Hola de nuevo, me sentí muy bien de recibir tantos comentarios de este Fic y ver que les gustara tanto por lo que me di un tiempo para subir el primer capítulo hoy. El próximo espero poder subirlo en una semana ya que no quiero descuidar mis otros escritos que van más avanzados. Ojalá puedan darse una vuelta por ellos, no incluyen a Jack y Elsa, pero si una muy buena historia. Sin más por el momento, ya saben, los personajes no son míos (ojalá lo fueran) son de Disney, DreamWorks y Cri-Crí (si, leyeron bien, Cri-Crí).
Capítulo 1. Invierno y Navidad
- ¿Quién eres? – preguntó Elsa a la pelirroja.
- Mi nombre es Mérida y soy Otoño.
-¿Qué?
- Es normal que te sientas confundida – dijo Mérida sentándose en la cama de Elsa –, yo lo estaba también cuando desperté, pero el Hombre de la Luna me explicó todo y me encargó buscar a las demás.
Elsa cada vez entendía menos de lo que la pelirroja le decía, así que Mérida decidió comenzar su relato.
"Hace años, cuando los hombres vivían en obscuridad y el miedo caminaba por el mundo en forma de espectro, el Hombre de la Luna invocó a los guardianes de la niñez, cuatro espíritus que se encargaban de proteger los recuerdos, la esperanza, el asombro y los sueños de los pequeños. Santa Claus, el Hada de los Dientes, el Conejo de Pascua y el Arenero, hacían a los niños felices. Pero crecían y se convertían en adultos temerosos de la obscuridad de Kiev o Pitch Black como quieras decirle.
Una vez más, el Hombre de la Luna está buscando guardianas, esta vez nosotras nos encargaremos de proteger las estaciones".
- Yo fui reina al suroeste de aquí – continuó Mérida - también morí anciana como tú, con un rey a lado mío, y el Hombre de la Luna me trajo de regreso como la protectora del otoño, viajo especialmente con el Viento del Oeste ayudando a los hombres en mi estación, ayudando a los hombres con sus cosechas, llevando vientos templados y valor para prepararlos para ti, Invierno.
- ¿Invierno? ¿Yo? – Elsa solo pensaba en lo divertido e irónico del asunto - ¿Y qué se supone que llevaré a los hombres?
- Eso lo debes averiguar por ti misma – respondió Mérida.
- ¿Y quiénes son Primavera y Verano? – preguntó Elsa.
- Aún no lo sé – dijo Mérida jugueteando con su alborotado cabello -, todavía no despiertan, no deben tardar mucho.
- ¿Y cómo sabes tanto?
- Cuando repartas el invierno podrás entenderlo, mi querido Bryden y yo así fuimos descubriendo lo que podíamos hacer.
- ¿Bryden? – 'ese era un nombre extraño', pensó Elsa.
- El hombre que gobernó a mi lado como rey, Brden Mc Guffin – sonrió Mérida.
- Supongo que yo tendré que ir sola, ya que nunca tuve un rey – suspiró Elsa.
- ¡HOLA! ¡Soy Olaf y amo los abrazos!
Subida en hombros de Malvavisco y llevando a Olaf en el regazo, Elsa suspiró.
- Bueno, vamos amigos.
Malvavisco bajó hacia la costa mientras Elsa se concentraba en traer de nuevo el frío y la nieve, algo que se había prometido a sí misma no hacer años atrás.
Pero el frío y la nieve vinieron a ella como si nunca hubiera dejado de invocar sus poderes.
- Mérida me dijo que yo podía utilizar cualquier viento, en especial el del norte – dijo a Malvavisco al llegar a la costa -, gracias amigo mío, ahora regresa a casa. Cuida bien del palacio.
Una ráfaga fuerte de viento los levantó a ella y a Olaf del hombro del muñeco de nieve gigante en el instante justo en que ella pensó en el Viento del Norte y voló con éste hacia los reinos del norte que conocía, llevando el invierno.
Era 24 de diciembre, por la noche cuando Elsa decidió detenerse con Olaf en un bellísimo pueblito en un Valle en Suiza, entre los Alpes, el lugar parecía un típico cuadro navideño con adornos y velas, todo emanaba paz y buenos pensamientos.
Pero en un rincón del pueblo, pudo ver a un hombre que parecía tener mucho frío. Elsa no sabía si aquel hombre podía verla o no pero con su magia, creó un manto de nieve que lo aislaría del frío mientras durara; lo colocó sobre los hombros de aquel hombre y este al mirarla le dijo.
- Gracias – y le sonrió, a lo que Elsa le devolvió la sonrisa, cargó a Olaf y siguió con su camino.
Luego de esto, se dio cuenta de cómo el anciano se levantaba e iba hacia un grupo de niños que se hallaban cerca, se sentó junto a ellos, les compartió su manta y ellos le convidaron un trozo de pan. Para cuando Elsa los perdió de vita, un grupo se había acercado a ellos y comenzaban a encender un fuego.
- Lo encontraste – dijo una voz fuerte frente a ella.
- ¿Perdón? – cuando vio a quien tenía enfrente lo reconoció de inmediato.
- Tu centro quiero decir – dijo el hombre amable frente a ella.
- ¿Santa Claus?
- Me dicen Norte – respondió él.
- Soy Elsa… el Invierno. ¿Qué quiso decir con mi centro?
- Todos tenemos uno – dijo Norte – supongo que Otoño ya te habló de nosotros.
- Si.
- Como guardianes, todos tenemos algo que nos define, algo que debemos proteger. Yo protejo el asombro de los niños ante las cosas.
Elsa sonrió con ironía ya que en ese instante supo qué era lo que ella protegía. Después de todo, siempre era lo mismo.
- El amor descongela – dijo ella a lo que Norte asintió.
Amor, resultaba irónico que ella, que había rechazado de niña el amor de su hermana y de sus padres por temor a sus poderes, ahora fuera la encargada de llevar amor. Ella que luego de que controlara sus poderes fuera amada por su familia y por sus súbditos; pero por nadie más.
- Mira – dijo Norte sacándola de sus recuerdos – llega Sandy.
- ¿Quién?
- Sandman, Juan Pestañas, el Arenero – a esto, un pequeño hombrecito hecho de arena dorada apareció ante ellos – Meme, ella es Invierno.
- Pueden llamarme Elsa – dijo ella con una sonrisa.
Sandman hizo una reverencia apareciendo un sombrero con arena y le devolvió la sonrisa.
- ¿No habla? – preguntó Elsa.
- ¡Un muñeco de nieve que habla! – se escuchó tras ellos.
- ¡Olaf! Lo siento, debo irme.
Como prometí, este ya es más largo que el Prólogo, no desesperen, Jack tardará un poco en aparecer pero valdrá la pena. Lo que pasa es que primero debo presentarles mi universo tal y como lo concebí para ustedes en este Fic y partir de ahí para mi historia. Lo que si les prometo es que Primavera y Verano aparecerán en nuestro próximo capítulo. Les mando un beso muy grande a todos mis lectores, y muchas gracias por sus comentarios, nos leemos pronto.
