Disclaimer: La historia de Harry le pertenece a J.K.R
Chapter 3.
Ya habían pasado tres días, Shizu luego de resolver sus dudas con la profesora McGonagall había ido hacia el aula en desuso ya que tenia algo de tiempo, al llegar allí vio que Harry no estaba y pensando encontrarlo en otro lugar no se preocupo sino hasta que al preguntarle a Neville que Neville le dijo que Harry no estaba en la habitación, luego de buscar en los posibles lugares donde podría haberse metido.
Rabia avisado a los profesores pero la mayoría pensaba que no había ningún problema, Snape alegando que Harry solo quería llamar la atención convenció a Dumbledore de no iniciar una busqueda y solo esperar que pase lo mejor. Shizu aun más preocupada busco ayuda con Ron y Hermione había escuchado que ellos solían ser grandes amigos pero Ron y Hermione se negaron a buscar al traidor y busca atención de Harry Potter. Desesperada Shizu hizo algo que jamas había pensado tener que utilizar desde que supero la muerte de sus padres.
Se alejó un poco de los sitios concurridos del castillo, respiro hondo y estaba a punto de decir las palabras cuando vio una silueta que lentamente se convirtió en un muy débil y herido Harry.
-Harry!-fue lo único que salio de sus labios al verlo tan gravemente herido y lastimado.
Pudo ver el momento exacto en que Harry comenzó a caer desmayado, e hizo lo que juro no hacer, dejo salir al monstruo, su preocuparon de parte del humano como de la del monstruo la sobrecargaron debilitando sus defensas, sus ojos cambiaron de color su esclerótica a negro y su iris a rojo, mientras que en la esclerótica se podían ver las venas, su boca produjo demasiado saliva que en unos pocos segundos estaba goteando saliva exageradamente, su piel se endureció empalideció, y en un instante estaba junto a Harry para detener su caída, una chica de su complexión humana no podría sostener a Harry, haber llegado tan rápido o llevarlo cargando sobre su espalda como lo estaba haciendo ella, su monstruo le había dado esas características.
Intentando no ir muy rápido cuando llego a las partes del castillo mas transitadas se dirigió a la enfermería para que Madam Pomfrey curase a Harry, aun caminando como un humano e intentando ocultar sus rasgos de monstruo llego relativamente rápido a la enfermería.
De eso ya habían pasado tres días, Pomfrey había hecho lo mejor que pudo pero Harry seguía sin despertar, nadie sabia porque estaba faltando a clases a excepción de los profesores y muchos se sintieron agradecidos de no tener que soportarlo, el monstruo de Shizu había vuelto a su interior y hasta ahora no había vuelto a salir al ver a su pareja perfectamente curada según sus estándares.
Shizu no se había separado ni un segundo desde que habían llegado allí, y no planeaba hacerlo a menos, claro, que Harry se lo pidiese, y luego de que este le diera una muy valida razón.
Estaba por levantarse para acostarse en el sillón cuando la mano de Harry que había estado sosteniendo se movió, apretándole los dedos.
-Shizu, no te vayas-suspiro antes de volver a dormir. Cualquier pensamiento sobre dormir desapareció al momento en que volvía a sentarse en la incomoda silla mientras le aseguraba que nunca lo dejaría solo.
Se durmió poco después ya no aguantando con la carga de estrés.
Cuando Harry despertó se sentía muy débil y cansado, la sensación de lava en las venas había desaparecido pero no totalmente ya que aun poda sentir los residuos del dolor, lentamente abrió los ojos y se encontró con la imagen mas hermosa que había visto en su vida, Shizu estaba dormida con la cabeza apoyada sobre sus manos entrelazadas, parecía estar haciendo unos ruiditos de lo mas tiernos, y aunque a veces sonreía Harry jamas la había visto más relajada.
Estiro la otra mano para acariciarle el pelo pero ella se despertó repentinamente, lo miro unos segundos.
-Harry!-grito antes de abrazarlo, mientras Harry le devolvía el abrazo.
-Me preocupaste, no sabia donde estabas, todo el día buscándote y cuando te encuentro estas todo herido y lleno de sangre-parecía estar preocupada, pero solo le sonreí.
-No quería preocuparte, perdón-Harry había estado aprendiendo algo de cultura japonesa para sorprenderla y al parecer funciono ya que ella estaba sonrojada.
Estuvieron hablando y charlando toda la mañana hasta que Pomfrey se acerco a ver como estaba su paciente sorprendiéndose al verlo despierto y riendo a carcajadas mientras Shizu estaba completamente roja y avergonzada.
Inmediatamente comenzó a revisarlo para ver si estaba completamente bien, y le dio algunas pociones para el dolor, Harry se veía algo incomodo cuando le pregunto por qué estaba tan herido cuando llego, por lo que decidió darle algo de tiempo.
Una vez Pomfrey se fue Harry no sabia que decir, estaba completamente seguro de que el la siguiente luna llena se transformaría en un descontrolado hombre-lobo, no pude pensar en otra cosa mas que en el extraño lobo, no parecía querer matarme, no se parecía en nada al descontrolado de Lunático, y eso me preocupo un poco.
-Harry, que paso?
-No recuerdo muy bien que paso, pero cuando leí tu nota recordé que Hagrid me había invitado a su cabaña y fui a visitarlo, estuvimos hablando un poco hasta que me fui, estaba cerca del bosque y me pareció que algo me seguía o miraba.
Luego de que Harry le contase a Shizu sobre las mordidas del lobo y contrario a lo que había llegado a pensar se mostró muy preocupada por su salud, se sabia de muchos hombres-lobo que al no tener cerca a quien lo había infectado se habían matado a mordiscos.
-Harry, te ayudare en todo lo que me pidas-dijo muy convencida Shizu, después de todo un monstruo como ella no podía discriminarle.
Estuvieron toda la tarde hablando sobre que hacer sobre la maldición, ya que al parecer a Harry se le había olvidado completamente el texto del libro. Las ideas iban desde llevar a Harry a una isla desierta hasta buscar algún hechizo que contrarrestase la maldición, obviamente algunas eran bromeando, pero otras iban completamente enserio.
-Creo que ya tienes que irte-dijo Harry al ver que el sol se había escondido dejando lugar a la luna que no estaba llena.
-Me quedare aquí, llevo durmiendo aquí desde que te traje y no me iré si no es a como vine, contigo.
Harry no pudo convencerla de irse, pero al ver que se iba a dormir en un muy incomodo sillón, insistió en que durmiera con él, y tas mucho tiempo terminaron juntos y abrazados en la pequeña cama en la que Shizu se durmió enseguida. Harry por el contrario solo la miraba, no podía entender como un ángel como ella quería estar con él, desde pequeño siempre había sido llamado "monstruo", "fenómeno" y muchos otros nombres despreciativos por personas que se supone que tendrían que quererlo, siempre siendo tratado como algo que no debería haber nacido o que ya debería estar muerto, no mucho cambio con la llegada a Hogwarts, allí también habían personas que lo odiaban son razón, desde Snape, hasta Ron, quien había escuchado decirle a Seamus que lo odiaba, no podía creer como ella había podido ver detrás de su mascara de fuerza y determinación en la que se ocultaba un pequeño niño en busca de amor, que quería amar y ser amado, quería ser correspondido por quien fuera. Era un ángel que podía morir de seguir a su lado, podía tanto ser asesinada por las tantas personas que querían verlo muerto como por algunas admirados demasiado fieles y desquiciadas. Estaba decidido no quería condenar a un ángel tan puro como ella, no quería lastimarla, no después de darse cuenta del inmenso amor que sentía por aquel ángel puro y bello. En ese momento pareció que Shizu sabia lo que Harry estaba pensando, un ligero sollozo se le escapo de los labio y Harry preocupado intento calmarla.
-No me dejes Harry, no te vayas-sollozo.
Harry solo la miro, no podía, era muy egoísta como para dejarla, la quería demasiado y la quería para él.
-Nunca te dejare-le susurro Harry al oído, esto pareció ser lo correcto ya que ella se tranquilizo y volvió a tener el mismo rostro relajado que solo puede tener alguien dormido. Poco después Harry también se durmió totalmente seguro de que jamas iba a dejarla, no a su ángel.
Los dejaron salir al siguiente día, ya que Harry quería mantener en secreto su licantropía, hasta encontrar una forma de poder deshacerse de la maldición o al menos controlar al lobo. A nadie le paso desapercibido el cambio en Harry, inmediatamente después de que se despertó él mismo se había dado cuenta de sus cambios, en sus ojos verdes habían aparecido una pequeñas motas doradas, mi estatura normalmente baja paso a ser algo más alta, podía sentir mis músculos un poco más grandes y mi rostro más masculino, Shizu al verme se sonrojo profundamente y en ese instante tuve esperanza de que ella me quería una millonésima parte de lo que yo a ella. Todos estaban mirando al nuevo Harry, que parecía más feliz, había desaparecido misteriosamente martes y reaparecía sábado totalmente cambiado y feliz, ya sin estar nervioso o mirando triste a sus amigos, él solo tenia mirada para Shizu.
Como no tenían nada que hacer y querían estar juntos no fueron al Gran Comedor y se fueron a las cocinas con los elfos. Los elfos parecían extasiados con que hallan ido a comer allí, al parecer querían tener más trabajo, Dobby quedo encantado con la señorita Shizu, quien no paro de agradecer por la comida, estuvieron hablando sobre muchas cosas, hasta que Shizu hizo un comentario algo sorprendente según Harry.
-Encontraste algo sobre los demonios en el libro que me contaste?-no parecía estar cociente de lo que había ocasionado en Harry, en realidad no parecía haberle interesado la respuesta, solo miraba muy atentamente los ojos de Harry, por momentos absorta y por otros anhelante.
-El libro!-grito Harry , se había olvidado completamente del libro, de como había encontrado una ayuda para la maldición.
Shizu estaba más que sorprendida cuando Harry repentinamente la había abrazado, un momento atrás estaba mirando los ojos de Harry pensando en todo y nada a la vez y al siguiente segundo estaba siendo rodeada por unos fuertes y musculosos brazos, no quería que ese momento terminara, no sabia cuando volvería a tener oportunidad de abrazar a Harry e inmediatamente le correspondió el abrazo aun confundida.
Cuando Harry la soltó, la cogió de la mano y la arrastro hacia la salida de las cocinas, Shizu confundida se dejo hacer, no supo hacia donde la estaba llevando Harry hasta que vio desde lejos el retrato de la Dama Gorda, rápidamente dijo la contraseña, y entramos, no había nadie ya que todos deberían estar almorzando en el Gran Comedor, Harry rápidamente subió las escaleras y se perdió en la puerta de la habitación de varones de cuarto año, estuvo unos momentos pensando en el extraño comportamiento de Harry cuando este salio rápidamente de la habitación con un libro negro en sus manos.
-Había olvidado completamente el libro hasta que tu me lo recordaste-dijo Harry sin saber que para Shizu nada de lo que le dijo tenia algún sentido.
-Para que quieres el libro?-por un momento ella pensó que había buscado a los demonios, lo había encontrado y atado cabos, que iba a despreciarla, como un un monstruo como ella podía siquiera respirar el mismo aire que un ángel como Harry.
-La primera vez que lo leí, como a te dije, fue para encontrar información sobre la maldición de Remus, estuve buscando hasta que encontré este, en el que decía distintas formas de que la transformación a lobo sea menos dolorosa y que pueda tener completo control sobre mi mismo. Había decidido terminar de leerlo para después comentárselo a Remus y.
"Pero que sorpresa, hijo mio, mi más pequeño" escucho decir Harry, inmediatamente busco a quien le había llamado hijo, esa no era la voz de James Potter pero aun así se sintió en casa, protegido.
"Se que tienes dudas, hijo, pero yo siempre me presento y escucho a mi pequeños, soy el Dios Lykos, padre de todos los licántropos, aunque estoy más involucrado con mis hijos que otros dioses. Vamos, hijo, se que tienes preguntas, puedes hacerlas.
Harry ignorando a Lykos abrió el libro y rápidamente busco la pagina de los licántropos, se la dio a Shizu al momento de encontrarla para que pudiera leerla tranquila. No pensaba responder al llamado del dios, en su silencio intento distraerse y no encontró nada mejor que mirar a Shizu leer, ver como su pequeña nariz se formaba una arruga mientras leía, como entrecerraba los ojos, como se humedecía los labios con la lengua.
"Ella es hija del Dios, no me preguntes por su nombre es muy confuso, es algo arrogante pero todos lo queremos, el Dios creó bastantes criaturas, y fue traicionado algunas veces. Creo que ella es una de los que lo traiciono."
"Ella es tu loba"fue lo ultimo que escucho Harry del Dios, parecía haberse tenido que ir, y la verdad no le importaría si no hubiera dicho aquello, a qué se refería, Shizu una loba, o es solo una metáfora, trato de decir que ella es mi pareja.
-Harry, deberás que intento pero no puedo entender nada de lo que aquí dice-dijo Shizu sonrojándose, y recordándole a Harry que el libro estaba escrito en párselenic.
Pasaron el resto de la hora con Harry traduciendo, lo que fue muy difícil ya que él no distinguía al cambiar de idioma. Y la presencia de Shizu lo atontaba ya que ella se había acercado demasiado, dejándole oler su muy magnifico perfume. Solo espero no ser muy obvio pensó Harry intentando concentrarse.
