Ambos chicos se miraron a los ojos por un largo tiempo antes de que Shizuo soltara a Izaya y este solo se riera.

-Ah Shizu-chan, parece que te gusta la violencia- Shizuo camino hacia Izaya con paso firme y dijo

-Escucha muy bien idiota, no se quien diablos te crees que eres y la verdad no me interesa, solo aléjate de mi- y con eso Shizuo se dispuso a ir a su lugar -y otra cosa, te aclaro que me desagrada la violencia, pero no estoy en contra de usarla-.

Durante las tres primeras horas de clase Izaya solo podía pensar en una cosa.

¿Cómo hacer enfadar a Shizuo? Porque sinceramente Izaya había estado impresionado que tuviera una fuerza increíble y quería saber hasta donde era capaz de llegar.

-Me pregunto ¿cuál será su limite?- se dijo a si mismo mientras observaba de re-ojo a Shizuo y luego sonrió de lado.

Mientras que por otro lado Shizuo estaba mas que enojado, estaba furioso, porque

-¿Quién diablos se cree que es ese tal Izaya?- pensaba Shizuo en su mente -es un idiota, que le da derecho de meterse con la gente, esa pulga no es nadie- y sin darse cuenta había destrozado el lápiz que sujetaba con la mano derecha -tsk, mierda-.

Al sonar la campana que indicaba la hora de receso Shizuo se disponía a irse del salón pero Shinra le llamo para que los acompañara a tomar el almuerzo.

-Ven Shizuo, únete- dijo Kyohei mientras le hacia señales con la mano para que se uniera a la conversación.

Todo iba bien hasta que Izaya decidió unirse a la conversación

-Y ¿dime Shizu-chan porque has entrado a esta academia?- Dijo Izaya tomando asiento en una banca y tratando de hacerlo enfadar

-A ver, maldita pulga, en primer lugar ya te dije que mi nombre es Shizuo, y en segundo lugar entre aquí porque quise, y ¿sabes que? no tengo que darte explicaciones de nada- y dicho esto Shizuo se marcho de ahí y fue en busca de un lugar tranquilo, lejos de ese tarado que solamente le estaba empezando a hartar.

Shizuo decidió que el mejor lugar libre de gente seria la azotea de la escuela así que sin pensarlo dos veces se dirigió allí. Al llegar a la azotea lo primero que hizo fue estirarse y respirar el fresco aire, luego puso su espalda contra la pared y se dejo caer.

-Estúpido Izaya, ¿qué demonios pasa por su psicótica mente?, es un idiota- empezó a decir Shizuo mientras lanzaba una lata vacía que había en el piso -estúpida pulga insignificante, engreído y tarado, ¡AGH! ya sueno como típica adolescente enamorada, pero no, todo lo contrario yo lo odio y desprecio- decía Shizuo mientras se acercaba al barandal de la azotea y empezaba a apoyarse en con tal fuerza que ya lo estaba doblando -así que Izaya, desde hoy tu y yo somos y siempre seremos enemigos- después de decir esto miro su celular y faltaba solo un minuto para que el receso terminara, guardo su celular y se dispuso a regresar a la academia.

Lo que no sabia era que alguien lo había estado observando y ese alguien era Izaya.

-Ah Shizu-chan, así que eso es lo que quieres ¿eh?, pues bien, que comience el juego.-

Continuará…