Vuelvo a repetirlo, como lo haré en todos los capítulos, que los personajes no son de mi propiedad (lamentablemente, aunque el único hasta ahora que me pertenece es Keito Hayashi xD), y la trama quizá tampoco, pero la historia sí que lo es… No es un plagio o una adaptación ni mucho menos… y la he hecho con mucha dedicación para su entretenimiento, evitando hacer cualquier cambio de actitud en los personajes… de todos modos, si lo hago por algún descuido, avisadme por favor! Arigato! ;P


Día 1

¿Quién soy?¿Dónde estoy?

Querido Diario:

Antes de decir cualquier cosa, no puedo decir nada mas que: ¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAHH!!

Bien, ¿explico el por qué del grito? Pues… lo contaré…

Ésta mañana, abrí mis ojos perezosamente y noté que estaba muy cómodamente en mi cama acostada, realmente no recuerdo cuándo me fui a ella, pero eso es lo que menos importa… lo que me sorprendió en esos momentos fue lo cambiada que estaba mi habitación… tenía un color lila pastel con unas hermosas cortinas color crema, y que yo recuerde, mi habitación era de color celeste con cortinas amarillas… me levanté y todo estaba cambiado, la puerta estaba en donde se supone debería estar mi closet con mis ropas y no tenía mi escritorio… y en vez de mi puerta normal tenía una corrediza…

Abrí la puerta de mi habitación y me encontré con unos extraños pasillos, fui a través de ellos y bajé unas escaleras… llegué a un negocio, donde tenía una plancha de comida enorme y sillas para los clientes. Decidí salir de ese negocio, pues estaba completamente segura de que no era mío… el cartel que estaba al frente de ése negocio decía Ucchan's…

No recuerdo haber visto ninguna tienda que se llamara así en Nerima, me sentí intrigada y confusa… decidí que lo mejor era quedarme en ese negocio, por mi seguridad… luego miré mi ropaje y tenía puesta un lindo pijama color violeta de ositos blancos… bien, primero que nada, yo recuerdo que la última vez que estuve despierta tenía mi uniforme, y no tenía pensado quitármelo, y segundo, mi pijama es amarilla y no tiene figuritas… además, si me cambiaron de ropa, ¿quién fue el descarado que se atrevió a verme en ropa interior? Pues bueno, quizás también fue mi hermana Kasumi… aunque hasta ahora no le he visto…

Salí de mis pensamientos y volví a ese extraño negocio, que al parecer, era de comida… Subí por las escaleras y me encaminé por el pasillo hasta llegar de nuevo a la habitación. Con urgencia corrí hasta el armario con la esperanza de encontrar algo digno para ponerme y salir… Pero… el problema es que encontré pura ropa que tiraba más a masculina… ¿Me he convertido en un hombre? me dije preocupada, bajé la mirada hasta mi pecho y con preocupación me lo toqué… ¡estaban ahí! Que alivio… no era un hombre… volví la mirada hasta el closet extrañada y me dediqué a sacar cada una de las vestimentas, para ver si encontraba algo que tuviese algún toque femenino… y pude encontrar un pequeño vestidito celeste por las rodillas y de a tiras que, diría yo, era raro que alguien con ropa tan poco femenina tuviese aquello…

Bajé hasta el negocio para comer algo, la noche anterior no había cenado nada y estaba realmente hambrienta… abrí el refri para buscar algo de comida, no había nada atrayente, volteé hacia un plato que estaba cubierto con una pequeña manta, me adelanté hasta ella y se la saqué dejando expectante para mis ojos un par de Okonomiyakis… Los tomé y sin preguntar y sin más me los devoré cual fiera con estomago vacío…

Mientras disfrutaba de mi banquete, escuché un ruido proveniente de la puerta, así que me volteé nerviosa…

- ¿Quién anda ahí?- Dije con una voz evidentemente más aguda que la mía. Al local entró un joven que, a mi parecer, era lo más sexy que pude deleitar en mi vida, incluso muchísimo más sexy que mi exnovio… - ¿Qui. quién eres?- Dije nerviosa

- ¡Uchan! ¿Por qué preguntas eso? - Dijo con una voz ronca y sensual el joven, mirándome extrañado y acercándose a mi - ¿Acaso es que no reconoces a tu propio novio?- me acorraló a una pared y acercó su rostro al mío…

Bien, ¿Qué puedo decir? Estaba más roja que un tomate y sudando como cerdo en sauna de los nervios… ¿Cómo reaccionarían (pregunta sólo para mujeres y homosexuales) si un muchacho de cabellos negros preciosamente amarrados a una coleta manchú, con unos preciosos ojos celeste-platinados, una piel deliciosamente bronceada y un cuerpo bien formado se te acerca peligrosamente y te dice hasta que es tu novio? ¡Un hombre así no se consigue todos los días! Aún así, no he cambiado mi opinión sobre ellos…

- N. No se quién eres… - Dije sonrojada y nerviosa, "No se quien eres, pero me gustaría saber…"

- Entonces, quizás con esto recuerdes… - Esas palabras fueron la gota que derramó el vaso… Acercó su rostro al mío y me besó dulcemente… luego profundizó el beso volviéndolo apasionado…

¡Madre santísima! ¡¿Sería posible encontrar a un hombre que asemeje siquiera su boca?! No correspondí porque estaba completa y totalmente paralizada… Él salió de mis labios y me miró preocupado…

- ¿Uchan? ¿Qué tienes? Te muestras como si nunca me hubieses besado en tu vida… - Confirmó que, quizás, ésa mujer "Uchan" con la que cambié de vida disfrutaba diariamente de un beso de ese magnífico hombre…

- ¿Uchan? Yo… yo no se de que hablas… - Dije completa y totalmente sonrojada por aquella dulce acción, él, por supuesto, me miró extrañado - n. no me llamo así y nunca te he besado en mi vida… ¿qui. quién eres? - Él me miró perplejo y evidentemente herido - ¿Qui. quién soy? - Dije tanto por curiosidad como para evitar que se sintiera así… no me gustaba verlo herido y no tengo idea de por qué… y resultó, pues relajó el rostro…

- Entiendo… debe ser amnesia… - Dijo sonriendo, acariciando mi mejilla y besándome en la frente - Pues con gusto te recordaré todo, hasta que se vaya la amnesia… Yo, soy Ranma Saotome, el mejor artista marcial joven de todo Japón y China, y tu novio… tú eres mi querida novia Ukyo Kounji, una cocinera excelente y una mujer extremadamente perfecta… - Dijo mirándome tiernamente, aún acariciándome la mejilla con tanto cariño que empezaba a sentir un calor inmenso en mi cara… - ¿Ya pudiste recordar? -

- O. Oye… siento decepcionarte - Dije nerviosa - Pero no tengo amnesia, y aún así no recuerdo nada de la vida de esa tal "Uchan" - Él me miró asustado, sin poder comprender qué era lo que estaba pasando…

- ¿Q. qué tratas de decirme? - Dijo asustado alejándose de mí - ¿Qué otra cosa deberías recordar? - Dijo sospechando de la situación

- Pues, quizá esté fuera de onda, pero que yo recuerde mi nombre es Akane Tendo y soy la heredera el Dojo Tendo especializado en las artes marciales libres… - Dije erguida y con orgullo - y con respecto a "Cocinera excelente"… - Dije sonrojándome de la vergüenza - Soy lo peor… - El chico de la coleta me miró sonriente… ¡Pff! Pagaría millonadas por tener un hombre con esa sonrisa… esperen… ¿Acaso estoy diciendo que me gusta? No puede ser posible…

- Ya veo… es una broma, ¿no? - Dijo con una sonrisa escéptica

- ¡Te puedo jurar que no! - Dije colocando mis brazos en la cintura retadoramente…

- ¡Vale! ¡Te creo! - Dijo fastidiado - Ahora dime tú, ¿Cómo demonios cambiaste con mi novia? - "Novia"… ¿Por qué esa maldita palabra me estaba empezando a dar un poco de cólera?

- Pues… ¡No lo se! - Dije evidentemente enojada -Yo solo recuerdo que Happosai me puso un incienso y… - Me dije más que todo para mí misma - ¡Ya se! ¡Fue Happosai! ¡Ese maldito viejo utilizó su truco barato conmigo! ¡Y yo que creía que no funcionaba! ¡Maldición! - Dije golpeándome la mano con el puño, Ranma se me quedó observando con cara de no entender ni una sola palabra de lo que decía yo…

- ¿Happosai? - Dijo frunciendo el ceño - ¿Ese anciano maldito vivía contigo? - Lo miré sorprendida, ¿cómo demonios lo conocía?

- Si… pero… - Dije mirándolo curiosa - ¿Cómo lo conoces? -

- ¿Qué tal si vamos a tomar algo y así conversamos? - Dijo mirándome serio ignorando mi pregunta - ¿Quieres?

- ¿M. Me estás invitando a s. salir? - Dije sonrojada, él sonrió de medio lado y tomó de mi mano sacándome del local

- Claro que no tonta, - Dijo en tono de burla mientras caminábamos hacia alguna cafetería - Solo es para hablar, conocernos un poco - Dijo sonriendo, sentí el rostro como me hervía, "Me quiere conocer…" Sentí como miles de mariposas volaban en mi estómago… - Quiero decir, tu padre es un ídolo marcial, siempre lo he querido conocer… -

Ya veo, eso era… mi padre es un ídolo y los ídolos solo son para conocerlos a ellos… ¡Qué ilusa! Digo, después de todo, es un hombre, ¿no?. Llegamos a una cafetería muy humilde y bonita, nos sentamos en una mesita y enseguida nos atendieron… Pedimos unos batidos

- También me han hablado de ti, Akane Tendo… - Dijo sonriéndome, yo sentí como mi alegría después de haber caído en empinada subió hasta la punta del risco.

- ¿De veras? - Dije con un leve brillo en la mirada y con una sonrisa muy emocionada

- Sep… - Dijo volteando con una mano rascándose la nuca - Algunos me han dicho que eres una hermosa y dulce mujer… otros me han dicho que eres una marimacho violenta… - Dijo mirándome serio, una camarera trajo nuestras bebidas y le pico el ojo descaradamente a el chico, él la ignoró y yo rápidamente hablé

- No soy una marimacho violenta - Le dije un poco rencorosa - Y puedo ver que tu eres un completo casanova, ¿no? - No se por cual motivo, razón y/o circunstancia me sentía enojada y con ganas de estrangular a aquella insinuada camarera… acaso… ¿Son celos?, creo que esto de estar en el cuerpo de la novia de ése magnifico chico me está afectando…

- Si con eso me estás diciendo indirectamente mujeriego, pues estás equivocada, pequeña… - Dijo mirándome un poco enojado - Yo solo tengo a una mujer en mi corazón, y esa eres tu… - Me miró serio, yo me sonrojé y él lo notó, luego analizó bien lo que había dicho y se sonrojó - etto… quiero decir… Mi novia Uchan… La mujer del cuerpo que estás utilizando… - Sonrojado, volteó hacia la ventana que daba a la calle. ¡Que lindo se veía sonrojado! ¡Tan inocente!

- Por cierto… ¿Cómo conociste a Happosai? ¿Son tan famosos los malos augurios que él trae? - Dije curiosa cambiando el tema para que no se sintiera incómodo.

- Pues, sería divertido decirte que si, pero no es así… él fue entrenador de mi padre… - Yo lo miré incrédula.

- ¿De veras? ¡También fue el entrenador del mío! - Dije emocionada, "Así que tengo cierto tipo de conexión con él ¿no? ¡Que alegría!" - ¡Que pequeño es el mundo! ¿No crees?

- Pues si… - Dijo un poco sorprendido -

-Oye… y… ¿Puedo saber en qué parte de Tokyo estoy? - Dije tomando un sorbo de mi batido de chocolate - ¿Itabashi?¿Mitaka?¿Asaka? ¿o sigo en Nerima?- Dije bebiendo otro sorbo mientras él me miraba perplejo, como si yo estuviese perdida… luego se echó a reír ¿Por qué se reía de aquella pregunta?

- Cariño… - Dijo irónico, de esa manera que me saca de mis casillas - Creo que estas un poco desubicada… - Lo miré extrañada, ¿A qué se refería con eso?

- ¿Desubicada? - Dije frunciendo el ceño - ¿En qué sentido? - Él me miró burlonamente, me dediqué a tomar otro sorbo de mi batido.

- A que no sabes dónde estas parada… - Dijo viéndome retadoramente y con una sonrisa que le hacía ver muy sensual - Estamos prácticamente al extremo contrario a Tokyo… en Kyoto… -

Bien, creo que ésa noticia la pude haber tomado mejor… ¿Por qué lo digo?, Pues por el simple hecho de que devolví el "sorbito" de batido que me estaba bebiendo en ese momento… Pero hacia el vaso, no crean que tuve la desdicha de devolvérselo a la camisola del joven…

- ¿¡QUE QUEEEE!? ¿EN KYOTO? - Dije mirándolo incrédula - ¡Debo de estar como a cientos de kilómetros de mi casa! -

-Pues si… ¡Pero no me lo reclames a mi porque culpa mía no es! - Dijo en tono insolente - ¡Deberías reclamarle es al viejo pelotudo de Happosai!

- Si… lo siento, tienes razón… - Dije en tono de disculpa, porque me sentía un poco culpable de haberle gritado así…

- ¡Si! ¡Ya se que tengo razón! - Dijo en tono orgulloso, ¡Que hombre mas egocéntrico!

- Que falta de apreciación hacia ti mismo… - Dije sarcástica

- ¿Cómo haremos para llegar a Nerima? - Dijo ignorándome y tomando un sorbo de su batido de mantecado mientras continuaba viendo las calles de Kyoto melancólico…

- ¿Haremos? - Dije extrañada, pero con cierta emoción - ¿Es que me piensas acompañar? - ¡Eso era lo que quería que hiciera! ¡Que me acompañara!

- ¡Por supuesto! ¡Baka! - Dijo mirándome serio - Es que… etto… bueno… me gustaría conocer a tu padre… y ese viejo de Happosai necesita un poco de mis puños por lo que les hizo… - Dijo apretando el puño -

- Gracias, pero no solo va a probar de tus puños… - Dije apretando el puño también, él me sonrió malévolamente y yo le devolví la mirada

- ¡Perfecto! - Dijo animado - ¡Salimos mañana a primera hora!

- ¿Mañana? ¿No puede ser hoy? - Dije con desesperación, yo deseaba regresar hoy…

- No… Aún debemos planearlo… - Dijo dejando dinero y levantándose de la mesa, yo me levanté junto a él…

- Y… ¿Cómo y con qué nos iremos? - Le dije curiosa

- Nos iremos en tren… - Dijo serio saliendo de la tienda junto a mi - Y creo que tengo suficiente dinero para un pasaje para dos… -

- Ranma… - Dije con tono suave y mucha dulzura, él me miró extrañado - Gracias… - Él se sonrojó, volteó el rostro hacia otro lado y cruzó sus brazos por la nuca.

- Ya… etto… No es nada… no tienes que agradecer… ¡tonta! - Dijo engreídamente, aún así no quité mi sonrisa tierna…

Caminamos por las calles de Kyoto, sin hablarnos, sin vernos… de todos modos… no tenía de qué hablar con él… y no quería hacerlo porque… me pondría muy nerviosa… llegamos al local, que se suponía era "mío", aunque yo no lo crea así…

- Oye… ¿No abrirás el negocio? - Dijo, aún desacostumbrado a que estuviese hablando con su novia y al mismo tiempo no…

- ¿Te tengo que recordar que no se cocinar? - Dije sonriendo de medio lado

- Pues… de acuerdo… aún no me acostumbro, ¿Sí? - Dijo un poco enojado, suspiró y se dio media vuelta - ¿Nos vemos mañana? - Dijo mientras en el cielo se veían nubes volverse grises… un leve trueno retumbó por las calles y yo dí un pequeño respingo… ¡Mierda! ¿No faltaba más?

- Va a llover… ¿no quieres quedarte? - Dije sonriendo tiernamente disimulando mi fobia - Claro… no es mi casa… pero creo que no hay problema, ¿no? - Sentí un calor en mis mejillas de solo imaginarlo conmigo… solos los dos… ¡Pero tenía una buena razón para pedírselo!, él me miró con una sonrisa pícara… ¡Que pervertido! ¿Qué se estaría imaginando?

- Ya entiendo, ¿Le tienes miedo a los truenos? - ¡Pff! No estaba imaginándose nada… me miró directamente a los ojos y yo no pude evitar voltear la mirada para que no me descubriera el sonrojo…

- Pues… No… bueno… etto… - El me decía con la mirada "Mentirosa osa" y no pude hacer más nada que decir la verdad - Ya si… tal vez le tengo un poquito de miedo a toda clase de tormentas… - Dije bajando la mirada avergonzada… ¿Artista marcial y con un rotundo miedo a las tormentas? ¡Que poca lógica!, él sonrió de medio lado, pero… ¿No sonrió burlón? ¿Entonces él me entendía?

- Te entiendo… No le tengo miedo a las tormentas, pero mi pánico está por encima de los miedos más ilógicos para un artista marcial… - Sonrió burlón entrando al local, yo lo acompañé…

- ¿A qué le tienes miedo? - Pregunté curiosa

- Estas equivocada si de veras crees que te lo diré - Dijo engreído, ¿Por qué no quería decírmelo? ¿Acaso es muy vergonzoso?

- Oye, ¡no se vale! - Dije infantilmente - Te dije mi miedo, ¡Ahora dime tú el tuyo! - Lo miré seria y retadoramente

- No quiero recordarlo… y no me da la gana que lo sepas… - Dijo odiosamente dándome la espalda, yo sonreí traviesamente…

- Es demasiado vergonzoso para un hombre artista marcial, ¿no? - Dije apoyándome en el mesón y mirándolo aún pícaramente, él me miró enojado…

- No es de tu incumbencia… - Me miró sonriendo de medio lado y con el ceño fruncido - Tendrías que ser mi novia para saberlo… y ¿adivina que? ¡No lo eres! - Dijo odiosamente… en esos momentos solo tenía las meras ganas de meterle una patada y sacarlo de volada ¿Por qué se estaba comportando como un idiota ahora?

- ¿Pero que hay de malo que me lo digas? - Dije intrigada y fastidiada por ese comportamiento tan inmaduro de él. Me miró fulminante y luego bajó la mirada -

- Que no me gusta que los demás lo sepan… - Dijo aún con la mirada baja y frunciendo el ceño - Bueno, tengo hambre, ¿Cocinarás algo? - Dijo distraído cambiando de tema y volteando la mirada -

- ¡Ya te he dicho que no se cocinar! - Dije fastidiada de tener que recordárselo siempre

- ¡Ya onna! ¡Eres mujer! ¡No creo que cocines tan mal! - Dijo sonriendo de medio lado - Cocinar es un don natural de las mujeres - suspiré y asentí encantada por las palabras que decía

- ¡De acuerdo! - Dije frunciendo el ceño - ¡Pero si sales envenenado que conste que te lo advertí! - Dí media vuelta y me fui hasta el refrigerador…

Bien, contaré cada detalle de mi manera natural de utilizar ése "don" que me dio Dios por ser mujer… Tomé algunas cosas que creía necesarias, como sal, azúcar, soya, vinagre, arroz, lechuga, tomate, harina, sopa, carne, etc... Ranma miraba cuidadosamente cada paso de como cocinaba… piqué tomate por aquí y corté lechuga por allá, puse a hervir la sopa, cocinar la carne… mezclar la sopa y la harina, huevos, lechuga, tomate, arroz… ¿vinagre? Pues no lo se… solo se lo agregué… el chico empalideció al ver como dejaba el vinagre luego de agregarle una cantidad severa… un toque de Sal… ¿o era azúcar?, bueno… ¡Mierda la carne! ¡Casi se me olvida!… junté todo con unas 2 cucharadas de soya… prendí la enorme plancha-mesón y derramé un poco de esa espesa y extraña mezcla semi-líquida… ¡Vaya! ¡Esto se me estaba haciendo muy fácil!… la dejé cocinando unos minutos y luego la volteé… creo que la dejé cocinando demasiado pues tenía un toque negruzco… así que ésta vez lo dejé menos y lo saqué, ésta vez se veía que se había cocinado ni mucho ni poco… Lo coloqué en un plato y le agregué un poco más de soya junto con una hojita de menta… ¡Listo! ¡Había cocinado un Okonomiyaki y estaba segura de que me había quedado ésta vez bien!

- ¡Listo! - Dije sonriendo tiernamente y cediéndole el plato con mi okonomiyaki, el chico miró el plato pálido y desolado - ¿Qué sucede?, ¿No dizque querías comer algo? - Dijo sonriendo de lado malvadamente

- Eh… si… bueno… jeh jeh - Estaba nervioso, ¡Vaya!

- Ya, ¿Ranma Saotome tiene miedo de un Okonomiyaki preparado por mí? - Dije sonriendo malévolamente, lanzándole un reto con la mirada, él tomó un par de palillos y cortó un pedazo del Okonomiyaki con un rostro convencido, aunque se notaba que estaba nervioso…

- No le tengo miedo a nada - Dijo convencido mirándome malévolamente, introdujo el pedazo de Okonomiyaki, en su boca… Creo que hasta ahora fue valiente de hacerlo, pues luego se cambió de pálido a súper-pálido, creo que si alguien lo hubiese visto a como estaba no me creyera si le dijera que tenía un lindo bronceado… tomó su cuello con ambas manos y empezó a toser desesperado, sacaba la lengua como buscando aire, ventilación… luego se irguió en posición normal…

- ¿Y? - Dije sonriente, aunque en realidad estaba muerta de la risa por dentro debido a su asqueada expresión…

- Mmm… eeh… no estaba tan mal - Dijo nervioso, con un toque de ironía, coloqué mis manos en las caderas retadoramente y sonriendo de medio lado…

- ¡Anda! no te creo - Dije frunciendo el ceño malévolamente - Dime la verdad, ya lo se y no creo que me afecte en lo absoluto… -

- ¿De verdad puedo serte completamente sincero? - Yo asentí levemente y me vió con una mirada muy malevola… Creo que no debí pedirle aquello… respiró hondo y habló - ¡Onna! ¡Por el amor de Dios! ¿Estas segura de que eres una mujer? Empiezo a temer que seas algún tipo que cambió con mi novia… ¡Tu comida casi me mata! - Lo miré fulminantemente - ¿QUÉ? ¡Me dijiste que fuera sincero! - Suspiré para no deformarle la linda cara que tenía… después de todo, era verdad… Yo le había pedido que fuera sincero y me lo dijo todo a la cara…

- De acuerdo… pero pudiste haber sido un poco más sutil, ¿no? - Dije con la mirada baja, él se acercó y me abrazó tiernamente, yo solo pude sonrojarme por completo…

- Lo siento, pero… ¡No vayas a llorar! ¡Por favor! - Me sorprendí por completo… ¿Uno de sus puntos débiles era ver llorar a su novia? - Ver una mujer llorando es peor que cualquier cosa… - Dijo ronco, ¿Así que ese era un punto débil de él? Cada vez me sorprendo más de éste hombre… no… no parecía a cualquiera de esos hombres insensibles e idiotas, aunque lo aparentaba solamente…

- Ranma… - Susurré secándome las lágrimas - ¿Aceptaste que soy una mujer? - Dije sonriendo nerviosamente

- ¿De verdad te creíste lo que dije de pensar que talvez eras un hombre? - Dijo separándose y mirándome con ganas de reír - Por supuesto que no creo eso, ¡Baka! - Dijo dando media vuelta y mirándome por el encima de su hombro - Vamos a dormir, ya se ha hecho tarde… - Extrañada vi la hora en el reloj, justamente eran las 8 de la noche, y aún no paraba de llover… y… y de tronar… retumbó otro trueno por la estancia así que corrí hasta él y lo abracé por la espalda…

- Ranma… ¿Pu. puedes quedarte a dormir conmigo? - Dije apoyada en su espalda - Yo… tengo miedo… - el chico de la coleta volteó mirándome tiernamente y asintió, ambos subimos a la habitación…

Yo entré al baño, me miré en el espejo y no me reconocí… realmente esa "Ukyo" era una mujer hermosa, así que no tengo competencia contra ella, me cepillé los dientes y luego fui hasta mi habitación… Él se había sacado la ropa, y quedó en unos shorts amarillos y una camiseta blanca… me sonrojé al instante… él me miró extrañado, se miró su Semi-desnudez y entendió perfectamente… sonrió comprensivo de mi nerviosismo…

- No te preocupes, Baka… - Dijo mirándome pícaramente - No dormiré en tu cama si eso piensas, dormiré en el suelo… -

- De. de acuerdo - Dije nerviosa, un estruendo retumbó todo el edificio y yo solo pude echar a abrazar algo… en éste caso, ese "algo" fue el pecho de Ranma, quien me correspondió y me acarició el cabello…

- Ya… esta tormenta tiene que terminar en algún momento… - Dijo reconfortándome por completo

- A. Arigato… - Dije separándome - R. Ranma… ¿pu. puedes dormir conmigo en mi cama?… ha. hasta que se p. pase la … - No se como lo dije… pero… ¡Lo dije!, él sonriendo, como esperando esa propuesta, asintió

- Por supuesto… - Yo lo miré no muy convencida de la confianza… - ¿Qué estas pensando? ¡Obviamente no te haré nada! ¡Tonta! - Me sentí mas convencida y asentí, luego me acosté y él a mi lado… un calor reconfortante…

Ahora imagino lo que tu pequeña y sucia mentecilla piensa (Aunque seas solo un diario personal)… pues… ¡No!, ¡No hemos hecho nada! no pude dormir, su presencia perturbaba mi cordura y me hacía ganas de abalanzarme y besarlo… pero… ¿Por qué? ¿Por qué con éste hombre "comprometido" y no con otro?, ahora que lo miro, querido diario, me encantaría un hombre así en mi vida… bueno, eso es todo lo que puedo contarte por hoy… ¡Hasta que vuelva a abrir tus páginas para escribir!…

Antes de cerrarte, ya se… ¿Cómo estás acá?, eso me pregunto yo… pero lo que importa es que te tengo conmigo para todo y espero no separarme… pues me huele a que tendré muchas aventuras contigo… y con éste chico llamado Ranma Saotome…


Bien, éste capitulo me costó también un poco, algunas cosas me salían incoherentes y pues las tenía que re-modificar... y al final terminaba cambiando todo xD

Me lo leí, releí y volvé a releer para asegurarme de no tener ningún "Horror" ortográfico ni ninguna incoherencia qlo haga incomprensible =P

Porsiaca aki les dejo las palabras en Japones que he usado por si no se entienden

Arigato: Gracias
Onna: Mujer

Baka: Idiota, Tonto(a), Estupido(a)

espero que les guste!!

cuidaaoos!! besitooss!!

saaayiiitooo!!

Att:

Nani-Chan