelto y atraído por el de él.
Definitivamente aquel contacto intimo pero escaso, le estaba causando estragos en todo su cuerpo.
-Por desgracia interrumpió sus estudios hace dos años pero ahora decidió retomarlos.- Hablo fuerte y claro el profesor frente a la clase llamando la atención de casi todos.
Y entre ese "Casi" se encontraba Bella que estaba perdida en sus pensamientos.
-Aquí donde estudia su prima.- Siguió el hombre de unos 35 años.- Es dos años mayor que ustedes pero eso no implica que no puedan llevarse bien. Él es Edward Cullen primo de Bella Swan.
Fue en ese momento que Bella salió de la inconsciencia y el mundo paralelo donde estaba sumergida para voltear el rostro y mirar al alumno nuevo en frente de la clase. Algunas estudiantes se levantaron de sus asientos al ver entran aquel hombre al salón.
-Esperen yo no tengo ningún primo.- Casi grito al tiempo que ella también se levantaba de su asiento y miraba con los ojos desorbitados al impostor.
-¿Cómo que no?.- Le replico Alice, una de sus mejores amigas, mirándola como si estuviera totalmente loca.- Aquel que siempre nos comentabas que por asuntos familiares tubo que dejar el colegio para ayudar a tu tía ya que esta tenia una enfermedad.
"¿Enfermedad?" pensó sosteniendo la mirada de su amiga, eso no era cierto, ella no tenia ninguna tía al igual que ella tanto su madre como su padre eran hijos únicos.
Volvió a observar al joven que afirmaba ser tu primo, este camino con una mano metida en el bolsillo de sus pantalones avanzando a ella sin quitarle la mirada. El rostro masculino y de rasgos pronunciados, los ojos de color esmeralda, el cabello de color cobrizo y desordenado, parecía suave al tacto.
Se hizo un paso para atrás cuando este llego hasta ella y se inclino sobre el pupitre, ella conocía esa sonrisa arrogante y por sobre todo el mirar penetrante de aquel hombre.
-Hola primita.- Soltó ensanchando mucho mas su sonrisa y las llamas de sus ojos ardieron en los chocolates.- Tanto tiempo.
"Esa vonz aterciopelada… esos ojos que cuando te miraban parecian absorverte… esa sonrisa torcida y arrogante" cruzo por su mente sintiendo un nudo en la garganta, estaba segura de la persona que tenia frente a ella.
¡Satán se había convertido en su primo!
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-¿Por qué?.- Pregunto pisándole los talones cuando estaban en el receso, con gran astucia pudo deshacerse de la horda de mujeres que seguían a su "primo".
Todavía todo en ella era una total confusión, su mundo daba un giro de trescientos ochenta grados y ahora de la nada cuando pensó que al fin estaba libre de Satán, a pesar de la marca, se hizo a la idea que la seguiría hasta el fin de sus días, estaba de vuelta y para colmo siendo su primo.
-¿Por qué?.- Volvió a preguntar esta vez impidiéndole el paso al enfrentarlo, ella tenia que alzar el rostro para mirarlo. Era por donde se lo miraba superior a ella en todo sentido.
-Quieres saber por que mi magia no surgió efecto en Jacob.- Le respondió con naturalidad mientras la hacia a un lado y jugaba con el cuervo que se poso sobre su brazo.- Es mas fácil si soy tu primo que un total y completo extraño.
Bella se voltio y volvió a acercarse a el a pasos apresurados, no era que estaba muy lejos de ella pero extrañamente no podía evitar estar lejos de él.
-No importa que tipo de magias uses el simplemente no se fijara en mi.- Lo enfrento con desafio en la voz, no permitiría que se metiera en esto, ella lo resolvería por sus propios medios.
-A pesar de ser ingenua en cuerpo y alma.- La miro mientras el pájaro remontaba vuelo.- Eres demasiado pasional e impetuosa.
La colegiala no pudo evitar sonrojarse al igual que en su primer encuentro con él hace un par de noches atrás. Nuevamente lo tenía cerca de ella acariciando con uno de sus pulgares el labio inferior. Ella quería salir de aquel lugar en ese mismo instante pero esos ojos al parecer no se lo iban a permitir tan fácilmente.
Acerco su rostro a ella casi rozando la nariz y le sonrió de medio lado, mostrando claras intenciones para algo que Bella todavía no estaba preparada.
-No lo olvides.- Le susurro mientras su otro mano viajaba a trabes de las curvas del cuerpo de la chica, sin llegar a tocarla en ningún lugar que pudiera hacerla sobresaltar.- Tu virginidad me pertenece.
Tan rápido como llego se alejo de ella sin dejar que sus ojos perdieran el contacto, a pesar de que en aquella forma Satán poseía los ojos esmeralda, le seguían siendo igual de atrayentes que los rojizos. La fuerza mística, milenaria y provocativa de él la abandono por completo dejándola con una sensación de vació.
-Ya…ya te lo dije.- Tartamudeo un poco pero lo peor ya había pasado, los rastros en su cuerpo de aquel acercamiento ya no estaban y con ello sus mejillas color carmesí también se habían esfumado.-No importa que tipo de magia uses, él nunca se interesara en mi yo no me comparo con las otras chicas que lo rodean.
La mirada del dominio se agudizo sobre su cuerpo y algo dentro de ella convulsiono, sentía como si fuera un volcán a punto de estallar. Pego casi un brinco cuando noto y vio como crecía de forma considerada su busto. Llevo con manos temblorosas a su rostro y palpo cada parte, notándolo mas maduro, notando que ya no poseía el rostro de una pequeña.
Ahora tenía el cuerpo y el rostro de una mujer, lo que siempre había deseado
-Ahora si se fijara.- Hablo con voz ronca acercándose nuevamente a ella.- ¿Sabias que poseen mas sensibilidad?
Aquella pregunta juguetona saliendo de los labios del mismísimo demonio fue acompañada con un movimiento que la tomo totalmente por sorpresa y desprevenida. Estaba tocando y apretando uno de sus senos
Bella no pudo evitar que una descarga eléctrica la invadiera por completo y le despertara sensaciones en su cuerpo nunca antes descubiertas. Ladeo el rostro con las mejillas totalmente coloradas y cerrando los ojos dejándose perder en aquellas emociones. Sabia que estaba mal ¿Por qué eso le causaba tanto placer?
-Por…por favor.- Gimió sin saber a ciencia cierta que es lo que realmente pedía, si realmente quería que él se detuviera o que siguiera aquel juego sobre su cuerpo.
Su pecho subía y bajaba con dificultad cuando alejo aquella mano osada de esa parte ahora totalmente más grande. Sus mejillas no debian de ser adornadas con aquel intenso rojo que trataba por todos los medios ocultar de Satán. Pero podía sentir aunque mantuviera oculto sus ojos chocolates como estaba totalmente satisfecho con su labor.
Así como la magia llego a su cuerpo… la abandono
Entreabrió los ojos un poco mas repuesta al tiempo que este le dala la espada y con tranquilos pasos se alejaba de aquel lugar. Volvió a mirar su cuerpo, nuevamente era una niña
-Oye.- Le grito tratando de captar su atención pero este seguía su camino alejándose cada vez más.-¿Por qué me las quitaste?
-Cumple tu parte del trato y podras pedirme lo que quieras.- Respondió simplemente mirándola de re-ojo.- Y luego me darás tu alma
No se movió de su sitio por varios minutos, hasta que intento poner en claro todo lo que en pocos momentos logro pasar.
El demonio era un vil y despreciable manipulador pero ella no dejaría que él se quedara con su virginidad, el tesoro que simplemente compartiría con el ser amado.
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Los vidrios a su paso crujían, se astillaban y luego estaban rompiéndose en mil pedazos esparcidos por el aire y el piso
-Señor por favor.- Pido nuevamente el cuervo que había acompañado a su amo al hacerle esa visita a la humana que lo logro invocar luego de tantos años.
-Él es un maldito cristiano.- Levanto la voz logrando que el ave se mantenga a una distancia prudente, podía sentir como el aura de su amo aumentaba completamente por la ira. No era como Dios, totalmente comprensible y bondadoso, su amo era totalmente lo contrario.
No podía creer, él siendo el rey de los infiernos no pudo lograr que un simple e insignificante humano cediera a su hechizo por la patética razón que era cristiano. Lo había descubierto mas rápido de lo que él pensó, simple estaba vestido de monaguillo limpiando la capilla de esta institución.
¿Siempre Dios se interpondría en su camino?
Rió de forma sonora causando escalofríos hasta la propia ave que lo acompañaba…Sea como sea la virginidad de Bella seria suya. Ni Dios o sus fieles y patéticos servidores podían impedirlo.
Eso lo juraba, como que era Satán el rey de los infiernos.
Ohh!!! Que intenso…
Buenos para los que tenian duda de si Satán era Edward, pues su respuesta esta en este capitulo ¿no?
Creo que este capitulo dejo muchas mas claras las cosas que el primero ^_^
Quiero darle las GRACIAS a todos los que se detuvieron a leer este finc en su primer capitulo y espero que me apoyen en el segundo chapter Y que por supuesto me dejen sus reviews para saber si les gusta y continuarlo mas seguido ¿sale? ^_^
Bueno espero su comentarios
Bye bye (prometo actualizar pronto "Tan solo tres meses"
*Kyuketsuki*
