Hola a todos, ya vine con el último capítulo de esta historia, el capítulo anterior se trató de los celos de Milk, ahora vamos con los celos de Goku. Espero que disfruten el capitulo.
NOTA: La franquicia de Dragon Ball así como sus personajes no me pertenecen a mí, sino a Akira Toriyama
Goku
Han pasado 6 meses desde que Goku y Milk se casaron y todo ese tiempo han vivido muy felices, sobre todo Milk, que por fin pudo cumplir su sueño de casarse con su amor de toda la vida. Aunque no fue sencillo los primeros días, ya que Goku no sabía nada de lo que conllevaba un matrimonio, tuvo que tener mucha paciencia para poder explicarle todo muy detalladamente, no es que ella fuera una experta pero por lo menos sabía lo básico.
En este momento los dos están en el comedor, desayunando.
-Goku, me gustaría ir a visitar a mi padre, hace mucho que no lo veo y quisiera saludarlo- Milk le sugirió a su esposo.
-Cgglarugo, go hay prgoema- contestó el saiyajin con la boca excesivamente llena.
-¡Traga antes de hablar!- lo regañó.
Goku tragó y le volvió a repetir. –Claro no hay problema, ¿Cuándo quieres ir?-
-Puede ser hoy en la tarde, ¿qué te parece?- le preguntó.
-Me parece bien- dijo antes de levantarse. –Voy a entrenar un poco para digerir la comida- y salió de la casa.
Milk suspiró y se dispuso a recoger los trastes y a lavarlos.
Pasaron las horas y la pelinegra se preparaba para ir a visitar a su padre, tenía muchas ganas de verlo, no lo ve desde el día de su boda.
-Goku, ¿ya estás listo?- preguntó la mujer.
-Sí Milk, desde hace mucho que lo estoy- dijo el de cabello alborotado.
-Bueno ya vámonos-
-Sí… ¡Nube Voladora!- él llamó a su nube que respondió de inmediato al grito.
Goku se subió primero y luego ayudó a Milk a subir. Arrancaron para ir rumbo al castillo de Ox-Satan.
El camino no fue muy largo ni muy corto, ninguno habló durante el recorrido, solo disfrutaban de los paisajes. Al llegar al castillo se bajaron de la nube y esta se fue volando.
Ya dentro del castillo fueron recibidos por Ox-Satan que los saludó con mucha felicidad.
-¡Milk, Goku, que alegría verlos!- la chica fue a abrazar a su padre.
-¡Papá! Tenía muchas ganas de verte- dijo al momento de separarse.
-Yo también te extrañé mucho hija, pero bueno díganme ¿cómo les ha ido en su vida de casados?- el hombre gigante le preguntó a la pareja.
-Bien, estos meses han sido maravillosos, ¿verdad Goku?- la pelinegra le preguntó a su esposo.
-¿He?... Ah sí claro, jejeje- el saiyajin dijo mientras se rascaba la nuca.
-Bueno pasemos a la sala, deben estar muy cansados-
Los tres estuvieron hablando durante horas hasta que vino una empleada de la casa.
-Disculpe señor pero afuera hay un joven que desea verlo- dijo la sirvienta.
-¿Quién podrá ser?... hazlo pasar- la mujer asintió y se fue a abrir la puerta.
Al poco tiempo se dejo ver un muchacho joven como de la misma edad que los dos casados, tenía el cabello castaño, vestía un traje muy elegante.
-Hola, buenas tardes- saludó el joven.
-¡Dai!, muchacho, ¿Cómo has estado? ¡Ya estás muy grande! La ultima vez que te vi eras un niño muy pequeño- saludó con alegría el rey.
-Me da mucho gusto volver a verlo Ox-Satan; sí, ha pasado mucho tiempo-
-¡Dai! ¡¿Eres tú?!- se escuchó una voz un tanto aguda, el muchacho y el hombre se voltearon a ver a la dueña del grito. –No puede ser, estas muy cambiado-
El castaño se quedó con la boca abierta al ver a la mujer en que se había convertido su mejor amiga y amor de la infancia.
-¡Milk! No puede ser, mírate, eres toda una mujer- le contestó el joven.
-Gracias-
Dai no lo podía creer, creyó que al estar tantos años sin verla se iba a olvidar de ese amor que sentía por ella, pero al mirarla en este momento, así de hermosa, supo que no, de hecho el sentimiento era más fuerte. Tal vez sería momento de confesar sus sentimientos.
-¡Goku ven aquí por favor!- gritó Milk.
El castaño se preguntó quién sería Goku, tal vez su mascota. Pero cuan fue su sorpresa al ver a un hombre de cabello negro alborotado vestido con gi naranja.
-¿Qué sucede Milk?- preguntó el peleador.
-Dai, quiero presentarte a Goku, mi esposo- esas palabras le cayeron como balde de agua fría al joven castaño. Sus esperanzas se fueron a la basura.
-¡¿Tu esposo?!... pero ¿cuándo? ¿Cómo?- no lo podía creer, su amor de toda la vida se caso con otro.
-Bueno pues, nos casamos hace seis meses, es que es una historia larga, jeje. Goku saluda a mi amigo-
-Oh… Hola- por alguna razón Goku sentía algo raro sobre este tipo.
-Hola- contestó forzadamente el castaño.
-Bueno, voy a avisarles a las cocineras que empiecen a hacer la cena- dijo el rey.
-No, espera papá, yo quiero hacer la cena, a Goku le gusta mi comida, ¿verdad Goku?-
-Claro que sí, es muy deliciosa- dijo el pelinegro con una sonrisa.
Milk se fue a la cocina y Ox-Satan tenía que atender unas cosas, así que los dos jóvenes se quedaron solos en la sala, la situación se puso muy incómoda, ninguno sabía qué decir. Hasta ahora.
-Milk se ha puesto muy hermosa- Ese comentario hizo que Goku sintiera una molestia en el pecho.
-Y dime Goku, ¿Cómo conociste a Milk?- preguntó Dai.
-Hee… pues… la conocí cuando éramos niños, Ox-Satan me mando a buscarla para encontrar al maestro Roshi- explicó el joven saiyajin.
-Ya veo… y ¿cómo decidieron casarse?-
-Heee…. Bueno… Milk me pidió que le prometiera que sería mi esposa, pero yo creía que esposa significaba comida-
Dai pensaba que este tipo estaba mal de la cabeza si creía que esposa significaba comida.
-Así que solamente se casaron por una promesa- Dai vio una oportunidad para obtener a Milk.
-Mmmm… algo así- contestó Goku-
-Y dime Goku, ¿a qué te dedicas?-
-¿A que me dedico de qué?-
-¿En qué trabajas?-
-Mmm… No yo no trabajo, yo practico artes marciales- el castaño se sorprendió por lo que dijo.
-¿Cómo que no trabajas? Entonces ¿Cómo mantienes a Milk, la casa?- preguntó indignado.
-Bueno pues… Ox-Satan le manda dinero a Milk, con eso ella compra la comida y todo eso-
Dai no tenía palabras, este hombre era un mantenido, como es posible que Milk se casara con él. Le iba a reclamar cuando llegó la sirvienta diciendo que la cena estaba lista.
Estando ya en el comedor los cuatro se dispusieron a comer.
-Esto está delicioso, ¿en serio tu lo hiciste Milk?- preguntó el castaño.
-Sí, me alegra que les gustara- agradeció la joven.
-Cielos Milk, voy a tener que robarte para que me cocines solamente a mí jajaja- claramente dijo eso con doble sentido.
Goku se detuvo de devorar sus alimentos al escuchar eso. ¿Robarse a Milk?, ¿para que le cocine a él solamente?
-Jajajaja, sí claro- Milk lo tomó como una broma.
-Oye, no te burles que puedo hablar en serio he, jajajaja… por cierto Goku, ¿sabías que Milk y yo cuando éramos niños jugábamos a que éramos esposos?- preguntó Dai a Goku.
-¿En serio? Yo no me acuerdo que hacíamos eso- ni recordara ya que todo es una mentira.
-Claro que sí Milk, acuérdate, hasta me dijiste que cuando fuéramos grandes nos íbamos a casar de verdad-
-No, no me acuerdo, pero bueno eran cosas de niños ¿no? Jejejeje- ella dijo.
-Claro… cosas de niños… que rica cena, con esto reafirmo mis ganas de robarte para que seas mi única cocinera-
Milk solo respondía con risas, pero no pudo evitar preguntarse por qué Dai decía esas cosas. Y Goku sentía como una molestia lo invadía cada vez más.
-Por cierto Milk, aún practicas artes marciales, porque déjame decirte que ahora soy muy fuerte he-
-Yo también soy fuerte- dijo Goku que hasta ahora se había mantenido callado. Dai volteó a verlo con burla.
-¿A sí? No me digas- aunque Goku fuera tonto, sabía que ese tipo se estaba burlando de él. –Oye Milk, ¿Qué te parece si tenemos una pelea?- de pronto Goku se levantó con mucha furia.
-Goku, ¿te pasa algo?- preguntó Milk.
-Ya nos vamos- dijo el pelinegro tomando la mano de su esposa.
-Pero ¿por qué?- preguntó el padre de Milk.
-Porque sí- respondió enojado.
-Oye dejala, si ella no…- Dai no pudo terminar ya que un golpe en la cara lo mando a volar hasta el otro lado de la habitación del comedor.
-¡Goku!- Milk se sorprendió por lo que hizo su marido.
Goku no dijo nada, solo siguió su camino hasta afuera del castillo, invocó a la nube voladora y se fueron a su hogar.
Estando en la casa no se esperó a que llegara la discusión.
-¡Explícame que fue toda esa escena que hiciste!- preguntó ella muy enojada.
-No me agrada ese sujeto-
-¡¿Y por eso lo tuviste que golpear?!-
-¡Milk! ¡Él te quería robar! ¿No lo oíste?-
-¡Goku, Dai estaba bromeando al decir eso!-
-No es cierto, vi en su mirada que hablaba en serio. Él quería robarte para que le cocinaras comida rica y yo no quería eso- dijo él con la mirada en el suelo.
Milk se quedó callada, pensando en que decir, por un momento se le vino una idea de lo que le pudo haber pasado a Goku.
-Goku, pero ¿por qué te enojas por eso?- necesitaba confirmarlo.
-Pues es que no quiero que solamente le cocines a él, a parte te pidió luchar, yo quiero que eso lo hagas conmigo no con él-
-Ay Goku, yo…- no pudo terminar.
-Y además… no quiero que te vayas… a mí me gusta que estés aquí conmigo, preparándome comida deliciosa, recibiéndome con una sonrisa cuando llego, que salgamos de paseo por las montañas, que me des un beso. Yo no quiero que eso lo hagas con él, de tan solo pensarlo siento una molestia muy fea dentro de mi- confesó Goku con una mirada seria y triste.
-Goku…- ella lo abrazó. –Yo no me voy a ir de tu lado, yo también quiero estar aquí contigo. Yo tampoco quiero hacer esas cosas con otro hombre que no seas tú- dijo la pelinegra mirándolo a los ojos.
-¿De verdad?-
-Claro- ella le dio un beso en la boca que él sin dudarlo correspondió hasta que se quedaron sin aire.
-Milk… ¿crees que… podamos hacer… eso?- preguntó el luchador con un sonrojo en su cara.
Ella tardo un poco en descifrar lo que quiso decir, pero de inmediato le llego la respuesta, así que con una sonrisa asintió. Goku al ver la afirmación no dudo en cargar a su esposa para llevarla a la habitación que compartían.
-Ah, esto tampoco quiero que lo hagas con otro hombre he-
Por fin lo termine. Lamento mucho el retraso, pero es que tuve algunos problemas con el capitulo jejejeje. Espero que les haya gustado, y espero hacer otra historia pronto, tengo algunas en mente, pero lo que me falta es tiempo. Hasta en la siguiente historia.
